El contenido de este capítulo es de niveles golosos no apto para menores, personas sensibles o en abstinencia.
Los personajes de Candy Candy no me pertencen. Son propiedad de sus creadoras.
Cartas
Sexta parte
Candy de la emoción de ver a Albert en su habitación perdió la fuerza de las manos y soltó la toalla que la cubría.
Albert se quedó estupefacto por la sensual y natural vista que tenía delante sus ojos, estaba emocionado, ansioso y dispuesto a romper su juramento y protocolo de honorable caballero. Caminó hacia ella.
Candy al sentir la cercanía del príncipe de la colina estaba temblando nerviosa y ansiosa, sobre todo después de recordar aquella detallada plática que había sostenido con su amiga apenas unos minutos atrás; estaba convertida en un mar de sensaciones afrodisiacas, superiores a las que había sentido en sus anteriores y breves encuentros en la cocina y en la biblioteca.
Para Albert su amada era más que su Diosa, era el fruto prohibido que deseaba poseer en ese momento. Candy era lo que le hacía falta para tener su dicha completa, la necesitaba por siempre a su lado para ser totalmente feliz, ya no quería que hubieran paredes, chaperonas y protocolos, ya quería que fuera suya en toda la extensión de la palabra.
Al sentir que Candy temblaba, la abrazó muy tiernamente y sin dudarlo ni un segundo, le dio un beso, un beso cargado de pasión, deseo pero además estaba lleno de ternura y mucho amor, fue un beso mágico que hizo que Candy flotara en las nubes. En ese instante Albert despertaba al deseo y comenzó a tocar delicadamente esa suave piel nívea que tanto lo enloquecía, se acercaba a ella y respiraba ese aroma que lo trastornaba y que era el aire que necesitaba para vivir, probaba esa piel tan suave y blanca como la seda, la rubia se estremecía con cada caricia, sentía que moría de deseo en ese momento, Albert continuó besándola suavemente, se deslizó por su cuello y sus manos comenzaron a jugar suavemente con los perfectos senos de su amada, al sentir la dureza de las rosadas puntitas que despertaban ante sus caricias, comenzó a besarlos, Candy dejó escapar un leve gemido de placer y deseo, sentía que ya no podía más, las manos y boca de su amado la estaban volviendo loca, Albert la tomo con mucha delicadeza y la colocó sobre la cama, Candy temblaba de placer, el continuó besándola por todo el cuerpo hasta que llegó a esa tierna feminidad tan anhelada y comenzó a explorarla, la probó tal manera que Candy lanzo un grito de placer…
Grito que hizo que Albert reaccionara y de un impulso silenció la boca de Candy con un tierno besito y le dijo:
-Perdóname pequeña me dejé llevar, debo irme
-¿Irte? No me dejes así por favor, estoy que estallo, es algo que jamás había sentido, no te vayas
-No mi amor, lo que sigue debe se aún más especial para ti, faltan tan solo unos días que pasaran volando pequeña, además nos arriesgamos mucho y yo quiero que cuando estemos juntos grites sin medida y no tengas que callar ante el peligro de que nos descubran, además con lo que pasó en una alcoba muy cercana, creo que la Tía Elroy duplicará la vigilancia y por lo mismo no tardan en estar por aquí para ver si estás completa aún.
-Te amo Albert
-Y yo a ti pequeña, ahora vamos a arreglarnos que en breve nos van a citar en la sala para arreglar algo que supongo tu ya sabes…
Candy sonrojada asintió con la cabeza y se quedó sola en su cuarto, regresando a la ducha para calmar tantos deseos reprimidos.
Albert con su agilidad felina regresó a su cuarto sin ser visto y se dio una ducha muy helada para controlar su creciente y notable excitación y continuar normal, se repetía para sí, falta menos, falta menos…
Ya esperando en el comedor para desayunar, Tía Elroy pidió que antes Stear, Patricia, Albert y Candy fueran a la biblioteca porque tenían que hablar de algo muy serio, todos entraron y Elroy comenzó a hablar
-William, como cabeza de la familia tengo que comunicarte que es necesario que se pida la mano de Patricia para que se case con Alistear
-Si Tía como usted diga
-Las circunstancias no te las voy a decir porque es una pena para mí
Albert ya se imaginaba perfectamente las circunstancias y era muy notorio que para estos chicos no era ningún castigo tener que casarlos, al contrario era lo que más deseaban, por eso Albert decidió silenciar de una vez a la Tía para evitar esos discursos morales y anticuados para la nueva ola de liberación que había en los jóvenes Andrew
-Tía no le estoy preguntando nada, de hecho desde ayer se envío un Telegrama a la familia de la Srita. O'Brien para que su familia venga y una semana antes de la boda se haga una fiesta para anunciar el compromiso de estos jóvenes y la boda de ellos será un mes después.
-Pero William ¿por qué no me habías dicho nada?
-para que no se presione Tía querida
-bueno Candy te llamé a ti también, para decirte que desde ahora tu chaperona dormirá contigo, en tu habitación, así realmente no me presionaré
A Candy no le quedó más que aceptar lo impuesto por la tía abuela, Stear y Patty estaban más que felices, iban a estar juntos por fin
–por cierto Patricia también para ti tengo una nueva chaperona, sé que tus padres estará contentos de saber que "te cuidamos" hasta tu matrimonio
Patty al igual que Candy sólo asintió con la cabeza.
El tiempo pasó y la cena de compromiso de Stear y Patty se realizó efectiva y emotivamente, fue una fiesta maravillosa dónde todo el mundo estaba contento por la unión de los chicos y sobre todo porque Stear había vuelto, todo era maravilloso, pero a lo lejos una morena de ojos azules se sentía algo triste porque ella seguía llevando una vida algo monótona al lado de su novio, así que esa noche decidió escribir una carta con todos los deseos que una señorita con su educación no pueden expresar verbalmente, la carta decía.
Querido Archie,
Al ver la felicidad de Candy, al notar como se ruboriza con el mínimo contacto con Albert, al percibir como Patty y Stear están más que unidos, que complementan sus frases y que ninguno de ellos puede respirar si no es el aire que emanan sus parejas, he decidido expresarte lo que siento:
Ya estoy cansada de que seamos el par de novios perfecto, la recatada y discreta pareja que cumple todas las normas de la sociedad, yo deseo sentir más, deseo ser desinhibida como Candy y Patty, deseo sentir que es una caricia furtiva, que es un beso cargado de adrenalina y emoción, necesito saber que se siente sentir tus manos acariciándome, sentirlas directo en mi piel, quiero tocarte y quiero profundizar lo nuestro.
Se que esto no es propio de una dama y por eso te lo pido por este medio con la mayor discreción, pero si no haces algo al respecto Archivald Cornwell, te juró de daré por terminada nuestra relación y partiré en busca de nuevas aventuras.
Desesperadamente
Annie.
Cuando Archie recibió la carta de Annie, pensó que era uno de sus clásicos recaditos románticos, pero al leerla se quedó boquiabierto y pensativo, a la mañana siguiente salió como de rayo hacia la casa de Annie para invitarla a salir y poder hablar de la carta, pero para eso necesitaba un lugar más privado, así que pensó en el portal de piedra de Stear, como estaba muy pendiente de Patty y su compromiso y todos estaban como locos por la boda, nadie los molestaría ahí
-buenos días Srito. Cornwell en seguida viene la Señorita
-gracias aquí espero
-Archie buenos días, no te esperaba hoy
-Annie debemos hablar
Con un tono dulce, apenado y sarcástico Annie le preguntó:
-¿de qué Archie? Tienes una cara que juraría que algo malo pasa
-no lo sé aún, ven acompáñame
Salieron y se subieron al auto de Archie rumbo al la mansión de Lakewood para ir al portal de piedra de Stear, ya ahí Archie sacó la carta y le dijo:
-entonces si no te falto al respeto como aquí me lo sugieres ¿me vas a dejar para buscar a alguien más?
-veo que entendiste el mensaje, la verdad me siento algo insegura contigo, siento que no me amas lo suficiente, que no te has enamorado de mi y que sólo estás conmigo por cumplir un juramento y por tus obligaciones con la familia
-Annie yo…
-Tu…
-yo si siento algo fuerte por ti, claro que sí este tiempo sólo tu has sido mi apoyo, pero no creo que sea correcto, además debemos esperar, lo que me pides no es correcto
-Archie pero si hubiera sido Candy la que esté contigo en vez de mi, ya la hubieras besado y no se que tanto
-Annie por favor ya debes superar eso, Candy es mi mejor amiga, es mi prima y a ella le debo el tener a alguien tan maravilloso como tu
-entonces Archie, acaso no te gusto, dime que puedo hacer, ya hasta te pedí que deseo
En ese momento caminaban de un lado a otro de ese lugar, sin darse cuenta que estaban haciendo una tormenta en un vaso con agua y que los dos deseaban lo mismo, pero ambos tenían miedo, en uno de tantos movimientos Annie se enredó en uno de los tantos triques que tenía Stear tirados ahí, que tropezó y al tratar de equilibrarse cayó en los brazos de Archie, quien la miró a los ojos fijamente y la besó apasionadamente…
-Archie, no sabía que supieras besar así
-Annie no tiene caso que indagues
Y antes de que Annie hablara de nuevo la volvió a besar con esa pasión…
Continuará… ya falta poquitito
CLAU, MAXIMA, CARITO, SABRINA, GATITA, NELLY, CHIQUITA, STEARS, Y TODAS LAS BELLAS CHICAS QUE ME DEJAN SUS REVIEWS... MIL GRACIAS
son capítulos cortos para una lectura sabrosa y el fic no es largo tampoco, es como una probadita de lo que circula por mi inquieta y loca cabecita... espero que les guste esta entrega y mis futuros fics, que ya estoy trabajando en ellos
Abrazos
