Me he dado cuenta de que la historia va un poco lenta, asique he quitado algunos capítulos que no eran importantes. A partir de aquí avanza más, pero si me enrollo decídmelo, please. PD: FELIZ NAVIDAD!

Chapter 10

De vuelta al loft tras el paseo, Castle y Beckett se pasan al despacho para intentar acceder al portátil de Rick. Castle se sienta enfrente del ordenador y Kate se queda de pie a su lado.

-Introduzca la contraseña para iniciar sesión- Castle lee textualmente.

-Vale. Prueba primero con tu nombre.

-Es lo primero que probé y no es.

-Pero, ¿tú nombre completo?

-Sí. Richard Castle.

-No. Tu nombre completo es Richard Edgar Castle o Richard Alexander Rodgers. Prueba con los dos.

-Ah, vale- teclea rápido ambos nombres. –Nada. Ninguno de los dos es correcto. Hey! ¿Y si probamos con tu nombre?

Beckett le hace un gesto con la mano, dándole permiso para que pruebe. Pero como en las veces anteriores, tampoco sirve.

-La fecha de nuestra boda. 26 de junio.

-Nada.

Después de media hora probando todas las fechas y nombres posibles y existentes, deciden dejar de intentarlo.

-Kate- la llama Castle antes de que salga del despacho.

-Dime.

-Sé que este es un momento difícil para ti y el que yo no avance respecto a la recuperación de mi memoria no facilita las cosas, por eso quería darte las gracias por ser tan paciente conmigo.

A Kate le conmueven sus palabras y solo se le ocurre una cosa que decirle.

-Siempre- entonces una corazonada le dice que es la clave del ordenador. –Espera un momento. Prueba con esa palabra.

Castle vuelve al ordenador para intentarlo una vez más, esta vez con resultado positivo.

XXX

1 mes después

Las cosas siguen igual, lo único que ha cambiado ha sido el comportamiento de Castle con Beckett. Ahora se siente más relajado y cómodo cuando está con ella, incluso está más atento y cariñoso. Una sensación que le resulta familiar.

Un día, viendo una película, Kate se quedó dormida sobre el hombro de Castle. Este, pensando que estaba completamente dormida, comenzó a acariciarle la cara, el pelo y a darle pequeños besos en la frente. Después la cogía en brazos y la llevaba a su dormitorio. A partir de ese día, cada vez que se sentaban juntos a ver un film, Kate fingía quedarse dormida solo para sentir sus caricias.

En ese mes, Kate también le habló a Castle de la costumbre que tenía de levantarse antes que ella para hacer café y preparar el desayuno. Castle, después de que Beckett le enseñara cómo funcionaba la cafetera y demás utensilios, recupero esa costumbre. Lo cual alegro mucho a Kate, que empezaba a ver destellos del anterior Castle.

Kate, por su parte, llevaba unos días sintiéndose mal. En la última semana le costaba dormir y se levantaba con mareos y nauseas. Sabía perfectamente a que podía ser debido, pero lo consideraba una posibilidad muy remota. Ahora no podía estar embarazada, no en este momento y en esa situación. Necesitaba compartir sus dudas con alguien y sabe quién es la persona más indicada.

Hoy Kate vuelve al trabajo tras la baja que solicitó. Después de vestirse, baja las escaleras y se queda a los pies de éstas para evitar que le llegue el olor de la comida y le produzca otro ataque de nauseas. La distancia no impide tal propósito. Kate al percibir el olor, rápidamente se pone la mano en la boca y se aparta de la corriente del olor.

-Kate, ¿estás bien?- Castle se acerca a ella y coloca la mano derecha en su espalda. Kate levanta la mano para pedirle espacio y tiempo. Después de unos minutos consigue hablar.

-Sí, estoy bien.

-No, no estás bien- dice tajante. –Llevas unos días vomitando- Kate le lanza una mirada pidiéndole explicaciones de cómo sabe eso. –Te oigo cuando me levanto a hacer el café.

Beckett se sienta, cabizbaja, en uno de los brazos del sofá. No piensa decirle que cree que está embarazada, asique busca otra explicación coherente.

-No te preocupes, Castle. Será algún virus que he cogido- se levanta y coge sus cosas dispuesta a salir, pero Castle le corta el paso.

-No puedes ir así a trabajar.

-Castle, estoy mejor. De verdad. Mira, si te quedas más tranquilo, me pasaré por una farmacia y compraré un medicamento. ¿Te parece bien?- asiente y se aparta de la puerta.

-Pero Kate, por favor, llámame si te encuentras mal- le dirige una mirada suplicante, ante la cual no puede decir que no.

-Te lo prometo- dice antes de abrir la puerta y marcharse.

Kate estaba impaciente por volver a comisaría. Echaba de menos su vida de policía y, también, a Ryan y Esposito. Necesitaba enfrascarse en un buen caso para apartar de su mente, aunque solo fueran por unas horas, todo el problema de Castle.

En el trayecto de ida y entre parada y parada, Kate no deja de pensar en el hecho de que pueda estar embarazada. Le entusiasma la idea, claro que sí, pero considera que no es el momento más apropiado. Siente que, si se confirman sus sospechas, la recuperación de la memoria de Castle dejaría de ser su prioridad.

Dentro del coche y antes de entrar, Beckett se toma su tiempo para despejar su mente y centrarse en lo verdaderamente importante de puertas para dentro: la víctima y encontrar a su asesino.

Comisaría

Lo primero que hace en cuanto se abren las puertas del ascensor es localizar su mesa y comprobar que nadie la ha ocupado.

Tras colocarse de nuevo en su puesto, entra al despacho de Gates para comunicarle su vuelta. Al salir se encuentra con Ryan y Esposito.

-¿Qué haces aquí? ¿No estabas de baja?- pregunta Esposito.

-Estaba. Ya he vuelto. ¿Tenemos algún caso?

-Sí- Ryan señala la pizarra. –Varón, de unos cincuenta años, sin identificar. De momento no tenemos muchas pistas que seguir, pero nos acaban de llegar los videos de vigilancia de la zona y Lanie ha dicho que tiene algo.

-Vale chicos. Yo voy a ver que tiene Lanie para nosotros. Vosotros encargaros de los videos de vigilancia.

No tarda mucho en llegar a la morgue. Necesitaba liberar sus pensamientos con alguien y ese alguien es Lanie. Su mejor amiga desde hace más de diez años. Ha sido su confidente, celestina y apoyo moral desde entonces.

-Hola Lanie

-Hola, chica. ¿Vienes a hablar o es una visita oficial?

-Las dos cosas.

-Vale. Vamos a hablar, el señor X puede esperar.

Se pasan a otra sala en la que no están rodeadas de cadáveres. Lanie le indica a Beckett que tome asiento.

-¿De qué quieres hablar? ¿Es sobre Castle? ¿Va todo bien?

-¿Cuándo suelen aparecen los primeros síntomas de embarazo?

-¡Wow chica! Eso es ir directa al grano.

-Contéstame.

-Suelen aparecen dos semanas después de la fecundación. ¿Por qué lo…? Espera, tu…

-No lo sé, Lanie.- agacha la cabeza y comienza a jugar con el anillo. –Llevo una semana con nauseas, mareos y sin poder dormir bien por las noches.

-Sí, eso son síntomas de embarazo.

-Pero Lanie llevo más de un mes sin acostarme con Castle. Si estuviera embarazada los síntomas deberían haber aparecido antes, no ahora.

-Kate, cada embarazo es diferente. Tendrás que hacerte una prueba para salir de dudas.

-¿Estarás conmigo cuando me la haga?- dice con los ojos húmedos.

-Claro que sí- se levanta a abrazar a su amiga. –Oye, que te parece si compro yo la prueba y cuando salgas del trabajo te pasas por mi casa y la haces. Porque no sé tú, pero yo ya estoy impaciente por saber el resultado.

-Yo también- dice con una tímida sonrisa.

-Bien. Déjalo todo en mis manos. Ahora ven que te diga lo que tengo sobre el señor X.

El resto de la mañana y de la tarde pasó tranquila. Seguimiento de pistas, algún que otro interrogatorio, pero nada más.

A las 8 recibió un mensaje de Lanie en el que le decía que ya estaba en casa y que se podía pasar cuando quisiera. En cuanto lo recibió llamó a Castle para decirle que llegaría un poco más tarde de lo previsto. Una vez finalizada la llamada, se despidió de sus compañeros y se marchó hacia casa de Lanie.

Esta nerviosa, no lo va a negar. Nerviosa porque una simple prueba dirá como será su futuro.