Un amor inesperado
Bueno acá les traigo el 5 capitulo de un amor inesperado, espero les guste y porfavor las personas que lean la historia comenten y me dejen un review, si tienen criticas constructivas o si quieren comentar comenten, eso me da animos para continuar la historia. Entonces sin mas preambulos les traigo el capitulo 5. Espero les guste :)
Capítulo 5
Esa mañana Ichigo se levantó más esperanzado en poder acercarse a Rukia. Se alisto y cuando estaba bajando las escaleras cuando su padre lo recibe con una patada voladora, ese era como sus buenos días matutinos. Si no lo hacía cuando Ichigo apenas se levantaba de la cama y este lo esperaba. Pero hoy fue diferente, sino lo hizo en las escaleras.
── !Ten cuidado cabra loca!─ diciendo esto de manera algo irritado. Con su ceño fruncido un poco más de lo normal.
── ¡Mi hijo sea convertido en hombre! ¿Cuándo me darás nietos?
──Calla cabra loca. No sabes lo que estás diciendo apenas tengo 10 años… ─ Después decir eso Ichigo golpeo a su papa por las estupideces que este decía.
Isshin corriendo a donde el cuadro de Masaki, el cual se situaba casi a la entrada de la sala. Como siempre que el peli naranja le decía algo hiriente sale a correr a ese cuadro como si su difunta esposa lo escuchara.
── Masaki tu hijo no me quiere, es malo y eres la única que me comprende.─ Isshin siempre se porta de esa manera cuando Ichigo le contradice o le devuelve los golpes. Aun así se siente muy orgulloso de él.
──Cabra loca no me hagas perder el tiempo, ya me voy. ─ No me esperen.
Después de salir del castillo, paso por el bosque donde conoció a la morena y no pudo evitar sonreír. Hay ella se había robado su mundo y pudo con tan solo una sonrisa y su forma de ser fuerte pero orgullosa. Pudo lo que nadie más pudo y fue ocupar y parar la lluvia de su alma y de su corazón.
Pensaba que estando en ese bosque se volvería a encontrar con ella, pero como había pasado en los últimos 2 días ella se había ido con el director, su padre.
Él sabía que si quería estar con Rukia tendría que luchar por su amor y por protegerla. En esos momentos se acordó que tenía que irse al colegio que si no llegaría tarde y le pondrían falta.
Cuando se estaba dirigiendo al colegio, se tropezó con alguien pensando que podría ser la morena, pero no. Para su sorpresa fue Orihime Inue.
──Ahh Kurosaki-Kun lo siento─ la peli naranja miro algo apenada al de pelo extravagante.
──No te preocupes fue mi culpa, ¿Qué haces en un lugar como este?
──Estaba buscando unas fresas para hacer mantequilla de maní con fresas, brócoli y mostaza. Una comida muy rica. ¿Te gustaría probar? Kurosaki-kun
Ichigo al escuchar eso se le revolvió el estómago he inconscientemente hizo una mueca de asco.
──No gracias Inue, estoy bien. Me tengo que ir a la escuela de shinigamis. Estoy algo apurado. Pero si quieres puedes venir a mi casa esta noche con tu familia habrá una reunión con otras personas amigos de mi padre.─ después de eso salió corriendo al colegio.
Antes de que cerraran las puertas de la institución Ichigo logró entrar y por un pelo llega tarde a la clase del profesor. Esa mañana en la clase ubicaron a todos los estudiantes con sus parejas, como Ichigo y Rukia desde la segunda clase. Así sería todo el año hasta el siguiente. Todo el año tendría que estar atado y cerca de la enana.
Después de acomodarse todos los compañeros. Al frente de Ichigo se sentó una persona con el pelo rapado, llamado Ikkaku Madarame. Al lado derecho de Ichigo se sentó la morena, al lado izquierdo de él se sentó Toshiro Hitsugaya y a tras de él se hizo un joven que era la segunda vez que perdía año, pero que aun así era muy bueno. Llamado Shuhei Hisagi.
La morena al lado derecho de ella tenía a su mejor amigo, Renji Abarai. Después de acomodarse todos los estudiantes practicarían con las asauchi excepto Hisagi que ya tenía su zampakuto llamada "Kazeshini". El cual su nombre significa: "viento de la muerte".
Los estudiantes poco a poco aprenderían a despertar su propio poder y materializarlo en su zampakuto y convertirse en uno.
Después de la clase Ichigo se acercó a la morena con las intenciones de disfrutar algo de su compañía aun así fuera en silencio. Cuando llegaron a la azotea* se sentaron en silencio, de pronto llego Renji el mejor amigo de la morena. De ahí Renji y ella empezaron a hablar, Ichigo solo se quedó viendo. Cuando se terminó el reseco, Rukia se aproximó a Ichigo lo miro con esos ojos violáceos, que tanto le gustaban a él pero en su mirada se veía triste pero muy fría para ser ella.
──No quiero que estés más cerca de mi…─ su cuerpo estaba temblando, no sabía cómo reaccionaría el peli naranja. ──No quiero estar con alguien como tú, por favor no te me acerques más si no te quieres meter en problemas con mi Padre. ─ Su mirada estaba centrados en los ojos avellana que la miraban sorprendida.
──N- No hare eso. No lo permitiré, que pasara con lo que me dijiste, de ayudarme a convertirme en un mejor shinigami, de convertirnos en mejores personas?─ Ichigo en esos momentos estaba en shock, no sabía que decir y solo pudo articular eso.
──No te preocupes por eso cambiaremos de pareja. Ya hable con el profesor de eso y no tiene objeción. Ni se te ocurra acercarte a mí, que papa, te podría hacer algo. ADIÓS─ Fueron las últimas palabras de Rukia antes de salir y cerrar la puerta tras de sí.
Ichigo ahogo un suspiro y sentían como le empezaban a arder los ojos, sentía como poco a poco el vacío de su corazón aumentaba y como un hueco y un dolor se formaban en su ser. Sentía como las lágrimas querían salir y como el después de mucho tiempo de no haber llorado y callado todos los gritos de su corazón lloro como nunca. No quería presentarse así a la siguiente clase así que cerró la puerta de la azotea y lloro.
Rukia por otro lado, estaba igual o incluso algo más destrozada que Ichigo, nunca se imaginó querer a alguien en tan poco tiempo y tener que despreciarlo solo por ser de la familia Kuchiki. Sabía que así sería mejor su separación, que entre ellos no podría haber nada. Camino hasta un baño cerca, se remojo la cara con agua fría para no derrumbarse y llorar. Pero era muy tarde, sentía una opresión en el pecho. Las lágrimas comenzaron a bajar por su delicado rostro. No quería que nadie la viera en ese estado, mucho menos su padre quien creía que llorar era la derrota del cuerpo ante el corazón.
Salió del baño, se limpió las lágrimas y se fue hasta el salón de clases como si nada hubiera pasado, pero muy dentro en su corazón sentía un dolor desgarrador como si hubiera perdido, al cabeza de zanahoria para siempre.
Las clases pasaron de una manera lenta, demasiado lenta, la morena se dio cuenta de que Ichigo no había venido a la clase, entonces dónde estaría?
¿Estaría bien? ¿Le paso algo? Eran las preguntas que se hacía pero su orgullo Kuchiki no la dejaban opinar y preocuparse por quien no es para ella.
Después de clases, Rukia quería caminar un rato para despejar sus pensamientos, Ichigo seguía en la escuela pero al final la clase de devolvió a su casa. No quería ver o hablar con alguien. Así que envés de encerrarse porque sabía que tarde o temprano se encontraría con su padre, que aunque fuera una cabra loca y él lo irrespetara sabía que lo conocía muy bien.
Ichigo salió y se dirigió al bosque donde se sentía más cómodo, podía sentirse bien, lograba tener algo de paz y podio sentir la naturaleza y los animales.
Rukia llego a su casa, era un castillo más pequeño que el de la familia Kurosaki. Pero seguía siendo muy prestigioso. A la entrada había el escudo de la familia Kuchiki, era mediano, tenía muchos pétalos de Sakura*, cayendo y un árbol enorme. Era un escudo muy especial para esta familia, porque eso quería decir que eran muy prestigiosos.
Al llegar a su casa, la recibieron 5 asistentes, cada una para una tarea diferente. Una era para escucharla, otra para hacerle la comida, otra para lavarle las cosas etc. Ella nunca podía hacer una simple tarea como ir a coger alguna fruta o escoger su ropa. Siempre tenía que ser con la supervisión de alguien.
Esa tarde después de merendar nigiris* salió de su casa al jardín enorme, muy lindo rodeado de cerezos morados y rosados. Era otoño, así que los pétalos caían de una forma muy elegante, donde la brisa las mandaba lejos formando un bello espectáculo.
Cerca del jardín había un santuario donde Byakuya rezaba. Ella siempre iba con él a decirle sobre sus logros.
Pero hoy no lo haría, hoy no tenía ganas de nada. Acaso era un logro lo que hizo con alejar a una buena persona de su lado. Con haberle hecho sentir mal y humillarlo.
En esos momentos Byakuya, la saco de sus pensamientos pidiendo le pasara a contarle sus "logros" del día de hoy.
Ella en esos momentos lo miró no dijo nada y se retiró, se fue de su casa corriendo no quería estar con nadie quería estar sola. Cuando llego a la puerta de la mansión o bueno castillo los vigilantes la iban a detener pero como Byakuya siempre insistía en que ella aprendiera a defenderse pues lo que hizo fue golpear a los guardias y salió disparada del lugar.
Corrió, y corrió lo más rápido que pudo hasta salir a un claro, siguió caminando hasta entrar en el bosque donde había conocido al peli naranja.
Camino por un largo rato hasta perderse del sendero, guiada por los animales encontró camino y siguió caminando hasta encontrarse con el lago. Se acercó al lago y se sentó en la orilla remojando sus pies un rato y sintiendo como los pececitos la besaban y le hacían cosquillas en los pies.
Sin saber que alguien la estaba observando desde lejos. Ella decidió dejar su orgullo a un lado y lloro, Ichigo quien era la persona que ella estaba observando vio como la morena lloraba y se le partía el corazón viéndola.
Pero el solo podía ver y callar, no quería asustarla quería observarla y conservarla en su memoria. Cuando estaba dispuesto a irse piso una rama haciendo algo de ruido haciéndolo audible para que la Kuchiki menor se diera cuenta de ello.
Ella volteo a ver a la persona que estaba detrás de ella y se sorprendió mucho al ver que era el peli naranja. Como antes se volvieron a cruzar ojos de color violetas y avellanas. Sin decirse ninguna palabra ya se comprendían, en tan poco tiempo habían creado un lazo muy poderoso e invisible que los mantendría unidos toda la vida y que cada vez más iría creciendo.
Rukia se paró pero al hacerlo se resbalo y cayó al lago, al hacerlo Ichigo se rio pero lo que no sabía es que la morena no sabía nadar.
La Kuchiki menor se agitaba y mientras más fuerzas ponía en llegan a la orilla con muchas más fuerzas se la llevaba la corriente, en esos momentos todo se volvió oscuro pero antes sintió como unos brazos la agarraban y la llevaban a la superficie. Al abrir los ojos vio como un Ichigo la abrazaba posesivamente.
Cuando Ichigo se dio cuenta de que la morena había despertado su preocupación había disminuido algo entonces sonrió y se la llevo a su castillo para que se encargaran de ella para que no tuviera nada y para que estuviera fuera de peligro.
──Hey bájame, ya estoy bien, cabeza de zanahoria.─ Lo decía algo impetuosa pero aun así le gustaba estar en sus brazos fuertes y firmes.
──No lo hare casi te mueres, además estas agotada enana. ─ Ambos se estaban portando como tontos.
──No soy enana, tu eres un poste. Bájame si no quieres que mi padre te de una muenda*.
──No me importa enana del demonio.─ La tomo por la cintura y la bajo, después de eso se arrodillo a su nivel la miro con esos ojos avellana que tanto le gustaban a ella. Sintió como un abrazo la rodeaba y le daban protección. Con ese abrazo le transmitía todo lo que el sentía, confusión, dolor, protección. En esos momentos vio como ella le correspondía al abrazo.
Esos momentos ambos podían dejar a un lado sus diferencias, similitudes, sus estatus y hasta sus orgullos.
Sin decir alguna palabra Rukia le regalo una sonrisa sincera al peli naranja haciendo que el correspondiera.
Después de eso Ichigo se paró y le dijo a Rukia que lo siguiera hasta su casa pero ella no se movió. Ichigo se fue a donde estaba ella y la volvió a cargar, ella no volvió a negarse que el la llevara y en menos de 10 minutos ella se quedó dormida en sus brazos.
Después de unos 20 minutos caminando llegaron a la casa de Ichigo. En esos momentos su padre quiso darle un golpe pero este lo esquivo para no despertar a Rukia. Se fue hasta su cuarto y la puso sobre su cama con tanta delicadeza como si se tratara de una muñeca de porcelana que se rompería al simple contacto brucos.
Le pidió a uno de los médicos que la revisara y le diera algo para secarla, salió y se dio un baño donde pensó en que hoy casi la perdía. Pensar en eso lo deprimía y hacia que el dolor de su corazón volviera.
Cuando termino de bañarse se fue hasta su cuarto y ponerse algo cómodo. Se puso una camisa con un 15 grande bordado a mano y vio que Rukia no había despertado, estaba seguro que ella estaba muy cansada y sin poder evitarlo se acercó y le dio un beso en la frente prometiéndole cuidarla y protegerla aunque eso le costara la vida, lo dijo con mucha determinación y así lo haría. Todo por su bien.
Cuando sus labios dejaron de rosar su piel el sintió ese aroma embriagador que salía de su piel, fresas. Sería su perfume o su olor natural, no lo sabía pero le encantaba. Salió de su habitación para dejarla descansar.
Cuando salió se acordó que Inue lo iba a visitar esa noche. Así que decidió ir a preparar algo de comer con la ayuda de sus hermanas a las cuales les encantaba cocinar.
En la noche alrededor de las 8:30 Inue llego con algo de nerviosismo el cual se podía notar a kilómetros de ahí.
Cuando estaban comiendo, una Rukia soñolienta se despertó y se dio cuenta que estaba en una habitación de hombre, asimilo que ella se había quedado dormida y se maldijo mentalmente por haber caído tan fácil mente en ese sueño profundo.
Salió de la cama del peli naranja y se dio cuenta que había algo de ropa de mujer. Era un vestido azul con algunos adornos dorados y blancos. De tela aterciopelada muy fina. Tenía una capa y era manga larga con un escote en forma de V sin ser muy pronunciado. Enzima del vertido había una nota:
"Espero que hayas dormido bien, esta noche tenemos invitados así que espero verte y que te guste este detalle. Es algo especial para mí ya que fue de mi madre espero que lo uses y te guste tanto como a ella. Te espero: Ichigo Kurosaki."
Rukia se alisto y observo que era un magnifico vestido era no sabía cómo decirlo hermoso y era un regalo de la cabeza de zanahoria eso la tenía asombrada.
Ella llamo a una de las sirvientas para que le trajeran un cepillo cuando lo trajo se peinó, le agradeció y bajo las escaleras. Camino por un corredor muy ancho y llego a la sala, se detuvo frente al cuadro gigante de la madre de Ichigo y vio que tenía el mismo vestido que ella. Se veía hermosa. En esos momentos se acordó de la cena así que se fue hasta el gran comedor, donde estaban Inue y su familia más otros invitados que había invitado el padre de Ichigo, para celebrar que el sería un shinigami.
Cuando Rukia llegó hasta el comedor todos los presentes quedaron impactados con su belleza. He Inue sintió celos porque hasta Kurosaki-kun estaba babeando por ella.
Él se acercó a ella, la tomo de la mano y la presento frente a los presentes. Ella en gesto de presentarse se inclinó un poco y sonrió.
Entre los presentes se encontraba un señor llamado Aizen Sosuke, el rey de Hueco Mundo otro reino el cual es cerca de este. El tiene un hijo llamado Grimmjow, heredero de Hueco Mundo de una familia noble muy prestigiosa.
Estaban también la mayoría de familias nobles excepto los Shihoin y los Kuchiki a excepción de ella.
Se sentó al lado derecho de Ichigo y a su derecha estaba sentada Inue. Comieron y después de eso Inue, Ichigo y la morena salieron a jugar y a hablar porque Grimmjow no quería hacer bobadas.
A las 10:00 pm la mayoría de invitados se fueron solo quedaban Inue y Rukia, ella se iría en 10 minutos porque faltaba esperar a que la peli naranja se fuera para que Ichigo se pudiese llevar a la morena a su casa.
Cuando Inue se fue, el Kurosaki menor se fue junto a la Kuchiki menor y mientras se iban juntos ella lo miro y le pidió perdón, pero que tenían que estar alejados. Por el bien de él y por el suyo.
Cuando llegaron a su mansión, Ichigo la dejo en la puerta, pero antes de que él se fuera, la morena le cogió la manga de su camisa se empino y le dio un corto pero tierno beso en la mejilla agradeciéndole por haberle salvado la vida.
Se despidieron y ella salió corriendo hasta la entrada y ahí lo esperaba su padre un tanto molesto.
Pero no le reprocho nada por haber llegado a esa hora 11:01. Ella se despidió de él y le deseo una muy buenas noches, se fue a su cuarto vio la luna y las estrellas y se durmió feliz después de 2 días de no haber conciliado el sueño.
Ichigo se devolvió a su hogar, entro a su cuarto y antes de fundirse en sus dulces sueños miro la luna y las estrellas.
Sabía que muy pronto podría estar con Rukia y poderla proteger, también sabía que se convertiría en un muy grande shinigami gracias a la ayuda de ella.
El tiempo fue pasando, exactamente habían pasado 5 años. Ahora él era un joven mucho más alto, con un cuerpo proporcionado y tonificado gracias a las clases de combate y fortalecimiento.
En ese tiempo la amistad de Rukia y él se volvió mucho más fuerte y en sus misiones ella le cuidaba su espalda y el la de ella. Aunque no podían estar todo el tiempo juntos por las prohibiciones de Byakuya, ellos se encontraban en el lago donde ellos se hicieron amigos.
Él se había vuelto muy fuerte y ella se había convertido en su pilar en todos los sentidos de su vida, y sabía que sin ella el no sería nada.
Azotea*: es la cubierta llana de un edificio, terraza
Sakura*: cerezo
Nigiris*: es un tipo de sushi, pescado fresco fileteado con wasabi, este es para desinfectar y dar sabor al pescado y sobre el arroz en forma de canoa. Se comen con la mano, mojando en la soja del lado del pescado y en dos bocados.
Muenda*: golpiza, una serie de golpes.
