Capítulo 16.

-Buenos días Yui-dijo Hassam-. Lindo día ¿verdad? El clima está muy agradable.

-¿Eh? ¿Hassam? ¿Qué hora es? -preguntó Yui medio dormida.

-Son las siete y media. Puedo observar que-dijo sonriendo- tuviste una noche agitada.

-¿Por qué lo...?-se giró y vio a Azusa medio desnuda-. ¡¿A-Azusa?!-exclamó sorprendida-. ¿Cuándo has...?

-¿Hmm? ¿Yui-sama? -dijo Azusa medio dormida.

-Os dejaré a solas -dijo Hassam riendo mientras dejaba la habitación.

-¡Hassam! ¡Espera! Azusa, quítate -dijo apartando el agarre de la pequeña chica.

-¡Pero Yui-sama...! -dijo agarrándose todo lo que podía a Yui.

Yui logró soltarse del agarre de Azusa, la pequeña chica aparentaba ser débil pero cuando a Yui se trataba sacaba fuerzas de donde no se creía posible. Yui se alistó junto con Azusa para ir a comer el desayuno junto a la gran familia de Hassam que consistía en una esposa, cuatro hijos y otras cuatro hijas. ''Vaya máquina...'' pensó Yui al ver la familia de este. Mio y Ritsu bajaron después de un rato, en el rostro de la última podía verse claramente signos de agotamiento mientras que en el rostro de Mio podía observarse una felicidad enorme, el alegre dueño de la casa les preguntó cómo habían pasado la noche mientras que Mio contestó con un: ''No estuvo mal.'', la familia no entendió lo que quiso decir pero las otras dos chicas entendieron perfectamente.

Cuando estaban todas reunidad empezaron a desayunar, era un desayuno sumamente enorme que parecía más un banquete que un desayuno. Consistía en cuatro enormes platos de carne de vaca, cinco platos muy hondos, todos llenos de arroz blanco. Múltiples platos con ensaladas, acompañantes y demás, y se debe de sumar unas tres botellas de vino. Una vez acabado el desayuno todas las chicas estaban a punto de reventar, por algún motivo, la familia de Hassam, que fue la que más comió, estaban como si no hubieran comido mucho. Sus dos hijos mayores estaban ya buscando nueva comida para poder ingerir. ''¡Seguro que me pondré como una vaca!'' exclamó Ritsu después de comer, ante esto Mio se alarmó y le dijo que iban a empezar una dieta para que eso no pasara. Se quedaron hablando y Yui preguntó por Yessica, quien no se veía por ninguna parte, Hassam le dijo que ella anunció que saldría por un rato y que volvería después.

Después de aquel monumental desayuno, las chicas buscaron la forma de pasar el tiempo. Yui empezó a charlas con la esposa de Hassam, esta le contaba imnumerables historias de cuando eran simples inmigrantes en busca de una vida mejor, le contaba de sus hijos, del pasado de ella y de su marido y así siguió durante un rato. Azusa empezó a jugar junto a los hijos de Hassam, gracias a la habilidad de esta ella presumía ante los niños y estos quedaban asombrados en la forma en que Azusa podía moverse, dijeron que nunca habían visto una persona tan flexible, ella les dijo que esa flexibilidad era muy útil en la cama, los niños no entendieron nada pero ese comentario le valió un regaño proveniente de Yui. Mio y Ritsu empezaron a explorar la casa en busca de historias, fueron hasta la biblioteca que tenía aquella enorme casa. Ritsu empezó a ojear diferentes libros para ver si veía alguno interesante, vio uno que le llamó la atención acerca de alquimia y dijo que se lo iba a enseñar a Yui pero cuando estaba a punto de marcharse Mio le agarró la mano para no dejarla ir, cuando Ritsu vio la expresión que tenía lo único que supo decir fue:

-No, no, ¡Noooo! -grito que se escucho hasta el patio trasero.

-¿Esa no fue tu amiga Yui?-dijo la mujer de Hassam-. ¿No está en problemas?

-Tranquila, no le pasa nada -dijo Yui sin prestar mucha atención.

Así siguieron hasta que llegó la hora del almuerzo. Cuando estaban dispuestos a comer llegó un chico de aproximadamente la misma edad que el hijo mayor de Hassam. Se notaba que había corrido hasta aquí y que su cara reflejaba miedo.

-Ayub, ¿qué sucede? -preguntó la esposa de Hassam preocupada.

-¿Ayub? -preguntó susurrando Yui a Hassam.

-Es un viejo amigo de la familia, sus padres son nuestros vecinos, viene por aquí muy a menudo.

-Verá...-decía el niño jadeando-. ¡Yessica fue capturada!

-¡¿Qué?! -dijeron todos al unísono.

El niño relató que el, Yessica y otros chicos se habían reunido para entrar a escondidas a la casa de una importante mujer de la ciudad para buscar un objeto que querían. Pero cuando estaban dentro fueron sorprendidos por los criados de allí y por poco escaparon pero que Yessica no había tenido la misma suerte y la mujer logró retenerla. Y dijo que la entregaría a las autoridades.

-Esto es malo-dijo Yui preocupada-. Si Ui se entera de que alguien como Yessica sigue viva la matará seguramente.

-¿Q-Q-Qué hacemos? -dijo el chico con evidente preocupación.

-Yo iré -dijo Yui.

-¡Pero Yui-sama! Es muy peligroso -dijo Azusa.

-Es verdad-dijo el chico-, esa mujer tiene mala fama.

-Tranquilos, me las arreglaré. Además, así pago el favor que me hizo al meterme en esta ciudad.

Yui se retiró de la casa de Hassam para ir en busca de su amiga, quien estaba a las afueras de la ciudad. Fue hacia la casa donde vivía la mujer, o mansión, guiada por Ayub. Caminaron por casi cuarenta minutos a través de las calles para llegar a la mansión de aquella malvada mujer. Mientras iban caminando Yui pudo ver la seguridad de había en la ciudad, los cientos de guardias del palacio velando para que no sucediera nada, o eso aparentaban, pero seguramente estaban buscando a Yui por orden de la reina. Llegaron por fin a la mansión de aquella mujer, Ayub le preguntó a Yui si tenía algún plan con lo que Yui contestó sin interés que iba a entrar por la puerta ya que aquella mujer parecía peligrosa, y en efecto lo era, se decía que aquella mujer había asesinado a su esposo para quedarse ella con todo y que cada vez que podía estaba con un amante diferente y que no dudaba a la hora de quitar a alguien de su camino así que no era conveniente empeorar las cosas. Ante toda esta información Yui se extrañó de que aquella mujer tuviera viva a Yessica, ya que si las historias son ciertas ella debía estar muerta desde hace un rato. Ambos llegaron a la casa y Yui le dijo a Ayub que esperase a que ella saliera y que cuando lo hiciera se marchasen, éste le preguntó a Yui qué iba a hacer después y ella le respondió que no se preocupase. Se posó frente al portón y llamó esperando una respuesta. Salió una criada a recibirla.

-¿Si? -dijo la criada.

-Vengo a ver a la señora de la casa -dijo Yui desde el otro lado de la reja.

-Ella no se encuentra.

-Es por el asunto de la ladronzuela que entró aquí -dijo.

-''¿L-Ladronzuela...?'' -pensó Ayub escondido.

-Hmm-murmuró la criada viendo fijamente a Yui-. Un momento -dijo y entró a la casa.

-¿Por qué has dicho eso? -murmuró Ayub escondido.

-Para ir directo al grano y no perder tiempo -respondió Yui.

-¡Pero...!

-¡Shh! Viene alguien -dijo Yui mientras observaba que otro criado, esta vez hombre, se acercaba para abrirle la reja.

-Por aquí por favor -dijo el criado guiando a Yui.

-Gracias -respondió ésta.

Ambos entraron en la mansión.

-''Buena suerte...'' -pensó Ayub.

El criado guió a Yui a través de la mansión mientras que los otros criados posaban la vista sobre esta ya que una chica vestida con una gran capa de cuerpo entero con la capucha levantada sin que su cara estuviera visible daba mucho de qué hablar, ¿qué clase de amistades tenía la señora? y ese tipo de cosas. Subieron las escaleras y atravesaron el gran pasillo con múltiples habitaciones y así llegaron hasta una gran puerta que se abría de par en par.

-Por favor, quítese la capucha -dijo el criado sonriendo a Yui antes de abrir la puerta.

-C-Claro -dijo Yui y se bajó la capucha.

El criado abrió la puerta.

-Señora, aquí está la mujer que solicita vuestra presencia -dijo el criado desde la puerta.

-Gracias Patrick, puedes retirarte -dijo una mujer que aparentaba unos cuarenta años o tal vez más, tenía una mirada fiera y desafiante que hubiera hecho a cualquiera retroceder.

-''¡¿Patrick?!'' -pensaron Yui y Yessica al escuchar el nombre.

-Como ordene -dijo el criado y antes de retirarse le dedicó una sonrisa a Yessica.

-''No puede ser...'' -pensó Yessica perpleja.

-¿Por qué has venido niña? -dijo la mujer dirigiéndose a Yui.

-Vengo a buscar a mi amiga -dijo.

-Supongo que sabes porqué tu amiga está aquí, ¿verdad?

-Así es.

-Y supongo que hay una política que me obliga no sólo a mi sino a cualquier aliado de la reina a capturar a todos las personas de la raza de tu amiga -dijo, Yui se sintió inquieta ante la verdad.

-S-Sí-respondió dudosa-. Vine porque quería saber si le interesaba un trato.

-¿Trato? ¿Qué clase de trato?

-Ella se va y yo me quedo.

-¡Pero Yui! -dijo Yessica alarmada ante la propuesta de esta.

-Cállate Yessica -dijo Yui sin apartar la vista de la mujer.

-¿Tú por ella...? Hmm, no sé, es tentador. ¡Espera! Ya recordé quién eres tú, eres aquella fugitiva por la que ofrecen una gran recompenza -dijo la mujer.

-¿Hacemos el trato?

-Sí, me parece bien. Niña, ya puedes irte -dijo y soltó los amarres que impedían a Yessica moverse.

-Pero...

-Vete ya-dijo Yui y le hizo una seña con la cabeza señalando la están esperando.

-V-Vale... -dijo y se retiró.

-¡Yessica! ¡Menos mal que estás a salvo! -dijo Ayub alegre ante su amiga.

-S-Sí... gracias -dijo con tono desanimado-. ''¿Será él...?'' -pensó antes de irse.

-Bueno-dijo la mujer ante Yui-. ¿Qué podemos hacer?

-¿No va a entregarme? -dijo Yui riendo.

-Para suerte tuya, no. Podría hacerlo pero la verdad no necesito el dinero y también creo que nos podemos divertir mucho.

-No sé si pueda llamar a eso suerte -murmuró para sí misma Yui.

-Primero ponte esto -dijo la mujer y a continuación sacó de un gran armario un traje de criada muy corto.

-¿No cree que es un poco provocativo? -dijo Yui desafiante.

-¿En serio? Yo pienso que quedaría perfecto en ti.

-Está bien... -dijo Yui y se colocó el traje de criada que dejaba a la vista casi todo.

-¡Perfecto! -exclamó la mujer alegre.

-Es una pervertida, ¿lo sabía? -dijo Yui sonriendo y sonrojada.

-Me gusta pensar que tengo gustos peculiares. Bueno, ahora ponte a trabajar.

-¿Qué debo hacer?

-Lo que hace una criada, servirme -dijo sonriendo.

Yui empezó su trabajo como criada de la mujer aquella. Tuvo que realizar múltiples trabajos, desde la limpieza hasta servicio personal de la mujer. En repetidas ocasiones, debido a su trabajo, se ganó burlas de los otros criados, muchos cirados masculinos intentaron ligar con ella pero Yui les cortaba en seco dejándoles sin posibilidad alguna. Algunas ocasiones la mujer le pedía favores difíciles a Yui, como agacharse para recoger algo y cuando Yui lo hacía esta aprovechaba para tocar ciertas partes de ella haciendo que esta se sonrojase. Después de un agotador día en el que Yui sufrió acosos y burlas la mujer decidió liberar a Yui de aquel martirio al que estaba sometida. Ya la noche había llegado cuando la mujer la llamó a su habitación para hablar con ella.

-¿Para qué me solicita señora? -dijo Yui cortésmente.

-Veo que te has acostumbrado -dijo la mujer con una gran sonrisa.

-A parte de los incesantes acosos sexuales y burlas que he recibido a lo largo del día no es difícil el trabajo -dijo Yui.

-¡Jajaja!-rió la mujer estruendosamente-. Sabía que eras una chica interesante.

-Gracias señora.

-Si quieres puedes marcharte.

-¿En serio? ¿No se va a seguir cobrando por lo que hizo mi amiga?

-Podría hacerlo, pero la verdad el objeto que tu amiga quería robarme no era más que una baratija sobrevalorada. Así que no veo motivo para que sigas aquí, ¿o acaso querrías trabajar para mí? -dijo la mujer y se levantó para ir hasta donde estaba Yui.

-No gracias, siento que no escajo del todo aquí. Pero agradezco su oferta.

-Es una lástima-dijo la mujer acercándose a Yui-. Pero antes de que te vayas quiero darte un recuerdo -dijo la mujer y a continuación le dió un gran beso a Yui en los labios que hizo que esta se estremeciera a tal punto que estuvo a punto de desfallecer en los brazos de la mujer-. No conseguí a mi marido sólo con amor sabes -dijo mientras acariciaba el trasero y pechos de Yui.

-D-Debo irme... -murmuró Yui.

-¿En serio? -dijo la mujer sonriendo.

-¡S-Sí!-dijo y se escapó del poderoso agarre de la mujer-. Adiós, y hasta nunca -dijo, agarró sus ropa que estaba en un sofá al lado de la puerta y se retiró.

-Interesante... -dijo la mujer minetras acariciaba sus labios y veía a Yui marcharse a través de la ventana.

-''¡Maldición! ¿Qué le sucede a esta tipa?'' -pensaba Yui caminando rápidamente y limpiándose los labios con la mano violentamente.

-¿Has confirmado lo que querías? -dijo la mujer sentada en su sillón.

-Así es, no cabe duda de que esa era la hermana de la reina.

-¿Conseguirás que la reina me recompense? -dijo la mujer sonriendo.

-No se preocupe. Me aseguraré de que le sea dada una gran retribución por sus servicios.

-Maravilloso-dijo la mujer-. Aunque es una lástima, es una chica muy guapa e interesante.

-No discutiré eso, pero es una enemiga de la reina. Y como tal debe ser eliminada.

-Siempre tan frío y cruel ¿eh Patrick?

-Así soy yo señora-dijo el hombre-. Así soy yo...