Capítulo 20.
-¡¿T-Tsumugi?!-exclamaron todas las chicas al unísono-. ¿Q-Qué haces aquí?
-Después de que os fuérais de mi casa ordené a uno de mis... contactos por así decirlo que no os perdiera el rastro para poder encontrarme con vosotras sin hacer mucho esfuerzo. Y así mi contacto me dijo que estábais en la capital y decidí venir a visitaros -explicó la rubia.
-''Así que este es el poder del dinero..'' -pensó Ritsu.
-¿Y bien? ¿Dónde está Yui? -preguntó Tsumugi mirando alrededor del establecimiento.
-P-Pues verás...
Ritsu explicó todo lo que había sucedido a Tsumugi desde que llegaron a la ciudad hasta el fatídico día en que había caído presa de los subordinados de la reina. Tsumugi escuchó la historia completa y reaccionó sólo lo mínimo, algo que sorprendió a todas ya que después de todas ella y Yui se llevaban muy bien por decirlo de una forma. Cuando Ritsu acabó de contar la historia todas tenían un aire de depresión que las rodeaba, Tsumugi estaba seria y apoyaba su cabeza en sus manos entrelazadas.
-¡Imposible!-exclamó Charles golpeando la mesa con sus manos-. ¡Mi Yui no pudo haber caído así de fácil!
-Tranquílizate Charles. Ya veo, con que eso pasó... -dijo Tsumugi mientras analizaba la situación.
-¡P-Pero señorita Tsumugi! -intentó protestar Charles ante la calma de su jefa.
-He dicho que te calmes -dijo esta seria.
-E-Está bien... -dijo este de mala gana.
-Así que-dijo Tsumugi dirigiéndose a Lana-. Esto sucedió cuando estábais de regreso ¿cierto?
-S-Sí... -respondió Lana nerviosa.
-Ya veo.
-¿Sucede algo Tsumugi? -preguntó Ritsu.
-Sólo estoy pensando.
-¡Debemos hacer algo! -volvió a inquirir Charles.
-Siéntate Charles, molestas a los otros clientes -dijo Tsumugi sin mirarle.
-¡¿Cómo quiere que me calme?! ¡Yui ha sido capturada y nosotros estamos aquí sentados! ¡Debemos hacer algo! Pero a usted parece no importarle lo que le pueda estar pasando a Yui en este momento.
-¿Quién ha dicho que no haremos algo? -dijo Tsumugi.
-P-Pero usted está aquí sentada... -dijo Charles. Tsumugi rió de forma presumida. A continuación se levantó y camninó hacia la puerta.
-¿Señorita Tsumugi? -preguntó Alan confundido ante la actitud de la rubia.
-Escuchadme-dijo Tsumugi. Todos estaban atentos-. La reina capturó a Yui cuando estaba volviendo, ¿cierto? Pues eso significa que las estaban siguiendo, seguramente sabían que ella siempre estaba alerta pero como estaba con alguien más seguro que pensó que no estaba mal el relajarse de vez en cuando lo cual fue un error fatal que los subordinados de la reina aprovecharon. Así mismo, si no atacaron al principio significa que la reina quiere viva a Yui, o sea que no la va a matar ahora mismo sino que la torturará o algo parecido. Eso quiere decir que aún nos queda algo de tiempo.
-''V-Vaya...'' -pensaron todos ante la capacidad de deducción de Tsumugi.
-¿T-Tienes acaso alguna idea Tsumugi? -preguntó Ritsu.
-Tengo algo en mente-dijo pensativa la rubia-. ¡No tenemos tiempo que perder! -dijo motivada.
-¡Sí! -respondieron todos igual de motivados.
...
En el castillo de la reina la calma dominaba, después de haber capturado a la criminal más cara que haya habido alguna vez durante el mandato de la reina Ui , esta sentía que ya no debía preocuparse por algún posible peligro. El objetivo que había estado buscando estaba por fin en sus manos. Ella y su consejero Flag estaban en el salón del trono festejando su reciente victoria, estaba junto a los otros mercenarios que también habían sido reunidos para festejar. La celebración era dirigida por Patrick, quien no se cansaba de jactarse por haber sido él quien había capturado a la evasiva Yui. Mientras ellos festejaban Yui se encontraba apresada en el calabozo del castillo, había sido sometida a incontables torturas desde que había sido capturada y estaba a la espera de su sentencia. Una figura bajaba las escaleras que comunicaban un pasillo en lo más profundo del castillo con el calabozo. La figura caminaba a toda velocidad para encontrarse con lo que sea que estaba buscando en ese lugar.
-E-Esto... -dijo la figura casi susurrando.
-¿Eh...?-respondió Yui medio dormida-. ¿Quiénes...?
-Sólo soy yo -dijo la figura mientras se quitaba la capucha que hacía irreconocible su cara.
...
-Y ése es mi plan -dijo Tsumugi en frente de todos.
-¡E-Espera!-dijo Ritsu-. Ese plan es muy arriesgado. Incluso podría ser considerado una locura.
-Tiene razón Señorita Tsumugi-dijo Alan-. Charles corre un gran peligro si decide intentarlo. ¿Está segura de querer hacerlo?
-Soy conciente de los peligros, pero esta es la única manera segura de hacerlo. Sé que quién corre más peligros es Charles, y por eso no le obligaré el hacerlo. Es libre de rehusarse si él lo desea así. Pero le ruego que responda rápido, no tenemos mucho tiempo antes de que la oportunidad se presente -dijo Tsumugi mientras observaba a Charles, quien estaba analizando las posibilidades de que el arriesgado plan de su jefa funcionara. Todos le miraban nerviosos.
-...
Charles seguía pensando. Todos tenían los nervios al máximo. La tensión era tal que podría haber sido cortada con un cuchillo.
-Acepto -dijo al fin. Se sintió una especie de alivio combinado con preocupación.
-¿Estás seguro?-preguntó Tsumugi-. No estás obligado a hacerlo si no quieres.
-Sí, estoy seguro -dijo firme Charles.
-¡Quiero acompañarle! -dijo Azusa.
-¡Y yo! -dijo Ritsu.
-De ser posible a mí también me gustaría ayudar -dijo Erick. Tsumugi rió.
-Tranquilos-dijo la rubia con una sonrisa en su rostro-. Tengo planes para todos.
...
-Tú eres...-dijo Yui tratando de recordar-. La mano derecha de Ui, ¿cierto?
-Sí-dijo-. Mi nombre es Nodoka. Soy una vieja amiga de la reina.
-¿Necesitas algo de mí?
-Sí. De hecho, q uería pedirte un favor.
-¿Un favor? ¿A mi?
-Sé que es algo raro, pero eres la única a la que puedo pedírselo.
-¿Y de qué se trata?
-Quiero que salves a Ui -dijo Nodoka seria.
...
-¿Habéis entendido chicos? -dijo Tsumugi.
-¿Segura que funcionará? -preguntó Ritsu.
-Sí. Dependemos de Charles y Azusa. Oidme bien, la vida de Yui está en vuestras manos. Cuando ella dé la señal nosotros entraremos en acción.
-Qué Dios nos ayude... -murmuró Erick.
...
-¿Que la salve?-preguntó Yui confundida-. ¿De quién?
-De ella misma. La oscuridad invadió completamente su corazón. Y ahora sólo ve lo malo del mundo-dijo Nodoka, Yui escuchaba atenta-. Cuando desapareciste me puse muy triste, parecías ser buena chica, pero Ui no te soportaba por algún motivo. Desde ahí fue cuando empezó la oscuridad a invadirla. Pero cuando ella fue coronada como la reina pensé que tal vez eso haría que reaccionara pero fue todo lo contrario. Con la ayuda del poder hizo que todos se arrodillaran ante ella y ahora hace lo que quiera sin pensar en los demás, le da igual si las personas alrededor de ella mueren. E intentado por todos los medios que recapacite pero me es inútil lograr eso. Había perdido toda la esperanza hasta que escuché de ti otra vez. Lograbas hacer que Ui se sintiera insegura y nerviosa, cosa que nadie había logrado antes. Sé que no puedo obligarte pero me gustaría que hicieras que abriera los ojos por favor.
-Sabes que me va a matar ¿cierto? -dijo Yui.
-S-Sí... Pero aún así...
-Pero nada. No hay nada que se pueda hacer con ella. Creció con odio en su interior y nada podrá sacarlo. Si pudiera hacer algo lo haría, créeme. Pero me es imposible.
-Ya veo... -dijo Nodoka triste ante la verdad.
-Lamento no poder ayudarte.
-No, la que tiene que disculparse soy yo, por pedirte algo así en una situación como esta. Será mejor que me retire, seguro que Ui me está buscando y no sería nada bueno que me encontrara aquí contigo.
-Tienes razón. Hasta luego Nodoka -dijo Yui.
-Hasta luego -respondió ésta. Y a continuación se colocó de nuevo la capucha y salió del calabozo.
-''Oscuridad, ¿eh...?'' -pensaba Yui mientras miraba directamente el techo hasta que se quedó dormida.
Al día siguiente...
-¡Su majestad!-exclamaba Nodoka mientras perseguía a Ui-. ¡Espere!
-¿Qué pasa Nodoka? -respondió esta.
-Tiene que recibir hoy al Señor Kroos.
-¿El germano ese? ¿Para qué viene?
-Hoy eran las negociaciones para abrir el comercio con ellos -dijo Nodoka mientras registraba una pila de documentos en sus brazos.
-¿Era hoy? Pero si hoy iba a hacer efectiva la condena contra la prisionera.
-¿S-Se refiere a su hermana...? -preguntó nerviosa Nodoka.
-Criminal-dijo Ui seria-, fue lo que dije.
-C-Claro... P-Pero las negociaciones son más importantes.
-¿Es necesario?
-Así es. Ya se ocupará más tarde de... bueno...
-Hmm. Está bien. ¿A qué hora debe de llegar?
-No debe tardar mucho en estar presente.
-Está bien. Vayamos a prepararnos.
La mañana pasó y el medio día llegó. Ui y Nodoka, sobre todo la segunda, empezaron a organizar todo los necesario para hacer lo mayor productiva posible la visita de el comerciante procedente del Imperio Germánico que las visitaría ese día. Ui se vistió con las mejores ropas que disponía. Nodoka en cambio, no se vistió demasiado elegante para aquel encuentro, el hacer posible las negociaciones era más importante. Junto a Ui y Nodoka estaba Flag, quien siempre estaba presente en este tipo de actos, a Nodoka le incomodaba su sola presencia, no podía soportarle, había algo en él que le impedía que le agradase. Los preparativos se hicieron y ahora sólo quedaba esperar al comerciante.
Un gran carruaje tirado por cuatro hermosos caballos negros se posó al frente de la puerta del castillo, un joven apuesto se identificó a petición de los guardias que vigilaban la puerta para que nadie entrara sin permiso. Después de comprobar su identidad los guardias abrieron el paso para el comerciante que venía desde Germania con la sola intención de abrir nuevas rutas de comercio con la reina Ui. Entraron a los terrenos que rodeaban el castillo, era un enorme corredor rodeado de árboles de todo tipo y fuentes y esculturas, habían por lo menos cuatrocientos metros hasta la entrada del castillo. Una enorme puerta de madera se dividió en dos hacia dentro y dejó pasar el ostentoso carruaje perteneciente al comerciante. Los guardias hicieron el saludo correspondiente y el comerciante bajó. Uno de los sirvientes de la reina tomó el control del carruaje y lo condujo hasta el lugar destinado para los carruajes que estaban de visita.
-¡Señor Kroos! -dijo Ui caminando hacia su invitado.
-Buenos días -dijo éste con una sonrisa.
-Tsk, ¿no era un sujeto sumamente gordo? -susurró Ui a Nodoka.
-Eso tenía yo entendido -respondió susurrando también Nodoka.
-¿Algún problema? -preguntó el señor Kroos.
-No ninguno-dijo Ui-. Ésta es mi asesora Nodoka.
-Un placer -dijo Nodoka.
-Mucho gusto. El es mi asesor, Erick -dijo señalando al otro sujeto.
-Mucho gusto -dijo este.
-El placer es mío-respondió Ui-. ¿Entramos?
-Por supuesto -respondieron ambos.
-Tsk, hasta ahora todo va bien -susurró Erick.
-Esperemos que siga así -respondió Charles.
...
-Repasemos el plan de nuevo-decía Tsumugi-. El comerciante proveniente de germania llegará a la capital hacia el medio día. Antes de que llegue a la frontera le interceptaremos, entonces es ahí cuando Charles entra en escena. Él tomará el lugar del comerciante.
-¿Pero no se dará cuenta la reina? -preguntó Ritsu.
-No. Ella nunca ha hecho negocios con él, seguramente tendrá una idea vaga de cómo es.
-¿Cómo es que le conoces tú?
-Hice negocios con él hace un tiempo. Pero no llegamos a ningún lado, es un cerdo hijo de perra-dijo la rubia-. Bien, cuando hayamos cambiado los lugares del comerciante Charles será el nuevo señor Kroos. Erick irá con él para ser su punto de apoyo. Nos haremos con su carruaje, donde se esconderán Azusa, Lana y Yessica que son las más pequeñas. Mientas los dos muchachos la entretienen Yessica subirá al campanario y hará sonar la campana, y cuando ella la haga sonar Azusa y Lana abrirán la puerta principal. Yessica después de hacer sonar la campana empezará la búsqueda de Yui a través del castillo. El objetivo principal será la enorme puerta de madera que está después del control. Cuando esté abierta Ritsu, Mio, Alan y yo atravesaremos la reja que está afuera con mi último invento. La cosa será la celda de Yui, seguramente estará cerrada con llave y no sé si podramos abrirla.
-Eso dejadmelo a mi -dijo Hassam desde el fondo de la habitación.
-¡¿H-Hassam?!-exclamó Yessica-. ¿Estabas escuchando?
-Así es. Y no puedo permitir que la pobre Yui termine así, es una persona muy agradable-dijo Hassam-. Y que una injusticia así sea cometida me hace enojar mucho -dijo este haciendo una demostración estilizada de sus enormes músculos.
-Y-Ya veo...-respondió Tsumugi-. Bien, ya no nos preocuparemos por la celda de Yui. Ahora lo que debemos hacer es dormir y esperar a mañana para emepzar la operación. ¿Estáis preparados para lo que se viene?
-¡Sí! -respondieron todos.
...
-Hay que ver lo buena que es Tsumugi a la hora de crear planes -susurró Azusa escondida en el carruaje.
-¡Shh!-dijo Yessica-. Nos van a descubrir -dijo. El carruaje se detuvo. Esperaron cinco minutos hasta salir.
-No hay nadie -anunció Lana.
-Bueno, aquí me separo yo -dijo Yessica.
-Buena suerte -dijo Azusa.
-Igualmente -dijo y se retiró.
-Bueno, nosotras también debemos irnos -dijo Lana.
-Sí. Vayamos -dijo Azusa.
...
-¿Es la comida de su agrado? -preguntó Ui a Charles.
-Está deliciosa-dijo Charles-. No puedo creer que tengáis cocineros tan buenos.
-Me alegra oír eso.
-Bueno-dijo Charles y le dio a Erick una mirada haciendo una señal-. ¿Empezamos con los negocios?
...
-¡Dios!-exclamó Azusa-. ¡Cómo logran abrir siempre esta maldita puerta!
-Maldición. Yessica está a punto de hacer sonar la campana-dijo Lana-. ¡Fuerza Azusa!
-¡Vamos! -exclamó esta. La campana comenzó a sonar y ambas chicas empezaron a sentirse nerviosas. Pero después de aplicar toda la fuerza posible lograron hacer que la enorme puerta cediera.
-¡Lo logramos!-exclamó Lana-. Vámonos de aquí.
-Sí -dijo Azusa. Se dispusieron a salir del cuarto donde se regulaba el estado de la puerta.
-¡Hey! ¡¿Quién anda ahí?! -gritó un guardia.
-¡A por ellas! -gritó otro.
-Ya que -dijo Azusa, miró a Lana y ambas sonrieron y se lanzaron a por los guardias.
...
-''¿Dónde diablos estará ese calabozo?'' -pensaba Yessica mientras recorría los pasillos del castillo. Escuchó una voz y se escondió.
-¡¿Quién rayos abrió la puerta?! -exclamó furioso.
-¡La campana también sonó! -dijo otro guardia.
-¡Maldición! -exclamó y todos los guardias presentes se retiraron.
-''Uff'' -pensó Yessica cuando los guardias se retiraron.
-¡Que alguien vaya a vigilar a la prisionera! -gritó un guardia a otro.
-¡Iré yo! -respondió un guardia.
-''Te tengo'' -pensó Yessica.
...
-¿Qué es todo ese alboroto? -preguntó Ui.
-No es nada su majestad. Al parecer alguien abrió por error la puerta principal. Pero ya he enviado a alguien a cerrarla.
-Hacedlo rápido-dijo Ui al soldado. Charles sonrió a Erick-. Lamento mucho todo esto.
-No se preocupe-respondió Charles-. No ha sucedido nada.
...
-Ahí está-dijo Tsumugi-. ¡Es la señal!
-¡Vamos! -exclamó Alan.
-Oye, Tsumugi...-dijo Ritsu nerviosa-. ¿C-Cómo dices que se llama este aparato...?
-Automóvil. ¿Por qué?
-No por na...-
-¡Agarraos! -gritó Alan.
-¡...Daaaa! -gritó acabando la frase Ritsu.
-Oye -dijo uno de los guardias que custodiaba la reja.
-¿Qué? -respondió el otro guardia.
-¿Qué demonios es eso? -preguntó al ver un objeto que se acercaba a toda velocidad.
-No lo sé. ¡Pero apártate! -gritó el guardia al ver que tenía el objeto móvil casi encima y que de un golpe arrasó la reja y siguió su camino.
-¡Ha sido un éxito! -dijo Tsumugi alegre.
-¡Éxito mi trasero!-exclamó Ritsu furiosa-. ¡Casi nos matamos!
-¡No tenemos tiempo para eso! -dijo Mio al ver que un grupo de soldados se acercaban.
-Ahora comienza lo bueno -dijo Tsumugi.
...
-Ese fue el último -dijo Azusa.
-Sí. Continuemos.
...
-''¿Qué demonios?'' -pensó Yui al oír un ruido en la puerta que conectaba el calabozo con las escaleras.
Oyó un grito ahogdo de alguien y a continuación los pasos de alguien que se aproximaba. Yui estaba preparada a dar resistencia a pesar de tener todo en su contra.
-¿Yui?-dijo una voz familiar-. ¿Estás aquí?
-¿Y-Yessica? -preguntó incrédula.
-¡Sí! ¡Así es! -dijo esta emocionada al escuchar la voz de su amiga.
-¿Qué haces aquí?
-Hemos venido todas a rescatarte.
-¿Todas? -preguntó.
-Así es. Ahora mismo están luchando-dijo, y trató de abrir la celda con la llave que le había arrebatado al guardia-. Jejeje, le quité el trabajo a Hassam.
-¿Hassam está aquí?
-Así es. Y también esa chica llamada Tsumugi, es muy guapa ¿cierto?
-¿Tsumugi? -murmuró para sí misma.
-Bueno-dijo Yessica mientras abría la celda-. ¿Nos vamos? -dijo sonriendo.
-C-Claro...
...
-¡Ahhh!-gritó Hassam mientras arrojaba a un soldado lejos-. Hacía mucho que no me dentía así-dijo con una sonrisa-. Es una sensación muy agradable.
-Bien-dijo Tsumugi-. Ese era el último. Debemos movernos, ¡vamos!
-¡Sí!
...
-Ya me estoy cansando de luchar contra estos tipos -dijo Lana.
-Ciertamente-respondió Azusa-. Son algo débiles, pero hay algunos que saben luchar.
-Eso da igual. Deberíamos ir a reunirnos con los demás.
-Tienes razón. Vayamos a reunirnos con los demás.
-Me temo que no puedo permitir eso -dijo una voz escondida.
-¿Quién anda ahí? -exclamó Azusa alerta.
-Sólo soy yo -dijo Robert saliendo de su escondite. Su hermana le siguió.
-Ustedes... -dijo Azusa preparándose para luchar. Lana siguió su ejemplo.
-No sé quiénes son, pero a juzgar por cómo has reaccionado deben ser muy peligrosos -dijo Lana.
-Ciertamente. Tienes razón -contestó Azusa.
...
-¡Dios!-exclamó Yessica-. ¡Este castillo es enorme!
-Tranquila-dijo Yui-. Debemos estar cerca. Sigamos un poco más.
-Está bien.
Siguieron recorriendo el castillo en busca de los demás, sin darse cuenta de que los demás habían subido al segundo piso para ver si encontraban más enemigos. Mientras iban buscando Yui y Yessica iban registrando cada habitación para ver si estaban alguien en alguna de ellas. Iban abriendo de par en par cada puerta de cada habitación.
-A ver si están aquí -dijo Yui y abrió la puerta. Se encontró algo que no esperaba.
-Vaya, vaya, vaya-dijo Patrick mientras bebía una copa de vino-. Así que me habéis encontrado.
-¿Quién es... -decía Yessica tratando de reconocer la figura.
-Patrick... -dijo Yui. Yessica se sobresaltó ante tal revelación. El amor platónico de Yessica estaba ahora frente a ella, pero no estaba ahí para recibirla en brazos, y ella lo sabía pero se negaba a aceptarlo. Decidió enfrentar ese hecho y ser ella quien detuviera a Erick. Dio un paso al frente.
-¿Yessica? -preguntó Yui ante la acción de esta.
-Yui, tú sigue adelante y trata de encontrar a las demás. Yo detrendré a... -no pudo acabar la oración. Yui comprendió y se retiró.
-Lo dejo en tus manos -dijo antes de marcharse.
-Eres muy valiente, Yess -dijo Patrick con una sonrisa provocativa.
-¡Patrick! -gritó esta antes de abalanzarse sobre él.
...
-¿Quién es esta mujer? -dijo Alan.
-Es una a la que nos enfrentamos hace tiempo-dijo Ritsu-. Ya me había olvidado de ella.
-Vaya-dijo María-. Eres muy mala, a pesar de que tuvimos un gran encuentro.
-De gran encuentro nada. Además, ni siquiera me dijiste tu nombre.
-Mi nombre es María -dijo y se lanzó al ataque.
Ahora todos estaban luchando. Azusa y Lana luchaban contra la pareja de hermanos Robert y Emily, Yessica luchaba contra su amor Patrick y Tsumugi y las demás estaban luchando contra la detonadora María en compañía de un gran grupo de soldados. Tsumugi, Alan y Hassam se separaron de Ritsu a petición de esta. Ella dijo que debía ajustar cuentas con ella, los demás comprendieron pero Mio se quedó con ella, Ritsu no protestó ese hecho y siguió luchando.
-¿Estás bien Lana? -preguntó Azusa a la chica de cabello plateado.
-Sí... no es nada -dijo mientras se limpiaba sangre que recorría su brazo izquierdo.
-Están casi en su límite hermano.
-Así es Emily, ¡acabemos con esto!
Yessica y Patrick luchaban activamente, ninguno de los dos dejaba hueco por el cual el otro pudiera contraatacar. Aún así, Patrick había mejorado mucho más que Yessica en todo este tiempo y era quien llevaba la ventaja en aquella batalla. Ritsu y Mio seguían luchando contra María y compañía, la detonadora había dejado de luchar desde el lado de la seguridad, era como si hubiera perdido esperanza alguna y ahora luchaba sin importarle si ella podía resultar herida en el ataque, iba destruyendo todo a su paso a medida que la batalla avanzaba, Ritsu y Mio habían tenido que moverse de habitación en habitación si querían evitar los ataques.
Después de un buen rato luchando, María estaba perdiendo la lucha claramente. Ritsu y Mio mantenían la distacia pero atacaban cada vez que podían. La detonadora estaba ya en el límite, los soldados que la estaban ayudando habían caído ya y ahora sólo quedaba ella. Ritsu había logrado hacerle una herida significativa a María en su costado derecho y ahora sus movimientos estaban muy reducidos ya que la herida no la dejaba moverse bien.
Con Yessica la historia era distinta, a pesar de que había logrado resistir valientemente hasta ahora, veía incierto el futuro de la batalla. Había logrado herir a Patrick, pero sólo habían sido cortes sin impotancia, pero Patrick había logrado dejar sumamente cansada a Yessica y ahora dominaba completamente la situación. Ritsu y Mio se encontraban en la recta final de la batalla, María estaba a punto de caer. En la batalla de Azusa y Lana, la primera había logrado darle una estocada en el vientre a Robert haciéndole una herida fatal, lo cual lo había dejado fuera de combate y ahora estaba moribundo mientras Emily lo agarraba fuertemente y le suplicaba que no se rindiera, Azusa y Lana sólo observaban la triste escena. María yacía en el suelo de la última habitación que habían visitado, y sería la última a la que entraría en su vida, la herida que Ritsu le había hecho hizo que perdiera demasiada sangre y ahora no podía ni moverse, sabía que no iba a sobrevivir así que decidió hacer una última jugada.
-Vaya...-decía María-. Así que este es mi final...
-Lamentablemente es así como dices -dijo Ritsu junto a Mio.
-Hice muchas cosas durante mi vida que no tienen perdón, supongo que este es el pago que debo hacer-dijo-. Pero antes de partir haré mi última jugada -dijo y a continuación abrió totalmente la capa que le cubría el cuerpo y en ella había una cantidad de explosivos suficiente como para estallar la habitación.
-¡Maldición! -dijo Ritsu, quien tomó la mano de Mio para empezar a huir.
-Nos vemos... -dijo María con una sonrisa. Los explosivos estallaron y la habitación colapsó.
Robert y Emily yacían en el suelo de una de las habitaciones. Debido a las repetidas explosiones provocadas por María la estructura del castillo estaba débil. El piso donde se encontraba María era el mismo donde estaban Robert y Emily, así que su habitación empezó también a caerse. Ambos hermanos no prestaron atención a esto y siguieron mirándose mutuamente, Emily dijo unas palabras y besó en la boca a su hermano y justo espués la habitación donde ellos estaban colapsó también. Azusa y Lana lograron escapar por los pelos, vieron el panorama y se dispusieron a buscar a Yui y a las demás.
Patrick y Yessica seguían luchando. Yessica vio que el techo sobre ella empezaba a caerse pero se encontraba sin fuerzas para escapar, así que lo que decidió hacer fue aceptar el destino que le esperaba. El techo empezó a caerse a pedazos y con suerte uno de esos pedazos la aplastaría sin causarle mucho dolor. Pero cuando se había resignado a su inminente muerte algo la agarró por la espalda y la arrojó a la puerta, durante la trayectoria pudo girar en el aire y ver a Patrick directamente a la cara, este le dijo unas palabras que ella no pudo escuchar pero que comprendió perfectamente y la habitación cayó sobre él.
-''¿Qué demonios fue eso?'' -pensó Yui. Ahora se encontraba frente al salón donde había estado Ui con los demás. No perdió más tiempo y abrió la puerta.
-¿Quién está ahí?-gritó Ui al ver que la puerta se abría y palideció al ver quien estaba en la entrada-. Tú... -dijo por lo bajo.
-Hola, Ui -dijo Yui.
-¡Maldita niña! -gritó Flag antes de lanzarse a por Yui. Pero este fu bloqueado por Charles.
-Me alegra que te encuentres bien -dijo Charles a Yui.
-No puedo creer que estés tú aquí -dijo esta riendo.
-¡Yui!-gritó Tsumugi al ver a esta. Pero fue rodeada rápidamente por soldados-. Maldición, esto no se acaba nunca -dijo y se lanzó al ataque.
Todos se encontraban luchando en aquella sala, incluso Erick se había unido al combate. Las únicas que no se encontraban luchando eran Yui y Ui quienes se estaban mirando fijamente una a la otra.
-Bueno Ui...-dijo Yui mientras recogía la espada de un soldado que había sido abatido-. Espero que te hayas divertido hasta ahora.
-No lo haré hasta que caigas -dijo y desenfundó la espada que traía consigo.
Yui y Ui luchaban intensamente, ambas tenían un gran nivel de lucha. Yui había pensado que Ui al pertenecer a la nobleza no iba a saber cómo luchar pero había estado muy equivocada. Ui había estado practicando el arte de la lucha previniendo que un momento como el que estaba pasando sucedía. Yui tenía desventaja ya que el confinamiento la había agotado físicamente y apenas podía seguirle el ritmo a Ui, el combate parecía tener un ganador ya decidido, pero un error de cálculo por parte de Ui hizo que atacara a Yui antes de tiempo y esto le dejó una brecha a Yui y le hizo una herida profunda en el muslo dejándola de rodillas. Yu decidió ponerle fin de una vez por todas al combate y darle la estocada final a Ui. Cuando se aproximaba a hacerlo Nodoka apareció de la nada y se puso delante de Ui con la intención de protegerla.
-¿Nodoka...?-dijo Ui impactada ante la acción de su amiga-. ¡Nodoka! -exclamó aterrada, pero esta le dio una sonrisa segura, Ui no comprendió y observó que Nodoka no tenía ninguna herida-. ¿Qué demo...
-Dios-exclamó Yui-. Eres demasiado imprudente mujer -dijo refiriéndose a Nodoka, esta le dedicó una risa nerviosa.
-¡Espera!-dijo Ui-. ¿No vas a matarme?
-¡Por supuesto que no!-exclamó Yui-. Eres mi hermana por Dios. Pero eso sí-dijo Yui y señaló con la espada a Ui-. Irás a la cárcel para que pagues por las injusticias que has cometido.
-Eres demasiado blanda -dijo Ui. Yui le dedicó una sonrisa.
Todo había acabado. El combate había terminado, Yessica, Azusa y Lana se reunieron después con el resto del grupo quienes las habían estado esperando. Ui fue destronada ya que había ejercido de forma errónea su mandato cometiendo múltiples injusticias. Injusticias que Yui se dedicó a reparar como nueva reina que era. Nodoka seguía siendo la consejera de la reina, y Flag había sido encerrado también en una masmorra. Tsumugi se había convertido en una comerciante fijo del reino. Yui se aseguró de mejorar la vida de Hassam y Yessica en agradecimiento a la ayuda que había recibido. Erick consiguió un puesto de trabajo en la universidad de la capital gracias a Yui y Lana se convirtió en su asistente. Azusa, como no quería ser separada de su adorada Yui, esta decidió convertirla en su criada personal, la pequeña chica aceptó encantada el nuevo puesto de trabajo. Ritsu y Mio abrieron una cadena de hoteles subvencionados por Yui y por Tsumugi. La vida en el reino había regresado a la normalidad, y todos los habitantes aceptaron encantados a una reina tan humilde como ellos.
4 meses después...
Ui se encontraba encerrada en una celda localizada en el calabozo cumpliendo con la condena que Yui le había impuesto. Flag se encontraba recluído en la clda especial de 3x2 la cual se daba a los peores reclusos. Ui se encontraba medio dormida en su medio cama cuando un sonido la despertó.
-¿Hmm? -murmuró Ui.
-Hola Ui -dijo Yui.
-¿Qué pasa?
-Nada en especial -dijo y empezó a abrir la celda de Ui.
-¿Q-Qué haces? -preguntó esta nerviosa ante una replesalia posible por parte de su hermana.
-Vamos sal -dijo Yui.
-¿P-Para qué?
-¿Cómo que para qué? Eres libre, eso es todo.
-¿Me vas a... liberar...?
-Así es. Y además hay alguien que quería verte.
-Hola Ui -dijo Nodoka sonriendo.
-¿Qué sucede aquí? -dijo Ui.
-Nada. Solo que pensé que ya habías cumplido tu condena. Llevas aquí cuatro meses, yo pasé aquí un par de días solamente y fue fatal y ahora tú que llevas tantos meses.
-¿Y qué pasó con mi condena?
-Vives mucho del pasado sabes. Además, como pago por eso probarás una cosa.
-¿Q-Qué cosa...? -preguntó Ui nerviosa.
-No es nada del otro mundo. Se llama automóvil, lo están probando para ver si lo fabrican en masa y les dije que lo probarías.
-¡¿Eh?! ¿Por qué debo probarlo yo?
-Pensé que te gustaría. Pero primero salgamos de aquí, este lugar es asqueroso-dijo Yui mientras se disponía a salir con las otras dos chicas-. ¡Ah! Y también podrías conocer a mi esposa.
-¿Te has casado? -preguntó Ui asombrada.
-Así es. Se llama Tsumugi, y prepara unos pasteles deliciosos. De seguro que te gustan, a Nodoka le gustaron -dijo, Nodoka sonrió.
-¡Está bien! ¡Está bien! Pero deja de empujarme ¿vale? -dijo Ui tratando de mantener el equilibrio.
Y hasta aquí llega este cuento en el que Yui tuvo que enfrentar muchas cosas en compañía de sus fieles amigas...
