Capítulo 4: ¿Que Pasó?... (I)

Al día siguiente...

Rafael es el primero que despierta de toda la familia, después de una larga noche tormentosa pero agradable; se aparta de las alas de Eva y se levanta, teniendo cuidado de no patear ni siquiera despertar a los 21 tucancitos, ya que sería un desastre para su integridad física... Sale hacia afuera, posándose en una rama, contemplando los pocos rayos de luz que salen del horizonte y reflejan los cirros... Estira sus alas y sus patas, respirando hondo y entre suspiros adormitados, con ganas y energías él estaba dándole con alegría, la bienvenida de un nuevo día...

—¡Ahhh...! ¡Es un nuevo amanecer, otro nuevo día!... Mucho que hacer, cosas que atender. Tengo que buscar comida... ¡Tengo muchas bocas que alimentar y ya no damos abasto a tantas crías!, ¡mi mujer jamás comprenderá que debemos darnos un respiro!. ¡Ahh!... ¡Se me olvidaba... Qué torpe soy!, tengo que ver primero cómo está Perla... ¡Ojalá no haya hecho una locura que tendría que lamentar...!

Rafael vuela rápidamente hacia el hueco superior del árbol e ingresa para echar un vistazo... Pero al revisar atentamente el nido, desesperadamente buscó hasta por debajo del nido, salió y revisó una a una las ramas y hasta revisó el suelo y entre la vegetación... Hallándose con una desagradable sorpresa... — ¡Oh no...!¡Perla no está!... ¡No está en su nido ni en ninguna parte... Qué locuras has hecho jovencita!— manifestó en voz alta.

Alarmado y afligido, Rafael va hacia el nido familiar y despierta con desesperación a su esposa... Que aun seguía dormida...

— ¡mi terroncito de azúcar... Por favor despierta!, ¡tenemos un pequeñito problema!

—uhhh... ¿Y ahora que?... ¿Olvidaste acicalarte o que? ¡deja de fastidiarme y déjame dormir, conociéndote solo son por tus caprichos infantiles!... ¡Eres peor que los niños!—dijo Eva, alterada y enfadada por ser despertada de repente...

Rafael suspira y responde... — no es eso...

— ... Y entonces... ¿Que es?

—¡Perla... Ha desaparecido!

—¡QUUEEE!... ¡Que rayos dijiste...!—de un salto, se levanta con una expresión de preocupación, despertando a las crías con su alteración.— ¡Ohh nooo!... ¡Qué ha hecho... Ella no está bien de la cabeza, jamás debimos confiar en ella y dejarla sola por esta vez!¡Puede ser que haya hecho una locura, puede ser que... Se haya quitado la vida!... ¡Hay que salir y buscarla en los alrededores!

—¡Pero en donde la podemos encontrar querida; ya revisé a los alrededores y no hay ni siquiera una pluma!...

—Tesoro... posiblemente haya volado muy lejos a alguna parte que frecuente... Se me ocurre que...—iba a seguir hablando Eva, cuando el matrimonio fue interrumpido por una voz muy familiar... Ya conocida...

—¿Oigan?... ¿Quien se ha perdido?, les podría ayudar en algo, tal vez en su búsqueda... — dijo esa voz, con tono de preocupación. Rafael y Eva voltearon a ver al sujeto y explicarle el problema en que se encontraban para explicarle al extraño lo sucedido... Pero al verlo muy bien, se asombran y se llevan el peor susto de sus vidas...

—¡Perlaaaa... Estás aquí...!— Ambos contestan al mismo tiempo, rápidamente van hacia ella y la abrazan fuertemente...

— ¡Pensábamos que te habías escapado, que habías hecho alguna locura... !—argumentó Rafael.

— ¿Escapar... Yo?, ¡nunca lo tenía pensado!... ¡ni en mis sueños lo hubiera hecho sin decirles a ustedes primero...! —responde Perla con sorpresa—¡Perdónenme si no les dije nada que saldría sin su consentimiento!

—Bueno... ¿Y entonces qué estabas haciendo muy temprano, levantada; que no te encontré en el nido?— le preguntó Rafael

—Simplemente desperté con nuevas energías, con buenos ánimos... así que quise agradecerles su hospitalidad, siento que soy una carga para ustedes, así que salí en búsqueda de comida para todos... Está halla abajo; ¡pero créanme... Me llevó mucho tiempo dispensarme!...

Perla trató de explicarse lo mejor posible... Extrañamente para Rafael, la notó con algo de timidez en su forma de hablar, además que se comportaba muy infantil e imperativa, como si fuese una adolescente en sus inicios... Lo que le sorprendió mas, fue el hecho que, a pesar de la mugre en sus plumas por descuidarse de su aseo por mucho tiempo; que inexplicablemente era más corpulenta, tenía cambios pero a causa de la suciedad, no se distinguía a simple vista.

Perla señaló el lugar donde estaba su trabajo realizado... Eva y Rafael quedaron boquiabiertos y bajaron para ver si no era algún truco o ilusión... Era una montaña enorme de frutas de las mas surtidas, había hasta de sobra para mas aves adultas... Bueno, tomando en cuenta que los niños son como las pirañas...

—Bueno... ¡Y que esperan!...¡Hay suficiente para todos!...—señala Perla, ante el promontorio de fruta.

—¡Niños... ! Bajen ahora mismo... Es hora de comer!...— gritó Eva hacia el nido; instantáneamente una bandada loca de tucancitos salen volando desde el nido, rumbo a la montaña de frutas... Pero antes que faltaran unos cuantos centímetros, Eva los detiene...

—¡Un momento jovencitos...! Antes de comer quiero que todos le den las gracias a la Señorita Perla por este favor que nos ha dado...

—¡Gracias señora Perla!— gritan todos los tucancitos juntos, mientras tomaban la fruta y la devoraban sin piedad...

—¡je... Je... No no... Hay de que!— Responde Perla de forma tímida.

Los tucancitos empezaron a comer, Rafael y Eva tomaron unos mango, pero Perla no comía en absoluto, puesto que poseía una expresión feliz en su rostro. Eva nota eso, así que la toma de un ala, para llamar su atención...

—¡Perla, deberías de comer algo!. Tú debes cuidarte, esa decaía que sufristes aún te ha dejado en desventaja... Debes preocuparte en tu salud, no te descuides...

—¡No hace falta Eva, pues... En el camino iba comiendo, así que como que ya se me quitó el hambre...—dijo Perla, pero era una mentira de ella, no poseía hambre... Pero notado la expresión de "no te creo" de Eva; ella sabía que no vencería en discusión con ella... —Bueno, digamos que sí, tomare tu consejo... Creo que aú me siento un poco débil; iré a ver que tomo de por aquí...

Perla fue y tomó con sus garras unas nueces y comenzó a comer... Eva estaba en lo suyo con otra fruta junto a Rafael, cuando discretamente su marido le da un codazo a su esposa y le susurra sin que se diera cuenta Perla...

—¡Eva!... ¿No has notado que Perla ha cambiado... Un poquito?

—¿En qué sentido?...

— Bueno... Para empezar, se preocupa mucho... Es cortés y es tímida hasta por los codos... Cuando yo la conocí, ella no tenía esa personalidad peculiar que ahora vemos... Además ha engordado un poquito...

— ¿Y esa es tu gran preocupación?, ¡deja de ser ave de mal agüero!. Además, creo que se te ha olvidado que Perla venía casi sólo con su plumaje puesto por su desnutrición, así que es ideal que engorde un poco... ¡Pero bueno, a ver!... ¿En qué rayos piensas?

— ...Mejor Dejemos que el tiempo se encargue de revelar lo que esta pasando... Pero te adelanto... Que tengo el presentimiento que ha reflexionado y ha cambiado por completo...

En medio de su secreta plática, fueron interrumpidos sorpresivamente por la voz de Perla...

— ¿De que hablan ustedes dos... si no es mucha molestia?...— les pregunta ella a ambos...

—¡Ahhh... Bueno...! ¡En nada especia mi niña!— responde Eva y se ruboriza en sorpresa junto con Rafael como si nada hubiera pasado.

— ¿Seguros?... Los noto algo... Extraños... ¿Hay algo que yo deba saber?— dijo Perla, incrédula.

— ¿Extraños?... ¡Ja ja...! ¡Para nada!... — responde Rafael nervioso...—Bueno, por cierto... ¿Ya te sientes mejor?

—¿Mejor?... ¡Me siento increíble!... La verdad me siento un poco extraña, con nuevas energías... Es como volver a nacer... — dijo Perla alegre... Pero sorpresivamente cambia de ánimos— ...Pero extraño mucho a Blu, jamás sabré cuál fue su suerte en esta vida... ¡Pero por él, cambiaré por completo!...

Luego, unos recuerdos confusos llegan de golpe dentro de su mente, fue tan fuerte el golpe mental que casi se desmaya; sin decir nada y disimulando su estado frente a los tucanes, se separa y trata de encaminarse sola, apoyándose a lo lejos en el tronco de un árbol; y estado sola, sorpresivamente comienza a ver imágenes de cosas que no había recordado, es como si recuperada una parte de su memoria borrada de alguna manera y extraña... Comenzó a ver cosas en su mente que razonando no encuentra la explicación, para saber cuándo y en dónde sucedieron estos hechos, cosas que no sabia durante esa noche que pasó...


***Dentro de su mente***

" Perla dormía con mucha incomodidad, con tratar de no soñar, cuando escuchó unos ruidos que la despertaron alarmada. Se levantó y salió del nido, sin importarle la lluvia sobre su cuerpo... De repente, escuchó curiosamente una voz que mencionaba su nombre entre los arbustos... —¡por aquí!— le indicaba la voz. Perla, con mucho temor, se aventuró para saber quién era el causante del sonido... Y al llegar, rápidamente se abalanzó débilmente para sorprender al bromistas... Si encontrar a nadie.

—¡Ahhhjj...! ¡Creo que me estoy volviendo loca... imagino cosas y voces!. Creo que al menos sabré cuál será mi destino hasta mi muerte.— dijo ella, suspirando de manera deprimente, mientras estaba preparada para regresar. No había ni siquiera extendido sus alas, cuando unas garras la sorprendieron y la tomaron por el cuello. Perla no podía hablar, no tenía ni las energías para defenderse; apenas y se había fatigado con sólo volar hacia el suelo. El extraño habló con una voz muy familiar, que la llenaron de miedo, no podía ni siquiera gritar por ayuda...

¡Hola... Hermosa ave!— Perla quedó perpleja y tartamudea, tratando de hablar, al darse cuenta de quien era realmente... — Ni... ¡Nigel! ¡Estas de vuelta aquí!... ¿Cómo es que me has encontrado?.

Nigel se la lleva por los aires hasta no muy lejos, en unas cuevas cerca de unas colinas. Dentro, había una fogata hecha. Nigel, delicadamente la deja en el suelo, mientras sale fuera de la cueva, observando a los alrededores para cerciorarse que no lo estuviesen siguiendo. Perla queda con el pico abierto, impotente y sin hacer nada, pero esperando su cruel y merecido destino.

Nigel regresa a donde yace Perla paralizada, y el empieza a hablar...De una manera sarcástica.

¿Oye... Que te pasa?... ¡Actúas como si hubieras visto un fantasma!... ¡Anímate, es tu día de suerte!.

¿... No vas a matarme?. Si lo haces... ¡Por favor, que sea rápido... Me rindo, no poseo ni la fuerza para luchar! ¡ademas, no aguanto con mi miserable vida!...

¿Matarte?... ¡ah...ja ja ja...! ¡Estas tan aterrada!... Si quisiera matarte, no te hubiera traído aquí, te hubiera roto el cuello y dejarte morir en medio del lodo. Yo no vine aquí, arrastrando tu trasero por eso... ¿Sabes?, ¡yo lo ví todo!... ¡Vi como insistes sufrir a esa ave, hace mas de dos años!, ¡él no se merecía eso...!

¿me trajiste solamente por eso? ¿venistes a criticarme, a quejarte... A saber el porqué le hice eso a Blu? ... ¡Tú no sabes lo cuanto que me arrepiento por eso!... ¡Perdí a mis amigos!, ¡perdí al amor de mi vida!... ¡Quiero perder mi vida!.

... Pero tienes tu libertad... Tu anhelada libertad Perla. ¿No es suficiente para tí?, según yo sé, no te interesa nada más que tu orgullo y tu egoísmo...

¡La libertad es una maldición!... Es por eso lo he perdido todo— dijo Perla, mientras se levanta al instante que comenzó a llorar—Tardíamente comprendí, que tus seres queridos, quienes mas te aman y quienes sienten amor; son lo más importante que tener que defender mi libertad... No solamente volar significa libertad... ¡Y yo siempre he sido una buena para nada!... ¡No debí haber nacido!... Si vas a matarme... ¡Sera lo mejor que hayas hecho, estarías haciendo justicia!... Y si solamente vienes a enjaularme y a venderme a los humanos; ¡seria una gloria!, porque aprenderé a ser mascota... Igual que mi amado Blu, este donde estés... ¡No sé ni siquiera que siga vivo, me siento culpable al pensar que yo, asesiné a un ave por nada... ¡No sé cuál fue su suerte... No sé si aprenderá a perdonarme, esté donde esté!... ¡Deseo tanto quitarme la vida!

Perla comienza a romper en llanto, Nigel no pudo resistir y la abrazó, dándole el plumaje de su hombro como pañuelo... Perla se sorprendió mucho por tal acción; pero dejó que su enemigo la consolara y pudiera llorar en sus hombros... Después de un largo tiempo, y al ver que Perla ya se había recuperado, Nigel habló...

¡Yo no vengo por eso, no vengo a quitarte la vida, aunque te lo mereces!... Yo sólo vengo a advertirte... Y a darte una oportunidad... — Perla se sorprende, se separa de el, sorprendida, y lo mira de frente... Aun con lagrimas. Nigel sigue hablando...—... Un ave viene en camino, ten mucho cuidado, es demasiado fuerte y ágil que tú, yo y veinte más juntos... No puedo darte ninguna características porque solo pose una túnica negra con capucha... Pienso que lo tienes que averiguar por tí misma. El viene solamente con sed de sangre, es un asesino de sangre fría, matará a quien encuentre en su camino, incluso todos tus amigos que conoces, corren peligro; pero su objetivo es muy simple... Quiere verte muerta, ese es su objetivo.

¿A mi?... ¿pero cómo piensas que haré yo, para enfrentarlo, si él es demasiado fuerte? ¿no te das cuenta de mi situación? ¡Mírame, parezco cadáver!, ademas, ¿cómo piensas tú que yo lo enfrentare?... Y... ¿Como sabes todo esto?—dijo Perla, alterada, sin encontrarle sentido a las palabras de la cacatúa.

— Solamente, me limito a decirte, que lo sabrás en su momento... Y en cuanto a como lo enfrentarás... —sorpresivamente y de una manera ágil, Nigel la toma delas alas violentamente y con una de sus garras hace que Perla pierda el equilibrio y caiga en seco al suelo, para luego inmovilizarla con sus garras...— Quiero, que pase lo que pase...Que confíes en mí... ¡Así que para comenzar, no quiero que te muevas de donde estas!...— dijo Nigel, mientras Perla asiente y deja de forcejear, para darle un poco de confianza a Nigel, ya que inmediatamente, él soltó sus garras del cuerpo de ella. Perla temblaba del miedo, sin saber lo que acontecería después, ni qué intenciones tiene Nigel para ella.

Nigel se quita de Perla, dejándola acostada, inmóvil y con las alas extendidas. Luego, él va hacia un rincón, para sacar a la luz una maleta, poniéndola cerca del fuego. Abre la maleta, y deja al descubierto dos jeringas, una mas grande que la otra; con líquidos de color verde y azul fluorescente... Al ver eso Perla, se horrorizó demasiado, mirando los artilugios con terror...

¿Y... y... y que harás con esas cosas?... — le preguntó Perla, aterrada, imaginando lo peor que sucedería.

Nigel la acaricia del pecho, y luego sobre la cabeza, mientras responde de forma amigable— ¡no temas!, ¡esta es la oportunidad del que te hablé!. Cuando haya pasado, serás la misma de siempre, pero habrá unos... Digamos... Leves cambios en tu cuerpo y en tu mente; pero con nuevas características... Pero mejor te lo dejo a que experimente, eso sí, olvidarás todo lo que ha pasado, así que yo te buscaré y volveremos a hablar... Solo quiero que me prometas, que cambiaras drásticamente tu actitud... ¡Pero que importa!... Si cambiaras hasta eso...—dijo Nigel, de forma burlona— Perla... ¿Estas lista?

¿Pero cómo haré para recordar todo lo que me has dicho?... ¡No le encuentro sentido!.

¡Tú sólo confía en mí!, en definitiva, lo que yo quiero es que tú misma te des cuenta, si intervengo, el proceso por el que pasarás ahora mismo, sería en vano... Así que dije... ¿Perla, estás lista?

Perla solo respondió, moviendo la cabeza con afirmación... Y así, Nigel se prepara... Él toma la jeringa más pequeña, de color verde; toma su ala derecha y se prepara a inyectarla...

Perla, respira hondo cuando sientas el piquete... Esto no dolerá digamos... Un poco.— y con esa instrucción, Perla hace caso, sin darse cuenta que Nigel la inyecta, dejando que el liquido ingrese en sus venas. Perla, sólo siente la presión y el pequeño piquete de la aguja... Luego Nigel, responde...

¿Y ahora, ademas del piquete... sientes algo?.

Perla, de un modo sorprendido responde... — ¡No!, ¡no siento nada pero... ¡Espera!... siento un pequeño cosquilleo... ¡Hace mucha cosquillas!... —Perla se ríe un poco, ya que siente una sensación de cosquilleo, que va extendiéndose paulatina y rápidamente por todo su cuerpo—¡Ahora siento un calor que se extiende por dentro de mi ala... Y por mi cuerpo!... Oye, creo que no duele de todas...

Pero no alcanzó a decir más, cuando un terrible dolor, la retuerce y queda inmóvil, mientras convulsiona muy fuerte; dejando escapar un grito delirante... —¡Ahhhh! ¡Esto duele mucho!... ¡Ya Bastaaaa...! ¡Por favor Nigel, páralo... páralo...! ¡Noooooo...!— Perla se retorcía, su cuerpo se encalambró y quedo inmóvil... Mientras trata de soportar ese horrible dolor.

Nigel, rápidamente toma la otra aguja, de color azul, y en el momento exacto, Perla levantó violentamente el pecho. Inmediatamente, Nigel sostiene la jeringa con sus dos alas, y apuñala a Perla violentamente, haciendo que la aguja atraviese fácilmente a través de la quilla, hasta penetrar muy bien dentro del corazón frenéticamente palpitante de Perla.

Perla queda inmóvil y con la boca abierta, mientras el líquido penetraba dentro del corazón, para luego bombear todo el contenido a través del sistema... Momentos después sintió que su pulso había llegado a niveles extremos, palpitaba al mil por segundo; el líquido había entrado por completo, Nigel sacó la aguja fuera del cuerpo; sus pupilas comenzaron a dilatarse... convulsionaba ferozmente, sus sentidos estaban fallando... Hasta que su corazón, dejó de latir. Perla aún podía ver su entorno, pero no sentía nada, estaba en blanco... Nigel espero paciente, hasta que, de repente, su corazón volvió a latir con rapidez, dejó liberar un graznido horrible y fuerte... y lentamente su cuerpo se relajó hasta apaciguar su pulso a la normalidad. Perla no podía moverse, sus ojos se sentían pesados, el cansancio y el dolor se apoderaron de ella... Su visión se volvió borrosa, su mente quedó en blanco... Y de ah,i todo lo había olvidado..."


Perla estaba fuera de la realidad, su vista era fija e interminable, comenzó a jadear mientras su cabeza le dolía, todo lo que había recordado, había caído como una baldada de agua... Sin darse cuenta que tenía a Rafael frente a ella, haciendo que reaccione en sí.

— ¡Perla!... ¿Estas bien? ¿qué te pasa?, te llamé varias veces y no reaccionabas, pensé que estabas mal... —dijo Rafael, angustiado, junto con Eva a la par. Perla reacciona rápidamente, sacude su cabeza con fuerza, mientras frota sus ojos con sus alas... Estaba desorientada, trató de orientarse y pensar lo que haría después... Tratando de disimular su comportamiento, para no preocuparlos más...

—¡Nada!... ¡No es nada, estaba solo pensando en algunas cositas, nada interesante ni de que preocuparse... Bueno, lo único que recordé, es que dejé mi hogar abandonado, necesito cerciorarme que nadie lo haya invadido... ¡Si!, ¡Eso es!...

—¿Estas segura?—respondió Rafael, cuestionando su extraño comportamiento. Perla estaba nerviosa, no quería que nadie se enterara de su situación... Pero Eva interviene, salvándola de las preguntas de Rafael; sintiéndose Perla aliviada.

— ¡Perlita mi niña!... ¡No te preocupes, nos aseguramos que tu morada estuviese protegida!, ademas, ¿cómo piensas andar en la selva, así de sucia y desordenada?... ¡Mira como estas!... ¡Eres un desastre!, ¿y así piensas atravesar la selva a mitad de día?

Perla se asombró, se observó y extendió sus alas para examinar su cuerpo y aún no se lo creía; no se había dado cuenta de la situación de su aseo... Sus plumas estaban sucias hasta en su cresta, todas lodosas y desordenadas... — ¿Eva?... ¿Desde cuando estoy así?...

— ¡Estás así desde que te recogimos inconsciente!... ¡O mucho mas!... ¡Como si jamás hubieras conocido el agua!.

— ¡Oh por dios!... ¡Tengo que ir a bañarme y a asearme!... ¡Qué descuidada soy, parezco un tapir!... Pero aún así, ¡no tengo ni idea de lo que haré después, mas que sólo volver a mi hogar...!

— ¿Porque no vas al club?... Iré un rato a ver a mis amigos, asi que te estaré esperando...Y con lo de tu hogar no hay problema; es más, creo que sería lo más conveniente que siguieras aquí... Digamos como una medida de seguridad...—dijo Rafael, mientras abraza a su esposa frente a Perla. Perla no estaba segura, sentía pena y se sentía como una carga más en la familia...

—Lo siento amigos, siento que soy una carga para ustedes, que soy un estorbo... Pero no puedo negar su hospitalidad que neciamente me ofrecen, así que no puedo negarme... ¡Pero es temporal, hasta que verdaderamente consideren que estaré bien. Quiero agradecerles, ustedes fueron demasiados amables conmigo; si no hubiesen llegado a mi nido y salvarme, no sé que hubiera sido de mí, de mi suerte... Estaré en deuda eternamente, gracias...

Perla se acercó donde estaba la pareja, y rápidamente los abrazó cálidamente; pero lo que no sintió ella, fue que su agarre era mucho más fuerte, ambos tucanes no podían respirar... Hasta que Perla se da cuenta e incrédulamente suelta el abrazo...

—¿Ya no soportan más los abrazos?... ¡sólo los tomé suavemente y ya les faltaba el aire!... Deberían salir un poco más...

—¡Gracias Perla... Lo tomaremos en cuenta!— Eva responde, aún recuperándose del agarre de Perla, al igual que Rafael— ¡Ahora, ve a bañarte... Y a disfrutar de este hermoso día...

— ¡Como usted diga señora!— Perla se despide y emprende vuelo, en busca de alguna fuente de agua para su aseo.

Perla desaparece de la vista de los tucanes... Pero a Rafael lo dejo en duda... Notando algo extraño en ella...— "De verdad, algo raro le está pasando, pero la tendré muy al pendiente de lo que pase con ella... Ayer estaba deprimida, sus ojos deseaban la muerte... ¡Y ahora está alegre de la vida!... Pero creo que me preocupo mucho por ella, es mucha paranoia; me alegro que ella esté bien... Y que aproveche al máximo esta oportunidad que se le ha dado... ¡Pero auch!... ¡Ella sí que es fuerte!, tendré mas cuidado para la próxima, creo que ya estoy viejo para esto..." y con eso en su mente, mejor se va a ayudar a Eva con los niños...

… ¡Y Perla ni se imagina de la sorpresa que tendrá muy pronto!.


Mientras tanto, al instante de los hechos...

… En el árbol de Roble, en donde yace el hueco desolado y hogar de Perla, sigilosamente un sujeto aterrizaba cerca de una rama, extendiendo su túnica para acomodarlo a su cuerpo y taparlo de la luz. El ave, entra al hueco, observando desde el borde la ubicación del nido y los límites de las paredes. El sujeto se adentra, sus garras brillan en la luz, sus patas estaban cubiertas de finas plumas azules, pero resguardadas en unas fundas negras, protegiendo las palmas de sus patas. Su caminar hace que las garras generen un sonido peculiar, metálico; son más largas que las de un ave normal.

El sujeto rodea el nido hecho de paja y hojas secas, mientras observaba minuciosamente las paredes del hogar; saca una de sus alas azules, y comienza a tocar las paredes con suavidad... hasta que observa unas marcas feroces de garras en la madera. Él tuvo curiosidad, las examino, y entre esas marcas profundas incluso hasta ensangrentadas, encontró cerca del suelo una marca muy peculiar... Era las palabras "Blu", encerrados en un corazón; esas marcas eran constantes en el piso... hasta encontrar en la pared otra, solo que esta, poseía las siglas "ByP"...

Eso inmovilizó al sujeto, comenzó a temblar su ala, empezó a jadear muy rápido... Pero rápidamente un olor llama su atención, él sigue el rastro olfateando el aire hasta encontrar una mancha de sangre abundante y seca. Con su ala, tomó un poco de aquello y se lo acercó a su pico, saboreándolo secretamente bajo la capucha. Empezó a jadear, mientras rugía como una bestia; luego saca sus alas de golpe, alejando la túnica, dejando mostrar su cuerpo y garras... y ágilmente con un zarpazo comienza a borrar todas esas marcas, sin control, hasta llenar toda la pared y parte del piso de laceraciones profundas con sus garras, mientras se levanta en el aire de salto en salto.

Después de un tiempo, y de sacar toda su ira en contra de la madera del hueco, él se relajó, jadeaba de furia, gritaba como un salvaje varias veces... El sujeto observó algo peculiar entre las hojas secas del nido. Se acercó y observó una pluma de un azul cielo; la tomó con su ala, mientras la puso frente a su rostro oculto. Él estaba apunto de estrujarlo y destruirlo, pero su ala temblaba, su cuerpo no recibía órdenes, no quería hacerlo realmente... Así que se acostó en el nido casi destruido, de lado; con su cuerpo parcialmente al descubierto... Es un plumaje completamente azul, solo que es mas formido y esbelto; su cola sobresalía del parcialmente destruido nido por ser muy larga...

El sujeto contempló la pluma, la movía y la exhibía frente a él... Pero brevemente, la dejó caer, y mientras observó cómo aterrizaba suavemente al nido, él dejó liberar unas pequeñas frases, en susurro, de su voz ronca y fría.

—¿Porqué apareciste?, ¿porqué naciste?... ¡Un dolor!... ¡Un dolor es lo que siento en mi pecho, en mi corazón ya muerto, en mi corazón sin vida, sin alma!... ¡Tú, has dañado a todos quienes te rodean, los has hecho sufrir...! ¡y por eso te mataré y antes de tu muerte, haré que te arrepientes antes que entierre mis garras en tu pecho, y sacar tu corazón...! Es mi destino, es mi propósito real en esta miserable vida... Sentir la sangre de mis victimas, matar a todo aquel que interfiera en mis planes... Pero sin importar cuanto asesine... ¡Nunca olvidaré el daño que me has hecho... Jamás lo haré, nunca!... ¡Te odio Perla!... ¡TE ODIOOO...!

Sin hacer ningún esfuerzo, el sujeto se arrecostó sobre sus alas... mientras caía en un llanto amargo y doliente... Sus lágrimas escurrían como gotas de lluvia de su capucha... Su tristeza era deprimente...

Un guacamayo rojo entró por curiosidad a ver el interior del hueco... Al observar al ocupante, éste le llamó la atención...

—¡Oye tú!... ¡Este hogar no te pertenece!... ¡Te exijo que salgas inmediatamente, o te saco de aquí!...

El sujeto se dio cuenta de esa presencia, y sin dudarlo, dejó su llanto para luego al instante carcajear como un loco enfermo y desalmado... —¿En serio?... ¡Mira quien habla... Un ave idiota, metiéndose en algo que no le concierne!...

—¿Acaso eres un idiota o que?, por tu extraña apariencia pareces una asquerosa mascota... ¡Yo odio a las mascotas, así que si no sales a la cuenta de tres... Te sacaré a patadas y te dejaré sufrir con mis garras!... ¿Has entendido?

El sujeto se levanta, se seca por debajo de la capucha las lágrimas, mientras erizaba su plumaje y sus garras a modo de ataque, lo miró de frente, aunque el guacamayo rojo no podía apreciar su rostro, solamente sus plumas y cuerpo azules bajo la sombra de su túnica, haciendo difícil reconocer qué clase de ave era...

—¡Oye, te seré honesto... Jamás lo hago! Tú me agradas, posees ira, odio... No te quiero lastimar, así que si no te importa... Yo te exijo que te largues de aquí y olvides lo que has visto... Si tratas de hacerte el valiente y pelear conmigo, entonces yo te mataré, y dejaré tu cuerpo olvidado en la selva... Tienes una oportunidad...

—¡Por favor, no me hagas reír!... Si piensas que con intimidarme con tus palabras me infundirás miedo... ¡Pues te equivocas!, ¡soy el más fuerte de mi clan, el más valiente... he peleado con peores contrincantes y tú solo eres un maldito fanfarrón que se oculta bajo un mantel humano!. ¿Acaso tienes vergüenza... Te avergüenzas de lo horrendo de ave que eres?... ¡Te quitaré la túnica y exhibiré tu horrenda cara que ocultas maldito!... ¡Si no quisiste por las buenas... Entonces lo haremos por las malas!...

La lapa roja se adentró con rapidez y habilidad al nido, saltó para tomar a su contrincante con sus garras; pero a sólo centímetros de embestirlo... Sin darse cuenta, el sujeto le asesta un puñetazo en el aire, mientras lo empuja sobrenaturalmente contra la pared. La lapa choca con brutalidad hasta caer al piso.

El sujeto se acercó hacia su atacante, pero la lapa rápidamente se para y lanza un zarpazo... Pero el sujeto frena el ataque usando su pata para atrapar la garra el el aire. La lapa forcejeó su pierna para dominarlo, pero el sujeto si esfuerzo comenzó a dominarlo, la lapa sacaba todas sus fuerzas en vano; el sujeto comenzó a doblar la pata del sujeto, su agarre y su fuerza eran sobrenaturales... El sujeto rápidamente lo lanza de una pata hacia afuera, cayendo la lapa chocando entre las ramas hasta caer al suelo.

La lapa estaba tirado en el suelo, entre la hojarasca, mientras soportaba el dolor infernal de su pata, el sujeto se la rompió con sólo su agarre; lo que más tenía en ese momento dentro de su mente... Era miedo.

—¡Es imposible! ¡No existe un ave capaz de moverse demasiado rápido y con una fuerza terrible!... ¡El maldito me rompió la pata de un apretón!... ¡Pero qué demonios de ave es esta...!

—¡La curiosidad mató al gato!... ¡Tu dijiste que era una inofensiva mascota, que me sacarías con tus garras!... ¡Te perdoné la vida... Pero por idiota ahora tú morirás... —Sin aviso, el sujeto se lanzó sobre la pobre ave, desde arriba del hueco y cae con gravedad al suelo... La lapa comenzó a arrastrarse por el suelo, huyendo de su verdugo; pero el sujeto reía mientras se acercó muy rápido y le pateó la cola para evitar su caminar. Instantáneamente comenzó a golpearlo salvajemente con sus alas y sus garras... Hería a su víctima de sus alas y de su cuerpo con sus filosas garras...

Luego, el sujeto la tomó por el cuello,el ave roja trataba de zafarse sin éxito... Hasta que sin pensarlo, la lapa rápidamente y con esfuerzo entierra sus garras en la pierna del sujeto, automáticamente el sujeto lo soltó y aprovecho la lapa para volar sobre él y morderle ferozmente una de sus alas... Al hacerlo, lo hirió e hizo que sangrara, arrancándole varias plumas azules, sosteniéndolas con su pico.

El sujeto no sintió nada en absoluto... solo carcajeó mas de la cuenta. El ave roja, rápidamente examina las plumas... Pero el sujeto lentamente se quita la capucha de su túnica, dejando al descubierto su desconocido rostro... La lapa roja se aterra, y se sorprende al reconocer claramente las plumas y la identidad de especie del sujeto; inexplicablemente de una sola clase de ave que existen... E imposible.

—¡Te dejé vivir!... ¡Pensaba darte un escarmiento ejemplar!... ¡Pero por tu pertinencia, ahora lo pagarás con tu sangre!..

El sujeto lo golpeaba y se eleva con su victima, mientras lo estrangula con sus garras en el aire; el ave roja gritaba del horror y la angustia, soportando aquel dolor infernal, a causa de los ataques y las torturas inéditos y enfermizos de su rival. El sujeto lo lleva a lo lejos del nido, con su victima luchando de oxígeno en vuelo apresado cruelmente sus garras, a rastras, hasta llegar a unas grutas cercanas del tamaño de dos aves. El sujeto deja caer su carga para luego ver cómo cae en seco contra el suelo, mientras se reía la forma en cómo su víctima luchaba delirantemente y moribundo por respirar y por soportar las heridas graves y sangrantes que surcaban su cuerpo. El sujeto aterriza frente a ella, mientras con su ala lo toma por las patas, llevándolo a rastras dentro de ella... Mientras su victima comenzó a gritar desesperadamente por ayuda, sin ser escuchado... Desde adentro, gritos espeluznantes y horribles de desesperación enfermiza, y graznidos enfermizos y demoníacos salían desde adentro... arroyos de sangre salían de la gruta, plumas escarlatas salían volando por los aires... mientras el sonido de despedazamiento de carne y carcajadas enfermizas, acababan con la vida de la pobre ave, sin correr suerte de seguir con vida... Según nuestra perspectiva.

P.D:

Cirros: Nubes altas de la estratosfera, compuestos básicamente de hielo, en el límite entre esta capa y la ionosfera... la presencia de estas en el cielo indican buen tiempo.

Blue Dark Light-BBF.