Este año, como es usual, el departamento de Recursos Humanos del ANBU ha elegido un informante para realizar la que puede ser calificada como la tarea más inútil, aburrida y molesta en el mundo: vigilar a Naruto Uzumaki.

Cada año, la carta es enviada en diferentes periodos de tiempo a algún pobre diablo (en este evidente caso: yo) quien estará a cargo de las observaciones.

Desde que comenzó a encomendarse esta tarea (desde que nació Naruto Uzumaki), no han existido más que dos problemas con el mentado Sujeto U (que, poniéndonos en ello, ¿por qué sujeto U? ¿Por qué ponerle nombre clave —y obvio, además— a alguien que todos reconocemos con facilidad en ANBU?). Y todos fueron en los días posteriores a su nacimiento e inserción de la bestia; a partir de entonces, Naruto ha estado en completa estabilidad, como una pirámide de piedra. Claro que al hablar de "estabilidad" no me refiero a su carácter, sino a su condición como jinchuriki.

Esto se ha venido haciendo desde hace trece años y es la tarea más degradante y humillante que se le puede encomendar a un ANBU. Además, utilizan las vacaciones como excusa para tu ausencia, así que ¡adiós vacaciones!

Con misiones como ésta (y otra que involucraba una vaca lechera), es que me arrepiento de fingir mi muerte e ingresar a ANBU. Hasta que me jubile (o "cuando deje de ser útil", que con toda posibilidad será dentro de unos pocos años porque no soy el miembro más brillante del escuadrón), no podré casarme ni tener hijos. Se supone que ni siquiera podemos salir con alguien dentro de la organización. Los miembros del Consejo piensan que somos asexuados como palos o piedras. Los capitanes, en cambio, fingen que no se enteran de nada cuando circulan rumores de una incipiente relación o cuando, incluso, lo ven con sus propios ojos.

Sobre esto, hay un rumor circulando por los pasillos del edificio central, acerca de cómo Máscara de Jabalí y Máscara de Ornitorrinco se encontraban en pleno calentón afuera de la puerta de la oficina del capitán Máscara de Conejo. Se cuenta que él salió de su oficina y pasó a su lado como si nada sucediera, luego regresó y les indicó que ingresaran a su despacho para que nadie más los viera. Una prueba más de la aprobación de los capitanes fue cuando Máscara de Zorro me dio el "enhorabuena" porque se creía que yo salía con Máscara de Coyote.

Entre todos los capitanes, Máscara de Conejo es el que me agrada más. Aunque es un poco difícil respetar a un conejo y cuentan en sórdidas conversaciones al humor del sake, que tiene tendencias voyeristas y por eso deja que sus subordinados se revuelquen en su oficina, Máscara de Conejo es agradable y un buen miembro de ANBU. Siempre charla con sus subalternos y no les trata con altanería como, por ejemplo, Máscara de Búho. Ese desgraciado hijo de puta (disculpen mi vocabulario) es quien me envió a la misión de la vaca lechera.

Yo, por cierto, soy Máscara de Polluelo (M.P.). Lo sé, no es necesario que lo piensen por mí, sé que es patético. Creo que estaban borrachos cuando me nombraron, me odian abiertamente o me metieron a la organización para directamente reírse de mí. Mi teoría es que necesitaban una distracción para su violenta vida llena de muerte y desesperación; entonces llegué yo, con mi insuficiente metro sesenta y cinco a presentar una solicitud de ingreso con escasos veintitrés años medio llenos, medio vacíos, de no muy brillantes hazañas, y calcé perfecto para el papel. Dicen que, cuando sea ascendida a ANBU de tercer nivel (soy de quinto porque soy todavía algo nueva y torpe, pero todavía hay una sexta y degradante categoría), pueden cambiarme el nombre. Cuando me dijeron esto no me pasó desapercibido el "pueden" que no fue un "puedes", lo cual significa que existe alrededor de un noventa por ciento de probabilidades de que en el futuro deje de ser Máscara de Polluelo y me convierta en Máscara de Gallina. No sé cuál es peor. Creo que debería morirme o quedar paralítica antes de tener que elegir.

Las razones por las que yo creo que me eligieron para esta tarea es porque me odian, como ya he mencionado anteriormente, y porque, además de odiarme, soy de los pocos ANBU que tiene buena ortografía entre todos los miembros activos, pues cuentan que el pasado encargado de la misión escribió el informe con una gramática tan desastrosa que le suspendieron la paga durante un mes.

Pobre Máscara de Zarigüeya.

Se supone que esta misión es secreta, pero como toda misión secreta que se aprecie, todo el mundo se entera de los pormenores de ello. Me parece que es porque la chica de Recursos Humanos es una chismosa hasta la médula y es la novia del jefe del departamento de Tácticas. Algunas veces pienso que ella sólo se acuesta con él para tener más chismes que divulgar la mañana siguiente

Bueno, creo que ya es hora de fisgonear la vida de Naruto, porque la mía le parece tan aburrida a los superiores que tengo que llenar mis pocas horas de ocio mirando a un niño que tiene la casa más sucia que mi ropa después de la misión en la que tuve que revolcarme en lodo para recuperar un pergamino.

No creo incluir esta hoja en el informe. Quiero mantener mi paga íntegra aunque ya se hayan robado mis vacaciones.