Disclaimer: The Lost Canvas no me pertenece.


"No hay nada mejor que sentirse aceptado e integrado en una sociedad multicultural."

Soy Asmita, el caballero de la armadura de oro de Virgo. Hay dos cosas que han marcado mi vida aquí en el Santuario: mi ceguera y mi religión.

Se me conoce como el caballero ciego de Virgo, pero nadie me cree menos capaz de formar parte de un equipo por ello. Al contrario, estoy acostumbrado a salir en misiones con mis compañeros bastante a menudo. Ser ciego no me ha supuesto nunca ningún inconveniente. Veo el mundo a mi manera, y eso es más que suficiente para mí. No necesito ver para imaginarme perfectamente cómo es el mundo que me rodea. Formas, colores, luces y sombras… Puedo visualizar todo tal y como es en mi cabeza.

En cuanto a mi religión, soy el único budista del Santuario. Nadie ha dudado nunca de mi devoción por la diosa Atenea a causa de mis creencias, lo cual me hace sentir profundamente agradecido ante la gente tan tolerante y abierta a la que he conocido aquí. Siento pura paz al meditar tranquilamente en mi templo sobre la verdad acerca de la humanidad. Hace mucho que descubrí lo maravilloso que es ser humano, y aún me fascina lo mucho que me queda por aprender acerca de las conductas humanas. Meditar no lo es todo, por supuesto. También me relaciono con mis compañeros de armas, a quienes considero amigos, y sé que podemos hablar de lo que sea, sin temas tabú. Si alguien dice cosas que no debe con algo que concierne a la religión con la que no es del todo familiar, nadie se lo echará en cara ni se sentirá ofendido. Al fin y al cabo, cualquiera puede cometer un error.

De la Guerra Santa solo espero luchar junto a mis compañeros y salir victoriosos. Sé que nos cubriremos las espaldas entre todos así que en poco tiempo nos imagino celebrando nuestra aplastante victoria. Todos juntos. Nadie morirá en esta guerra.