Capítulo 14.
-''Estúpida''-pensaba Tsumugi-''Estúpida Yui''-pensó y entró en su habitación abriéndose paso a través de patadas a cualquier cosa que se cruzaba en su camino-''¿Por qué se comporta así...? Si yo sólo...'' -pensaba desvalida mirando a través de la ventana el paisaje que la ciudad formaba. Veía a las diferentes personas pasar ya sea por trabajo o porque simplemente querían dar un paseo. Veía a los carruajes transportar a las personas nobles, a perros callejeros en busca de comida.
-Ya, ya... No estés tan enojada desde temprano -dijo Yui mientras la abrazaba por detrás.
-¡¿Y-Yui?! -exclamó Tsumugi sonrojada ante la acción de la castaña.
-¿Quién más sino? -dijo. Seguían abrazándola.
-B-Bueno... -dijo la rubia-. ¿Y Azusa?
-Sigue dormida. Después de que te marchaste cayó rendida. Debo agradecerte, de no haber sido por ti no se hubiera soltado de mi cuerpo.
-Pensé que te gustaba -dijo la rubia con cierto reproche.
-No diré que no me gusta que una chica guapa me abrace. Es algo que me gusta -dijo Yui mientras seguía abrazando a Yui.
-¿Entonces por qué...
-¡Pero!-dijo interrumpiendo a Tsumugi-. Debe ser con mi aprobación. La manera en que lo hizo Azusa era muy incómoda, parecía algo que le pondrías a un prisionero para que no escape -dijo. Tsumugi rió-. Ehhh, te has reído -dijo, Tsumugi se sonrojó.
-N-No es cierto -dijo sonrojada.
-No mientas.
-¿P-Por qué me sigues abrazando? -dijo tratando de cambiar el tema.
-¿No te gusta?-dijo Yui-. Pues entonces dejaré de hacerlo -soltó a Tsumugi, pero antes de que pudiera soltarla Tsumugi agarró sus brazos para que no pudiera soltarla.
-No...-susurró la rubia-. No... me sueltes...
-¿Eh? Pensé que no te gustaba.
-Yo no he dicho eso...
-Dime Tsumugi, ¿Qué te sucede?
-¿Por qué lo dices...?
-Estás muy rara desde ayer. Y ahora cuando entraste a la habitación y nos viste a Azusa y a mi saliste muy rápido y muy enfadada.
-Pues...
-¿Hay algo que te molesta?
-''¡Es todo por ti!'' -pensó Tsumugi.
-Si lo hay no dudes en decirme, yo te apoyaré.
-P-Pues... La cosa es que, estaba un poco celosa de Azusa...
-¿Celosa? ¿Por qué?
-Bueno, ella pasa mucho tiempo contigo y mira también lo cercana que es a ti. Y además siempre está tocando tu cuerpo y todo eso y, y... -decía Tsumugi excitada.
-Tsumugi calma. Tampoco es que hayamos hecho mucho...
-¿Es que habéis hecho algo? -preguntó la rubia.
-Verás... la primera vez que nos separamos ella y yo... bueno... -dijo sonrojada.
-¡Yui!
-¡L-Lo siento! Pero fue que bebimos y bueno...
-¿Bebiste?
-Sí, bueno no, fue ella. Una mejor forma de decirlo fue que ella me violó.
-¿Te... qué...? -dijo Tsumugi atónita.
-Sí. Lo que pasó es que ella se emborrachó y yo la estaba llevando a su habitación y cuando la estaba llevando ella se despertó de repente y me tomó de la mano y me hizo... eso...
-No puedo creerlo... -dijo la rubia.
-¡P-Pero tranquila! No lo hemos vuelto a hacer.
-Pero ya lo hiciste con ella.
-Bueno, es que me sentía muy sola y tu no estabas y bueno... y había bebido...
-Excusas, excusas.
-¿Por qué me estoy disculpando? -dijo Yui.
-Porque hiciste algo mal.
-¿Qué hice mal exactamente? Dime a ver.
-Acostarte con Azusa, eso fue lo que hiciste.
-¿Acaso estás celosa Tsumugi?
-¿Q-Q-Quién está celosa? -respondió celosa.
-¡Conque era eso!-dijo Yui riendo-. No pensé que estarías celosa.
-¡C-Cállate!
-Para que veas lo mucho que te quiero te daré una recompensa -dijo Yui girando la cabeza de Tsumugi con su mano para darle un beso.
-Y-Yui... -susurró Tsumugi ante lo inevitable.
...
-¿Yui-sama...? -dijo Azusa medio dormida-. ¿Dónde se habrá metido?-dijo. Se levantó en su búsqueda-. A ver dónde está... -dijo, abrió una puerta al azar-. ¿Yui-sama...? -dijo al entrar.
-¿Por aquí...? -dijo Mio riendo.
-¡A-Azusa! -exclamó Ritsu bochornada ante lo que Azusa estaba viendo.
-¡L-L-Lo siento mucho! -exclamó Azusa y salió de la habitación.
-¡No! ¡Espera! ¡Llévame contigo! -gritó Ritsu.
-Tu y yo no hemos acabado Ritsu -dijo Mio.
-''¡Dios! ¡Ayúdame!'' -pensó Ritsu.
-''¡Eso fue...!''-pensó Azusa-.''Muy estimulante...'' Yui-sama -dijo Azusa en alto mientras bucaba-. Es la biblioteca. Puede que esté aquí -dijo y abrió la puerta.
-¡Espera un momento Charles! ¡Alguien puede venir! -susurró una criada.
-Tranquila Sara. Todos están abajo, y la Señorita Tsumugi está en su habitación -dijo mientras le quitaba la ropa a la criada.
-Yui-sama, ¿estás aquí... -su frase se apagó al ver a los dos sirvientes de Tsumugi a punto de hacerlo.
-Esto...-dijo Charles-. Verás...
-¡L-L-Lo lamento mucho! -exclamó Azusa sonrojada y se marchó.
-¡Has visto lo que hiciste Charles! -exclamó Sara.
-''¡¿Pero qué sucede con esta casa?!''-pensó Azusa-. ''Debo encontrar a Yui-sama. Quién sabe que estará haciendo. Se sentirá muy sola...''
...
-Oye Tsumugi, ¿no crees que debemos cerrar la puerta? -dijo Yui al escuchar su nombre proveniente del pasillo.
-¿Por qué? -dijo Tsumugi mientras le arrancaba a tirones la ropa de Yui.
-Pues porque...-
-Yui-sama, ¿estás aquí? -dijo Azusa mientras entraba a la habitación de Tsumugi.
-¡¿A-Azusa?! ¿Q-Qué sucede? -dijo Tsumugi nerviosa, Yui, gracias a sus reflejos logró esconderse al otro lado de la cama.
-Estoy buscando a Yui-sama. ¿La has visto? -preguntó.
-N-No, si la veo te avisaré.
-Gracias... Oye Tsumugi.
-¿S-Sí...?
-¿Por qué tu camisa está medio abierta? -dijo Azusa al notar que la mitad de los botones de la camisa de Tsumugi estaban arrancados.
-P-P-Pues verás... Lo que pasa es que me iba a cambiar y bueno me pillaste cuando iba a empezar.
-Ya veo.
-Yo bajaré más tarde.
-Está bien, adiós Tsumugi -dijo Azusa y se despidió.
-Adiós... Uff-dijo Tsumugi. Yui salió de su escondite y se sentó en la cama-. Bueno, ¿dónde nos quedamos? -dijo y se lanzó a por Yui.
Después de que Azusa se resignara a buscar a Yui se quedó en el comedor charlando con los criados que tenían un poco de tiempo libre. Luego de comer tranquilamente aparecieron Charles y Sara, esta última parecía estar cansada, Charles se sentó con Azusa y le empezó a explicar la situación y le pidió que no le contara nada a Tsumugi, esta accedió y el criado le agradeció profundamente. Luego de que el criado se retiró bajó Mio acompañada únicamente con una sonrisa, Azusa lo entendió y decidió no hablar de lo ocurrido. Mio puee ser algunas veces muy tenebrosa, hablaron de temas variados y Azusa le preguntó por Ritsu y ella dijo que ella estaba aún durmiendo. Mio desayunó y hablaron durante una hora mientras esperaban que las demás despertaran.
-''¿Qué hora es...?''-pensó Yui desnuda en la cama, lo único que la cubría era una manta de color blanco-. ''Debo bajar con las demás...'' -pensó, le dió un beso en la mejilla a Tsumugi, la cubrió con la manta y se dispuso a cambiarse.
Yui terminó de cambiarse y cuando estaba a punto de salir de la habitación Tsumugi despertó.
-¿Dónde vas Yui...? -preguntó Tsumugi.
-Voy a bajar, seguro que las demás están ahí. ¿Vienes?
-Sí... Deja y me visto...
La rubia terminó de vestirse y se incorporó a Yui para bajar al comedor donde estaban las demás, cuando estaban por el pasillo vieron que una de las puertas se abrió y de ella apareció Ritsu quien denotaba estar muy cansada, y supongo que sabéis porqué.
-¿R-Ritsu...? -preguntó Yui.
-Oh... Yui, buenos días... -dijo con un tono bajo. Tenía ojeras y caminaba de una forma encorbada.
-¿Dormiste bien...?
-Bien lo pasé... Si dormí es otra cuestión.
-¿Fue por Mio?
-¡Es como una máquina! -dijo Ritsu mientras revolvía su cabello con sus manos.
-Tranquila, tranquila. Mejor vayamos a comer algo -dijo Yui.
-T-Tienes razón...
Las tres bajaron al comedor donde se encontraron a Mio y Azusa charlando. Azusa le preguntó a Yui dónde estaba ya que ella la estaba buscando, ella respondió que estaba en el tejado. ¡Claro! El tejado respondió Azusa chocando su puño con su palma en señal de darse cuenta. Yui, Ritsu y Tsumugi comieron y charlaron con las demás, Charles, Alan e incluso Sara se unieron a la charla ya que ese día no había mucho trabajo. Yui empezó a narrar aventuras fantásticas que tuvo en la época de su entrenamiento, muchos más criados aún se unieron para escuchar a Yui, cuando Yui cayó en cuenta estaba rodeda de personas quienes querían escucharla. Cuando Yui terminó de relatar sus historias se puso totalmente seria y se dirigió a sus compañeras de viaje.
-Chicas-dijo Yui seria-. Supongo que sabéis qué ciudad viene después de esta ¿verdad? -dijo. Todos los presentes tragaron saliva.
-Ciudad Capital -repitieron sus camaradas de viaje.
-A por la reina -dijo Yui colocando su mano en el centro. Sus compañeras hicieron lo mismo, incluso Tsumugi.
-¡A por la reina! -exclamaron emocionadas y separaron sus manos en señal de motivación.
-Bien-dijo Yui-. Partiremos al anochecer.
-¿Por qué al anochecer Yui-sama? -preguntó Azusa.
-Es cuando hay menos vigilancia -respondió.
-¡Bien!-dijo Ritsu-. No puedo esperar.
-Ni yo -dijo Mio, todas estaban emocionadas. Excepto Tsumugi, ella estaba preocupada por ellas, no sólo por Yui. Quién sabe qué cosas se encontrarían allí.
-''Yui...'' -pensó Tsumugi ante la determinación de esta.
