Capítulo 13.

-¡Ha sido un éxito! -exclamaba Ritsu alegre mientras avanzaban en el carruaje hacia la mansión de Tsumugi.

-Ciertamente, el plan fue perfectamente. Aunque no pensé que fuera a salir así.

-Pero aún queda un problema -dijo Ritsu.

-¿Cuál? -preguntó Azusa.

-¿No sospechará la reina acerca de que el acompañante de Tsumugi fuera Yui? Después de todo ella se quitó la máscara frente a ella.

-Es verdad...

-Tranquilas-dijo Tsumugi-. Yui y yo ya sabíamos que eso podría pasar.

-¿Pensaste en eso también?

-Así es. Si la reina le da por ir a la mansión tengo un reemplazo de mi acompañante.

-¿Si?

-Así es. ¿Os acordáis de Sara? Pues es ella.

-Bien pensado Tsumugi -dijo Mio.

-Pero tranquila Yui-dijo, y se giró para ver a Yui-. Nadie podría reemplazarte nunca.

-G-Gracias... -dijo Yui sin comprender.

-''Tiene razón...''

-Dime Tsumugi, ¿realmente crees que la reina irá a tu casa?

-Es posible. Si yo estuviera en su situación iría a mi casa.

-Supongo que es verdad.

-Así es. ¿Falta mucho Alan?

-No mucho Señorita, creo que dentro de unos diez minutos llegaremos.

-Excelente, estoy muy cansada. ¿Y vosotras lo estáis chicas?

-Pues la verdad sí. Esa persecución me cansó mucho-dijo Azusa-. Pero lo haría de nuevo.

-Yo también -dijo Mio.

-Es bueno oír que tenéis energía.

Siguieron con el recorrido hasta la mansión de Tsumugi, una vez llegaron las dos filas de sirvientes de Tsumugi les estaban esperando de nuevo.

-Llamad a Sara y decidle que venga aquí -dijo Tsumugi autoritaria.

-¡E-En seguida! -respondió un sirviente asustado ante la seriedad de la rubia.

...

-¿Me llamaba Señorita? -preguntó Sara nerviosa.

-Sí, quería decirte algo.

-¿Q-Qué es...?

-Verás...-Sara tragó saliba-. Mañana seguramente venga la reina de visita a esta mansión.

-¿Si? -preguntó la sirvienta.

-Así es. Y seguramente me preguntará por mi acompañante de la fiesta que hubo esta noche.

-Fue la Señorita Yui ¿cierto?

-Sí. Pero cuando la reina pregunte quién fue conmigo dirás que fuiste tú.

-¿Y-Yo?

-Así es.

-¿Puedo preguntar por qué Señorita?

-Sí. La reina y la Señorita Yui no se llevan bien, además ella no tenía invitación y si descubre que ella fue seguramente se enfadará con ella y también conmigo.

-Ya veo...

-Así que necesito que digas que fuiste tú.

-Está bien. Pero, ¿no será sospechoso? Ya que con lo popular que es usted y va a una fiesta tan importante como esa con una sirvienta.

-¿Eh? ¿En serio es muy popular Tsumugi? -preguntó Yui inocente.

-Así es. Tiene muchos pretendientes que quieren casarse con ella.

-Oh, no lo sabía -dijo Yui de nuevo sin ninguna intención.

-T-Tranquila Yui-dijo Tsumugi nerviosa-. No hay nadie que me interese más que tú.

-¿Hmm? ¿Interese? -dijo Yui.

-Eso también está cubierto Sara-dijo Tsumugi-. Mañana cuando te levantes irás a mi habitación a que te pongan la misma ropa que llevaba Yui hoy.

-¿E-En serio? ¿No es eso demasiado? -dijo asombrada.

-No, no lo es. Así le diremos que estás de visita.

-Creo que entiendo...

-Es muy importante que lo hagas, no te obligaré si no quieres ya que no puedo hacerlo pero agradecería mucho si lo hicieras.

-No, tranquila, me alegra mucho saber que puedo serle útil Señorita Tsumugi.

-Eres muy amable Sara.

-¡Muchas gracias Sara! -exclamó Yui mientras la abrazaba.

-Jejeje-dijo Tsumugi y agarró a Yui para separarla-. Creo que deberíamos irnos a dormir, ¿no crees Yui?

-¿Ya? Pero si aún no tengo sueño -dijo Yui mientras intentaba soltarse de los brazos de Tsumugi.

-¿Has bebido Yui? -preguntó Ritsu.

-Hmmm -dijo Yui y enseñó sus dedos ínidice y corazón.

-¿Dos... qué? ¿Copas?

-Botellas -dijo Yui.

-¡¿Tanto bebiste?!

-Así es.

-Vaya, ¿cuánto tiempo tardamos ahí dentro?

-No es el tiempo. Yui-sama es igual a una nube -dijo Azusa.

-Jejeje... Una nube -dijo Yui sonrojada.

-¡No fue un cumplido! -exclamó Ritsu.

-¿Vamos por aquí Señorita Yui?

-Claro -respondió alegre.

-Ya, ya Ritsu-dijo Mio-. Seguro que Yui no se lo pasaba así de bien desde hace mucho. Déjala esta noche.

-Está bien... ¿Qué hora es por cierto?

-Poco más de las doce y media -respondió Sara.

-Ya es un poco tarde-dijo Mio-. Creo que deberíamos dormir ya.

-Tiene razón-dijo , vamos a dormir.

-...

-¿Yui? ¿Se ha ido? ¿Dónde? -dijo la rubia.

-¿Yui-sama?

-Señorita Tsumugi...-dijo Alan-. A la Señorita Yui se la ha llevado Charles hace un momento.

-¿Q-Qué...?

-Como ha oido.

-¿Dónde se la llevó?

-Creo que dijo que le iba a enseñar la mansión.

-¿A estas horas? -dijo Azusa.

-No le va a enseñar la mansión... -dijo Tsumugi y se retiró a toda prisa.

-¿T-Tsumugi? -dijo Ritsu.

-''La que has armado Charles...'' -pensó Alan.

...

-Y esta es la biblioteca -dijo Charles mientras guiaba a Yui a través de ella.

-Oh, es increíble... -decía Yui mientras observaba.

-Así es-dijo y la tomó por los hombros-. Sabes Yui, hay una vieja leyenda en esta mansión.

-¿S-Si? ¿Cuál es? -intentó decir, sufría de un ataque de hipo debido al alcohol.

-Dicen que si traes a alguien a la sección de teatro romántico esa persona será tuya -dijo.

-¿S-Sí? ¿Y funciona? -dijo mientras el hipo seguía presente.

-Ya lo veremos ahora -dijo y se empezó a acercar a Yui con la intención de besarla.

-¿Ehhh? -dijo Yui sin poner resistencia, no podría aunque quisiera ya que estaba ebria.

-Creo que no debes hacer eso -dijo Tsumugi gimiendo, se notaba que había corrido.

-¿Señorita Tsumugi? ¿C-Cómo me encontró? -dijo asombrado.

-Supuse que estarías aquí. Siempre traes a las criadas aquí sabes.

-¿E-En serio...?

-Así es. Y más importante, ¿qué haces aquí ahora? -dijo, y a contiuación agarró la mano de Yui. Charles también agarró la otra mano de Yui.

-No creo que esté haciendo nada malo Señorita Tsumugi.

-¿No? ¿O sea que has traído aquí a Yui con el único propósito de enseñarle la biblioteca?

-Así es.

-Entonces no te molestará que me les una -dijo mientras tiraba de la mano de Yui.

-Preferiría que fuera un recorrido privado -dijo Charles, quien también tiró de la mano de Yui.

-¿Eh? Creo que esto lo he vivido antes... -dijo Yui ebria.

-¿Ves? Estás molestando a Yui-dijo Tsumugi-. Creo que deberías dejarla que se vaya a dormir.

-Yo creo que eso es lo que quiere usted Señorita Tsumugi -dijo, Tsumugi le miró con miraba severa, Charles le devolvió el gesto.

-¡Yui-sama! -gritó Azusa en la puerta de la biblioteca.

-Oh Azusa, ¡Aquí! -exclamó Yui llamando a Azusa.

-¿Qué hace aquí Yui-sam...- su frase fue interrumpida por Yui.

-Qué suave eres Azusa... -decía mientras la abrazaba.

-Y-Yui-sama... por favor contrólese -dijo Azusa sonrojada.

-¿Eh? ¿Quieres que pare Azusa? -dijo Yui triste.

-¡No! ¡No me refería a eso! Si usted quiere seguir por mí bien...

-¡Azusa! -dijo Yui volviendo al ataque.

-Siiii-dijo Azusa extasiada-. Esto es el paraíso... Y-Yui-sama...

-¿Sucede algo Azusa?

-Me estaba preguntando algo.

-¿Qué cosa Azusa?

-La verdad es que... Me preguntaba si podríamos dormir usted y yo juntas.

-Me parece bien.

-¡No! -exclamó Tsumugi.

-¿Sucede algo Tsumugi? -dijo Yui.

-Sí sucede algo, y ese algo es que tú dormirás conmigo.

-¿Quién decide eso? Yui-sama ha dicho que puedo dormir con ella -dijo Azusa desafiante.

-Eso da igual. Yui dormirá conmigo y así será -dijo seria.

-No me gusta tu actitud -dijo Azusa.

-Dímelo a mí -susurró Charles.

-Ya, ya chicas tranquilas. ¿Por qué no dormimos las tres juntas? -dijo Yui.

-¿Ehhh? Pero yo quería dormir a solas con Yui-sama -dijo Azusa.

-¿Y eso? ¿Acaso tenías la intención de hacerle algo a Yui? -dijo Tsumugi.

-E-Eso no te incumbe -respondió Azusa sonrojada.

-Pues entonces vamos a dormir las tres juntas.

-E-Está bien... -dijo Azusa.

-Y tú-dijo mirando a Charles-. Ya hablaremos mañana.

-S-Sí -respondió nervioso.

-¿Quieres unirte a nosotras Ritsu? -preguntó Yui.

-Sí, ¿por qué n...-

-No, Ritsu y yo tenemos asuntos que atender, ¿verdad Ritsu? -dijo Mio sonriendo.

-C-Claro... -respondió forzando una sonrisa.

-¿Ehh? Ya veo... pues suerte en esos asuntos -respondió Yui sonriendo.

-''En verdad no se entera...'' -pensaron todas.

Todas las chias se fueron a dormir. Ritsu y Mio se fueron a una habitación aparte que Tsumugi les preparó a ambas. Para ella, Yui y Azusa preparó una habitación con una cama lo suficientemente grande como para que las tres entraran. Yui decidió acostarse en el medio para evitar posibles disputas entre Azusa y Tsumugi sobre dónde debería dormir cada una. Todas estaban aya dormidas y la noche avanzaba.

-De verdad-dijo Alan-. La has hecho bien con la Señorita Tsumugi hoy.

-Valió la pena el riesgo. Estuve a punto de lograle, sólo a un pelo, pero nos interrumpió.

-Creo que deberías desistir acerca de la Señorita Yui, a la Señorita Tsumugi le gusta ella ella y lo sabes.

-Nunca, esa chica tiene algo pero no logro saber qué es.

-¿No será que te has enamorado Charles?

-... Puede ser...

...

A la mañana siguiente...

-¿Dónde está Sara? -decía Tsumugi nerviosa.

-Sigue cambiándose Señorita.

-Decidle que se apure.

-¡Sí!

...

-Su majestad. ¿Realmente duda de la Señora Tsumugi? -preguntó Nodoka mientras estaban casi por llegar a la mansión de Tsumugi.

-No es que dude. Pero quiero asegurarme sabes. Así mi mente estará tranquila.

-Está bien. Pero presentarse sin ningún aviso previo es...

-Ya sé que es de mala educación, pero no había otra opción.

-Está bien -dijo. Llegaron por fin a la mansión de Tsumugi.

...

-¡Están aquí! -dijo una criada.

-¿Dónde está Sara?

-Arriba señorita.

-Está bien. Cuando yo dé la señal la hacéis bajaar.

-¡Entendido!

-¿Y Yui?

-La Señorita Yui sigue durmiendo junto con la Señorita Azusa.

-Vaya suerte... mientras yo estoy aquí lidiando con esto.

Entró la reina.

-Buenos días -saludaron todos los criados en fila.

-Buenos días -saludó Ui.

-Su majestad-dijo Tsumugi-. ¿A qué debemos el honor de vuestra presencia?

-Verás... anoche durante la fiesta hubo cierto altercado, supongo que te habrás dado cuenta.

-¿Si? ¿Qué sucedió? -preguntó Tsumugi.

-Resulta que la criminal llamada Yui, la que es tan buscada, irrumpió anoche en la fiesta causando un alboroto.

-¡Dios mío! ¡Qué desastre! -intentó simular asombro Tsumugi.

-Así es. Ella se disfrazó como si fuera un invitado y se coló en la fiesta.

-¡Qué falta de respeto!

-Así es. Y quería hacerle una pregunta.

-¿Cuál su majestad?

-Verá, quería saber si su acompañante de anoche sigue aquí.

-¿Mi acompañante? Claro, vino de visita. Clara-dijo-. Dile a la Señorita Sara que baje a saludar a su majestad.

-En seguida Señorita Tsumugi -dijo y fue a buscar a Sara.

Luego de cinco minutos Sara bajó con el mismo atuendo que Yui había vestido la noche anterior y habría que decir que era muy parecida a Yui, salvo el color de los ojos y el largo del cabello, el tamaño del pecho de Sara era mas grande.

-''Es igualita. Buen trabajo maquilladores''-pensó Tsumugi-. Su majestad, le presento a la Señorita Sara, mi pareja en el baile de anoche.

-Es un placer -dijo mientras se inclinaba en señal de respeto.

-Es un placer, aunque ya nos conocimos anoche en la fiesta.

-Sí, pero teníamos máscaras, ahora estamos frente a frente ¿no lo cree? -dijo Sara.

-''Qué buena'' -pensaron los demás criados.

-Ciertamente-dijo Ui-. Aquí está Nodoka mi fiel consejera, ¿la recuerdas?

-Cómo olvidar semejante belleza -dijo y le besó la mano.

-G-Gracias... -respondió Nodoka sonrojada.

-Espero que con esto sus dudas queden aclaradas su majestad -dijo Tsumugi.

-Efectivamente, me alegro de haber venido a aclarar todo. Espero no haber causado problemas.

-Para nada. Vuelva cuando quiera.

-Eso haré. Hasta luego.

-Hasta luego su majestad -se retiró.

-¡Uff!-exclamó Sara-. Por poco.

-Muchas gracias Sara -dijo Tsumugi.

-No es problema Señorita Tsumugi.

-Y también muchas gracias a todas -dijo dirigiéndose a los criados.

-¡De nada! -respondieron todos a la vez.

Sara fue a ponerse su habitual uniforme de criada y Tsumugi fue a seguir durmiendo, la visita de la reina había hecho que se desvelase. Ritsu y Mio seguían dormidas y seguramente lo estaban Yui y Azusa. Tsumugi fue hasta la habitación donde se encontraban Yui y Azusa que era la habitación de invitados, por alguna razón no durmieron en la habitación de Tsumugi, esta se había negado rotundamente la noche anterior diciendo que ahora mismo no se podía pasar. Cuando esta abrió la puerta que daba paso a la habitación se encontró a Azusa y a Yui durmiendo aún.

-Hmmm... Yui-sama... -decía Azusa en el sueño mientras abrazaba a Yui y le apretaba los pechos.

-Jejeje... me haces cosquillas -dijo Yui dormida.

-¡U-Usted dos despierten! -gritó Tsumugi sonrojada.

-¡¿Eh?! ¡¿Qué pasa?! -exclamó Yui sorprendida.

-¡Joder! ¡Con lo que estaba soñando! -dijo Azusa.

-Es hora de levantarse -dijo Tsumugi enfadada y se retiró cerrando la puerta de un golpe.

-¿Y ahora qué le pasó...? -dijo Azusa.

-Quién sabe... -respondió.