DISCLAIMER: Los personajes son de pertenencia de Hajime Isayama.
ADVERTENCIAS: Shonen -Ai | Yaoi | Yuri | Lemmon
Capítulo 4
La verdad
"El amor corre al amor como el colegial huye del libro y como el que va a clase se aparta de el con cara triste."
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– "En tu boca quedó el pecado de mis labios, así que ellos mismos van a tener que retractarse con otro beso". – Expresó al castaño.
Y sin más que dudar o pensar volvieron a unir sus labios.
La brisa que se hacía presente en la noche, era perfecta. No causaba frio, y muchos menos que murieras por hipotermia, era una sensación perfecta, la cual dos chicos estaban disfrutando en demasía.
Seguían disfrutando demasiado de ese beso. No podían mentir, era uno de los mejores besos que habían recibido en su vida, nada se podía comparar a sentir esa hermosa calidez en los labios propios y ajenos. Era le mejor sensación. Hacía que cada uno se sintiera en su propio mundo, volará y regresará al lado de su amante. Era simplemente una hermosa sensación la cual no tenía palabras para poder describirla.
Poco a poco se fueron separando de los labios ajenos, sin abrir los ojos, y sin soltar el agarré de sus manos. Tenían miedo que fuera un sueño, y simple y efímero sueño.
El morocho poco a poco abrió sus ojos seguido por el castaño. Cada uno embelesado por la vista que tenía de otro. Los dos estaban completamente sonrojados y con los labios levemente hinchados por el anterior acto.
El de ojos esmeralda sonrió, dejando a la vista su espectacular sonrisa y dentadura, la cual derrumbaba todas la emociones del pelinegro por dentro.
– ehh… - No pudo expresar más por la vergüenza que tenía en esos momentos. - ¿Quieres volver a entrar al salón? – Preguntó. Dando se cuenta que había arruinado el momento con su pregunta.
– … - No hubo respuesta de parte del mayor – Eres todo un caso mocoso – Expresó sin inmutarse. – Claro.
Volvió a sonreír. Y sin más que perder tomó de la mano al morocho el cual no protesto ante este acto y se dirigieron al salón de baile nuevamente.
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En el salón se podían observar varías parejas bailando, conversando, al igual que de gustaban de la comida que ofrecían.
– ¿Estas seguro que no lo has visto? – Preguntaba una señora de mediana edad, de cabellos blanquecinos casi plateados a un joven.
– Este muchacho me matará un día – volvió a resoplar, mientras dirigía su mirada de nueva cuenta al gran salón de baile.
Sabía que su niño podía cuidarse, y que estaba acompañado de Historia y Jean, pero tenía tiempo de no verle. ¿Y si le había pasado algo?. O ¿Estaba con alguna mala compañía?. No ya se hubiera enterado ¿Cierto?.
Volvió a resoplar, Ya sería momento de que lo presentarán ante la sociedad. Y el joven de cabellos obscuros se había dado el lujo de desaparecer.
Sin más decidió que era hora de comenzar a movilizarse ella misma por todo el salón hasta dar con su joven amo.
– ¿No estarán en el salón de baile? –Preguntó la rubia
– Eh , ¿Cómo no se me ocurrió antes. ¡Gran idea Historia! – Chilló la pecosa.
Habían platicado lo suficiente como para saber que Historia era empleada de la casa de los Rivaille, que era la empleada más pequeña, y que al chico que buscaba era el que se le interponía. Mientras tanto Ymir, era una "invitada". Sabía muy bien que no debía de hablar más de la cuenta con ella, no podía decirle que era amiga del hijo de los Yëager.
Se dirigieron al gran salón y a lo lejos pudieron observar una cabellera castaña y otra rubia, que conocían muy bien ambas.
– ¡Jean! – Gritó la rubia al estar más cerca de su amigo.
– ¡Historia! ¿Dónde estabas? Te estuve buscando por todas partes – Respondió a forma de reclamo. – Bueno eso no importa. La cosa es que estas aquí. – Expresó dejando salir una hermosa sonrisa de sus labios, lo cual hizo sentir mal a su rubio acompañante y muy celosa y enojada a la castaña.
– Déjame presentarlos, - Exclamó la rubia al percatarse que no lo había hecho. – Ella es Ymir – Habló sonriéndole a la chica – Y él es Jean
La castaña formo su sonrisa más falsa que podía para responderle un "Mucho gusto" al castaño que se encontraba frente a él.
– Oh es un placer – Respondió el castaño – Él es ..
– Armin – Dijo la castaña
– ¿Eh?, ¿Acaso ya se conocían? – Preguntaron al unísono los dos empleados.
– Já. Conocernos ¡Es como un hermano para mí! – Respondió la chica.
Todos rieron al escuchar la respuesta que había dado la pecosa. Siguieron con su estadía en el gran salón, hablando de banalidades. Riendo y conociéndose más. Sin recordar que debían buscar a un joven de cabellos negros, muy importante en la fiesta.
-w-
– Y entonces, ¿Ya tengo el derecho de saber de dónde eres? Y ¿quién eres exactamente? – Preguntó el castaño.
Sonrió al escuchar semejante pregunta.
– Aún no mocoso – Respondió
– ¡Hey!, ni que tuviéramos tanta diferencia de edad. Y si es así, entonces, eres un anciano – Contraatacó. Riéndose de su comentario.
Soltó un bufido ante la respuesta del chico, hubiera sido otro, y estaba seguro que le hubiera proporcionado un gran golpe en el rostro y se hubiera ido sin inmutarse. Pero con el castaño no, simplemente prefirió ignorar su comentario y seguir como si nada.
– Entonceeeeees, Levi ¿No?. ¿Cuántos años tienes? – Preguntó
– Mocoso, acabó de decirte que no te diré nada –
Un puchero se hizo participé en la conversación lo cual le pareció muy infantil y demasiado tierno a la vez.
– Tch… Está bien, tengo 17 y tú?
Su puchero desapareció al escuchar que le daba una respuesta. Una gran felicidad llegó a su interior, hasta que reacciono.
– ¿Qué?... Eso quiere decir, que soy más grande? – Habló en voz alta más consigo mismo que como respuesta.
– ¿Cuántos años tienes pues? – Interrumpió el morocho
Calmó sus nervios llegados de un momento a otro.
– 19… No es justo. – Expresó colocando otro puchero en sus labios.
Una carcajada se escuchó de parte del mayor al ver semejante escena. No sabía que el chico podía llegar a ser tan ¿Expresivo?
No habían llegado aún al salón de baile, pero aunque no digieran nada ambos sabían que amaban la compañía del otro.
Seguían con la pequeña discusión y lamentación de que Eren era más grande que Levi por dos años. No era tanta la diferencia pero, era demasiada la diferencia que tenían en madurez. Y Eren estaba muy consiente de ese caso.
Entraron al salón y no faltaron las miradas de odio hacía Eren, por parte de muchas de las muchachas y varios jóvenes que se encontraban en el salón.
Tomó de la mano al morocho, y al ser correspondido, lanzó una mirada triunfante hacía todos lo que lo habían visto mal. Estaba que moría de la felicidad al ver qué el chico más apuesto y más refinado de toda esa estúpida fiesta le correspondía. No le importaba ya en esos momentos arruinar la fiesta. Estaba pasándola increíblemente bien al lado de su pequeño – literalmente – chico.
– Iré por algo de beber. ¿Deseas algo? – Preguntó. Quería demostrarle al morocho que podía ser un caballero si se lo propondría.
– No, gracias – Respondió
Sin más le dedico una sonrisa, sin antes decirle que no se tardaría mucho.
– ¿Qué estoy haciendo? – Se preguntó mentalmente al ver que el castaño se había alejado.
Llevó una de sus manos al puente de su nariz y comenzó a masajearlo. – Levi, ¿qué mierdas estás haciendo? – Se volvió a cuestionar.
Mientras seguía con su pelea interior, no notó en el momento que sus dos acompañantes llegaban hasta él.
– ¡Levi! – Escuchó su nombre
Volteó a ver quién era la persona que lo llamaba y notó que se acercaba Jean e historia juntó a él.
– Enano… Nos preocupaste – Expresó Jean con el rostro volteado hacia otra parte.
Una sonrisa de parte de Levi e historia se hizo presente. Lo cual avergonzó más al castaño. Siguieron conversando de cuánto tiempo lo estuvieron buscando, de la desaparecida de cada uno. Claro omitiendo pequeños detalles como el haber conocido a Ymir y Armin. Mientras que del lado de Levi, omitió los dos besos que tuvo con el castaño.
Siguieron hacía hasta que la nana de Levi apareció.
– ¡Joven! – Exclamó con felicidad – Ya es hora, sus padres lo están buscando para poder presentarlo. – Volvió a exclamar
– Eh si – Respondido desganado – Es hora de irnos
Sin más siguió el camino que su nana iba encabezando seguido por Jean y Historia.
No tardó mucho tiempo para que el castaño regresa al lugar donde se encontraba el morocho. Notó que no estaba dónde se había quedado antes de ir por una bebida. A lo cual una punzada llegó a su pecho.
No le quedó más que quedarse en ese lugar. Tomó la bebida que tenía entre sus manos.
– Que carita por dios –
Volteó y observó a Ymir con Armin frente a él.
– ¿Qué paso Chico suicida, acaso el gato te comió la lengua? – Expresó.
– Cállate Ymir, no estoy de humor - Respondido
La chica realmente disfrutaba hacer enojar al castaño, pero había llegado tarde alguien ya lo había hecho enojar, por lo cual no pudo más que resignarse y bufar.
– Y ¿qué haremos ahora? – volvió a hablar la chica
Volteo a verla con una mirada que demostraba un "Qué rayos quieres decir".
– De verdad que eres estúpido chico… -
– Tranquila Ymir. – Habló el rubio – A lo que Ymir quiere llegar es que si el plan sigue en pie Eren.
¿Cómo se lo pudo olvidar el plan?. Cuando llegó tenían en mente arruinar la fiesta, pero al ver a Levi quedó flechado. Todos sus planes se fueron al carajo, hasta llegar al nivel de no recordarlos.
Iba a hablar cuando una voz algo fuerte se escuchó desde las gradas principales.
– Señores, lamento hacerlos esperar. – Habló el hombre.
Era de estatura alta, de piel blanquecina y cabello corto castaño. Vestía un traje de satín negro y una camisa blanca con una corbata negra adornando su cuello.
– Sé que muchos esperaban este momento – volvió a pausar su monologo – sin más tengo el honor … - Fue interrumpido por una voz femenina
– Tranquilo amor – Se escuchó.
Era una mujer guapa, de piel blanquecina igual que el hombre, de facciones increíblemente femeninas y bien delineadas, su cabello era del color de la noche lacio hasta la cintura, amarrado en una media coleta.
– Mi esposo y yo tenemos el honor de presentar ante ustedes a nuestro hijo –
Aplausos se escucharon por todo el salón. Armin aplaudía, Ymir igual, con la diferencia que lo hacía sin ganas y Eren simplemente se dedicaba observar la escena con una cara de total apatía e enojo.
Estaba dispuesto a salir del salón, hasta que vio la figura del chico. ¡ERA LEVI!. Su amado pequeño. Era el hijo de las personas que más debía de odiar en su vida.
– Este es nuestro hijo; Levi Rivaille – Expresó su padre,
Levi no pudo más que hacer una reverencia y dirigir su mirada hacia cualquier parte del salón encontrándose con la mirada atónita del castaño.
Sonrió al ver la mirada de perdido que tenía el castaño. Ahora ya sabía la verdad acerca de él.
¡CHANCHANCHAN! ¡REGRESÉ! :D
dskghfjkgd lo lamentó deben de odiarme en esto momentos ._. Pero bueno empezaré:
No eh tenido mucho tiempo, mis estudios no me lo han permitido y aun más estoy a dos semanas, ¡DOS! de poder graduarme! :'D Lo lamentó en verdad. :(
Y también que no tenía mucha inspiración :c . ¡PERO!, está regresó, bueno nada más para este... y todo gracias a las sensuales canciones de B.A.P
Espero realmente de disculpen por tardarme demasiado en esta actualización, y se que me tardaré un poco más en mi otro fic. ¡LO LAMENTÓ!.
Eam, creo que nada más. Cualquier cosa que quieran que arregle, o que no les haya gustado. Pueden hacérmelo llegar por un Review. O ya sea que me agregen en Fb. Ya saben donde se encuentra el Sensual link (?).
¿Reviews? :3
CHIBI TAIGA.
