Capítulo 2

Después del incidente, la primera en ir a hablar con Cuddy fue Remy. Mientras tanto House intentaba disculparse con Allison por primera vez en su vida.

—Cameron… yo, lo-lo sien- —pero la rubia le cortó

—No seas cínico, no es cierto. Déjame en paz tú también —fue su fría aunque sentida respuesta antes de marcharse y dejar a House planteándose si esa vez se le había ido la mano.

—¿Qué diablos ha ocurrido? —preguntó Cuddy una vez su novio había entrado en la oficina y cerrado la puerta

—Supongo que esta vez no tenía pizca de gracia —dijo él pensativo— creí que lo sería. De hecho jamás creí que Chase fuera a ponerse violento ni mucho menos que iba a pegar a una compañera de trabajo. Eso ha sido tan poco australianamente amariconado, lo contrario a su comportamiento usual… Lo siento, de veras. No por el australiano. Por Trece, ella es una buena chica y sé que ahora está herida… por mi culpa.

—¡Hey! No te pongas melodramático. Soluciónalo, como lo haces siempre, y cuéntame lo que ha ocurrido, todo lo que ha ocurrido.

Después de que House le contara a Cuddy todo lo que había visto y previamente lo que había descubierto acabó añadiendo:

—Si quieres que Chase siga trabajando en el hospital, adelante. Pero no lo quiero en mi equipo –y tras decir eso ni siquiera esperó la respuesta de Cuddy, se fue.

—Siento llegar tarde, ha habido un accidente de coche —dijo Allison entrando a la oficina de Cuddy.

—Tranquila, he hablado con House y me ha puesto al tanto de todo. No es necesario que hablemos, puedes ir a trabajar. Por cierto, Chase no volverá a causarte problemas, te lo aseguro.

—¿Qué hay de la Dra. Hadley? ¿Está bien? —ante tal pregunta Cuddy se quedó estudiando la expresión de la joven doctora y tras ver la preocupación sincera decidió contestarle.

—La Dra. Hadley me ha pedido un par de días de fiesta así que no volverá hasta el lunes.

—Aha, muchas gracias Dra. Cuddy.

Viernes por la noche, Remy estaba harta de estar en casa, hacía tiempo que no salía, que había dejado atrás la vida que llevaba. Pero esa noche, esa noche era diferente Remy estaba furiosa, estaba furiosa con Chase por ser un gilipollas, estaba furiosa con House por ser un capullo arrogante, estaba furiosa con Cameron por ser tan jodidamente mona, pero estaba aún más furiosa con ella misma por permitirse enamorarse de una mujer heterosexual, una ex-novia de un compañero de trabajo, una ex-trabajadora de su jefe, la jodida Allison-vamos-a-ayudar-a-todo-el-mundo-Cameron. Estaba tan molesta que necesitaba a una tía de una noche, emborracharse, drogarse, lo que fuera para olvidarse de todos los del PPTH.

Inesperadamente su móvil sonó. Número desconocido.

—¿Diga?

—¿Trece? Soy Allison, Allison Cameron.

-...

—Oye, quiero hablar contigo, lo de hoy- —pero Remy la cortó.

—Mira, no sé de dónde has sacado mi número de teléfono, pero este no es un buen momento, estaba por irme, lo siento —estaba a punto de colgar cuando oyó a la rubia gritar.

—¡Espera! ¿Pue- puedo ir?

—¿Cómo? ¡No me lo puedo creer! ¡Iba a salir para olvidarme de ella y del resto del PPTH! ¿Para qué? —se vio a si misma diciendo

—Yo sol-solo quiero hablar.

—Estaré en el H.L Club aunque es un club de lesbianas así que no creo que sea por donde te mueves —y tras decir eso y sin ser muy consciente de lo que había dicho, Remy colgó sin esperar a oír la respuesta de la rubia.

Allison estaba a punto de entrar al club que Remy le había dicho pero no estaba segura de si entrar o no ya que no sabía cuál sería la reacción de la joven ante su presencia pero ya que había ido hasta allí qué menos que entrar. El club estaba bastante oscuro y la música muy alta por lo que llamar a la joven doctora sería perder el tiempo. Allison se estaba planteando si adentrarse en la muchedumbre para buscar a Remy cuando la vio en la barra del bar.

—¿Trece? —pregunta la rubia dándole un suave toque a Remy en el hombro.

—Tss, ¡has venido! ¡Creí que te rajarías! —Remy empieza a reírse. Decir que Remy estaba borracha sería quedarse corto.

—¿Estás colocada? —pregunta la mayor con un tono severo.

—¿Qué pasa? ¿Se lo dirás a mi mamá? No te molestes, está muerta. Vale, ahora te has pasado. —Al notar lo mal que había hecho sentir a la rubia Remy se disculpa— Oye, lo siento. Eso estaba fuera de lugar pero, para ser sinceras, no debería importarte una mierda si lo estoy o no. Así que ¿por qué no me dices a qué has venido y dejas que me lo pase bien? –se gira hacia el barman– ¡Pete! Ponme otro —levanta la copa demostrando qué quería exactamente— y ponle a ella lo que quiera, yo invito. Puede que así te lo pases un poco bien —le dice a la rubia y le sonríe.

—Hola guapa —suspira una pelirroja al oído de Remy.

—Holaaa —y le guiñó un ojo. Pete sirvió las copas y Remy se bebió la suya prácticamente de un trago.

—Trece eso era… ¿Ron-cola? ¿Cómo puedes bebértelo tan rápido? —Allison estaba alucinando.

—En realidad era Whiskey-cola —y con intención de flirtear añade— pero no todo lo hago tan rápido —y de otro trago se acaba la copa.

—Oye guapa, ¿quieres bailar? —pregunta la pelirroja que seguía allí.

—Claro —Remy al intentar incorporarse pierde un poco el equilibrio y se agarra de la cintura de la chica para evitar caerse, y así hacen camino a la pista de baile.

—¿Sabes? —era Pete hablándole a Allison— no se había puesto así desde lo del Huntington. Creí que estaba mejor. Algo la ha jodido de verdad porque lo estaba haciendo muy bien hasta ahora.

—¿Cómo sabes todo eso? —pregunta la rubia fijando su vista otra vez en la joven doctora la cual se estaba comiendo la boca con aquella zorra pelirroja.

—Porqué somos amigos y solíamos hacer eso juntos —tras fijarse él también en su amiga añade— me refiero a beber y meternos cosas no a liarnos —se ríe solo pero se pone serio de golpe— ¿Sabes? Yo no puedo ir y decirle déjalo, eso sería muy hipócrita, pero tengo la sensación de que tú sí podrías. —Cameron estaba mirando a las chicas bailar, restregarse, liarse y se estaba poniendo mala— ¿Eres consciente de que si le dijeras que se fuera contigo lo haría así de rápido? —vuelve a decir él mientras daba un chasquido de dedos— Tú vales mucho más que esa chica, y ella lo sabe. Por eso está actuando como lo hace —pero antes de que Pete pudiera acabar de explicarse algún cliente lo llama y él va a atender dejando a Allison sola con sus pensamientos. Por supuesto que valgo más, ¡y se lo voy a demostrar!

Al mismo tiempo Remy no acababa de saber que estaba haciendo hasta que abrió los ojos y vio la cara de Allison, entonces sintió como si alguien la hubiera abofeteado de nuevo, pensó y se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Estás liándote con una tía que no te interesa lo más mínimo delante de la mujer que realmente te gusta. Una manera súper inteligente de ganarte el corazón de la chica, huh. ¡Remy eres tan idiota! Remy ni se molestó en despedirse o decirle nada a la chica con quien estaba, se dirigió hacia Cameron y dijo:

—Me voy.

—¿Con esa chica?

—Sola. Me voy sola. Nos vemos el lunes —llamó a Pete y se despidió. Salió del club y se dirigió a su coche.

—No vas a conducir así —dice Allison, que la había seguido.

—Por supuesto que lo voy a hacer, no estoy tan borracha. —saca sus llaves e iba a abrir pero Allison se las quita y le dice:

—No, no vas a conducir. Yo conduzco. Y no discutas —se mete en el coche de Remy y espera a que la morena se suba.

Llevaban 10 minutos de camino cuando, en un momento de lucidez, Remy pregunta:

—¿Cómo irás a tu casa si me dejas a mi en la mía?

—No vamos a tu casa, vamos a mi casa. Iba en serio lo de que quería hablar contigo, y no te vas a librar tan fácilmente.

Capítulo ligeramente modificado.

Espero que os guste.

Diddy