Ahora si, voy a terminar esta historia aunque no se cuanto pueda avanzarla. Mi política de no dejar una historia sin final no me dejara en paz hasta que le ponga "status complete"
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La emoción de su atacante era tal que hubiera sido fácil para el par de felinos escapar de no ser por la sustancia paralizante que solo ellos respiraban. Temari no podía evitar estar molesta al ser cargada por ese sujeto y metida en una jaula al lado de Shikamaru, por mas que intentara no lograba moverse con la libertad que necesitaba en ese cuerpo tan pequeño. Pero, por más disgustada que estuviese, reconocía que el sicópata no había dejado ni una sola pista solida para que pudieran ser encontrados.
– Cometió un error de juicio – Murmuró Shikamaru señalándole distraídamente con la cola el lugar donde sus cuerpos humanos estaban siendo acomodados por su atacante para formar algún tipo de escena – Su forma de salir libre es hacerles creer que yo era el responsable, tal vez contigo de cómplice, y que por algún desacuerdo terminamos matándonos mutuamente…. Luego aprovecharía la conmoción para mostrarse con un salvador, de seguro mostrando sus planes más razonables en primer lugar y ganarse una posición donde pudiera hacer los cambios que tanto quiere.
– Dudo que mis hermanos se crean eso – Respondió Temari comenzando a ver el error que tanto esperaba – Cuando lo atrapen de seguro encontraran algún registro de estos experimentos y con suerte una forma de regresar a nuestros cuerpos.
El optimismo volvió a ellos al ver una posibilidad real de escapar de la situación, pero tan pronto como esta llego la vieron esfumarse al ver a ese hombre esparcir varios pergaminos alrededor de su jaula.
– Siempre he tenido curiosidad…– Comenzó a decir con una sonrisa que solo podría describirse como escalofriante – sobre la relación entre humanos y animales, se dice que cuando el vinculo que se forma entre ambos es tan fuerte como para ser uno solo se logra maravillas.
Detuvo su charla un momento mientras caminaba alrededor de la jaula contemplando los pergaminos que había esparcido por el suelo. No se trataba de la gran cosa, con ellos podía hacer invocaciones en dos sentidos y le facilitaron su labor en la creación del caos necesario para probar lo débiles que eran. Pensar en lo cerca que estaba de llegar al final le hizo observar con cierto cariño al par de felinos a quienes debía su victoria, incluso con el problemático gato, por lo que debía de en cierta forma recompensarlos por su victoria.
– Existe un oasis cerca de la frontera … aunque no recuerdo exactamente el país con el que limita – Siguió con su discurso arrodillándose enfrente de la entrada de la cueva para que pudieran verlo – ese oasis prácticamente es un bosque y tiene una isla relativamente grande rodeada por un inmenso lago. Una vez que se abandona el oasis existen dos caminos, uno con el cual se sale del país pero ese lleva a un precipicio muy peligroso incluso para los ninjas de la zona y por otro lado una vasta extensión de arena y piedra… sin nada que sirva como guía hasta el poblado más cercano. Pienso dejarlos en la isla mientras termino esto así que quédense quietos jugando como los animales que ahora son y no se metan en problema.
Sin decir mas hizo un par de sellos haciendo que los pergaminos brillaran con una luz cegadora y cuando esta desapareció lo hizo junto con la jaula. Ahora que no tenía que preocuparse por ellos decidió ir a reclamar lo que su genialidad ameritaba sin embargo se equivocó.
Cuando mostró los "cadáveres" y los identificó como responsables no le creyeron. El hecho de por si solo no le sorprendía porque le parecía una reacción natural dada las circunstancias, pero conforme la investigación avanzaba se descubrieron pequeños detalles que había pasado por alto como la carta falsa que escribió, su actuación de veterinario y supo que era su fin cuando un grupo enviado por la aldea de la hoja descubrió la cueva donde había mantenido cautivo al que se llamaba Shikamaru.
La rapidez con la cual unieron los puntos superó sus expectativas y cuando se dispuso a tomar una retirada estrategia terminó cayendo en una trampa. Solo una semana después de haber mostrado los cuerpos estaba encerrado en una celda con vigilancia las veinticuatro horas esperando que se definiera el castigo por su traición.
– ¿Qué le hiciste a Temari?
Esa pregunta, algunas veces dicha con el nombre del chico, era lo único que le mantenía con vida. Los "cadáveres" mostraban una leve actividad cerebral y las demás funciones vitales no se encontraban del todo inexistentes, el cuerpo de Shikamaru era quizás el más débil debido a que su transformación se produjo antes pero incluso en el suyo existía el presentimiento de que podían recuperarlo.
– Me parece un desperdicio de tiempo y esfuerzos buscarla a ella, o a él, cuando solo es cuestión de tiempo para que sea imposible que despierten como tanto desean. En el caso del chico solo le queda, a lo sumo, otra semana antes de que su cuerpo sea inútil… Tuve un tanto de prisa con ella y omití parte del procedimiento por lo que en su caso diría que dos semanas. – Respondió en el cuarto día de interrogatorio comenzando a cansarse de la situación y queriendo quitarles esas falsas esperanzas que tanto asco le producían – Así que olvídenlo, incluso aunque les dijera donde puse sus almas tomaría veinte días desde la población mas cercana llegar a ellos. Es un caso perdido, ya ríndanse que me aburren.
Como deseó los interrogatorios se detuvieron tras decir esas palabras aunque suspiró de frustración al enterarse que esa misma noche empezaron a buscar los gatos, al parecer finalmente encontraron los documentos relacionados con el tema.
