Los personajes son de Stephanie Meyer. Yo solo ocupo sus nombres para dar vida a esta loca historia de amor del siglo XVI.


Capítulo beteado por Vhica y Ivy Fawkes, Betas FFAD.
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Capítulo II: Edward Cullen.

Esa mañana me desperté muy animado, pero no sabía si era por el maravilloso día que se presentaba o por el sueño que había tenido. Un sueño donde me había visitado un ángel de largos cabellos castaños y ojos color marrón, el cual me decía que estaríamos juntos por siempre y que con su ayuda la maldición que pesaba sobre mi familia, desaparecería.

Como deseaba que hubiera sido verdad. Como deseaba que mi antepasado, el Duque de Volterra, no se hubiera burlado de esa Hechicera, haciendo así, miserable la vida de los primogénitos de la familia Cullen. Por generaciones, esta maldición pasaba dejando a cada uno marcado de por vida. Solo había una cura para esto, pero para hombres con nuestra situación era muy difícil de encontrar, aunque tuviésemos millones y un apellido respetable, no bastaba.

Una cura para romperla, una que era muy difícil de encontrar en los tiempos que vivíamos. Donde los matrimonios se arreglaban y la minoría lo hacía porque había algo entre la pareja, una que estaba lejos de hacerse realidad…

El amor verdadero.

Estaba meditando sobre eso en mi habitación, cuando entro mi hermano Emmett, con su mejor traje.

—Arriba Edward, sal de una vez de esa cama y mira el hermoso día —me dijo con su misma cara de imbécil, esa que debía mirar todos los días, desde su nacimiento. Igual lo quería, pero me molestaba que todo se lo tomara con tanta calma.

—No quiero salir a ver nada, Emmett. Solo quiero pensar en cómo deshacer esto—le conteste malhumorado.

—Tranquilo hermanito, se que encontraras la manera de romperla—me dijo, esta vez muy serio. Algo -un poco imposible viniendo de él- El libertino de la familia.

—Si seguro, como si fuera tan fácil encontrar una mujer que me acepte, tal cual soy. La mayoría al principio, les encanta esta apariencia, pero huyen despavoridas cuando conocen mi otra cara—le conteste apenado—. El verdadero amor no se encuentra a la vuelta de la esquina, hermano.

—Tienes razón, perdona. Es que a veces me dejo llevar y olvido esa parte—me dijo tristemente.

— Está bien hermano, igual aprecio mucho que tú y Alice intenten mantenerme alegre durante este calvario de vida que llevo. Si no fuera por ustedes, además de papá y mamá, hace mucho tiempo atrás hubiera acabado con mi existencia—le conteste, tapándome la cara con una de las almohadas de mi cama.

—Claro, y de paso destruyes a la familia. Como si no tuviéramos suficientes con los rumores que hay, sino que también hubiéramos tenido que cargar con tu muerte. ¡Qué egoísta me pareces de repente Edward! Solo piensas en ti…como si nosotros fuéramos una estatua en tu vida. Sabes muy bien que hemos intentado por todos los medios averiguar más de esto, pero como sabes, solo hay una forma de romperla y de paso volverte normal—me contesto, bastante enojado.

—Soy normal hermano, claro que solo de día…de noche soy otra persona. Bueno, no sé si podría decir que soy una persona, en lo que me convierto no es algo para sentirme orgulloso y menos decir que soy una persona. No sabes cómo aborrezco a este monstruo, como odio que esto me pase—le dije, levantándome de la cama y llamando a mi ayudante de cámara para que ayudara a vestirme.

—Veo como sufres hermano, y no sabes cómo nos duele no poder hacer mucho por ayudarte—me contesto—¡ Ah! Y aparte, nuestra madre quiere hablar contigo de tu fiesta de cumpleaños—me dijo saliendo de mi habitación y cerrando la puerta tras si…

Dejándome más malhumorado que antes, claro que sin contar el hecho de que no recordaba nada de la noche anterior ¿Qué habré hecho ahora? ¿Por qué todo el mundo se empeñaba en celebrar mi cumpleaños? Como odiaba esta fecha, esta maldita fecha…el día en que comenzó y me entere de todo.

Finalmente, cuando estuve listo bajé al comedor, donde estaba reunida toda mi familia: mi padre, Carlisle, mi madre, Esme, y mis dos hermanos menores, Emmett y Alice.

Aunque en el caso de Emmett no le hacía gracia el apelativo de hermano menor, ya que era mucho más alto y fuerte que yo.

Me acerque a la mesa, saludando a todos y tome asiento al lado de mi madre, quedando entre ella y Alice.

—¿Cómo dormiste hermanito? —me pregunto Alice, con su típica voz de campanilla, con un tono más alto de lo normal.

—Bastante bien —le conteste.

—Que bien, ya que tenemos mucho que hacer… ¡Y pensar en el poco tiempo que nos queda! — me dijo, dejándome sorprendido y anonadado al mismo tiempo, ¿Cómo era capaz de hablar tanto y en tan poco tiempo?

—Alice, cálmate—le dijo nuestra madre, tomando su mano, por sobre la mía—. Primero debo hablar con tu hermano, no apresures las cosas, por favor.

—Está bien, pero déjame ayudarte a organizar todo… ¡¿SI?!—le dijo mi hermana, moviendo las pestañas, como siempre hace cuando quiere conseguir algo.

— Está bien hija— le contesto nuestra madre, para luego volver su hermoso rostro hacia el mío.

—Edward, hijo ¿Que opinarías de celebrar de otra forma tu cumpleaños? Algo que hagas en presencia de todo el pueblo, ya que muy pronto vas a cumplir la mayoría de edad y serás duque, y por tanto, las personas de pueblo deben conocerte. A parte que tampoco estaría mal para que te relacionaras con otras personas, ahora que vas a entrar como un nuevo miembro de la sociedad de Forks.

— ¿De qué forma piensas realizarlo? —le conteste un poco enojado, ya que ellos sabían que no me gustaba celebrarlo.

—Con una fiesta en la Mansión. Así mismo también, para que conozcas a las jóvenes del pueblo, ya que posiblemente entre ellas encuentres a la elegida—me contesto, de lo más entusiasmada con su idea.

—Puede que tengas razón madre, y solo por verte feliz acepto lo de la fiesta. Quizás encuentre a esa mujer que llevo buscando por tantos años—le conteste, apretando su mano, para luego estampar un beso en ella.

—Que bueno que te gusto la idea, hijo. Y gracias por hacerme tan feliz con tu respuesta, sabes muy bien que nosotros somos los primeros en querer que todo esto se termine, sabes que odiamos que cargues con esto tu solo, este pesado baúl sobre tus hombros—me dijo abrazándome.

En mi casa era muy común seguir con los ritos de la alta sociedad, pero no nos gustaba ser tan fríos con nuestra propia familia.

No pude responderle, ya que no me salían las palabras de la boca. Como odiaba y aborrecía a este monstruo, a mi otra naturaleza.

"De día serás uno, de noche otro, pero ninguno vivirá en paz con el otro…"

Al otro día, las calles del pueblo de Forks estaban repletas de carteles que anunciaban la celebración del mes y al parecer la más esperada por todos…

"EL RICO Y ARISTÓCRATA EDWARD CULLEN MASEN,
DARA UNA FIESTA EN SU RESIDENCIA, UBICADA EN EL PALACIO CULLEN…"

…como deseaba encontrar a esa mujer, a ese ángel, que me liberaría de estas cuerdas invisibles que atormentaban mi vida.


Gracias a los que ya siguen esta historia….y también a los que se incorporan recién, ojala no los desepcione.

Espero que con este capítulo, las cosas se le esclarezcan un poco respecto al tema de Edward, aunque no revelo mucho de los que le pasa…solo cuento un poco de su vida, su familia…especialmente para que lo vayan conociendo mas, así como sucedió con el capitulo anterior, respecto a Isabella (acá no se llama Bella).

En el próximo capítulo se vendrá un poco sobre los preparativos de la fiesta, con pov de ambos…en el siguiente vendrá el de la fiesta…donde las cosas van a subir la temperatura por estos lados….XD

Por el momento los capítulos van a sermás de presentaciones, pero en los que siguen habrá más cosas y motivos que lo califican para estar en categoría M.

También las invito a mi grupo de facebook… el link está en mi perfil, donde subo y subiré novedades de este fic y los otros que ya he publicado, y los nuevos que aun están en mi mentecilla.

Ojala les guste los cambios que hice... y espero sus mensajes ;)

Cariñosss

Gala ;)