Reporte del Día Diecisiete.
Negro y Naranja han convivido como usualmente. No existen restos del resentimiento del día anterior en sus gestos. Si al caso una ferocidad mayor al competir, pero, de nuevo, no es sólo obsesiva. Es un deseo de superarse y superar al otro en el proceso. Una rivalidad sana y de la que ambos miembros obtendrán beneficios.
