Gracias por vuestros comentarios. Quería dedicarle un capítulo a la luna de miel y aquí está. Es corto, pero vale la pena leerlo. Espero que os guste.

Chapter 2

Kate se despierta con el suave sonido de las olas del mar. Con los ojos entreabiertos ve una puerta abierta y unas delicadas cortinas ondeadas por la brisa. Siente el contacto de su piel desnuda con la fina sábana de seda. Está abrazada a la almohada en la que ha dormido Castle. Aspira su aroma. Cree que está soñando, pero sus dudas se disipan cuando le ve aparecer. No está soñando, está en el paraíso y está con él.

-Hey, buenos días- saluda Castle con una gran sonrisa al verla despierta.

-Mmm, buenos días- responde con placer estirándose en la cama.

-¿Cómo ha dormido hoy la Sra. Castle?- se sienta a su lado y comienza a besarle la espalda. Kate no se va a cambiar el apellido, pero a él le gusta llamarla así.

-Estupendamente- se gira para besarle.

-¿Qué quieres hacer hoy?- le aparta un mechón de la cara.

-Nada. Solo quiero quedarme contigo en la cama toda la mañana- le agarra y lo tumba junto a ella y comienza a besarle de nuevo.

-Está bien. Pero el plan de la tarde lo elijo yo- dice con tono infantil.

Por la tarde, deciden bajar a uno de los locales con más historia de todo el lugar. El ambiente es divertido y embriagador. Está amenizado por canciones de Bob Marley y otros cantantes. Castle y Beckett no tardan mucho en dejarse llevar por ese ambiente, ayudados por chupitos de tequila. Entre bailes, besos y chupitos la tarde pasa deprisa, al igual que la noche. Cuando se dan cuenta son más de las 4 y deciden volver al hotel. Por el camino, Beckett camina a una playa y se queda mirando el mar.

-Es precioso Castle.

-Lo que yo estoy viendo lo es más- Kate se gira y ve que la está mirando. Baja la cabeza sonrojada. Este hombre nunca va a dejar de sorprenderla. –Venga, volvamos al hotel.

Los siguientes días los pasan en la habitación por culpa de una tormenta tropical. Los días pasan lentos y aburridos, hasta que Castle se acuerda de los naipes que guarda siempre en su equipaje.

-Hey Kate, ¿te apetece una partida de Strip Póker?- agita la baraja. Kate se muerde el labio inferior y le lanza una mirada pícara.

Después de cinco partidas Beckett solo ha perdido la camiseta y los pantalones mientras que Castle ha perdido toda la ropa.

-Creo que está bastante claro quién ha ganado- dice Kate mirando divertida a Castle.

-Esto no puede quedar así.

-Tranquilo que no va a quedar así. Los dos o ninguno- antes de que Castle pudiera darse cuenta, Kate estaba encima de él.

Todo lo bueno se acaba. Después de dos semana en el paraíso toca volver a la realidad. Nueva York espera. No se van tristes porque saben que algún día volverán.

Gracias por leerlo. A partir de aquí las cosas se complican. Espero no tardar mucho en actualizar :)