Lamento mucho la tardanza, no fue mi intención, pero bueno, no me entraban las ganas de escribir, pero aquí les traigo un capitulo algo más largo que el resto, 6 hojas según Word (espero no me engañe) ojala, le den una leída, se los agradeceré mucho.
Este capítulo, está dividido en 4 partes, donde cada uno de los personajes mostrara sus razones, y motivos, del porque eligieron a sus respectivas parejas, lo que los levo a ello.
Sin más, les deseo un buen rato
PD: espero hayan pasado unas buenas vacaciones y se tengan un buen bronceado (?)
CAPITULO 7: Motivos
Despertó, sus ojos avellana visualizaron los escasos rayos de sol que se colaban dentro de la habitación, por ese elegante y molesto traga luz que había en la habitación. Pensándolo bien, ese hueco en el techo no tenía ninguna finalidad útil, solo la de encandilarte con el salir y ocultar del enorme astro solar.
Tenía sed y hambre, pero la idea de levantarse y salir de la comodidad de aquella cama no era una opción.
Así que se limitó a acurrucarse junto al cuerpo del abogado que aun dormía, o al menos eso pensaba el, pues aquel hombre de cabellos índigos llevaba cerca de 20 minutos despierto, fingiendo aun dormir, grabando aquel momento en su memoria con fuego.
El cuerpo acurrucado a su costado, el ahora a miel y avellanas que desprendía de esos cabellos castaños, la suavidad de esa piel, así como el calor que emanaba de esta.
Ninguno de los dos quería romper aquel momento, continuaron actuando, fingiendo dormir, mientras recordaban como los había tratado esta caprichosa y engañosa vida.
-¿lo recuerdas?- pregunto el castaño mientras se acomodaba en aquellos brazos.
-¿qué cosa?-
-cuando nos conocimos-
-si… fue lo único bueno de aquel viaje de negocios-
El silencio volvió a reinar en la habitación.
-¿Por qué decidiste engañar al médico?- interrogo esta vez el abogado de ojos bicolor
-… jamás pensé en engañarlo, nunca, pero… cuando nos encontramos en aquel restaurante… solamente busque un motivo para no involucrarme contigo… no lo encontré-
El abogado permaneció en silencio, tenía sueño, bastante sueño, y se sentía increíblemente bien, conforme, satisfecho en todos los sentidos.
-es sábado… ¿dormimos otro rato?-
El menor asintió, tiraron la fastidiosa cobija al suelo y solo se cubrieron con una sábana ligera.
Volvieron a dormir.
ya habían pasado 10 días para ser exactos, 10 días en los que llevaban una relación, una "relación amorosa", sin importar lo que los vecinos murmuraban cuando los veían salir juntos, o cuando el menor miraba alejarse al azabache desde la puerta de la entrada.
Pero, por más que murmuraran o criticaran… todos coincidían en lo mismo, en que esos ojos color esmeralda reflejaban un amor y cariño puro hacia aquel hombre de cabellos negros cuando se marchaba por las mañanas.
Los días continuaron pasando
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Los rumores comenzaban a cesar, la manera en que aquel par se besaban comenzaba a ser algo más íntimo, más pasional, las caricias comenzaban a aparecer.
Pero sin llegar a mas, pues el medico sigue rechazando como cada noche aquella silenciosa petición que el menor le hace, esa que inicia invitándole a entrar en su habitación
Tsunayoshi
Nuevamente despertaba entre los brazos de aquel abogado, sin preocuparse por salir corriendo o pensando en que excusa inventar esta vez.
Hace ya un mes que vivían juntos, y la pasaba tan bien.
Se levantaba con cuidado de no hacer ruido, se encaminaba al baño a darse una ducha matutina.
Y era ahí, bajo la regadera, en ese momento en que su cabello se encontraba totalmente empapado y el Japón de su cuerpo comenzaba a caer por el agua, que se ponía a pensar, que contaba los motivos del por qué ahora vivía esta vida, y… tan solo eran dos.
Uno: su infidelidad
Dos: ese chico de cabellos plateados
Porque si no hubiese sido por ese chico, y lo que despertó en su ex pareja es posible que este le hubiese recibido de nuevo.
Y si no fuese por su infidelidad… quizás el y el japonés seguirían viviendo dentro de aquella "vida perfecta"
Sonrió bajo aquella artificial lluvia de agua caliente.
Mukuro
Hace más de una hora que estaba despierto, pero amaba la manera en aquel castaño se despertaba y se levantaba con cautela para no "despertarlo", amaba verlo desaparecer tras la puerta del baño con una camisa suya como pijama improvisada y una sonrisa en sus labios.
Esas eran las razones por la cual fingía cada mañana "dormir"
Miro el techo de su departamento, mientras recordaba todas esas manías del menor que le hacían enloquecer.
Esa elegancia al caminar
Su seriedad
Esa sonrisa suya y carácter tan amable, nunca había conocido a una persona más buena y piadosa que él.
La forma en que se acurrucaba entre sus brazos
Su manera de temblar cuando algo lo asustaba
Eso y mucho es lo que lo habían cautivado, lo hizo dejar de ser un gigolo y comenzar una relación formal.
Gokudera
ya llevaba un mes con aquel oficial, 30 días despidiéndose de él, 30 días recibiéndolo en la sala de la casa, lanzándose a sus brazos y besándolo.
En estos momentos, se encontraban besándose, en la entrada de su habitación, sentía aquellas manos situadas en su cintura, manteniendo su cuerpo pegado al ajeno.
enredaba sus dedos en aquellos cabellos negros mientras movía sus caderas ligeramente, haciéndole una propuesta silenciosa al mayor, pero este volvió a rechazarla, era la ves número 30 que se negaba a entrar a su habitación.
El italiano solo sonrió, se separó del cuerpo, en un susurro digo:
-buenas noches Hibari-
Y un
-descansa- le fue respondido
Entro en su habitación y cerró la puerta, dejando al médico fuera. Se dirigió a su cama, aun con el rostro rojo y una sonrisa en sus labios.
Se metió bajo las colchas, comenzó a recordar…
Esa noche en aquel bar, cuando vio a el medico sentado en la barra, tomando una margarita a las rocas, se veía bien, muy bien.
No era como el resto de los hombres presente, borrachos inmaduros e infantiles, él tomaba con clase, tenía ese porte de profesionista, de alguien preparado y que sabe lo que hace.
Entonces, debería de tener una razón muy fuerte para estar bebiendo en aquel bar de mala fama. Ubicada en los bajos mundos de la ciudad.
Le miro en silencio, hasta que esas profundas y tristes orbes azules se toparon con las propias, sintió su cuerpo temblar, ese impotente hombre, estaba triste, destrozado… no quería verlo así, quería ver en su mirada esa fiereza que el aparentaba.
Fue por eso que acepto, que no se negó a aquellos labios que le devoraron al salir de aquel bar, que no huyo cuando el cuerpo de aquel hombre lo apreso contra su automóvil.
Aun recordaba ese momento…
Como le besó con desesperación, como torpemente correspondió, a pesar de que el sabor a alcohol le embriagaba y mareaba. Esas manos se posicionaron en su cintura, y sintió como aquel hombre invadía su espacio personal, como lo tocaba aquí y allá, sabía que eso no estaba bien, que no debía de permitírselo, pero, quería hacerlo.
-¿6 mil te parecen bien?- susurro sobre su oído.
Sintió su cuerpo temblar, sabia a lo que ese hombre de cabellos negros se refería, a decir verdad 6 le parecía demasiado… no entendía por qué aquel hombre le proponía tal cantidad, pero aceptó.
Deseaba hacer sentir bien a aquel desconocido…
Deseaba que alguien le amara, el poder tener el poder de destrozar a un hombre de tal manera, aunque si lo tuviera… él no lo haría.
Él sabía lo que era que la persona que más amabas te destruya.
Él sabía lo que era ser engañado, lo que era vivir en una mentira, su padre lo había mantenido dentro de una…
Hibari Kyoya
Dejo al menor en su habitación, habiendo rechazado nuevamente la propuesta que aquel chico le proponía, ya había aprendido a controlar sus instintos, bueno... maso menos.
Había aprendido a saciar su sed por el menor con apasionados y placenteros besos, a controlar sus manos rebeldes dejándolas en la cintura opuesta, y solo en ocasiones descendía un poco más hasta sus caderas.
Ese niño… le hacía perder la cordura de tal manera, pero a la ves con un simple roce de labios lograba apagar los incendios que provoca en el.
Cerro la puerta de su habitación y entro a la ducha de su baño, abrió la regadera, el grifo de la derecha, hacía calor, demasiado, necesitaba un baño con agua helada para refrescar su cuerpo.
Se quitó la camisa, saco su cartera del bolsillo izquierdo del pantalón, despidió a sus pantalones junto a su ropa interior y entro al baño.
Permaneció de pie bajo el agua helada, recordando…
6 mil le había ofrecido, no sabía si era un precio bajo o alto, nunca en su vida había pagado por un poco de sexo, pero según sus amigos, eso era demasiado, aun así quiso gastar semejante cantidad, aunque probablemente el joven hubiera aceptado por menos, o hubiese podido pagarle a otro mucho menos de haber querido.
Ahora que lo pensaba, pudo no haber gastado absolutamente nada, un hombre como el, no ocupaba pagar por una noche de placer.
sin embargo quiso, quiso gastar 6mil, porque es lo que le había costado el ultimo regalo que le había comprado a aquel castaño, un bello anillo de oro, que combinaba a la perfección con sus ojos, ¿Por qué lo había comprado? por qué había querido, pero se enteró de su infidelidad antes de dárselo, es por eso que aquel objeto ahora yacía en algún lugar desconocido de la ciudad, lo había perdido aquella noche en el bar, la noche en que conoció al joven albino.
¿Por qué lo eligió a él?
Quizá había sido el hecho de que noto como este le observaba desde lejos.
O ese color plateado que habitaba en sus cabellos, tan exótico.
Sus ojos, pudieron haberlo hechizado esa noche
Tal vez la razón fueron sus labios, que lograron embriagarlo aún más que el Vodka que había estado bebiendo antes.
no lo sabía, no supo cuál fue la razón que le llevo a él aquella noche, no sabía que fue lo que le hizo caer rendido a los pies de aquel niño, lo que le hizo arrodillarse frente suyo y jurarle protegerlo, amarle y servirle como un caballero a su señor.
Pero no, Gokudera hayato no era un señor, es un joven, su joven…
Gokudera Hayato era suyo
Sin importar los porque o las consecuencias que esto pudiera traerles, él lo cuidaría, amaría y protegería.
Por qué en ocasiones… lo que sobran, son motivos.
Bueno, eso es todo por el momento, espero les haya gustado
Tratare de actualizar mi otro fic pendiente en la semana ;D
Sin más, me retiro
Muchas gracias por haber leído!
Bye besos~!
PD:
¿review?
Opiniones, sugerencias o quejas (?) todo será leído, y contestado
