Capítulo 8

ºººCameron estaba a punto de salir, Trece llevaba casi una hora sentada a la entrada, pensando. Tras salir del despacho de Cuddy aun estaba más confundida sobre cómo afrontar esa cena/cita. Las palabras de Cameron resonándole en la cabeza No me vas a alejar. Me gustas demasiado. Y las palabras de la Decana tampoco cesaban Si no estás segura es por tu enfermedad y eso sería una lástima. Pero ¿cómo le haces pasar eso a la persona que quieres? ¿La quiero? ¡Sí! ¡Está claro! No puedo hacerle eso… Pero quieres, de alguna manera, hacérselo; porque quieres darte esa oportunidad. Pero no quiero-

—¿Remy? —Allison ya se había cambiado y llevaba un rato observando a la joven doctora.

—¿Hmm?Ah, ¿ya estás? —la jefa de Urgencias asiente— Vale —pausa— Emm… ¿Cómo has venido? ¿Tienes aquí tu coche? ¿Te-te tengo que llevar?

—Tengo mi coche y, ya que no está muy claro qué es esta noche, será mejor que te siga —Allison estaba nerviosa. Quería que la castaña le diera una oportunidad, que se diera una oportunidad y les diera una oportunidad. Pero no quería presionarla, le daría el tiempo necesario e insistiría cuanto fuera necesario, poco a poco; o utilizaría lo único que había funcionado hasta el momento: la acción.

Unos 20 minutos después ambas estaban aparcando delante del edificio de Trece. Durante el trayecto cada una había decidido una estrategia para la noche. Remy se mostraría fría e intentaría hacer entrar en razón a la rubia, esta, en cambio, estaba decidida a seducir a la joven doctora en el momento que entraran.

—Es aquí —dice Remy dirigiéndose a la entrada y señalando con un leve movimiento de cabeza a qué puerta se refería.

Allison se la queda mirando, repasando lo que acaba de pasar mentalmente y se resigna. Da algunos pasos rápidos hasta ponerse a la altura de la castaña, entonces la coge del brazo.

—¿Sabes…? Tenía ganas de que llegaran las 7, —da un leve apretón en el brazo mientras se detiene. Remy también lo hace y la mira expectante— pero está claro que tú ya has decidido y lo que es más importante; está claro que no me quieres aquí. —Allison nota como los sentimientos del rechazo y la impotencia se le van a los ojos, los cierra por no dejar a esas lágrimas que nota caer. Suelta a la menor y suelta un suspiro entrecortado— Será mejor que me vaya.

Al no obtener respuesta mira a los ojos a la otra chica y ve un carrusel de sentimientos en ellos. Entiende que no es el momento, Remy no está dispuesta y ella no puede obligarla. Aun así se acerca un poco más a ella y poniendo un mano tras su nuca la acerca a su boca. El beso es casi imperceptible, un roce de labios, pero es suficiente para dejar que las lágrimas que había contenido caigan.

—Allis-

—No, —se separa de ella y le da la espalda— no te preocupes. Está todo claro. —y con esas palabras acaba de acercarse al coche, se mete y se va.

Remy ve el coche alejarse y se vuelve a la entrada, llorando. Bueno, ya está todo claro, aunque no es como esperaba que pasara por lo menos las cosas han quedado claras. Si por las cosas te refieres a cuan gilipollas eres, entonces sí, ha quedado muy claro. No empieces otra vez… ¡era necesario! Para hacerla llorar, sí. La otra opción la destrozaría más. Tu egoísmo la destrozaría, yo solo he herido su orgullo. La parte que habla en ti es el miedo y por culpa del miedo ni tú ni yo seremos felices. Para vivir así, más vale que volvamos a la autodestrucción. Como mínimo allí teníamos un objetivo más allá de pasar los días por pasarlos. No solo paso los días por pasarlos…

Y sin darse cuenta había legado al H.L Club y estaba sentada en la barra.

—¿Otra vez? —pregunta Pete decepcionado. Remy niega con la cabeza, luego hace un leve gesto con esta hacia la barra.

—¿Puedo pasar la noche aquí? Creo que estar tras la barra es la única manera que tengo de no estar frente a ella…

—Pasa, y cuando cerremos tu y yo vamos a hablar. Si no soluciono esto antes… —Remy asiente y se dirige a atender a una cliente al otro lado de la barra.

—Hola guapa —dice una chica sentada al lado de la mujer a la que atendía. Era la pelirroja de la última vez— el otro día ni siquiera me dijiste adiós.

—El otro día tenía un mal día. —le sirve la copa a la morena— Son 5 pavos y, —dirigiéndose a la pelirroja— hoy estoy trabajando. Ve a ligarte a otro pececillo, aquí no hay nada que pescar —y con eso se aleja del par de chicas y va a atender a otra cliente.

—¿No te parece que has sido un tanto desagradable? —la pelirroja otra vez.

—Probablemente sí, y lo siento. Pero una cosa no quita la otra. ¿Te sirvo algo?

—Ponme un Martini, solo. Entonces… ¿no te intereso nada de nada? —Remy le sirve la copa.

—No, lo siento. —es la simple respuesta.

—Está bien. Supuse que aquella rubia era tu novia hasta que aceptaste venir conmigo, pero luego te fuiste con ella y no parecía muy contenta así que supongo que sí es algo…

—No quiero ser desagradable pero no es cosa tuya. Son 5 pavos.

La chica la mira pero decide no seguir, le paga la copa y se va. ¡Ni aquí deja de perseguirme! ¿La pelirroja o Allison? ¿Tú que crees? ¡Allison! Bueno, es culpa tuya, ahora podrías estar con ella acurrucada viendo una peli o algo por el estilo. O ella podría estar entrando por la puerta. ¿Qué coño hace aquí?

Pete había llamado a Allison, había conseguido su número del teléfono de Remy la última vez que se quedó a dormir en su casa.

—Hola Pete, ¿porqué querías que viniera? —pregunta la rubia, aun no había visto a Remy y la morena no estaba suficientemente cerca como para oír que le decía la rubia a su amigo.

—Voy a hacer ver que me has pedido algo —empieza a prepararle un cóctel— no mires pero Remy está aquí, está sirviendo y creo que tiene algo que ver contigo.

—No quiere verme, esto ha sido una mala idea —dice ella dispuesta a marcharse.

—¿No quiere verte? Me cuesta de creer, sé que le gustas —le sirve el cóctel.

—Ya, y ella a mi. Pero tiene miedo y no quiere que pase nada. Lo ha dejado muy claro.

—¿Por qué? No tiene sentido…

—Se está muriendo, para ella tiene todo el sentido del mundo. Aunque yo esté dispuesta, ella no lo está. Es mejor que me vaya —da un sorbo a la bebida.

—Y tú ¿te vas a rendir así como así? ¡Tonterías! Lo veo en tus ojos y lo veo en los suyos, en el fondo quiere estar contigo. Solo necesita algo más de insistencia, darse cuenta que es en serio que para ti no es un juego, y estará más que dispuesta —ante la incrédula mirada de Allison él se acerca a ella y le clava la vista —conozco a esa chica mejor de lo que se conoce ella. No hablo por hablar. Ve y llévatela de aquí. Insístele, sedúcela, hazlo como quieras pero hazlo. Sino cuando sea demasiado tarde no te lo perdonarás.

¡Hola familia!

Punto número disculpa: siento haber tardado tanto pero estuve con semanas de entregas importantes en la universidad y después semanas de exámenes. Fue acabar los exámenes y al día siguiente estaba haciendo una performance en una ciudad vecina, al otro día llevé a mi madre a un concierto y al otro (día 21 – supuesto fin del mundo) estaba viajando hacia Asturies (por carretera, unas 12 horas nos llevó).

Punto número internet: no sé cuando podré colgar esto porque estoy en un pueblo en medio de la montaña donde el único internet que tengo es el del móvil i lo he intentado pero desde ahí no puedo colgar capítulos. Intentaré ir a algún sitio con acceso a internet, pero es navidad y se hacen muchos planes familiares… u.u. Hasta entonces seguiré escribiendo (que tampoco es que tenga excesivo tiempo justamente por esos planes familiares.

Espero que os guste el capítulo y debo decir que siga o no siga la relación la acción pasará y pasará pronto xd.

Diddy