Bueno, porque ustedes lo pidieron (?) y como encontré a esa musa escurridiza, les traigo otro cap, y algunos más en el futuro, no les aseguro un fic muy extenso, unos 4 capítulos aproximadamente.

Gracias por leer! :D

NOTA: Hibari es un sexy doctor, que tenia/tiene una relación con Tsuna.


CAPITULO 2: Rutina

El sol golpeaba directamente el rostro de aquel niño, desesperado por el calor de la habitación el joven despertó, el clima era sofocante aquella mañana.

Giró sobre la cama, quiso levantarse, pero un sus caderas no se lo permitieron, además del hecho que, apenas si lograba sentir sus piernas.

Miro la mesita de noche, y un montón de billetes en esta, los tomo. Era el doble de lo que aquel hombre le había propuesto al encontrarle solo dentro de aquel bar.

No quería levantarse, deseaba seguir durmiendo, nunca se había acostado en una cama tan cómoda como aquella, pareciera que esta lo atrapaba con aquellas frescas sabanas invitándole a perderse en las profundidades de su comodidad.

7 DIAS DESPUES

Ya llevaba en aquella casa ajena una semana, apenas si hablaba con aquel hombre, pero eso no le evitaba mirarlo, a cada momento, en cada oportunidad, observaba con atención a ese japonés… le deseaba, y no se arrepentía de aquella noche.

Quiso marcharse apenas logro levantarse de aquella cama, pero él se lo negó, no hasta que estuviera bien por completo.

Se sentía mal por el trato que le había dado, el chico no merecía aquello, no se comportó como un hombre, si no como un animal en celo.

-¿Cómo te llamas? – pregunto una tarde japonés mientras comían

-…Gokudera Hayato- respondió el italiano a la pregunta que aquel hombre le había hecho

-¿estudias?-

-…no…-

-¿y tus padres?-

-… mi madre murió –

Noto como el chico se callaba y una sombra aparecía sobre sus ojos, estaba claro que aquel tema le era difícil, decidió no preguntar por su progenitor.

-arréglate, te buscare un maestro para que curses aquí la escuela-

El chico le miro perplejo, ese hombre le estaba dando la oportunidad de estudiar. No se negó a tal propuesta, al final de cuentas, no era una descabellada idea que le incomodara.

Cada día, una extraña relación se formaba entre ellos, el japonés se esforzaba en tratarle bien, quería borrar todo el daño que le había hecho aquella noche en que le tomó, le había hecho llorar, sangrar, nadie merecía eso, nadie merecía perder la virginidad de esa manera, pero tenía miedo, miedo a que, si volvía a probar esos labios perdiera el control.

Es por eso que, cerraba con cuidado la puerta del baño, y dejaba de espiar al chico, caminaba hasta el baño de visitas, se bajaba los pantalones y se complacía el mismo, imaginando esas cuervas, aquel cuerpo bajo el propio. Sabía que eso tampoco estaba bien, imaginar al chico de tantas maneras tan indebidas e indecentes, pero, simplemente no podía evitarlo, ese niño lo ponía a tono con un sutil movimiento de caderas, con el simple hecho de morderse los labios o el lápiz.

Ese chico era la manzana prohibida.

Nuevamente la noche caía sobre la ciudad, y cada uno descansaba en sus respectivas habitaciones. Era en esos momentos en que el menor miraba distraídamente el techo, recordaba lo que había sido su vida hasta ese momentos, y se daba cuenta… que esta época, era la mejor, la más valiosa y placentera, nunca antes alguien se había preocupado tanto por el, nadie le ponía tanta atención como aquel hombre, inclusive le ayudaba en algunas ocasiones con un trabajo o dos.

Recordaba su voz, la forma en que le explico un tema de biología, la manera en que sus atentos ojos le miraban cuando mentía, eso basto para que sus mejillas se tiñeran de un rojo intenso.

Comenzaba a enamorarse de ese nipón, de ese médico que conoció no de la mejor forma.

Rodo por la cama, preguntándose si aquel calor en su pecho, ese malestar en su estómago y la forma en que sus piernas temblaban cuando le veía estaban bien, ¿sería correcto ese amor? es decir… existía una enorme barrera entre ellos de 11 años., abrazo su almohada con fuerza.

Bueno, él ahora se hacía cargo de él, eso significaba que le importaba ¿cierto?

O buscaba tenerlo ahí para acostarse con el…

No quiso pensar más en el tema, no quería atormentarse con ello, así que, como cada noche, no llegaba a ninguna conclusión, no existía un pensamiento claro en su cabeza, cerraba sus ojos y mejor dormía.


¿Qué tal? Voy bien... este capítulo estuvo tranquilón... en el siguiente va a aparecer tsuna ;D
no me gusta el 1827... Pero es bueno para meterle algo de sabor a esto y que no sea solo amor 1859... Aunque le soy fiel a esta última pareja

GRACIAS POR LEER

bye bye besos~

PD:

¿REVIEW?

Dudas, comentarios, algún deseo (?) serán bienvenidos y contestados n_n