Los personajes son de Stephanie Meyer. Yo solo ocupo sus nombres para dar vida a esta loca historia de amor del siglo XVI.


Capítulo beteado por Vhica, Betas FFAD.
www facebook com / groups / betasffaddiction


Capitulo IX: Extorsión marca Alice.

.

.

.

POV Alice.

.

.

Necesitaba con urgencia a mi hermano. Solo él, como el Duque de Masen, podría influir en la decisión que había tomado la madre de Jasper.

Con Jasper nos queríamos.

Quizás muchos no creerían que dos personas pudieran conectar positivamente y ver que son el uno para el otro en dos días, pero ocurrió simplemente así. Era casi como si nos conociéramos desde siempre.

Todo iba bien, incluso mi padre estaba de acuerdo en que él me cortejara. Todo iba de maravilla hasta que llego la Condesa de Hale, acompañada de un abogado, exigiendo ver a Jasper porque le tenía la esposa perfecta.

… y no era yo.

Me desespere al saberlo.

Al fin encontraba al hombre de mis sueños y tenía que dejarlo ir. ¡NO! Eso nunca lo iba hacer. Jasper era mi compañero perfecto.

Mi hermano Edward debía ayudarme. Era su deber hacerlo. Incluso era capaz de amenazarlo con lo que más miedo tenia… contarle toda la verdad a Isabella y que ésta saliera huyendo de su lado llamándolo bestia.

Sabía que no era nada honorable lo que mi mente pensaba como solución a mis problemas, pero en el amor y en la guerra todo era válido, incluso extorsionar a tu propio hermano, el honorable Lord Masen.

Hoy volvíamos a la Mansión, por eso debía hablar con Jasper. Debíamos decidir qué haríamos.

Así que acordamos juntarnos en el lugar de siempre.

Quince minutos después que salió Jasper de la casa de mi tío, salí con rumbo a un riachuelo que pasaba cerca de los límites del bosque que rodeaba la casa. Este lugar era donde nos reuníamos cuando queríamos estar solos.

Cuando llegue ya estaba sentado en el tronco que descansaba a las orillas del riachuelo, tirando pequeñas piedras al agua.

Amaba verlo así, comportándose como un niño travieso, a pesar de tener 23 años y ser dueño de un título de conde.

Me acerque lentamente, tratando de hacer el mínimo de ruido. Cuando ya estaba detrás de él, le puse las manos sobre los ojos.

—¿Quién soy mi noble caballero? —pregunte, tratando infructuosamente de no reírme.

Sentí como acariciaba mis manos con las suyas, tratando a través del tacto que se fundiera mi piel con la suya.

—Mi lady Alice, creo es la única dama que sus manos demuestran que trabajan con la tierra, pero aun así permanecen suaves como terciopelo.

Tan caballero y correcto, incluso para decir que podría tener las manos llenas de callosidades, pero que uso bastante producto de belleza como para que no se me note. Quizás por esto mi corazón cayo rendido apenas lo conocí.

Quite mis manos de su rostro, para luego pasar los brazos por el cuello y cerrar mis manos sobre su pecho. Él hecho la cabeza hacia atrás, quedando esta sobre mi pecho, haciendo que su rubia cabellera quedara bajo mi mentón.

Como deseaba que estos momentos duraran para siempre…

A pesar de querer estar en silencio y disfrutar de estar así, la idea en mi cabeza no paraba de molestar, llamando constantemente mi atención.

—Jasper—le llame, para que pusiera atención a lo que iba a decir—. Tengo una idea para que podamos estar juntos y tú no tengas que casarte con una mujer que apenas conoces por orden de tu madre.

—Dime cual es esa idea—replico, levantado la cabeza y girando su cuerpo encima del tronco y quedando frente a mí, todavía con mis brazos alrededor de su cuello.

—Necesitamos hablar con mi hermano Edward, el Duque de Masen. Él tiene la suficiente influencia para lograr que tu madre cambie de opinión y vea que es mejor casar a su hijo con la hermana menor de un Duque que con la hermanastra solterona de un Vizconde.

—¿Estás segura que tu hermano va a ayudarnos?

—Claro que estoy segura. Edward va a ayudarnos. Por las buenas o por las malas— Replique mirándolo fijamente, para luego agregar—. O nos queda la opción de huir del país y casarnos en el autoexilio, o que me deshonres y que mi padre te obligue a casarte conmigo para reparar el daño causado.

Él me miro como tratando de decidir cual opción era la mejor, no como tratando de decidir que palabras usaría para regañarme por hablar de cosas que supuestamente una dama no dice en presencia de un hombre.

—Estoy entre la opción de ir a hablar con tu hermano o huir. Deshonrarte no es una opción, ya que no quiero que piensen que solo me casaría contigo porque no puedo mantener mis pantalones en su lugar — exclamo, mirándome fijamente—. Eres lo más hermoso que ha ocurrido en mi vida Alice, y no deseo que nuestro enlace se vea empañado por habladurías que podríamos evitar.

Si alguna vez existió alguna duda sobre su amor sincero hacia mi persona, ahora estaba aclarado. Cualquier otro no hubiera dudado en aceptar la tercera opción.

Lo único en lo cual todavía no había pensado era sobre como haríamos para viajar a la Mansión Masen sin que la madre de Jasper se percatara. Así que decidí planteárselo para ver si él tenía una opción factible de realizar.

—¿Tienes alguna idea sobre cómo ir viajar a Forks sin que tu progenitora se percate?

Él solo sonrió, como diciéndome que no me preocupara porque ya tenía esa parte cubierta. Y no me equivocaba con mi apreciación cuando finalmente hablo.

—Ya tengo cubierto el transporte. Con ayuda de tu hermano pude conseguir alquilar un carruaje sin que nadie en la casa sospechara que algo pasaba.

—¿Emmett te ayudo?

—No sin antes hacerme prometer que te protegería con mi vida y que nada pasaría hasta después del matrimonio.

—Solo mi hermano podría hacerte esa clase de recomendaciones. Espera… él no es de hacer algo porque si. Es mi hermano y sé que me quiere, pero algo más lo motivó a ayudarnos. ¡Dímelo!

Se me quedo mirando como tratando de decidir si contarme o guardarse el secreto. Al final se que comprendió que tarde o temprano terminaría por saberlo y era mejor que fuera el mismo quien me lo dijera.

—Está bien. Es por interés a mi hermana Rosalie.

¡AH! La incredulidad hizo meya en mi persona, incluso sentí cuando mi boca se abrió por la sorpresa.

—La misma rubia despampanante de ojos azules que se caso hace más de cinco años con el anciano Conde de Royce. ¿Esa Rosalie?

—Sí, ella misma.

—Jasper, tu hermana está casada. ¿Cómo vas a ayudar a mí hermano estando ella unida en matrimonio con otro hombre?

—Piensa un poco más Alice. Tu misma lo has dicho. Se caso con un anciano que no quiere, solo lo hizo por obligación hacia la familia, especialmente porque mi padre se lo impuso como marido antes de morir. Mi hermana era solo una niña cuando se realizo el matrimonio. Ella no lo quiere, solo está con él por miedo al rechazo social si se separa y porque está encinta.

Ahora sé que mi mandíbula se desencajo totalmente. Así que preferí sentarme a su lado, para tratar de entender el nuevo dilema que se presentaba en la familia Cullen.

Jasper solo me abrazo y paso uno de sus brazos por mi cintura, haciendo que mi cabeza descansara en su hombro.

Estaba anonadada con todo esto. Al parecer no solo Edward cargaba con una maldición, al parecer todos cargábamos con ella. Para ninguno el amor era un tema fácil.

—¿Qué piensa hacer Emmett?

—Él lo llamo rescate de las garras del viejo decrepito, pero en sentidos prácticos lo ayudare a que rapte a mi hermana y se la lleve lejos.

—¿Estás de acuerdo con el loco de mi hermano?

—Si es la única forma de que mi hermana vuelva a ser feliz, soy capaz de eso y mucho mas. Ella no solo es mi hermana menor, también es la única persona que me comprende y que se me apoya. No puedo dejarla al lado de un hombre que la valora y que solo la muestra como un trofeo ante la sociedad.

—Entiendo.

Wow, aun me costaba procesar todo, pero un escándalo mas para el linaje de mi familia no será gran cosa. Ya llevábamos siglos siendo vistos como los raros de la alta sociedad.

—¿No te opones a lo que planea hacer tu hermano?

—No, solo me desconcertó. Emmett nunca ha sido un hombre que se comprometa con una sola mujer. Tu hermana tiene que ser muy especial para que lograra que mi hermano mayor pensara con algo más que su entrepierna.

Jasper solo se rio de mi exclamación final.

¡Por fin alguien fuera de mi familia, no me reprendía por decir lo que pensaba!

—Ahora que hablamos sobre los planes de mi hermano, debemos arreglar nuestros planes. ¿A qué hora debemos tener todo listo?

Se levanto rápidamente del tronco donde estábamos abrazados y volviéndose en mi dirección, hizo una reverencia haciendo que su pelo casi rosara el suelo.

—Lady Alice ¿Me haría el honor de acompañarme en un viaje a la Mansión Masen?

—¡Ahora! — exclame sorprendida.

—Sí, ahora ¿Acaso piensas que estoy bromeando? —respondió apesadumbrado, como pensando que mi exclamación fue de toque negativo y escandalizado.

—Me sorprendiste. Nunca me escandalizaría por esto, principalmente porque es mi mayor deseo en este momento—me apresure a replicar, para después abrazarle fuertemente. Luego pregunte mi inquietud reinante en ese momento—. ¿Quién te ayudo con los preparativos?

—Tu propia madre ha ayudado a arreglar tus cosas y de escribir cartas para que no tengamos problemas para viajar. Aunque con el permiso fue dado con la condición de llevar una carabina.

—¿Quién? Yo aun no dispongo de una.

Solo sonrió, como riéndose de una broma privada, antes de contestarme.

—Tu hermano, Emmett.

Nuestras carcajadas no se hicieron esperar por semejante carabina.

Así, tomados de mano y aun riendo, emprendimos viaje de vuelta hacia la salida del bosque donde nos esperaba mi hermano con el carruaje.

¡Pobre de ti, Lord Edward Cullen, si no me ayudas! No querrás conocer como es verdaderamente tu hermana menor cuando se siente herida y traicionada por su sangre.

.

.

.

POV Edward.

.

.

Isabella no había salido de su recamara en lo que iba de día. Incluso había pedido que el desayuno y almuerzo se le sirviera en su habitación.

Comprendía el porqué, pero me hería saber que no quería verme, y mucho menos hablar conmigo.

Sé que fui y sigo siendo un idiota por no decirle toda la verdad, pero el miedo a que huyera me paralizo y no pude darle la respuesta que esperaba. Sé que fui un cobarde, pero el miedo a perderla fue mucho mayor en mi persona.

Ya la amaba. Se había convertido en el rayo de luz que iluminaba mi oscura y atormentada alma.

Pero como hacer para que volviera a confiar en mí y no cumpliera su promesa de irse apenas llegaran mis padres y hermanos. Necesitaba ayuda para lograr hablar con ella.

Sabía que el momento de la verdad había llegado. Quizás seguiría teniendo miedo, pero no quería que se alejara de mi lado, la necesitaba en mi vida… para siempre.

A la hora de la cena tampoco bajo. Así que cene solo, aunque apenas toque bocado. Era como si también mi estomago se hubiera puesto en mi contra.

Y esa noche, antes de transfórmame, pensé, de nuevo, en como lograría sacarla de esa habitación y hacer que hablara, quizás por última vez conmigo.

Pero nunca pensé que la ayuda llegaría tan rápido…

A la mañana siguiente, una sonriente Alice, un renuente Emmett y un asustado joven llegaban a la Mansión Cullen.

Baje a recibirlos, especialmente interesado en el porqué llegaban solo ellos y no junto a mis padres. A parte de que quería saber quién era ese joven rubio que los acompañaba.

—¡Hola hermano! —una sobreexcitada Alice, corrió a abrazarme.

— Hola Alice—respondí abrazándola, para luego preguntarle—. ¿Quién es este joven que los acompaña?

Mi hermana se dio vuelta para mirarlo y sonreírle, casi diciéndole que yo no era tan malo como me veía, para luego volverse y responderme.

—Querido hermano, te presento a Jasper Whitlock , Conde de Hale.

—y ¿Qué hace aquí? — la inste.

—Se que leíste la carta que te envié, así que sabes el tema de fondo, pero en el transcurso de todo ha ocurrido un problema grave— respiro, como para tratar de ordenar todo en su cabeza, para luego volver a explicarme lo que ocurría—. Con Jasper nos amamos, pero el mismo día que te envié la carta llego la Condesa viuda a exigirle que se casara y que incluso ya tenía elegida a la candidata, y por tanto debía marcharse con ella de inmediato.

—¿Qué quieres que haga, Alice? Porque es obvio que necesitas mi ayuda para que no los separen.

—Necesitamos que nos ayude Lord Masen, mi madre no descansara hasta que logre su objetivo. Yo amo a su hermana. Y debe saber que yo no vendría y me presentaría así si no necesitáramos que intercediera por nosotros— me respondió Jasper, acercándose al lado de mi hermana y tomando su mano. Detrás de ellos, Emmett solo me miro y se encogió de hombros, como diciéndome que solo yo podía hacer algo.

Sabía que mi hermana no iba a quedar feliz con mi respuesta, pero poco podía hacer para ayudarlos, y se los hice saber.

—Alice y Jasper, es poco o nada lo que puedo hacer por ustedes.

Me esperaba todo, excepto la reacción de mi hermana menor.

—¡Eres un malnacido Edward Cullen! ¡TE ODIO! — me grito, mientras gruesas lagrimas rodaban por sus mejillas.

Tanto Emmett como yo quedamos viéndonos sorprendidos. Nunca habíamos escuchado a Alice diciendo semejantes palabras. Debía de estar realmente enojada si me gritaba de esa forma.

—Alice, cálmate.

—No me pidas que me calme— exclamo pateando el suelo. Incluso Jasper se alejo de su lado. Realmente estaba fuera de sí.

—Lo odio, Milord. Lo odio, Lord Masen.

Me molesto que mi hermana me tratara por mis títulos. Nunca les había pedido que los usaran. Pero al igual que con Isabella, no pensé en lo que decía. Solo abrí la boca y deje que las palabras salieran, sin pensar en las repercusiones.

—No tienes derecho de hablarme de ese modo. Solo eres una mujer—solo vi como los ojos de los tres se abría de forma repentina, mostrando su sorpresa por mis palabras, pero seguí con mi seudo discurso—. Además, solo eres la menor dentro de la familia. Si no le acepte a mi prometida que me hablara de esa forma, menos lo permitiré contigo.

Las repercusiones a mis palabras pronto tuvieron sus frutos.

Solo sentí como dos golpes impactaban en mi rostro…

Y los culpables… mis dos hermanos menores. Una Alice que todavía se frotaba la mano y un Emmett que tenía una mirada asesina en sus ojos.

—Nunca le vuelvas a hablar de esa forma a Alice. Tú no eres nadie para decirlas— un Emmett bastante cabreado me taladraba con la mirada.

—Lo siento Alice. No mereces las palabras que dije.

—Entonces, nunca más las realices. Eres mi hermano mayor y te quiero—una Alice todavía llorando, aunque un poco más calmada ya que se secaba las lágrimas con la mano mientras hablaba—. Tus palabras me dolieron demasiado.

Tanto como Emmett como ella tenían razón. Me había excedido.

Entonces quede mirando a Jasper, quien solo tenía sus ojos fijos en la cara de Alice. Hasta el momento se había quedado a un lado, como sabiendo que este problema debíamos solucionarnos como hermanos. Quizás también tenía hermanos o hermanas y sabía que los extraños poco o nada podían solucionar.

—Pero Edward, tengo una duda ¿Qué paso con Isabella? ¿Por qué no salió a recibirnos? ¿Qué fue lo que le dijiste? —exclamo mi hermana, bastante más suspicaz que de costumbre.

—No fueron las palabras que dije lo que la molesto al extremo de encerrarse en su habitación, más bien fueron las que no dije—tanto Alice como Emmett abrieron los labios con sorpresa al saberlo, pero no comentaron nada, seguramente para saber más sobre el asunto—. No es tonta, Alice. Sabe que pasa algo y me dio la opción de decírselo, pero me dio miedo horrible el solo hecho de pensar en que diría y haría cuando supiera toda la verdad.

Mi hermana se quedo un rato en silencio, como meditando mis palabras. Para luego tomar mi mano y llevarme dentro de la Mansión. Con Emmett y Jasper a nuestras espaldas.

—Te propongo algo. Nos beneficiara a ambos—mirándome directamente a los ojos, como analizando mis expresiones—. Tú haces lo que te pedí antes sobre mi compromiso con Jasper y yo muevo mis hilos para logres reconciliarte con Isabella ¿Qué me dices?

—Está bien, Alice. Hablare con la Condesa viuda de Hale y hare más que lo imposible para que acepte un compromiso entre ambos—exclame, sin pensar mucho en como lo haría.

Si mi hermana era capaz de lograr que mi ángel volviera a confiar en mí y me diera una nueva oportunidad. Lo que iba a hacer por ella era lo mínimo por tan solo devolverme mi rayo de luz.

—Gracias Milord. Sé que con su ayuda mi madre no pondrá reparos en aceptar mi enlace con su hermana.

—Espero que sepa que se lleva el mayor tesoro de la familia Cullen. Con mi hermana nunca estará solo o triste, eso se lo garantizo.

—Ahora, abrazo de familia—exclamo Emmett, haciéndonos sonreír. Al mismo tiempo que Alice me abrazaba y mi hermano palmeaba a Jasper en la espalda—. Aunque quizás debamos contarle todo a nuestro futuro cuñado, para que analice bien el hecho de casarse con una Cullen.

—¡EMMETT! —le grito Alice, al tiempo que se inclinaba y le pegaba en el brazo. Emmett solo se reía de la expresión de nuestra hermana.

—Todo a su debido tiempo hermano. Jasper sabrá todo, pero antes debo lograr que Isabella me perdone y logre que lo peor de todo este problema quede en el pasado.

Jasper solo nos miraba con los ojos entrecerrados, como pensando y analizando todo lo que habíamos dicho.

—Esperen aquí. Necesito ir a hablar con Isabella y arreglar un poco el desastre que dejo Edward— exclamo Alice, sonriendo ante mi expresión de felicidad—.Ustedes vayan al estudio y empiecen a redactar una carta para que la madre de Jasper me acepte como la futura Condesa de Hale. Mientras antes logres que acepte hablar contigo, mejor para todos.

Sin esperar mi respuesta, tomo el borde de su vestido con tonalidades naranjas y se fue con rumbo a las escaleras.

Les hice unas señas a Jasper y a Emmett para que me siguieran hasta el estudio de mi padre, el cual también podía ocupar siendo ahora el Duque de Masen.

Me senté en la silla detrás del escritorio, al mismo tiempo mi hermano y Jasper tomaban asiento en los sitiales que estaban frente al escritorio. Saque una hoja desde el primer cajón y la puse sobre el escritorio, para luego tomar mi pluma y mojándola en la tinta me dispuse a escribir la carta para la Condesa viuda de Hale. Rezando en mi fuero interno porque aceptara una reunión para concertar el compromiso de Alice con su hijo.

No demore demasiado, ya que Emmett y Jasper fueron de gran ayuda. Y entre los tres logramos finalizarla. Luego la selle con el escudo de la familia y envié a mi mayordomo para que fuera en busca del chico de los recados.

Cuando mi carta ya iba en camino a la Mansión Hale, llego mi hermana corriendo al estudio. Algo de cual quede sorprendido, ya que con semejante vestido, yo no hubiera podido ni dar tan solo dos pasos sin caerme. Abrió la puerta

—Edward, necesito hablar contigo—una cansada Alice respiraba con dificultad, mientras se sujetaba del brazo del sitial donde estaba sentado Jasper—. Tengo dos noticias, y al parecer las dos son buenas.

—Solo dímelas.

—Está bien—contesto sonriendo—. La primera es que mis padres están llegando a la Mansión y la segunda… es que Isabella acepto hablar contigo y escuchar la verdad de tu boca.

Casi me pongo a saltar por la habitación de lo feliz que me hizo la noticia sobre Isabella… mis padres pasaron a segundo plano.

—¿Cómo lograste convencerla?

—No fue fácil, ya que estaba enojadísima contigo. Pero apele al hecho de que eres un hombre y por tanto no es fácil para ti hablar de ti mismo.

—En cierto modo es verdad lo que le dijiste, así que no me molesta. Gracias hermana… gracias por devolverle en cierta medida la felicidad a tu hermano.

Al momento me arrepentí de mis palabras. Ninguno de mis hermanos sabía que tan avanzados eran mis sentimientos por Isabella.

—Sabia que te habías enamorado de ella—me acuso Alice, sonriendo—. Eres demasiado predecible, especialmente este último tiempo. Nunca te habías preocupado por lo que decían o pensaban las demás mujeres, pero Isabella llego a tu corazón de bestia.

—Se volvió mi luz, Alice. El centro de todo—conteste sinceramente—. El miedo me paralizó—me pare y rodee el escritorio, hasta situarme frente a ella—. ¿Dónde quiere que nos veamos?

—Solo espérala en la entrada, yo me encargo del resto.

—¿Ahora mismo?

—Si hermano. Ahora mismo.

—Gracias Alice—la bese en la frente y me fui con rumbo a arreglarme para el encuentro decisivo en mi relación futura con Isabella.

Solo esperaba que las cosas salieran de forma positiva…

.

.

.

… más tarde me acordaría de mis pensamientos, los cuales estarían bastante lejos de la realidad.


Espero de Corazón que el nuevo capitulo les haya gustado. Costo bastante escribirlo, pero el resultado quedo bastante parecido a la idea que tenia en mi mente.

Sé que en el capi anterior dije que actualizaría después de año nuevo, pero el proceso de finalización de tesis me llevo hasta fines de Enero. Recién el 24 de ese mes pude dar mi examen de grado y quedar egresada de mi carrera, siendo ahora una nueva profesora de Historia.

¿Que les pareció el nuevo capitulo? ¿Esperaban que algo así pasara?¿Les gusto como Lady Alice puso las cosas a su favor, pero de paso arreglando un poco el desastre que había dejado su hermano Edward?¿Se imaginan a Emmett como carabina de su hermana para así poder ayuda en rescatar a la mujer que ama?...

Las quiero un chorrroooo y mil gracias por todos los reviews que llegaron (trate de responderlos todos, sorry si se me paso alguno), por los favoritos y alertas, además de aquellos lectores fantasmas que siguen este historia en silencio.

En mi perfil esta el link del tráiler de este fic, ojala se pasen a verlo…

También las invito a mi grupo de facebook "Pasión por los fanfic"… el link está en mi perfil, donde subo y subiré novedades de este fic, y de los nuevos que aun están en mi mentecilla.

Cualquier duda o consulta, no duden es escribirme… estaré pendiente.

Eso, sin nada más que agregar…Les dejo mi imaginación, sus reviews son mi pago.

Cariñosss

Gala ;)