Hola, queridos lectores, aquí estoy de nuevo con "Aquel infierno: capítulo 5" Espero k os guste :D
Yayachan: Tranquila que habrá NaLu, pero será poco a poco. Paciencia :D
Día 4 REC (24-5-1970/7:30 de la tarde) Algún lugar del habernal bosque de Vietnam. Huyendo de los Satsujin.
La cámara se volvió a encender para mostrar el rostro de Natsu, el cual sonrió bobamente. Un gran puñetazo de propinó en su cabeza.
-¡Maldito idiota! ¡Te dije que no le pegaras a Tori-sama! ¡Ahora ni yo ni vosotros podremos volver a la aldea! ¡Y si los Vietnamitas me ven con vosotros creerán que soy una de vosotros y me matarán! ¡Y Mystra, que por suerte se ha calmado, acabará viniendo y me matará! ¡Si es que cuando estoy a tu lado siempre es todo un desastre, maldito forastero!- Le gritó Lucy a Natsu, mientras corrían.
-Deja de quejarte, Lucy- A la rubia la brillaron los ojos, acababa de llamarla por su nombre. Ese apuesto chico llamado Jayden la había llamado por su nombre.
-Tienes razón, Jay-chan, perdón- Una sonrisa se dibujó en sus labios. Cosa que entristeció a Natsu… ¿Qué le pasaba? ¿¡Porqué demonios sentía CELOS de que Lucy fuera tan amable con Jayden!? Natsu apagó la cámara en ése mismo momento.
-Sigo sin fiarme de ella- Soltó Droy, de repente. Lucy lo miró con cara de pocos amigos.
-No me queda opción, tengo que estar con vosotros para sobrevivir, así que haré algo que jamás olvidaréis, así confiaréis en mí… ¿verdad?- Los tres la miraron extrañados. Droy sonrió por primera vez.
-¿Vas a darnos poder, verdad?- Preguntó Droy. De repente, los cuatro se detuvieron en seco, formando una onda expansiva que movió las hojas, haciendo que recorrieran un camino arremolinado en el aire.
-Lo has adivinado- Aclaró Lucy, y seguido a esto, se sacó de una bolsita que tenia colgada al cuello una piedra luminosa de color verde.
-Esto es lo único que me queda de mi madre. Lo he escondido durante toda mi vida, y ni siquiera Tori-sama sabe que la tengo. Mi madre me dijo que no se la diera a nadie. Me lo dijo cuando…- La chica arrugó el ceño y ensombreció la mirada. Una lágrima traicionara resbaló por su mejilla.
-Estaba muriendo. Aún recuerdo sus frías manos y su rostro pálido. Aún puedo sentir ese terrible pinchazo en mi corazón- Nuestros tres protagonistas callaron, aunque Natsu se notaba que estaba deseoso de saber más.
-Esto es una piedra lacrimal, en otras palabras el corazón de un Mystra- Unos ruidos extraños se oyeron entre los árboles. Y los cuatro empezaron a mirar a todos lados, buscando al objeto de esos ruidos.
-Nos observan- concluyó Jayden. Aunque era obvio, ni siquiera él, que era un genio en la lucha, notaba su presencia demasiado bien. Era sin duda, un rival poderoso.
-¿Nos han encontrado esos tales Satsujin?- Sonrió Natsu, esperando activar sus puños.
-No, es imposible que sean tan rápidos, quien sea que éste ahí nos ha seguido minuciosamente. Y des de hace bastante tiempo- Jayden sonrió, con la mirada ensombrecida, y saltando propinando una brutal patada en la cara de un hombre con medio rostro cubierto por una máscara. Ese chico sonrió maléficamente.
-Pareces fuerte, chico- Aclaró Ghao-sensei.
El alumno de Ghao saltó des de los árboles, cayendo de pié, y haciendo que el viento hiciese ondear una cinta que tenía en la cintura, dándole un aspecto de asesino experto.
-Un señuelo tan patético no podrá con mi estrategia en combate, como te llames- Ghao-sensei se levantó, y con su ojo libre, puso una mirada terrible y mortífera.
-Hiro-kun, robemos la piedra, y larguémonos de aquí- Lucy palideció al oír ese nombre. ¿Hiro-kun?
-Sí, Lucy-sempai, somos nosotros- Lucy no podía dejar de temblar. Entonces el tío de la media máscara era…mierda…ahora si que la habían cagado.
-Forasteros, huyamos, ellos dos son auténticos monstruos, LO SÉ DE PRIEMRA MANO, ¡CORRED!- Los tres protagonistas se giraron, pues nunca habían visto así a Lucy.
-Espera…- De repente, Ghao-sensei, despareció y apareció delante de Lucy, como si de un tele transporte se tratara.
-No tan rápido, querida- El gran brazo de Ghao-sensei se elevó en el aire y intentó atacar a Lucy, pero entonces…
-Jay-chan…- El sonrojo de Lucy no podía ser mayor, puesto que Jayden la había salvado, desenvainado sus espadas y bloqueando el brazo de Ghao-sensei. Después de eso Lucy se alejó de allí, dejando espacio a Jayden para luchar.
-Oye, Lucy-chan- Dijo Natsu, incomodando a Lucy, por el mero hecho de su presencia -¿Quiénes son esos dos?- Lucy lo miró con unos ojos que marcaban puro horror. Le recordó a los ojos de Juliet al imaginar la escena que le propuso el sargento, y no pudo evitar quedar perturbado.
-Ellos son Ghao, el antecesor de Tori-sama, y su discípulo: Hiro-kun "Ojo de lince"- Aclaró la rubia. –La aldea lo eligió líder, puesto que su poder era terriblemente elevado, y superaba por mucho a los Satsujin, los cuatro guerreros más fuertes de la aldea. El llamado "cuadrado pesadilla": Leaf, Fire, Ice y Sand. Éste tío tenía tal poder que no tardó en volverse loco, y empezó a destruir toda la aldea en busca de alguien al que se pudiese medir (puesto que era tan fuerte, que se aburría), finalmente encontró a una joven promesa que podría incluso sucederlo en el cargo, un chico huérfano llamado Hiro-kun, al cual, después de probar sus habilidades (de forma no muy ortodoxa), hizo su discípulo. Él fue el bastardo asqueroso y repugnante que sometió a la aldea a años enteros de dictadura y que…- Natsu abrió mucho los ojos, y apretó los puños con fuerza.
-Mató a mi madre- Sollozó Lucy.
-Pero, bueno, en cuanto llegó Mystra, el único enemigo al que no pudo vencer, huyó y dejó la aldea a la deriva. Nunca más se supo de él. Se cree que se unió al ejército vietnamita, haciéndose pasar por uno de ellos. Despreciable. Pero mientras sea el líder, Dios le da su protección paterno-filial, por lo cual no se le puede tocar- Natsu se sorprendió al oír lo último. Por eso no reaccionó ante Tori-sama, porque era una prohibición religiosa.
-Y Lucy…- Entonces, Natsu cogió la piedra, y Lucy horrorizada le gritó.
-NOOOOOOOOO, MIERDAAAAAAAA, ¿Por qué HAS COGIDOOOOOO LA PIEDRAAAAAAA?-
-¿Qué pasa?- Un gran puñetazo en la cabeza, por parte de Lucy, hizo que Natsu se doliera de verdad.
-La piedra lacrimal…la llevo guardado todos estos años…para que su poder caiga en manos de un tarado con conflictos mentales…- Lloriqueó Lucy.
-Ghao-sensei, EL CHICO A COGIDO LA PIEDRA LÁCRIMAL!- Ghao, lo miró con media cara de pocos amigos.
Natsu se deprimió un poco por la poca confianza que ponía en él aquella chica…apostaba su mano a que, en realidad, quería darle la piedra a Jayden. Maldito bastardo…siempre por delante de él… ¿Y que poder tenía, de todos modos, aquella extraña roca? ¿Qué era aquella sensación de poder? Esa ligereza…digna de…UNA HOJA.
Banda sonora: Shingeki No Kyojin - Rittai Kidou (¡Ponedla en YouTube!)
-¿Por qué siento esto tan de repente?- Natsu, de un momento a otro, se sentía totalmente poderoso. Algo estaba naciendo dentro de él.
-Que es…-Un gran y fuerte dolor emergió de sus entrañas, haciéndole gritar, y una aura verde emergió de él, formando una remolino de hojas a su alrededor.
La imagen no podía ser más épica: Natsu tenía toda su ropa rasgada, y de sus ojos, boca, y nariz emergía una potente luz verde, que contrastaba con el fondo del bosque. Una gran aura verde le hacía levitar, y le daba la ligereza, y posiblemente velocidad, de una hoja llevada por el viento.
-Esto es increíble…- Lucy se quedó perpleja.
-¿Has podido activar los poderes de la piedra tan rápido? Quizás no haya sido tan mala idea…Pero…sigo pensando que Jay-chan lo haría mejor- Natsu la miró con esa imagen poderosa y brillante y sonrió.
-No entiendo porqué, pero siento que nada ni nadie me puede derrotar-
CONTINUARÁ…Reviews pls BYE!
