Capítulo 19.

-No...-se repetía Azusa aterrada-. No puede ser cierto...

-¿Qué fue lo que sucedió Lana? -preguntó Erick.

-Amo... Verá... Íbamos por la calle de regreso aquí. Y cuando estábamos caminando apareció de repente un carruaje con apariencia muy lujosa y de él se bajaron unos soldados que venían a por nosotras pero Yui antes de ser atrapada me arrojó lejos de ellos para que pudiera escapar, y luego... y luego... -empezó a llorar la chica.

-Tranquila Lana-dijo Erick consolador-. No podías hacer nada en ese momento.

-¡P-Pero...!

-Estáte tranquila. Lo que debemos hacer ahora es idear un plan -dijo Erick serio.

-Erick tiene razón-habló por fin Ritsu-. No podemos dejar que esto acabe así.

-¿P-Pero cómo?-preguntó Azusa alarmada-. Seguro que la llevaron al castillo, y debe estar repleto de soldados y los diferentes mercenarios a los que nos hemos enfrentado antes.

-Azusa tiene razón-dijo Mio-. No podemos entrar así como así.

-Supongo que es verdad. Pero aún así no podemos abandonar a Yui.

-Es verdad, pero por lo pronto debemos permanecer tranquilos e idear un plan.

-Tienes razón Erick -dijo Ritsu.

-L-Lo lamento... si tan sólo yo hubiera... -dijo Lana.

-Tranquila Lana-dijo Erick mientras le acariciaba la cabeza-. No es culpa tuya. Y además, quédate tranquila ya que vamos a salvar a Yui, ¿cierto?

-Sí -respondieron todas.

-''Yui-sama...'' -pensaba Azusa.

...

-Su majestad-dijo Patrick delante de Ui-. Hemos vuelto.

-¿Qué tal os fue? -dijo Ui ansiosa. Patrick rió.

-Su majestad-anunció Patrick-. Le presento a Yui-dijo-. ¡Hacedla pasar! -gritó a los soldados que estaban al otro lado de la puerta.

A continuación dos enormes soldados se abrieron paso a través de la enorme puerta de madera de la mejor calidad que comunicaba el salón del rey con un corredor. Entraron arrastrando a un cuerpo inerte que tenía un saco pequeño que le cubría la cara. Los soldados arrastraban con la menor suavidad posible a pesar de que se trataba de una chica. Pasaron por delante de Patrick, quien sonreía plácidamente, mientras los soldados llevaban el cuerpo que parecía sin vida los otros espectadores miraban fascinados, entre ellos María. La reina trataba de esconder su alegría, pero era en vano, todos los presentes habían visto su expresión llena de felicidad, Yui le había causado muchos problemas a la reina y era la hora de ajustar cuentas. Llegaron hasta el frente de la reina, los soldados hicieron una reverencia y presentaron a la prisionera.

-Quitadle el saco -dijo Ui sonriendo. Los soldados obedecieron. Yui estaba inconsciente así que uno de los soldados le dio un par de bofetadas para despertarla.

-¿Eh...? -murmuró Yui al despertar.

-Vaya, vaya, vaya-dijo Ui jactándose del momento-. Así que la gran criminal llamada Yui ha caído. Esperaba mayor resistencia de tu parte.

-¿Hmm? Oh, pero si es mi tonta hermana menor -dijo Yui riendo. Uno de los soldados le propinó un fuerte puñetazo a Yui.

-¡Insolente! ¡Muestra el debido respeto! -gritó el soldado. Yui escupió sangre.

-Tranquilo-dijo Ui calmada-. La pobre se crió en la calle, no tiene modales.

-Vaya... que mi hermana menor me defienda es... -dijo Yui riendo.

-Ríes antes de morir. Eso está bien -dijo Ui sonriente.

-¿Ya me vas a matar? ¿Ni siquiera una tasa de té ni nada? Y me acusan a mí de de sin modales -dijo Yui. Recibió otro golpe del soldado.

-Maldita... -mumuró el soldado. Ui le miró y el soldado se sintió intimidado, le ordenó a ambos retirarse.

Ambas hermanas se quedaron mirando la una a la otra fijamente.

-El ambiente está algo cargado, ¿no creéis? -dijo Patrick mientras se acercaba a las hermanas.

-Supongo-dijo Ui-. Patrick, llévala a su celda, me encargaré de darle el castigo que merece más tarde.

-Como ordene -dijo Patrick, hizo una reverencia y se machó.

-''Perfecto'' -pensó feliz Ui.

-''Ui...'' -pensó Nodoka mientras observaba todo escondida.

Patrick guió a Yui a través de una serie de pasadizos que recorrían el interior del castillo como si fueran venas transportando sangre. Mientras Patrick guiaba a Yui esta atraía la atención de todos los criados presentes. Después de todo, no se veía una escena parecida muy a menudo. Caminaron cada vez más profundo hasta que por fin todo rastro de sirivientes desapareció. Sólo estaban Patrick y Yui a través de unos corredores iluminados únicamente con unas débiles antorchas. Llegaron a la zona donde estaban las celdas. Patrick llevó a Yui hasta la celda que le correspondía.

-Entra por favor -dijo educadamente. Yui obedeció.

Patrick se disponía a marcharse.

-Espera -dijo Yui.

-¿Sucede algo?

-¿Por qué?-dijo esta seria. Patrick miró a Yui y esta a él, se giró sin decir palabra y se marchó-. ''Patrick...'' -pensó.

...

-¿Alguna idea...? -preguntó Ritsu.

-Es muy difícil... Esta podría ser lo más peligroso que hayamos hecho.

-Ciertamente es complicado el pensar un plan sin algún riesgo. ¡Pero no debemos rendirnos!

-¡Ritsu tiene razón!-dijo Mio golpeando la mesa-. ¡No debemos perder la esperanza!

-Esto, Ritsu... -dijo Azusa.

-¿Qué sucede Azusa? ¿Tienes alguna idea?

-No, no es eso...

-¿Entonces?

-Quería saber... el porqué hemos venido aquí en una situación como esta.

-Yessica dijo que era un buen sitio. Además, un cambio de aires, así nos relajamos.

-¡No podemos relajarnos! ¡Yui-sama está en peligro! -gritó Azusa.

-Azusa, cálmate, estás llamando la atención -dijo Mio por lo bajo para tratar de calmar a Azusa.

-¡Me da igual! ¡Sólo quiero rescatar a Yui-sama! -volvió a gritar.

-Azusa, que te calmes- dijo Ritsu y le agarró el antebrazo.

-¡S-Suéltame! -forzó Azusa. Azusa se libró violentamente del agarre de Ritsu y cuando se liberó tropezó con un camarero que iba pasando y este al ser empujado por Azusa vertió el contenido de las jarras sobre un cliente que estaba sentado cerca de ahí. Todos quedaron paralizados ante tal escena, el cliente se levantó.

-¡¿Eh?! ¡¿Quién ha sido?!-miró furioso al camarero y éste señaló a Azusa y huyó-. ¿Así que has sido tú eh?

-¿Quién rayos eres tú? -dijo Azusa al enorme sujeto que por lo menos debía de medir dos metros de alto. Las demás chicas miraban inquietas mientras esperaban a tener que actuar.

-Eres muy insolente a pesar de ser una chica tan pequeña -dijo riendo el sujeto.

-¿Qué? -dijo Azusa y a continuación con ayuda de una silla cercana se impulsó hasta la altura de la cara del sujeto y le propinó una patada que lo lanzó hasta la barra. Todos miraban impresionados ante la agilidad de la chica.

-¡Maldita! -exclamó el sujeto y se lanzó en busca de Azusa.

-Vaya, vaya. Siempre causando problemas -dijo una voz en la entrada y a una velocidad increíble una sombra pasó e instantáneamente derribó al sujeto que iba hacia Azusa.

-¿Qué...? -dijeron todos a la vez sorprendidos por lo que acababa de pasar.

-¿Estáis bien todas? -dijo el hombre que las acababa de ayudar.

-¡P-Pero si tu eres...!-exclamó Azusa-. ¡C-Charles!

-Cuánto tiempo -dijo sonriendo.

-Entonces... Tsumugi está... -dijo Azusa y se giró lentamente hacia la puerta.

-Hola chicas -saludó Tsumugi con su habitual sonrisa.

...

Yui se encontraba encerrada en el calabozo del castillo, el cual estaba en unas condiciones deplorables ''si no me mata Ui lo hará alguna enfermedad'' pensaba Yui mirando alrededor suyo. Era la única que estaba encerrada ahí, hace algunas horas había estado un anciano que parecía haber estado siglos en aquella celda pero se lo habían llevado, su cuerpo estaba inerte mientras lo movían, seguramente estaba muerto. Yui cerró los ojos e intentó pensar en alguna otra cosa que no fuera su situación actual, algo complicando de lograr. Se dispuso a intentar dormir, pero cuando lo estaba logrando una voz la despertó.

-H-Hola... Yui... -dijo una tímida voz.

-¿Hmm? ¿Quién es? -preguntó Yui a la vez que se giraba para ver quien la llamaba.

-Sólo soy yo... N-Nodoka... -dijo.