Capítulo 5

Remy había ido a comer con Pete, se merecía una disculpa por como había actuado con él esa mañana. Él se limitó a abrazarla y a decirle que lo entendía y que con él no era con quien se tenía que disculpar. Así que tras comer Remy fue a buscar su coche que seguía aparcado delante del edificio donde vivía Allison. Llevaba allí un par de horas, sentada al volante, pensando en cómo se iba a disculpar con ella y por raro que parezca también con su jefe, por como le había hablado a él por la mañana.

Toc, toc. Remy ve a Allison por la ventanilla. La jefa de Urgencias había llegado hacía 20 minutos y la había visto ahí sentada, sin moverse. Dudó entre ir o no, no quería volver a discutir, su día ya había sido bastante duro sin necesidad de complicar más las cosas. No le diría nada, solo picaría en el cristal para que la castaña saliese de ese estado en el que llevaba tanto rato. Al ver la reacción de la castaña da media vuelta y se dispone a entrar al su edificio. Le sorprende la voz de la castaña. Espera. Al girarse se da cuenta de que Remy había salido del coche.

—¿Podemos hablar? —pregunta la menor.

—… — Ahora quiere hablar. Allison vuelve a girarse hacia el edificio— sígueme, no quiero discutir en la calle.

Remy no comenta que no quiere discutir, se limita a seguir a la rubia.

Una vez dentro del apartamento Remy no sabe muy bien cómo empezar, por lo que se queda callada, mirando al suelo. No está muy lejos de la puerta, por si necesita huir.

—¿Quieres hablar o seguirás mirando al suelo? —su tono era duro. Relájate, ha venido a hablar, no discutas. Remy suspira, está claro que la rubia no ha tenido un buen día.

—Quería disculparme— la Allison la mira sorprendida— no pongas esa cara —suspira— tenías razón, no te mereces la actitud con la que te he tratado. Ayer recaí después de meses sin hacer lo que me viste hacer y eso me puso en un conflicto conmigo. Me he visto haciendo lo que no quería hacer y he pagado el enfado que tenía conmigo con aquellos con quien he hablado. No he sido justa y lo siento. Y… tenías razón, no debería haberte dicho nada ayer por la noche y menos de la manera en que lo dije.

Remy se da la vuelta para irse pero Allison le coge el brazo y la gira para estar cara a cara.

—Pero lo hiciste… —la mira fijamente a los ojos— En cierto modo te abriste a mi y me dijiste qu-que te gusto… —Remy baja la mirada, vuelve a mirar al suelo. Estaba roja.

—Quiero que te olvides de lo que dije, de todo lo que te dije —casi ni se le oye.

—… —¿Por qué? No quiero olvidarme—¿Por qué? —no hay respuesta, no hay contacto visual. Allison le coge la cara, la obliga a mirarla y repite— ¿Por qué? ¿Por qué quieres que me olvide?

—Tu… solo olvídalo, ¿vale? —Remy estaba insegura, expuesta y no le gustaba. Allison baja la mano, la vuelve a tener en el brazo de la más joven.

—Tienes miedo, ¿verdad? Es eso, siempre eres misteriosa y nadie sabe nada de ti. Pero ayer tuviste un desliz y me confesaste lo que sentías y ahora te da miedo. No quiero que me tengas miedo, ¿es que no has oído que yo estaba celosa? ¿Por qué crees que lo estaba? —la castaña sigue sin mirarla— te voy a dar una pista, no quiero ser pelirroja, así que…

—No lo hagas —se atreve a mirarla a la cara y ve la confusión en la mirada de Allison— no quiero que me digas nada, quiero que te olvides. Por tu bien y el mío. Sigamos como hasta ahora, ¿de acuerdo? Tu eres jefa de Urgencias y yo trabajo para House, de vez en cuando trabajamos juntas, pero no somos amigas y no lo vamos a ser. Y estabas celosa por como le quedaban los pantalones, ¿vale? Dejémoslo así, será mucho más fácil… para todos. —da un paso atrás, coge distancia.

—No quiero —duda un momento. Da un paso hacia delante, están casi juntas. ¡Vamos allá!— me gustas.

—Eres hetero —ES hetero. Da un paso atrás.

—Eso tendré que decirlo yo. Me gustas. —¡Créeme! Se vuelve a acercar.

—No es verdad —NO le gusto. ES hetero—Y no deberíamos estar teniendo esta conversación. Da un paso- puerta, está contra la puerta.

—¿Por qué? —Cabezota— ¿Porqué no te gusta exponerte? Y SÍ me gustas —da un paso, queda a escasos milímetros Remy.

—Estás confundida —susurra— y deberías retroceder —a penas hay fuerza en su voz. Aléjate. No, no te alejes. Maldita sea, voy a perder el control. Y por primera vez Allison casi puede oír sus pensamientos.

—No estoy confundida y en realidad no quieres que me separe —acaba de pegar sus cuerpos, sus dos manos en la cadera de la mujer que tiene delante, las bocas prácticamente rozándose— Me gustas de verdad— Remy puede sentir los labios moverse, el aliento fundirse, la mirada turquesa decir la verdad y le sobrecoge, es ese punto en que la tentación es demasiada y ya no se puede luchar contra ella.

Cierra los ojos y la besa. Adiós al control. Adentra las manos en la cabellera rubia.El beso es suave, cálido, son solo labios. ¡Vaya labios!

¡Me está besando! Cierra los ojos. Vaya labios… ¡Quiero más! Y su lengua roza los labios, pide permiso para entrar, Remy parte los suyos. Las lenguas se tocan. Mmmm sabe muy bien. Allison no se da cuenta, pero sus manos empiezan a acariciar los costados de la menor. Remy no puede evitarlo y gime en el beso.

Joder, sabe como besar… Sus lenguas se enlazan, pero no es suficiente, Remy la intenta sentir más, la intenta pegas más a ella desde la mano que sigue entrelazada con los dorados cabellos, la otra ha descendido y está entre los omoplatos de la mayor, la acerca también desde ahí, nota sus pechos pegarse. Allison baja sus manos y acaricia su cintura por debajo de la camisa. Remy baja la suya y la adentra bajo el jersey. Se separa un momento, y coge aire. Ambas con la respiración acelerada, pero ya no puede parar. Ataca el cuello de la mujer que tiene en frente.

Oh! Eso está muy bien. Allison gime ante la nueva atención a su cuello, ladea la cabeza, le deja espacio. Siente la lengua de Remy hacer un pequeño recorrido y detenerse donde siente su pulso, acelerado lo besa. Allison sube las manos por los costados de la doctora, su pulgar a penas a unos milímetros del aro del sujetador. Está caliente. Aprieta un poco, para sentirla más.

Ante esas manos provocadoras Remy muerde a Allison justo donde siente el pulso, es un mordisco suave pero contundente, entonces empieza a succionar. Allison gime y suspira —Remy…— ¿Remy? Ante la sorpresa Remy succiona más fuerte y muerde más fuerte, solo por unos segundos después se separa de la jefa de Urgencias. Es Allison Cameron. No puedo hacer esto. Separa sus cuerpos, lo justo. Pega su frente a la de su acompañante, ambas respiran aceleradamente.

—Lo siento, no puedo hacer esto —y sin dejarle tiempo a Allison de saber qué pasaba, mueve a la chica, abre la puerta y se va.

Muahahah. ¡Que mala soy! He cogido carrerilla no sé si eso es bueno o malo porque a este ritmo (aunque este capítulo no es muy largo) lo acabo en dos telediarios. Bueno, voy a seguir con el siguiente, ya me diréis qué tal. Espero

Att. Diddy