Capítulo 6

Era domingo por la tarde y Allison había decidido dejar que la menor reposara ese día, pero el lunes la abordaría. Que no crea que puede dejarme así e irse sin dar siquiera una explicación. Al irse Remy, Allison se había quedado frustrada. La morena la había dejado con ganas de más, con ganas de todo y la frustración sexual no es buena. Ni siquiera intentando solucionarlo ella sola había conseguido llenar el vacío que la otra chica le había dejado. ¡Llámala! No, dale tiempo. La vas a abordar mañana, eso no es tiempo. ¡Es más que si voy hoy! Y allí seguía, discutiendo consigo misma por no molestar a la joven doctora. ¡Pero mañana sí! Sí, mañana sí.

Lunes por la mañana. Trece se reincorpora al trabajo, es la primera en llegar.

¿Por qué te fuiste? ¡Déjame en paz! ¡No!, ¿por qué te fuiste? Está claro que no te querías ir. Si que quería, ¡déjame en paz! No voy a hacerle eso. ¿Qué es eso? Lo sabes de sobra. Me estoy muriendo.

—Buenos días —genial, House— oye Trece quería-

—Lo siento —lo corta, ante la incrédula mirada de su jefe se explica— no tuve un buen día y tuve una aun peor noche, no debí reaccionar así contigo, no era contigo con quien estaba enfadada.

—Sí lo estabas —es la simple respuesta.

—Sí, sí lo estaba pero no para hablarte como lo hice. Lo que hiciste fue típico en ti y aquel día no lo supe llevar, te pido perdón —House la mira escéptico.

Al igual que a él a ella le costaba mucho reconocer el error si este tenía que ver con sus sentimientos. House realmente valoró las palabras de la chica.

—Yo también lo siento —Remy no se cree lo que acaba de oír, lo mira sorprendida— no creí que una pequeña broma fuera a tener tales consecuencias, creí que el cara bonita lloraría y montaría un escándalo, pero no creí que arremetiese contra ti, y desde luego no tenía ningún derecho a decirte aquello, sé que llevabas tiempo sin hacerlo y entiendo que te dolió.

—¿Cómo sabes q-

—Yo, mi querida lesbiana, lo sé casi todo.

—No soy les- —sonríe y ve esa misma sonrisa en el rostro de House. Las cosas volvían a estar bien o tan bien como pueden estar con un jefe como House.

Biip, Biip. Suena el busca de House, él lo mira y frunce el ceño.

—Ahora vuelvo —y se va.

House entra a la oficina de la jefa de Urgencias.

—¿Qué pasa? —pregunta un tanto confuso.

—Quiero saber cuan arrepentido estás, si es que lo estás de verdad —Allison había hablado con Cuddy y esta le había dicho que su antiguo jefe se estaba castigando de verdad por lo que había hecho.

—¿Estás intentando que confiese algo con algún fin? —ante el silencio de la rubia se resigna, suspira y confiesa— no creí que fuera a pasar aquello y siento que Trece se haya sentido como lo hizo —Allison lo mira sopesando si lo siguiente era muy inteligente por su parte, pero conocía a House y sabía que la idea le encantaría.

—Y ¿qué opinarías sobre una nueva pareja en el hospital? —eso llama su atención.

—Depende de la pareja, obviamente.

—¿Qué te parecería una nueva pareja de lesbianas en el hospital? —traga, ahí lo ha dejado. Él levanta una ceja, intrigante.

—¿A qué te refieres? —ella se pone roja y de repente todo hace "clic" en su cabeza. ¡No será verdad!— Espera, tú y- ¿tú y Trece? —traga. Eso sería muy sexy. Sonríe— ¿Qué quieres que haga? Me tienes a tu total disposición, con algunas condiciones —ahora su sonrisa es maliciosa. Ella no dice nada, espera a que él siga— Me mantendrás informado de todo y cuando pase algo quiero pruebas. ¡Quiero fotos! Eso o… estar presente. —Estás hilando muy fino, no aceptará.

—Hecho —es la firme respuesta de la rubia, aunque esta está muy roja.

—¡¿De verdad?! —pregunta súper emocionado con una voz un tanto aguda por la sorpresa. Ella asiente— ¿Qué quieres que haga?

—Siempre que tengas que mandar a alguien a urgencias, la mandarás a ella —él asiente— eso es todo, de momento.

Él se dispone a irse, pero tiene dudas.

—¿Desde cuando te gustan las mujeres?

—¿Desde cuando he dicho que no lo hicieran? —es su respuesta.

—Tienes razón —admite— esto va ha ser muy divertido —y se va.

—¡Trece! —dice House entrando a la sala, Foreman y Taub lo miran como diciendo "¿y nosotros?" —vamos a jugar al Cluedo, ¿qué color quieres?

—Azul

—Bien, lo iremos montando, mientras tanto ve a buscar un caso a urgencias— ella se hunde en la silla. Interesante, no quiere ir. ¿Qué no me has contado Cameron? ¿O es por lo del otro día? Tengo que hablar con Cameron.

—¿Por qué no mand-

—Ve, ahora. Y no vuelvas hasta que tengas el caso —ella se resigna y se va.

—¿A qué ha venido todo eso? —pregunta Foreman.

—Monta el Cluedo, estaré en mi despacho.

—Hola Nancy, me preguntaba se tenéis algún caso para nosotros.

—Hola Trece, me parece que no, pero deberías preguntárselo a la Dra. Cameron, normalmente los tiene ella —Remy suspira. Maldita sea House!

—Gracias —dice no muy convencida. Ibas a tener que verla tarde o temprano. Ya lo sé, pero hubiese preferido que fuese tarde. ¡Mentirosa! ¡Cállate!— ¿sabes dónde puedo encontrarla?

—Está en su despacho

—Gracias Nancy —y se va en dirección al despacho.

Respira Remy, respira. Sí, no queremos que salga y nos vea desmayadas ante su despacho. ¡Cállate! ¿Por qué siempre me haces callar? ¡Cállate tú!

Toc, toc. Allison se levanta y va a abrir la puerta, al ver a Remy sonríe. No te vas a escapar.

—Dra. Hadley, ¿te puedo ayudar? —la rubia le sonríe.

—House me ha mandado a por un caso, ¿hay alguno?

—Pasa, voy a mirar —una vez la morena está dentro Allison cierra la puerta con el pestillo. Remy se da cuenta y la mira confusa— ya que estás aquí quería aprovechar y hablar contigo.

—No creo que haya nada que hablar —es la firme respuesta.

—¿Qué te parece el por qué te fuiste? —pregunta Allison sin rodeos.

—Cameron, por favor. Solo he venido a ver si hay algún caso para nosotros. Por favor.

—No, no me parece justo. Como mínimo dame una explicación —se acerca a Remy— Sé que te gusto, tú sabes que me gustas, ¿cuál es el problema? Esto podría ser francamente fácil y tú lo estás poniendo muy difícil —Remy la mira incrédula, aun procesando las palabras de la rubia.

—¿Francamente fácil? ¿Esto podría ser francamente fácil? ¡Me estoy muriendo! Esto sería cualquier cosa menos fácil —ante esas palabras Allison se queda callada, pensativa— ¿Puedes mirar si hay algún caso para nosotros?

Allison se pone a mirar unos casos que tiene justo al lado, en silencio. Las palabras de la joven doctora retumbando en su cabeza. Encuentra un caso para ellos; chico de 30 años, perdida de memoria, no hay traumatismo craneoencefálico, el TAC no muestra nada.

—Tengo un caso —se lo alarga a Remy, pero cuando la menor lo va a coger ella no lo suelta. Se acerca aun más a ella— no te vas a librar de mi diciéndome eso, quiero que te quede claro —la determinación en la mirada de Allison desconcierta a Remy.

—Pues debería, y tú mejor que nadie deberías saberlo. Ya has pasado por eso antes —lo dice casi en un susurro, Allison se pega a Remy.

—Justamente por eso no me vas a alejar así. Y quiero que eso te quede muy claro —y sentencia lo que le dice con un beso, un beso tierno, reconfortante.

Esto es todo por ahora, dentro de poco más.

Ya me iréis diciendo qué os parece (si queréis claro).

Diddy