Capítulo 7
Allison se separa lentamente de la castaña, con una tímida sonrisa en el rostro.
—De verdad, creo que esta es una muy mala idea. No debería pasar nada má— pero la rubia la vuelve a cortar.
Esta vez lo hace con un beso más feroz, imponiéndose a la menor quien poco a poco va perdiendo el control y corresponde al beso por instinto. Remy suelta un leve gemido al notar las manos aventureras de Allison acariciarle la parte baja de la espalda bajo su camiseta, aventureras porque iban subiendo poco a poco, casi inseguras. La jefa de Urgencias deja de preocuparse cuando nota la lengua de la menor rozar sus labios, pidiendo permiso; lo concede encantada y con ello sus manos suben aun más. Las manos de Remy en la cabellera dorada. Poco a poco Allison deja la espalda para acariciar las costillas de Remy suavemente, esto provoca que a la castaña se le ponga la piel de gallina y explore con más ganas la boca de la rubia, atreviéndose a morder levemente el labio inferior de la mujer. Remy nota que las piernas le tiemblan. Joder, nunca me pongo así con nadie… ¿por qué tiene tanto poder sobre mi? Porque para ti no es solo sexual, sientes algo por ella. Lo sexual también es import— joder… —gime otra vez. Allison había pasado a atacar su cuello, con pasión, en ese momento estaba succionando con fuerza; mientras las manos se acercaban peligrosamente más al centro, a milímetros del sujetador de la menor.
—Me vas a dejar mmmm-mar- —ahora es un mordisco juguetón pero bastante fuerte. Con la piel entre los dientes, Allison pasa la lengua, juguetona, por la piel atrapada— ca… —logra acabar en un suspiro una vez Allison deja de morder su cuello, pero la rubia pasa a su oído.
—Sí —es lo único que dice antes de capturar el lóbulo de Remy entre sus dientes y masajearlo con la lengua.
—Mierda… —susurra para sacar sus manos de entre los finos cabellos dorados y llevarlas a la cintura de la mayor para acercarla aun más. Allison vuelve a atacar el cuello de Remy, quien se medio-sienta al borde del escritorio y posiciona a Allison entre sus piernas. Las manos aprietan levemente la cintura de la rubia— Allison… —Esta se separa del cuello de la castaña y la mira expectante, Remy la abraza tiernamente y acerca su boca al oído de Allison— si esto sigue así, no voy a ser capaz de parar— se aleja del oído para que la rubia la pueda mirar a los ojos, para que vea que le habla con total sinceridad. Y Allison lo ve, lo ve en los ojos grises que tiene delante y también ve el temor de la menor. Roza levemente el sujetador de Remy con el pulgar y acaricia su cuerpo a la vez que va bajando las manos hasta finalmente dejarlas en la cintura de la joven doctora, por encima de la camiseta. Allison le sonríe.
—Quizás debamos esperar al final de la primera cita, ¿no crees? —al no recibir respuesta abraza a la menor y le dice al oído— No me vas a alejar. Me gustas demasiado. Así que espero que cuando lo aceptes, vengas y me digas cuándo podemos quedar. Te aseguro que no quieres que pierda la paciencia y vaya yo a buscarte —y con un último beso, esta vez muy suave, se separa de ella y va hacia la puerta, le quita el pestillo.
Remy, tras coger el caso por el que había ido se pone a la altura de la rubia y antes de que esta tuviera oportunidad de abrir la puerta Remy la para.
—¿A qué hora acabas el turno? Cocinaré yo, es mejor dejar las cosas lo más claras posible, lo antes posible —y le sonríe resignada.
—A las 7 —contesta simplemente la rubia— ¿será una cita? ¿O solo una cena para aclarar las cosas? —pregunta ahora un tanto temerosa.
—Vendré a por ti cuando acabes y sobre qué será, ya lo veremos —y con eso la menor abre y va a salir para encontrarse a Chase cara a cara, en el umbral de la puerta y con el puño cerrado y a punto de picar. El desaliño de la ropa de las chicas y lo sonrojadas que estaban son indicios suficientes para él sobre qué estaba pasando en el interior.
—¡No me lo puedo creer! ¡¿En serio?! ¡¿Cómo te atreves?! —coge a Remy por el cuello de la camiseta tira de ella hacia fuera, al tirar ve la marca que le había quedado en el cuello a la menor de las dos. Se le quedan los ojos como platos, se gira hacia Allison— ¡Eres heterosexual! —mira a Remy y la empuja contra la pared, justo al lado de la puerta. Personal y pacientes de Urgencias ven la escena atónitos— ¡Y tú eres una zorra de mierda! ¡¿Te la estabas tirando en su despacho?! La aprieta más contra la pared. Remy, que se había quedado parada, le da un rodillazo en las partes bajas.
—Estoy hasta las narices de ti —lo dice en una voz tranquila. Cuddy a quien había llamado Nancy llega en ese momento.
—¡Trece! —se acerca a Chase, que se estaba retorciendo en el suelo— ¿estás bien? —pasa su mirada a la mano de Remy, donde sigue el caso— creo que tienes un caso, vete —y volviendo a Chase —tú y yo vamos a tener un serio problema, lo incorpora y se lo lleva tirándole del brazo. Se gira y ve a Remy que los mira sin saber como reaccionar; Allison, que estaba a su lado, la mira a la menor preocupada— ¡Trece, Dra. Cameron, creo que el trabajo no se hace solo! ¡A trabajar! —las mujeres son incapaces de reaccionar— ¡AHORA!
…
Tras un día agotador para Remy -entre el caso del chico que resultaba que tenía un problema de crecimiento y este le había afectado creándole Alzheimer, y un jefe que no había dejado de preguntarle por esa marca que a primera hora no tenía y que súbitamente había aparecido en su cuello-, esta no sabía si tenía energía para afrontar lo que le esperaba en una hora. Pero se lo había prometido a la rubia así que esperaría.
—¿Trece? —aparece Cuddy— ¿me puedes acompañar al despacho? —la joven asiente y la empieza a seguir. Una vez dentro se cuestiona si darle a Chase le traería consecuencias— no te preocupes, solo quería hablar un momento contigo.
—De acuerdo…
—Quería asegurarte que Chase no te volverá a tratar como lo ha hecho y que, si así lo decidieras, puedes presentar cargos, el hospital te respaldará. Es el segundo ataque que sufres por su parte y eso es algo que no vamos a tolerar —Remy quería estar enfadada con Chase, pero en el fondo le entendía.
—No se preocupe Dra. Cuddy. Agradezco el ofrecimiento pero no voy a presentar cargos, probablemente si yo hubiera perdido a alguien como Allison Cameron también me estaría subiendo por las paredes —ríe suavemente, luego cambia su expresión— ¿cómo me puede asegurar que no volverá a ocurrir?
—Le he planteado en la situación en que se encuentra a Chase y ha sido lo suficientemente inteligente como para saber que tiene terminantemente prohibido acercarse a diagnósticos o Urgencias si pretende conservar su trabajo. También le he dicho que si presentabas cargos te apoyaríamos porque no podemos tolerar un comportamiento como ese en nuestra plantilla. Ha parecido que lo entendía y que quería conservar su trabajo. No estoy tan segura de si te abordará fuera del hospital, pero al menos aquí no se acercará a ti —le sonríe cálidamente— eso me lleva a preguntar… ¿realmente estáis juntas Allison y tú? —esta vez la sonrisa es medio pícara.
—Emm —Remy se pone roja— no… bueno es complicado, bueno no. No, no estamos juntas —dice en una voz muy suave y se pone aun más roja, lo que divierte a la directora del hospital.
—Pues ciertamente para no estar juntas es inquietante que te haya salido eso —y, con una ceja levantada y ganas de poner en apuros a la menor, señala al cuello de la chica; la cual no se podría sonrojar más— y es una pena, haríais una pareja fantástica —y le sonríe de nuevo casi maternalmente y, pensando si seguir o no, finaliza añadiendo de forma insegura— probablemente no me debería meter pero Greg y yo creemos que si no estás segura es por tu enfermedad y eso sería una lástima, no darte una oportunid- —pero Remy la corta.
—No quiero parecer maleducada ni desagradecida, pero es verdad, no deberíais meteros, si me disculpa, tengo cosas que hacer —y, sin esperar a que la mayor la autorice, sale como un vendaval de la oficina de la directora.
…
Bueno familia hasta aquí el capítulo de hoy, espero que os guste y espero que me dejéis vuestra opinión .
Diddy
