Capítulo 15.
-Ahora que lo pienso...-dijo Ritsu-. ¿Qué haremos al llegar?
-¿A qué te refieres? -preguntó Mio.
-La próxima ciudad es la capital ¿cierto?
-Así es.
-Pues ¿no crees que la seguridad será absoluta? Además, el día de la fiesta Yui se le presentó así de frente a la reina. Seguro que tomó nota y toda la ciudad es una fortaleza.
-Es verdad... ¿Qué haremos? Si ese es el caso no podremos hacer nada -dijo Mio desanimada. Azusa escuchaba atenta y Yui empezó a desviarse un poco del camino.
-Yui, ¿no crees que deberías decir algo? -dijo Ritsu, Yui sólo la ignoró y siguió caminando fuera de la vía-. Yui -insistió.
-¿Qué? -dijo Yui desinteresada.
-Te digo que qué debemos hacer y además, ¿dónde vas? Por ahí no se va a la ciudad.
-Hablas mucho Ritsu... -dijo Yui triste.
-Dímelo a mi -dijo Mio.
-Después no me estés pidiendo cosas eh Mio -dijo Ritsu reprochando.
-P-Perdona... -dijo Mio avergonzada.
-Yui, ¿qué haremos? Estamos muy cerca de la ciudad y no tenemos ningún plan -dijo Ritsu enfadada.
-Tú no tendrás ningún plan -dijo Yui. Se habían alejado lo suficiente de la vía, ahora estaban en una especie de bosque pequeño.
-¿A qué te refieres? -preguntó Ritsu.
-Yo había pensado exactamente lo que tú estás pensando. Así que ideé un plan -dijo Yui. Y acontinuación empezó a silvar igual que un pájaro silvestre.
-¿Qué demonios haces...? -preguntó Ritsu confundida.
-¿Si? -preguntó una chica de apariencia muy joven. Tenía el pelo negro y sus ojos eran café, el color de su piel podía compararse al de la canela.
-¡Ah! -exclamó Azusa aterrada ya que la niña salió justo en frente de ella.
-¿Qué rayos? -exclamó Ritsu-. Yui, ¿Qué rayos pasa aquí? ¿Quién es ella?
-Soy la prometida de Yui -dijo la niña.
-¡¿Ah?! -dijo Azusa.
-¿La prometida... de Yui? -dijo Ritsu.
-No digas tonterías-dijo Yui-. Ella es una vieja compañera. Mi maestro nos educó a ella y a mi, junto con más personas. Ahora que lo pienso, la gran mayría éramos niñas... Maldito viejo verde... -dijo Yui.
-También habían varones -dijo la niña.
-Sí, le gustabas a muchos. ¿Sigues siendo igual ahora?
-Sí, los hombres son muy fáciles de manipular. Dices algo que quieren escuchar y son todo tuyos -dijo riendo.
-''Vaya niña...'' -pensó Ritsu.
-¿Cómo te pusiste en contacto con ella? -preguntó Mio.
-Gracias a Tsumugi, es increíble ver lo que puede hacer el dinero.
-''O más bien lo que ella es capaz de hacer por ti...'' -pensó Ritsu.
-Le comuniqué a Tsumugi que quería ponerme en contacto con ella ya que nos sería útil para poder entrar a la ciudad sin ser detectados.
-Ya veo.
-Yui, tenías razón. La ciudad está totalmente cercada, por todas partes hay carteles tuyos y la recompensa. Debo felicitarte, es la primera vez que veo que pagan tanto por la cabeza de alguien.
-No creo que sea para estar feliz-dijo Yui-. ¿Hay carteles de ellas?
-No, al parecer la reina cree que estás sola. Pero también cree que has tenido ayuda de algún tipo. ¿Es verdad lo que dicen?
-¿Qué cosa? -preguntó Yui.
-De que durante la fiesta a la que asistió la reina te colaste y bailaste con ella.
-Es cierto. Debiste de ver su cara, parecía como si fuera visto un fantasma o algo así -dijo Yui riendo.
-Lo que hubiera dado por estar allí.
-Muy bonito todo-dijo Ritsu-. Pero se supone que tenías un plan ¿no Yui?
-Esta no se ríe mucho ¿verdad? -dijo la niña mirando a Ritsu.
-Tienes razón-dijo Yui-. Veo que aún sigues con eso -observó la castaña el objeto que tenía la niña en su mano derecha.
-¿Cómo podría tirarlo? Es algo muy preciado para mí.
-¿A qué te refieres? -preguntó Azusa.
-A esa moneda de plata que tiene, se la dio su primer amor como ella dice.
-¡Cómo podría tirarla! Es el único recuerdo que tengo de él -dijo dramatizando.
-A pesar de que te dejó sola en el orfanato y nos despreció a todos -dijo Yui.
-Bueno... reconozco que sus acciones no estuvieron del todo bien pero aún así sé que en el fondo es bueno.
-Si tu lo dices...
-Bueno da igual-dijo la niña-. ¿Nos vamos?
-¡Por fin! -exclamó Ritsu.
-Seguidme -dijo la niña.
-¿Adónde vamos? -preguntó Azusa.
-A Ciudad Capital -respondió.
Caminaron durante media hora, tiempo en el cual iban habalando Yui y la misteriosa niña que apareció de la nada en medio de aquel bosque. Siguieron caminando a través del bosque e iban apreciando la vida salvaje que allí se les presentaba. Cada vez más estaban más adentro del bosque y la niña no paraba de caminar lo cual iba impacientando cada vez más a las chicas ya que no sabían adónde se dirigían.
-Hemos llegado-dijo la niña, estaban ante una pared de plantas trepadoras-. Sólo dejadme quitar esto... -dijo mientras empezó a remover las plantas.
-¿Qué significa esto? -dijo Ritsu-. Pensé que nos ibas a llevar a la capital.
-Y eso haremos, sólo cálmate un poco.
-Lo único que veo es un muro de plantas y que estamos en medio de un bosque desconocido.
-Mira-dijo la niña enfadada-. Estoy haciendo esto por Yui únicamente ya que la quiero mucho y somos compañeras de hace tiempo. Normalmente para hacer esto te cobraría 25000 ruanes así que mejor cálmate, cierra la boca y observa ¿Vale? -dijo.
-V-Vale... -respondió Ritsu avergonzada.
-Hasta el fondo eh -susurró Azusa burlona.
-Cállate -susurró Ritsu.
La misteriosa niña quitó la espesa capa de plantas que había para dar paso a una pared de ladrillos con una reja que parecía antigua, tenía un candado por cuestiones de seguridad. La niña sacó un manojo de llaves de su bolsillo y empezó a buscar entre tantas llaves la que correspondía a aquella puerta abandonada. Por fin logró abrir la puerta y procedió a guardar aquel manojo de llaves y a entrar, les pidió a las demás que la siguieran. La niña empezó a jugar con la moneda de nuevo.
-Oye -dijo Ritsu.
-¿Qué sucede? -respondió.
-Aún no nos has dicho tu nombre.
-¿Mi nombre? Mi nombre es...-dijo y lanzó la moneda en el aire-. Yessica -respondió y atrapó ágilmente la moneda.
...
-¿Yessica?-dijo Ritsu-. Es un nombre muy extraño.
-Sí-respondió Yui-. De hecho, ella procede de América.
-¿Qué...? -dijeron Mio y Ritsu sorprendidas.
-Así es. Ella es de las pocas sobrevivientes de aquella tierra.
-O sea que tengo ante mi a una miembro de un tipo de población que estaba extinto.
-Sí, durante la época de trata de esclavos y también el exterminio se supone que no habían más nativos de aquella tierra.
-Pero, ¿cómo es que ella sigue viva? Según sé a toda persona de aquél país debía ser asesinado.
-Estuvo a punto-dijo Yui-.¿Cómo fue Yessica? Fuiste capturada por un grupo de traficantes ¿verdad?
-Sí -respondió desinteresada mientras alumbraba el camino a través de aquel túnel totalmente a oscuras.
-Hay personas que con suficiente dinero y poder pueden conseguir cualquier cosa, incluso personas. Ella estaba destinada a ser vendida a un famoso político de Xing quien la había encargado. Justo cuando la entrega se estaba llevando a cabo ella escapó y huyó de aquellas personas, mi maestro y yo estábamos en un viaje de entrenamiento, debía pasar dos semanas en los páramos que hay en ese país cuando la vimos a ella que atravesó la calle siendo perseguida por más presonas. Mi maestro me dijo: ''Yui, si puedes rescatar aquella niña tu entrenamiento estará completo''. Eso me motivó mucho-dijo Yui riendo-. Y fui a por ella, estaba rodeada de los sujetos esos, los reté, les vencí, cabe decir que no tenían ni la más mínima idea de pelear, pero antes de vencerles uno me partió una botella en la cabeza-dijo mientras enseñaba una cicatriz en la esquina superior izquierda de su frente-. Y acabé con esos sujetos. Y allí estaba, una de las últimas personas de aquella raza casi extinta frente a nosotros. Tanto mi maestro y yo nos sorprendimos mucho de ver a alguien de aquella tierra. Decidimos adoptarla y llevarla con nosotros.
-Vaya... -dijo Ritsu.
-Quién sabe qué me había pasado si Yui no hubiera aparecido-dijo Yessica-. Seguramente estaría sometida a toda clase de tratos denigrantes -las chicas hicieron una mueca de horror ante la declaración de la niña.
Siguieron caminando ante aquel interminable túnel. Llegaron hasta unas escaleras clavadas en la pared y empezaron a subirlas. Cuando todas subieron se encontraban en un callejón que daba a una calle.
-Bienvenidas a Ciudad Capital -dijo Yessica enseñando la calle. Era una calle abarrotada de personas, cada cinco minutos podías ver a un oficial patrullar. La inmensidad de la ciudad hizo que las chicas quedaran boquiabiertas.
-¿E-Esta es la capital...? -dijo Ritsu atónita ante la enorme ciudad que se levantaba frente a ellas.
-Así es. Ahora os llevaré donde vivo-dijo la chica-. Seguidme -dijo y se colocó su capucha, acción que todas imitaron.
Empezaron a caminar a través de la calle, las chicas podían ver a los diferentes vendedores que habían por la calle. Había tiendas de todo tipo, Yui comparó ese mercado con el de Morfes y se dió cuenta de la aplastante diferencia. La variedad de productos que había en el mercado de la capital superaba con creces.
-Si giramos por aquí llegaremos al lugar donde vivo -dijo Yessica.
-Menos mal-dijo Yui-. Tengo demasiada hambre.
-¿Tienes dinero Yui? ¿Cuánto? -dijo la chica.
-Lo suficiente para comer -dijo Yui.
-Eso no me dice nada.
-Siempre tan avara.
-Sabes perfectamente que sin dinero no eres nada. Me lo enseñaste tú.
-No, yo te enseñé que había más cosas a parte del dinero. Fue el idiota ese de Patrick el que te decía esas cosas.
-Eh, con Patrick no te metas -dijo Yessica.
-¿Patrick? -susurró Azusa.
-El amor platónico de ella -respondió Yui.
-Hemos llegado -dijo Yessica. Sacó de nuevo su manojo de llaves y empezó a buscar la llave correcta.
-Deberías ser más organizada -dijo Yui.
-Yo soy muuy organizada-dijo-. ¡Aquí está! -respondió alegre. Procedió a meter la llave y abrió la puerta-. Ya estoy de vuelta.
-¡Oh Yess! Estás de vuelta -respondió un señor con una frondosa barba negra.
-Hola Hassam, he traído a una amiga, se llama Yui.
-¡Oh! Mucho gusto, soy Hassam Alij Tamir Suj Bin Umir, pero todos me dicen Hassam -dijo y le dio un beso en cada mejilla a Yui.
-¿Hassam... qué...? -dijo Azusa.
-Ser muy buen amigo de Yess,muy agradable por cierto. ¿Os vais a quedar? Estoy preparando la cena. Deberíais quedaros, hay suficiente para todos. En la parte de atrás está mi familia, unas personas muy agradables por cierto, ¡Oh! No me he presentado a vosotras, no es muy agradable por mi parte, soy Hassam, mucho gusto.
-S-Sí...-respondieron nerviosas las chicas ante el jovialismo de Hassam-. Mucho gusto.
-¿Qué me decís? ¿Os quedáis? Venid por aquí -y se reiró hacia la parte de atrás de la casa.
-Olvidé mencionarlo-dijo Yessica susurrando-. Hassam es una persona muy alegre.
-Sí, ya me di cuenta -respondió Yui.
-¡Venid por aquí chicas! -gritó Hassam desde la parte de atrás de la casa.
-Bueno-dijo Yui-. No podemos hacer nada. Vamos a cenar.
-Sí... -respondieron todas.
...
-¡Por favor su majestad! ¡Déjeme ir ami! -dijo.
-No-dijo Ui-. No hay que ser impacientes.
-P-Pero...
-He dicho Robert y se acabó la discusión.
-Hermano... -susurró una mujer a su lado.
-Emily...
-¡Ja! ¡Qué patético! No pudiste acabar con una simple niña.
-Tú no digas mucho. Esa niña como tú la llamas es muy fuerte.
-Por favor, no busques excusas, lo que pasa es que tú y tu hermana sois unos debiluchos.
-¿Qué dijiste?-dijo irritado-. ¿Por qué no bajas aquí y me lo dices en la cara?
-¿Para qué? ¿Para que huyas? Si me enviaran a mi seguramente acabaría con ella.
-No debes subestimarla, ciertamente esa chica es muy fuerte -dijo María.
-Por favor María. Seguramente fue sólo suerte. Su majestad, por favor, déjeme buscarla a mi, le aseguro que le traeré su cabeza.
-He dicho que no-dijo Ui-. Si durante la fiesta se presentó ella algo me dice que estará aquí muy pronto. Y os necesito a todos vosotros para acabar con ellas.
-Cuando llegue el momento haré que se arrepienta de haberla desafiado -dijo sonriendo.
-Tranquilo-dijo Ui-. Ya llegará tu momento, Patrick. Ahora marcharos.
-En seguida -respondieron todos, y se retiraron dejando sola a Ui en el salón principal.
-¿Realmente cree que está aquí su majestad? -dijo Flag.
-Seguramente. Pero aquí la estaré esperando, no volverá a escaparse... -dijo.
-Permítame ayudarla en todo lo posible-dijo Flag-. Esa niña ya se ha metido demasiado en nuestros asuntos -dijo sonriendo.
Así se deicidó todo. Ahora sólo falta esperar cómo terminará esto...
