Estaba dispuesta a seguir en la conversación, pero un ruido me sorprendió.
-Krisstenn ¿Te sientes mejor?
Era Nathaniel, me asegure que mi blusa estuviera en orden, y fui a abrirle la puerta.
- Si, Gracias Nath, entra.
-Gracias, vine a traerte los apuntes de la clase
-Genial, ¿Gustas algo? - Me sentía más alegre que de costumbre
-No gracias. Por cierto... ¿Te gustaría salir conmigo esta noche? Va a haber un concierto y me gustaría que me acompañaras
-¡Claro que sí! ¿Pasas por mí? -Las palabras salieron de mi boca sin siquiera pensarlo
-Por supuesto, paso por ti a las ocho y media.
-¡Estaré lista para esa hora!
-Jajá ¡Más te vale! Bueno yo ya me voy, tengo que terminar de organizar el papeleo adiós.
-Adiós Nath! -El se despidió y se fue
Un momento... ¡¿Qué rayos acabo de hacer?! Mierda, ahora tengo que salir ¿Que me voy a poner? No creo que a Nataniel le guste que vaya sencilla, diría que no le importo y si voy demasiado arreglada dirá que soy superficial... espera, ¡Pero no me importa que piense! si le gusta bien y si no, no me voy a estar quebrando la cabeza por cosas así.
Son las 5 de la tarde, voy a salir a dar un paseo en motocicleta, tal vez haya algo de ropa adecuada en alguna tienda, agarre mi celular, la tarjeta de crédito que mis padres me dieron, me quite la camisa del liceo y me puse una blusa de manga corta con la chaqueta de cuero para que no se distinguieran las marcas en las muñecas.
Aproximadamente 2 horas llevo en la ciudad y no encuentro nada, creo que será mejor regresar y arreglármela como pueda con la ropa que tengo en el closet. Venia de regreso, cuando vi una tienda de paredes color negro, en el mostrador se exhibía un hermoso vestido color verde bajo, de largo como hasta poco antes de las rodillas, escotado de la espalda y un poco del pecho y algo apretado, con adornos color negro y un par de aretes, también incluía unos guantes que abarcaban desde la mitad de los dedos hasta poco antes de llegar al codo y unos tacones negros
-Perfecto- Fue lo único que pude decir al parar mi moto enfrente de la tienda para poder ver mejor el vestido.
-¿Se le ofrece algo Señorita? - Un joven de cabellos negros y apariencia victoriana me dirigió la palabra y me hizo un gesto con la mano ofreciéndome pasar.
-Disculpe, quiero comprar este vestido que está en el exhibidor. -Le respondí mientras accedía a entrar a la tienda.
-Ese vestido es un poco caro ¿Desea adquirirlo de todas maneras?
-Si claro, voy a pagar con tarjeta. -le dije mientras sacaba la tarjeta de la bolsa de la chaqueta, mientras él la tomaba.
-Ok Esta bien Permítame, en un momento le traigo su vestido.
Tardo unos minutos, cuando escuche a dos personas aproximarse, una voz se me hacia conocida... aunque no recuerdo bien de donde, seguí mirando el vestido con más detalle desde adentro de la tienda cuando una voz dirigió mi atención.
- Disculpe señorita aquí esta su vestido - Inmediatamente me gire y me encontré con una hermosa mirada bicolor.
- Gracias ahora me retiro
- Espera enana - La voz conocida hizo acto de presencia y no resulto ser nada más ni nada menos que Castiel.
- Que se te ofrece? - le conteste educadamente, no pretendía sonar maleducada frente al muchacho de ojos bicolor.
- Parece que vas a salir esta noche ¿No es cierto? - Ahh así que tenia celos, si es así puedo aprovechar para molestarlo.
- No manches, eres adivino? Pues obvio, una no se compra un vestido así todos los días, en efecto, Nathaniel me invito a salir esta noche y si sigo aquí se me va a hacer tarde Adiós! Fue un gusto, y mi nombre es Krisstenn. - Esto último se lo dirigí al muchacho de orbes hermosos.
- Un gusto, soy Lysandro
Sin más me fui, apresure el paso en la moto para llegar rapido, no tenia ni idea de que hacer.
Llegue a mi habitacion y me meti a bañar, deje el vestido colgado en la puerta del baño para no maltratarlo al salir, termine de bañarme y puse una toalla en mi cabeza para secar el pelo, me habia depilado completamente, no me gustaba que la gente me mirara raro. Empeze a ponerme el vestido, primero meti las piernas como si me estuviera poniendo una falda y la jale un poco mas para que llegara a donde debia llegar.
-No esta tan mal, - dije para mi misma justo antes de ponerme los tacones, gran sorpresa al ver que eran de aproximadamente 8 cm bueno, aunque sea tendria la altura suficiente para llegarle a Nathaniel a la cara y poder mirarlo de frente solo que sin rebasarlo, es aun mas perfecto de lo que crei...
Finalmente termine de ponerme todo, el vestido, los tacones y los aretes, ahora solo faltaba algo: El peinado. Opte por una cebolla alta con un moño negro que combinaba con el diseño del vestido. Ya estaba lista, cheque el reloj: 8:20 termine a tiempo ahora solo falta esperar a Nathaniel, me mire por ultime vez en el espejo y me sorprendí al ver que no me veía ni demasiado elegante ni muy sencilla entonces decidí hacer algo que nunca había hecho... Tomarme una foto, saque mi celular de la chaqueta y lo levante hasta donde mi brazo pudo, apreté el botón de la cámara y tome la foto, Wow! No pensé que me vería tan bien espero que a Nath le guste...
- Krisstenn Estas lista? - Escuche a Nath llamarme por la puerta.
- Si Nath ya voy! - Fui a abrirle y quede sorprendida ante su reacción.
-...
-No te gusta! Si quieres me cambio rapidito! - Hable sin pensar... de nuevo
-No, no, para nada! Te vez hermosa! ¿Nos vamos? -Me ofreció su brazo el cual yo tome educadamente, lo mire por unos segundos y note que venia vestido con un traje corbata... ¡Verde! no puedo creer que raramente combinemos a la perfección.
- Oye Kriss te noto algo diferente ¿Puedo observar tu cara? - Su pregunta me desconcertó un poco y entonces recordé ¡Los pupilentes! Olvide quitarlos, como ya mencione no me gusta que la gente me mire raro y un motivo para eso es el extraño color de mis ojos, así que antes de salir siempre me pongo unos pupilentes negros.
- Nath! Lo notaste! Me puse unos pupilentes negros porque quería que la gente no nos mirara raro, ya sabes por el color de mis ojos, Pero si te molesta me los quito... - Fue lo primero que se me ocurrió decir
-No pasa nada Kriss, debo reconocer que tus ojos son extraños, pero raramente hermosos y te comprendo así que quédate como te sientas más cómoda.
-Gracias Nath, eres genial. -Esa respuesta hizo que se sonrojara un poco. Oww se ve tan lindo...
