Capítulo 6.
-¿Hmm...? ¿Dónde estoy...?
-¿Hm? ¿Azusa, has despertado? -preguntó Yui.
-¿Yui-sama? ¿Qué sucedió? ¿Dónde estoy?
-Te enfermaste, pero ya estás bien. Y simplemente estamos caminando, no podemos perder el tiempo.
-¿Me enfermé?
-Así es, Ritsu y yo... bueno... -dijo Yui mientras recordaba lo ocurrido aquél día.
-Ya veo... Muchas gracias.
-No es nada Azusa -dijo Yui.
-Tsk, mira todo lo que pasamos por culpa de la enana esa -dijo Ritsu.
-¿A quién llamas enana? Frentona.
-¡¿Cómo has dicho?! -dijo Ritsu enfadada.
-Ya me has oído.
-Tuvimos que haberla dejado atrás Yui, sólo es una carga -Azusa se estremeció ante la posibilidad.
-Yo...
-No digas eso Ritsu-dijo Yui tranquila-. Cualquiera de nosotras podría caer enferma. Si yo lo hiciera, ¿también me dejarías atrás?
-Bueno... no -dijo Ritsu avergonzada.
-Ahí lo tienes. Somos un equipo, estamos juntos en esto. ¿No lo crees Azusa? -preguntó Yui con una sonrisa.
-Yui-sama... -dijo Azusa sonrojada.
-Ritsu, pídele disculpas a Azusa, y Azusa has tú lo mismo, ¿de acuerdo?
-Lo siento... -dijeron ambas.
-¿Adónde nos dirigimos? -preguntó Azusa, aún siguía en la espalda de Yui.
-Vamos a ver a la novia de Ritsu -dijo Yui burlona.
-¡N-No es mi novia! -exclamó Ritsu sonrojada.
-¿Ehh? Pero quieres que lo sea, ¿verdad?
-B-Bueno...
-Ritsu tiene novia -cantaba Azusa.
-¡Maldita enana...!
-Ritsu tiene novia -se unía al canto Yui.
-¡Yui! ¡¿Tú también?! Sois malvadas... ambas...
-Bueno, nos hemos pasado. Perdona Ritsu-decía Yui-. Y bien, ¿falta mucho?
-No... Dentro de unos diez minutos deberíamos estar llegando.
-Oh, estamos ya cerca -dijo Azusa.
-¿Y dónde vive?
-Trabaja en uno de estos bares-explicaba Ritsu-. Es bailarina.
-¿Bailarina?
-Así es. Veréis, cuando mi padre seguía vivo un día salimos a la ciudad a buscar artículos y cosas para la posada-decía Ritsu-. Y nos encontramos con una niña sin hogar que lloraba a un lado de la calle. Mi padre y yo decidimos adoptarla.
-O sea que es tu hermanastra-dijo Yui-. ¿Acaso no está prohibido el incesto?
-¡¿Qué dices?!-exclamó Ritsu sonrojada.
-¿Cómo es que no estaba contigo cuando fuimos a quedarnos en la posada?
-Pues cuando Mio llegó a cierta edad, mi padre y yo atravesábamos una crisis económica. Así que mi tío, dueño de ese bar, nos dijo que ella podría hacerse cargo de ella por un tiempo. Y desde entonces trabaja allí.
-Es una historia interesante, pensar que te sientes atraída por tu hermanastra es tan... -decía Yui.
-¡Yui! ¡No digas eso...! -dijo Ritsu.
-Es broma, es broma.
-V-Vale...
Las chicas caminaron cinco minutos más después de la conversación. Llegaron a un establecimiento que tenía un letrero que indicaba en nombre del lugar. Simplemente decía ''Bar''. No muy original, pensó Yui. Ritsu estaba un poco nerviosa al entrar, hacía ya un tiempo que ella no la visitaba, quién sabe cómo estaba y sí había cambiado.
Al entrar vieron a una joven con un cuerpo hermoso bailar, tenía el pelo largo y de color negro. Todas las chicas quedaron viendo el baile, en especial Ritsu. Cuando el baile acabó las chicas, encabezadas por Ritsu, decidieron acercarse a la bailarina.
-Bailas muy bien, Mio -dijo Ritsu.
-¿Eh?-se preguntó la chica mientras se giraba a la vez que se daba cuenta quien le hablaba-. ¡Ritsu! -exclamó feliz a la vez que la abrazaba.
-H-Hola Mio. ¿Qué tal?
-¡Cuánto tiempo!-decía-. ¡Te extrañé tanto!
-Yo igual... Mira, ellas dos son compañeras mías -dijo mientras señalaba a Yui a Azusa.
-Mucho gusto, soy Yui.
-Y yo Azusa.
-Hmmm. ¡Atrás! -exclamó mientras agarraba el brazo de Ritsu posesivamente.
-T-Tranquila Mio. Sólo son amigas -dijo Ritsu.
''¡Peligrosa!'' -pensó Azusa.
Luego de que todas se presentaran, fueron a la parte trasera del bar para hablar mejor.
-¿Qué te trae hasta aquí Ritsu?
-Pues verás... -Ritsu explicó toda la situación a Mio. Desde que Yui fue a quedarse como clienta hasta la enfermedad reciente de Azusa-. Y eso es lo que ha pasado -concluyó.
-No sabía que eso había pasado Yui-sama... -dijo Azusa sientiéndose culpable.
-Tranquila Azusa, fue el viejo ese que nos jugó una broma, aunque creo que esa fue la última -dijo Yui sonriente.
-Está bien.
''Qué bien se llevan esas dos'' -pensó Mio.
-¿Y dónde vais a dormir esta noche? -dijo Mio.
-No lo sabemos, habíamos pensado seguir caminando hasta que encotrarámos algún sitio.
-Podéis quedaros aquí, seguro que a tu tío no le importa.
-No sé... hace ya mucho que no hablamos, seguro que le parece mal.
-¡Tranquila! ¡Deja y le digo! -dijo Mio y se retiró corriendo.
-Es una chica muy animada -dijo Yui.
-Y posesiva -concluyó Azusa.
-T-Tienes razón -respondió Ritsu.
Luego de cinco minutos, la bailarina regresó.
-Listo -anunció.
-¿Qué te dijo? -dijo Ritsu.
-Está de acuerdo en que te quedes.
-Genial-dijo Yui-. Sí no hay suficiente espacio puedes dormir conmigo Ritsu.
-¡No!-dijo Mio mientras lanzaba una mirada agresiva a Yui-. Ella dormirá conmigo, así que puedes estar tranquila.
-D-De acuerdo -dijo Yui.
''¡Peligrosa!'' -volvió a pensar Azusa.
-Está decidido-dijo Mio-. Hoy te quedarás con nosotros -dijo mientras abrazaba a Ritsu.
-Oye Mio-dijo Yui-. Eso es un bar, ¿cierto?
-Así es.
-Ya veo... -dijo mientras se levantaba.
-¿Dónde vas Yui? -dijo Ritsu mientras se levantaba.
-Tsk -murmuró Mio.
-A emborracharme, me apetece hacerlo -dijo mientras se retiraba.
-Yui-sama, ¡espere!
-¿Vienes? -dijo Ritsu mientras tendía la mano a Mio con una sonrisa.
-Ritsu... -dijo Mio.
Luego de que todas fueran al bar. Yui quizo emborracharse, pero una inexperta Azusa se adelantó a ella y empezó a beber más de la cuenta.
-Azusa, no bebas tanto.
-Déjame Yui-sama-decía Azusa mientras tenía hipo-. Hoy es una ocasión especial.
-Aún así...
-¡Tranquila, estaré bien! Mira a Ritsu, ella también disfruta. Aunque con su novia así no ha podido hablar con nosotras mucho. ¿Por qué será...? -dijo Azusa y después cayó dormida.
-Quién sabe... ¡¿Eh?! ¡Azusa! -decía Yui.
-¿Se abrá quedado Azusa dormida? Bueno, eso es porque no está acostumbrada -dijo Ritsu.
-Dime Ritsu... ¿Qué relación tienes con... Yui?
-Bueno, es una buena amiga. Además, en dos ocasiones me ha salvado la vida. Somos colegas de viaje.
-Y-Ya veo... -dijo Mio.
-¿Por qué la pregunta?
-Bueno... pensé que eras su pareja...
-¿Qué cosas dices Mio? -dijo mientras reía-. ¿Cómo voy a ser su pareja?
-Bueno... yo sólo...
-¿Estás celosa eh? -dijo mientras se burlaba.
-¡¿Eh? ¡No! Yo sólo ... -decía sonrojada.
-O sea que si Yui o Azusa quisiera ser mi pareja y yo dijera que sí no pasaría nada, ¿verdad?
-Bueno... No sé... yo...- Ritsu la interrumpió con un beso.
-Eres una chica muy complicada sabes -dijo Ritsu.
-¡Ritsu! ¡¿Q-Qué...?!
-Shh, tranquila. No digas nada -decía mientras la abrazaba.
-Ritsu...
-Toma. Bebe un poco anda -dijo mientras le pasaba una copa.
-Ritsu...-dijo Yui con Azusa a sus espaldas-. Me llevo a Azusa a la habitación.
-¿Ya os vais? Está bien, nosotras iremos más tarde.
-Está bien, adiós a ambas.
-Adiós -respondió Ritsu, y así Yui se retiró.
''Colega de viaje, ¿eh?''
...
Yui se encontraba caminando por el pasillo de la parte trasera del bar, que también funcionaba como casa para Mio y el tío de Ritsu.
-No aguantas muy bien el alcohol, ¿verdad? -susurró Yui mientras le daba un beso en la mejilla a Azusa.
-¡Yui-sama!-exclamó de repente Azusa-. Vamos -dijo exhasperada a la vez que tomaba la mano de Yui y la guiaba.
-¿Azusa? ¿Dónde vamos?
-¡Te haré mía! -exclamó a la vez que se giraba y veía a Yui de manera segura de sí misma.
-¡¿Q-Qué?! ¡Azusa! ¡Espera!
Entraron en la habitación.
...
-Mio, creo que deberíamos irnos a dormir ya -dijo Ritsu.
-¿Ya? No es tan tarde.
-Ya bueno, pero de seguro que las demás se levantan temprano para irnos.
-¿Es que te vas a ir? -dijo Mio triste.
-Debo hacerlo.
-Pero, ¿por qué?
-Se lo debo a Yui, y los sabes.
-Creo que tienes razón... Está bien, vayamos a dormir.
-¿Estás bien?
-Sí, tranquila.
Así ambas se fueron a dormir, Mio no pudo dormir ya que no dejaba de pensar en la partida de Ritsu. Ritsu dormía igual que un bebé, así que no hay mucho de qué hablar. De Yui y Azusa no hay mucho que decir, no se sabía nada de ellas desde la noche anterios.
Cuando la noche pasó y el amanecer llegó Mio seguía despierta, escuchó unos pasos por el pasillo y fue a ver quién era, resultó ser Yui que había madrugado.
-''No puede ser...''-pensaba Yui- ''Lo he hecho... Son una persona horrible...'' -una voz la sacó de sus pensamientos, era Mio.
-Disculpa... Yui...
-¿Qué sucede Mio? -dijo Yui.
-Verás... quería preguntarte algo.
-¿Qué cosa?
-Me preguntaba si bueno... podría acompañarlas.
-¿Eh? ¿Venir con nosotras?
-Así es.
-Pero eso sería dejar tu vida actual. ¿Quieres eso?
-Gracias a Ritsu y su padre puedo llevar la vida que llevo hoy en día. Si no hubieran aparecido ellos dos quien sabe lo que me habría pasado, y por eso creo que debo y hacer esto. Debo apoyarla y estar con ella en todo momento.
-Ya veo... Bueno-dijo Yui-. Si estás bien con eso no veo por qué no puedas venir.
-¿En serio? -exclamó Mio emocionada.
-Claro. Entre más mejor -dijo mientras le enseñaba el pulgar.
-Muchas gracias Yui.
-No es nada. No nos iremos hasta dentro de un rato así si quieres vuelve con Ritsu. ¿Sigue dormida?
-Así es. Entonces te dejo, adiós Yui. Nos vemos dentro de un rato.
-Claro-dijo y Mio se retiró-. ''Un nuevo miembro, ¿eh?'' -pensó.
La mañana transcurró de una manera normal. Mio fue a seguir durmiendo y Yui anduvo durante todo el bar pesando en lo que había hecho, sin quedarse quieta.
-''¿Qué hago? ¿Qué hago?'' -pensaba repetidamente.
Las demás chicas dspertaron, encontrando a Yui en la puerta trasera del bar mirando a lo lejos. Desayunaron normalmente. Aunque Azusa no podía mirar a Yu directamente a los ojos sin avergonzarse. A la hora de partir Ritsu notó que Mio las seguía.
-¿Dónde vas Mio? -preguntó Ritsu extrañada.
-¿Yui no te lo dijo?
-¿Decirme qué?
-Pues que desde hoy soy vuestra colega -dijo Mio.
-¡¿Eh?! ¡¿Vas a venir con nosotras?!
-Así es.
-¿En eso cierto Yui?
-Claro. Me lo pidió y le dije que estaba bien por mi parte. ¿Tienes alguna objeción?
-Bueno... no. Pero aún así es algo repentino. ¿Qué ha dicho mi tío?
-Estuvo de acuerdo, aunque le dolía perderme, dice que era muy valiosa para el lugar.
''Eso es normal'' -pensó Yui.
-Bueno, si no hay nada más que decir vámonos -dijo Yui.
-¡Sí! -exclamaron todas. Y así todas se marcharon.
...
-¿Quién anda ahí? -preguntó una hermosa mujer.
-Sólo soy yo querida María -dijo.
-¿Eh? ¿Flag? ¿Qué hace una rata tan miserable como tú aquí?
-Siempre tan cariñosa. La verdad es que estoy aquí para ofrecerte un trabajo.
-¿En serio?
-Sí... La reina tiene... cierto problema. Y me preguntaba si serías capaz de hacerte cargo -dijo el hechicero.
-Ya veo-dijo-. ¿Quién es?
-Esta -dijo mientras le pasaba un dibujo.
-Pero si es igualita a la reina.
-Son hermanas.
-¿Quiere matar a su propia hermana? Qué malvada.
-¿Lo harás? Te pagaré muy bien eh.
-Hmmm-dijo mientras lamía una hoja de espada ensangrentada-. Interesante...
Hasta aquí el capítulo de hoy. Hasta la próxima.
