Capítulo 7: Grandes revelaciones... El producto de un error (II)

… Perla estaba impactada, el temor y la felicidad se combinaban, sus emociones y recuerdos pasados volvieron otra vez a torturar su mente... Mientras observaba cómo el sujeto se retorcía del dolor , tratando la manera de recuperar sus fuerzas, tosiendo sangre periódicamente... Perla sólo pudo decir, lo que su corazón trataba de expresar...

—¡Oh... Por Dios!... ¡No es posible!... Eres... Eres... ¡Eres Blu!... ¡Blu, eres tú...!

La identidad del sujeto... Una cresta de tres pequeñas plumas, un penacho de plumas que se esponjaban en su cuello, bajando de manera sensual, abarcando toda la nuca; su pico de gancho y perfectamente curvo, cuyos bordes resguardan un filo peligroso; unas plumas del color del plumaje de Perla cubrían alrededor de sus ojos, similar a unas ojeras, igual color poseían sus párpados y una leve tira en el borde del pico. En definitiva... El sujeto de capucha oscura, esa ave quien cruelmente asesina a sus víctimas sin importarle nada, aquel disipulo traidor y despiadado que creó Nigel... Esa ave es realmente, el legendario Blu... Vivo y entero.

Blu abrió sus ojos, dejando mostrar el castaño de sus iris, jadeaba un poco, su mirada estaba perdida... Con mucho esfuerzo pudo levantarse y ergirse, envolvía su cuerpo con sus alas, evitando ver a Perla. Ella estaba traumada, nunca se imaginó que estaba a punto de matar a quien más quería en la vida, no sabía que hacer, apenas podía tratar de hablar con él...

—¿Blu? ¿No me reconoces...? ¡Por favor, mírame...! En verdad no sabía que eras tú, si hubiera sabido, jamás me hubiera atrevido a golpearte...

Al decir eso, Blu rápidamente dirigió su mirada, una mirada llena de odio, una mirada infestada de ira... Comenzó a jadear fuertemente, mientras dejaba caer sus alas y hacía puños, adoptando posición de combate. Perla se horrorizó al ver eso, al ver que no tenía comprensión alguna, al ver que su ser amado, aquella ave quien había conocido hace mucho... Es ahora un ave que no siente nada por nadie, ni por él mismo. Perla notó el odio de Blu en sus ojos, la odiaba hasta en su alma... Luego, Perla trata la manera de hablar con él, quiere tratar de ayudar, de acercarse para dar su apoyo... Pero teme que él mismo la mate sanguinariamente...

— ¡Blu...! ¡Que te ha pasado...! ¿Quién te ha hecho todo esto?¡Es imposible... No es posible que tú seas un asesino, un despiadado y cruel homicida! ¡Quién te hizo esto...!

—¿Aún lo sigues negando...? ¿Ya no recuerdas, lo que me hicistes hace dos años...? ¡Soy asi por ti... Tú me creastes...! Escucha bien Perla, dos años... ¡Dos años...! Dos años de sufrimiento, dos años de dolor y tristeza... Mi alma se corrompio, mi corazón se oscureció... Dos años recordando todo lo que me has hecho... ¡Todo esto es por tu maldita culpa, y la maldita culpa de todos...!— Dijo Blu, gritando; mientras sus ojos demostraban su tristeza, dejando escurrir lágrimas en sus mejillas; pero el odio jamás lo abandonaba...

—Lo recuerdo cada véz que te recuerdo, mi vida cambíó por el crímen que cometí; no pensé que mis acciones cambiarían a un ave drásticamente... Ahora me siento verdaderamente mal, ahora sé lo que ocurre... Todo esto, todo lo que está pasando, todo esto es por mi culpa, por mi maldita culpa... ¡No sé cómo se me ocurrió hacerte esto... No sé porqué dejé que mi odio y mi orgullo ganaran...! No sé como pude cambiar tu aprecio y tu amistad, por sólo unos momentos de libertad... Y años de tormento...—dijo Perla, en sollozos, en pleno dolor...

—¿Que apreciastes mi amistad...? ¡Tú lo dices claramente, cambiastes mi amistad por tu libertad...! ¡Cambiastes mi sufrimiento por tu orgullo...! ¡Me desgarrastes con tus garras para preservar tu ego, y lo alimentastes con tus ofensas...! Ya te has manchado una vez de mi sangre, hoy lo volvistes a hacer... ¿Es justo que yo reclame sangre para saldar la cuenta que tienes conmigo...? ¡Si es justo... Me gusta, me hago más fuerte matando...! Me encanta lo que soy ahora...

—¿Te encanta lo que eres... Un asesino, alguien que le quita la vida a las aves...? Blu... El guacamayo que conocí no haría eso, ese guacamayo sabelotodo, tímido, distraído y cariñoso, aquel macho, diferente y único entre los demás... Ese guacamayo no era el que conocí...

—¿Te refiers a la avechucha ramera de hace dos años...? Lo siento, pero esa ave ha muerto, ha desaparecido sin regreso alguno... Ahora ya no soy esa ave timida y cariñosa que conocias... Ahora soy alguien diferente, alguien mejor que ese bueno para nada, alguien que se hace respetar con sangre... Más fuerte, más ágil... ¡Amo lo que soy... No dejaré esto que me encanta tanto... Nadie me hará cambiar de parecer, ni tú ni nadie en esta tierra!—Blu jadeaba con furia, frunció el ceño mientras su mirada reflejaba el odio de su corazón, lentamente avanzaba hacia ella, sus pretensiones eran oscuras...

A perla le dolió escuchar todo eso, la conciencia la remordía y no sabía que hacer; se sentía culpable de todo lo que ocurría... Es la peor pesadilla que ha tenido, es lo peor que pudo haber imaginado... Es la consecuencia de sus acciones. Observaba que Blu lentamente se abalanzaba, pero no quería lastimarlo más, no quería defenderse... Simplemente retroceder en llanto, pensando la manera de solucionar este grave error...

—¡Dejame ayudarte Blu!, ¡Yo sé que todavia existe en el fondo esa ave timida e inteligente que conocí...! ¡No dejes que tu odio te manipule... No hagas el mismo error que yo cometí... No condenes a los demás por algo que no tiene que ver! ¡Por favor... Acepta que te ayude y te demuestre lo arrepentida que estoy...!

—¡Noooo!...—Blu grita muy angustiado, mientras rápidamente la empuja hacia el suelo, toma la capa... Y sin pensarlo se lanza hacia el cielo, alejándose de la atalaya hasta perderse entre las nubes... Perla gritaba con toda su alma, aún tirada en el suelo, reclamando su presencia...

— ¡Bluuu!... ¡No te vayas... Por favor Blu...! ¡No me dejes otra vez!... ¡Por favor, te necesito...!

Perla lo había perdido de vista, a plena madrugada. Lloraba en el piso con angustia, halando cruelmente su cresta, mencionando una y otra vez su nombre... Sin deseos de seguir con vida...


… Blu había atravesado toda la ciudad durmiente, hasta llegar a unas bodegas abandonadas en un puerto. Entra en una ventana mientras silenciosamente vuela con su túnica en sus garras, a refugiarse en la oscuridad de su morada. En un rincón tenía guardado cuidadosamente varias túnicas y fundas, había hecho un nido con trapos viejos y basura... Blu lanza a lo lejos su túnica dañada con furia, mientras en llanto gritaba a no más poder, haciendo eco en la soledad. Cruelmente se arrancó las fundas pegadas con sangre, desprendiendo varias plumas en el acto, se deshace de ellas mientras se tira a su nido, llorando sin consuelo alguno...

—¡Te odio Perla, te odio...! ¡No me volverás a dañar, no me volverás a mentir... No me volverás a humillar...! ¡No te tengo miedo, no te tengo miedo...! ¡No Perla, no soy Blu, no soy Blu... Yo no soy Blu...! ¡Por favor Perla, no me golpees, no me sigas diciendo así... Por favor Perla, no me dejes caer, no lo hagas! ¡No insertes tus garras en mi espalda... Nooo...!—dice Blu a solas, sin que nadie pueda escuchar sus alaridos de sufrimiento...

Blu estaba loco, estaba desquiciado; no esperó que Perla lo descubriera... Equizofrénicamente gritaba por un temor, una fobia... Se cubría con sus alas, se movía a los lados mientras repetía periódicamente, todo el sufrimiento que pasó con Perla, hace más de dos años...


A la mañana siguiente...

Rafael y todos sus amigos, pasaron la noche en vela, esperando respuestas alguna de la presencia de Perla. Su impotencia... Hacia que se preocupara más...

— ¡yo no se chicos... Pero tengo que ir a buscarla...!

— ¡No vayas Rafael!... No sabemos si ese sujeto sigue por ahi, esperando que nos descuidemos para atraparnos...— Dijo Eva, preocupada, evitando que su marido vaya, asintiendo todos por igual... Hasta que de repente, trodos se asustan, ya que observaron descender a un ave que jamás imaginaron ver hasta estos días. Nigel no se había dado cuenta que ellos estaban reunidos; estaba despistado y olvidó ser discreto para buscar a Perla. Asi que se rindió y aterrizó frente a ellos.

— ¿Que haces tu aqui?... ¡No eres bienvenido!—dijo Rafael y todos le respondian con una mirada de odio.

— ¡No vengo para pelear!. Vengo porque busco a Perla, y ella sabe que nos estamos viendo...

— ¡Cómo es eso...! ¿Que tienes que ver tú con ella?... ¡No son amigos!.— Dijo Rafael furioso... Pero hizo memoria de la noche pasada, y recordó que entre la plática del sujeto y ella, habían mencionado a Nigel...—¡... O lo que sea que son! ¡Tú eres el responsable de lo que le ocurrió a Perla!

Nigel responde...—Si Perla les contó la situación, ustedes deben de comprender que ella está un gran riesgo...Ahora ella posee cualidades que ninguna ave tiene, todo para evitar que un mal se desate. Rio corre gran peligro en estos momentos...—Pero se percata del desorden que habia en el suelo, dedujo que algo habia pasado, algo nada bueno...— Rafael... ¡Donde esta Perla!...

Rafael tenía temor al recordar de nuevo ese momento, así que responde con preocupación— ¡Un ave de capa oscura... Atacó a Perla!. Se fueron luchando hacia el cielo y no sabemos nada desde entonces. ¡Temo que este muerta...!— Rafael rompe en llanto... Y su esposa lo consuela...

—Una pregunta... ¿Perla no les contó la verdad... Sobre lo que tenia?—Nigel responde, curioso. Todos se sorprenden... Y Nico lo cuestiona...

— ¿De qué clase de verdad estas hablando?... ¿Hay algo que no sabemos aún?... ¡Ustedes traman algo, no sé pero tanto Perla como tú y ese asesino tiene mucho que ver, y creo que sabes más de la cuenta...!

Nigel metió la pata, ahora Perla podría estar en muchos problemas; trataba de buscar respuestas mientras los demás estaban molestos, intrigados en saber lo que ocurre realmente... No fue sino, hasta que Pedro los interrumpe, con mucha alegria...— ¡Miren chicos!... ¡Es Perla!—

En efecto... Perla se aproximaba errante en el cielo, buscando aterrizar donde estaban ellos. Todos se sorprenden de su aparicion, estaban alegres que se salvara de ese sujeto, sin saber nada de lo que ocurrió realmente; Nigel suelta un respiro de alivio... Pero al momento que observaron de cerca a Perla, se dieron cuenta que algo andaba mal...

Perla volaba con normalidad, pero la herida de su espalda seguía sangrando, escurriendose hasta llegar a la cola, cayendo en pequeñas gotas por el aire, tenía ojos de desvelo, gemía aún del incesante dolor que no daba tregua. Estaba sucia y lastimada...Pero ni el el dolor ni su aspecto no le importaba... Aterrizó frente a todos sin decir nada, llena de frustración y tristeza. Seguía tosiendo, usa una de sus alas para hacer presión en su torso. Ella observó a todo mundo, no le importaba... Pero cuando se dio cuenta que ahí estaba Nigel, junto a ellos; mi mirada cambió drásticamente de la tristeza al odio, al resentimiento. Rafael se le acerca. Le pone el ala en uno de sus hombro y mientras la cuestiona...—¿Perla?... ¿Que paso? ¿ Quien te hizo esto?... ¿Estas bien?...— Perla no respondia, como si nunca lo escuchara.

Rafael se atemorizó cu ando Perla lo observó, estaba furiosa y tenía una expresión salvaje. Rafael quita rápidamente su ala, mientras retrocede un poco, de esa ave llena de ira. Volvio a ver a Nigel, y comenzó a caminar peligrosamente hacia él, lentamente. Sus garras sonaban en el suelo por el silencio, un ronroneo de furia salía de su garganta, mientras mantenía su pico entreabierto; hizo puños con sus alas, jadeaba horrible.

Nigel comenzó a temblar del miedo, retrocedía lentamente y sin cesar al mismo ritmo de Perla; él imaginaba del porqué ella se comportaba de esa manera, deducía que algo le pasó o algo descubrió estando con el sujeto cara a cara... El pensaba en lo peor. Todos los presentes no pudieron creer que él tenía miedo.

Nigel siguió retrocediendo, hasta sentir una roca atrás de él, su camino había terminado y no tenía salida alguna. Nigel tartamudeaba, temía preguntarle a la hembra furiosa, ya tenía en mente del porqué estaba así, pero no se atrevía a ir directamente al grano; porque las consecuencias serían peor.

— ¡Hola Perla.. !¿Que te te pasa...? ¿Porque estas asi...?—Dijo, sin recibir respuesta alguna de ella; pero ya era tarde, ella estaba a centímetros de su presencia.

Perla lo observa con odio, podía sentir el miedo en él; sin aviso, rápidamente recoje su garra y lo golpea en el estómago, tan fuerte que Nigel se quedo sin aire. Inmediatamente lo golpea en la nuca, derribándolo al suelo, jadeando de la furia. Nigel se quejaba por los golpes, se retorcía en el suelo como gusano. Ni Rafael ni los demás se atrevieron a intervenir, sólo les quedaba observar, para para saber como terminaría eso.

Perla lo levanta de la nuca con sus alas, y rápidamente lo apresa por el cuello, usando su garra para estrangularlo sin piedad. Nigel estaba desorientado, pero ella hizo que lo observara a sus ojos , sus lágrimas comenzaron a escurrir, no encontraba qué decirle a la cacatúa.

— ¡Porque no me lo dijistes!... ¿No te importo lo que pasaria? ¡contestame!— Dijo Perla, pero se dio cuenta que él trataba de hablar, así que aflojó un poco las garras para dejarlo hablar...

—¡Te dije... Que lo averiguaras por tí misma!, porque si te lo decía en ese momento, tú no podrías enfrentarlo, no tendrias piedad y compasion en el para vencerlo y por supuesto, él tendría ventaja y lsin dudarlo te mataria facilmente...

Perla lo volvio a apretar... Y cruelmente lo arrojó a lo lejos, hacia los demas, gritando como loca. Todos quedaron impactados por el comportamiento de ella. Nigel se levanta y se sienta, mientras frotaba su cuello del dolor y se recuperaba; Perla vuelve a acercarse...

— ¡Porque no escojistes a otra ave! ¡Porque a él! ¡CONTESTA!—dijo Perla, llorando... Nigel se para, y responde a su pregunta...

— Yo lo vi desconsolado, sin que nadie lo ayudara, yo me apareci al frente, y al verme, deseo la muerte... Yo le ofreci otro camino, le adverti de las consecuencias, y él aceptó... ¡No lo obligué, él aceptó consientemente de lo que se convertiría...! El odio en su corazón, hizo que aprendiera a volar, a ser cruel y despiadado... Y combinado con la fórmula... ¡No sabes cuanto me arrepiento de haberlo ayudado!...

—Entonces dime una cosa... ¿Existe algún antídoto para ese químico que nos aplicastes o algo para destruirlo de nuestros cuerpos? ¿Y ahora que se supone que deba hacer...? ¡Estamos hablando de alguien muy importante para mí!—Dijo Perla, desesperada para conocer alguna alternativa para frenar todo este problema, que se ha salido de control.

—¡Lo siento Perla...! ¡No existe ni antídoto ni nada que puedas hacer para frenar todo esto...! La fórmula es irreversible, te digo que buscaba la forma de pararlo de otra manera, desde hace mucho tiempo... Pero no encontré nada, no existe nada para parar su locura... La vida de todos en Rio, ahora caen en tus garras, porque si dejas que él te derrote, este paraíso que ahora conoces, él lo volverá en un verdadero infierno...

—¡Y él... Qué hay de él...! ¿Realmente no existe otra forma de detenerlo?, ¡no quiero llegar a manchar mis garras de su sangre... No...!

—Lo siento Perla, el daño está hecho, pero ahora debes de escoger, o perdonarle la vida y condenar a todos tus amigos a una muerte segura, o eliminarlo pero no será en vano porque salvarás a Rio; debes elegir, la vida de él o la de todas las aves de Rio, matarlo o que te mate. ¡Tu eliges... Hay muchas vidas que penden de un hilo, es tú desición!.

Perla no quiso admitir esa verdad, no quería escoger y arriesgar a perder; estaba en una seria encrucijada. Rompió en llanto y voló rápidamente hacia el cielo, alejándose hasta perderse.

Rafael estaba confundido, no había entendido nada de lo que pasaba; estaban en un problema que comprometían a todos, y ellos no dicen nada al respecto, peor al ver a Perla que no les dirigió ni una sola palabra...— Nigel...¿me puedes explicar qué está pasando aqui?

— ¡Y a ti que te importa...! Es mejor que no sepan, porque conociéndolos puedan infundir el terror hacia toda la población aviar... Semejantes chismosos...—dijo Nigel, mientras se recupera y extiende sus alas, para salir volando y perderse en el cielo.

Rafael queda perplejo... Y estaba furioso de todo lo que estaba pasando. Respiró hondo para relajarse, trataba de calmarse mientras dirigía la palabra a sus amigos...

—Creo que el peligro ya pasó, no sé en qué problema se ha metido Perla en estos momentos y apostaría a que tiene que ver con ese maldito asesino... ¡Así que a Perla no la quiero ver aqui Eva, quiero que se vaya para donde se le ocurra!... ¡Entendido!—

Eva se sorprendió de lo que dijo su marido, casi nunca lo ha visto enfadado... tenía que corresponder su comentario...— ¡si cariño... Me encargare de eso...—con esa afirmación, Rafael se acerca donde estaba Nico— ¡Vamos al club... Te ayudaré a limpiar el desorden, y a limpiar la mancha de sangre del piso; no creo que nadie lo haya limpiado...

— ¡No hay problema Rafi!... Siempre estamos agradecidos de tener voluntarios, más porque somo enanos y... ¡Olvídalo, Pedro vamonos! —Pedro asiente, y juntos se van hacia el club. Fredy se despide también y se dirije a su hogar, para alertar a todos... Solamente quedó Eva con sus crias, eso la animaba a seguir con su rutina de madre...


Perla estaba en la cabeza de Cristo Redentor, mientras observaba el paisaje, estaba pensativa en lo que debia de hacer. Pasó la mitad del dia pensando, con lagrimas en sus ojos; armando todos los hechos y las discusiones, y en la desición que debía tomar con respecto a Blu.

«"Ahora no sé que hacer... Ahora no sé la forma de salir de esta. Por un lado, está todas las aves de Rio, todas sus familias, sus hijos, sus pichones que tanto adoro y deseo... Por otra parte está Blu, el guacamayo que prácticamente lo amo y lo deseo, y haría cualquier cosa para estar jumto a él; pero ahora ya no es el mismo, ya no es la misma ave tierna que conocí hace años, ahora se ha vuelto un asesino, enfermo de su sufrimiento. Si lo dejo vivir, él me mataría y acabaría con la felicidad de esta ciudad, trayendo la muerte y el sufrimiento... Si lo mato, todos vivirán en paz, pero yo lentamente sufriré su pérdida, perderé de nuevo la cordura, cargaré el peso de haberlo asesinado y de ser la única con estos dones; moriré lentamente en mi pena... O perderé la cabeza como Blu y me convertiré en una asesina sin alma, acabando vidas por apaciguar el sufrimiento... Tanto de un lado como de otro, mi destino está escrito... "»

Perla se secaba un poco sus lágrimas... Pero curiosamente observa una sombra moverse sobre ella, observa hacia arriba y se da cuenta que un Delta de color verde amarela, surcaba elegantemente por el cielo azul. Hizo memoria, y rápidamente recordó aquel momento en su vida, en el que Blu y ella estaban maravillados por la vista del Cristo en un Delta cuando estaban encadenados, más que todo Blu, porque jamás había visto algo parecido en su vida, camino al taller de Luis. Recordó muchas cosas... El baile con Blu, el tranvía... El hábitat donde lo conoció por primera vez. Perla sonrió, se secó las lagrimas, y se puso de pie... Para luego alzar vuelo hacia la ciudad...

«"... Sé lo que tengo que hacer... Y me duele haber decidido esa solucion. Esto beneficiará tanto a todos como a mí y a Blu... Al fin viviremos felices por siempre."»


En otra parte de Rio, en unas bodegas abandonadas, cerca de un puerto... Estaba Blu, en un rincón, sosteniendo una túnica y un par de fundas nuevas, mirando el exterior desde una ventana. Sus heridas en su frente y del resto de su cuerpo dejaron de sangrar, la sangre se había adherido a sus plumas, dándole un aspecto horrible. Su mirada perdida y su sepulcral silencio, era indicios que estaba perdido en su mente...

«"No lo había meditado bien, pero creo que sacaré provecho a esta situación. Perla está dolida por lo que me hizo, así que tratará de no lastimarme en lo absoluto, eso ayudará para que de imprevisto, la pueda matar sin dificultad alguna. ¿Porqué no se me ocurrió mostrarle mi identidad la noche pasada, antes de pelear con ella? De ser así ella estuviera fría y tiesa... Sin vida. Pero tendré más cuidado con sus ataques, aunque realmente no es debido a eso... Hubo algunos momentos inexplicables en la cual algo me detenía, no sé... ¡Pero qué importa, una basura menos de que preocuparme, una ventaja más para apoderarme de la vida de todos...! ¡Jajajaja...!"»

Blu sonrió de forma siniestra, su mirada estaba llena de perversión... Se puso sus fundas en sus garras y cubrió sus tarsos lastimados, luego se puso y amarró su túnica, mientras se amarraba una pieza de tela para tapar su pico. Al quedar todo listo, se pone la capucha muy bien, mientras se observaba una de sus garras, erizándolas en el acto...

— ¡Perla debe de estar buscándome...! ¡No pasará de este día para que siga disfrutando de su vida...! Donde quiera que se encuentre, donde quiera que se esconda... La encontraré y enterraré mis garras, y sacaré su corazón para que vea lo horrible que es dañar lo que sienten los demás... Exhibiré su cuerpo mientras elimino a todos sus amigos y me quede con Rio... ¡Nadie podrá evitar ese destino...! ¡Nadie...!

Blu extiende sus alas con elegancia, extendiendo toda su túnica en su espalda; alza el vuelo y rápidamente sale de la bodega por una ventana y se eleva hacia el cielo... A cumplir con su objetivo.


*** En el Club***

Rafael, Nico y Pedro; se pusieron la sacar los escombros y a ordenar un poco, del desorden que habia quedado ayer en medio de la fiesta. Rafael no hablaba ni con el mismo, Ninguno de sus amigos se atrevian a dirigirle la palabra, porque estaba en un estado deprimente por la traicion de Perla... Rafael odia que le tengan desconfianza, eso le dolia aún mas...

Nico decide terminar con el sufrimiento en vano de su amigo, así que se acerca y le susurra para llamar su atención...

— ¡Rafita...! ¿Porqué no vas a descansar y te relajas...? En ese estado no puedes trabajar, menos con tantos problemas en la cabeza... Fue horrible todo lo que pasó en las últimas horas, no hemos dormido nada, ¡Pero no por eso te la tienes que pasar mortificado!. ¡Vamos amigo...! ¡Hazme caso!

Rafael le sonrie, y Nico lo lleva a la barra, ahi se sientan y pasan el tiempo clarlando incoherencias, con el fin de animar a Rafael. En eso, Rafael vuelve a tocar ese mismo tema, que lo tenía pensativo...

— ¿Que estoy haciendo Nico?... Estoy odiando a Perla, olvidando que ella me salvó la vida... Dos veces, por alejar a ese homicida de mi hogar y de nosotros, ¡Nos estaba protegiendo...! Si no fuera por ella, entonces estuviera en mi casa malherido o peor. ¡Nunca se lo agradeci, pero tambie estoy olvidando mis principios...!—Rafael responde, preocupado por lo mal que estaba actuando con Perla...

— ¿Y entonces, qué piensas hacer?— Dijo Nico, respondiendo Rafael al rato... con una sonrisa...

—¡Le daré otra oportunidad, y dejaré que ella misma en cualquier momento me lo cuente!. No sé lo que ocurre con ella, pero siento que son asunto que no deberíamos interferir de ninguna manera. Dejemos que los hechos hablen por si solos... Aunque tengo dudas acerca de ese sujeto de capucha, porque también tiene una cierta relación... ¡Creo que me estoy preocupando mucho, ella pudo librarse de la muerte, podrá lidiar con esto...! ¡Mejor terminemos de arreglar este lugar, antes que comience a aumentar la clientela!

Rafael y su amigo, volvieron al trabajo, para dejar impecable el club, como nuevo... Para que el club vuelva a tomar vida y alegria que irradia el club, aunque están trabajando a plena fiesta... Sin saber en lo mínimo, de lo que les ocurrirá después...


Perla sobrevolaba la ciudad, cerca del mercado de frutas, donde más adelante estaba el club; estaba pensativa y en alerta. Vacilaba en el aire, paseaba de un lado para el otro, perdiendo prácticamente tiempo y energías...

«"Ya estoy aburrida y un poco cansada, he pasado mucho aquí, meroreando este lugar. Suponiendo que Blu esté buscándome, podría comenzar en la ciudad, exactamente por aquí... ¡No creo que se haya rendido! Está decidido a acabar conmigo... Espero que lo de su odio funcione de nuevo, porque si no, en verdad sí sería mi fin. Espero que todo salga bien... ¡Dios... Dime si esto que haré, realmente funcionará...!"»

… En lo que Perla estaba distraída en sus pensamientos, no se había dado cuenta que una silueta se acercaba peligrosamente, atrás de ella, con sus garras extendidas al máximo. No supo en qué momento pasó, cuando sintió unas garras que sostuvieron su cola, para ser arrastrada fácilmente por los aires... Perla gritaba de la sorpresa y del enojo, porque una de las cosas que no le agradaban, es que la arrastren por la cola...

—¡Infelíz... Odio que me arrastren de la cola, no me gusta! ¡Ya suéltame Blu!—Perla estaba tratando de luchar, pero era inutil, no lo podía alcanzar...

—¿Dijistes que te soltara...? Bueno, si tú insistes...—Dijo Blu, mientras se acercaba hacia un callejón solitario, para luego impulsarse y lanzarla con todas sus fuerzas hasta ahí... Perla sale práctimamente disparada hacia una pared, pero se desvía extendiendo a tiempo sus alas... Descraciadamente termina chocando contra las escaleras de ermegencias del edificio. El impacto hizo que rodara y rompiera con su cuerpo varios floreros que estaban casualmente ahí, cayendo e impactando dentro de un bote de basura.

Perla sale del bote adolorida, percatándose que Blu estaba acechando en el cielo. Así que rápidamente sale de ahí y se eleva hacia el cielo, teniendo a Blu frente a ella.

«"Creo que ya es hora, es momento de implementar mi plan..."» ¡Qué pasa Blu... ¿Eso es todo? ¡Acabo de salir ilesa, pensé que pelearías como la noche pasada... Pero ya veo que sigues siendo un debilucho...!—Perla se dio cuenta, que con lo que dijo tuvo suficiente para que Blu gritara como loco y saliera tras ella. Perla escapa para ser perseguida, pero en el acto, Blu se eleva y la embiste de manera feróz, cayendo desorientada hacia otro callejón... Justamente donde estaba funcionando el club.

Perla cae por segunda vez, esta vez cae justamente en el techo del club, derribando parcialmente la lona del impacto. Ella cayó al suelo, pero la lona sirvió de amortiguación, así que pudo salvarse por el momento. Todo mundo estaba asustado, había caos y gritos por el siniestro. Blu estaba fuera de vista, se quita por un momento su capucha en el aire, mientras observa con ironía el lugar del choque...

—¿Qué le pasa? ¿Qué estará tramando...? ¿Porque no me ataca...? ¿Será que está jugando a rendirse y dejarse morir?. No puedo creerlo, pero ella tal parece que no lo hace, porque teme lastimarme... Es una gran ventaja, así rápidamente me desharé de ella. ¡Jajajaja... Esto me está gustando... !—Dijo blu, confiado que todo saliera a la perfección, la venganza perfecta. Así que entre carcajadas, se vuelve a poner la capucha, esperando ejecutar su próximo movimiento.

Rafael, Nico y Pedro se sorprendieron de lo cque pasó, el accidente asustó a todo mundo; así que fueron a revisar, en busca de la causa. La música, el espectáculo, la fiesta... Todo había quedado paralizado por completo.

— ¡Pero qué pudo haber causado para que el techo se cayera! ¡Nos aseguramos bien que estuviese bien asegurado, lo único que pudo haber hecho esto sería que le cayera una enorme sandía...! ¡Pero No hay nada... Nada pesado ha caído encima...!—Dijo Pedro, junto a sus amigos molestos por el percance, no encontraban explicación alguna; una de las pocas veces que pasó solamente fue cuando los tití invadieron el club, para secuestrar a Blu y a Perla.

Todo mundo estaba buscando algo que les indicara el motivo del accidente, cuando Rafael mira que algo comenzó a moverse en una sección del toldo, alertando a todo mundo del hallazgo...

— ¡Oigan chicos! ¡Creo que alguien tuvo malo aterrizaje y cayó en el techo con fuerza... El techo le sirvió para amortiguar el golpe...!—Dijo Rafael, sorprendido del hallazgo.

—¿Y porqué supones eso Rafi?...—Dijo Nico, haciendo que Rafael señale el lugar con sus alas...—Pues, porque en ese sitio esa avecita trata de salir pero no puede, así que está en apuros, la lona es pesada y difícil de cortar.

Todos se dirigieron a ver el lugar, algo entre la lona trataba desesperadamente en salir, sin encontrar salida alguna. Pedro estaba furioso, a él y a nico no les puede enfadar tanto que alguien venga a destruir el club, su foco de popularidad y ocio. Pedro levantó el pecho, mientras volaba hacia donde estaba el sujeto atrapado en el desastre...

— ¡Ahora verá ese desgraciado... Respondera por todos los daños que ha hecho!. ¡No se imagina en lo absoluto, de con quién se ha metido!, ¡Está en serios problemas!

Pedro estaba casi cerca de donde estaba el accidente... Pero sorpresivamente, unas grandes garras desgarraban la tela con crueldad, todos los curiosos se asustaron y comenzaron a retroceder... Pedro regresó aterrorizado y se refugió en la espalda de Rafael, quien se reía de forma irónica. Las garras seguían desgarrando la lona, hasta que hizo un hueco lo suficiente grande para sacar una de sus alas; seguía luchando hasta poder sacar el resto del cuerpo hacia afuera. Todo mundo se asombró al ver quién fue el causante de la destrucción del club, estaban perplejos prácticamente...

—¡Es... Es...! ¡Es Perla!— Dijo Rafael, admirado por lo que estaba presenciando.

Perla salió completamente de la lona que la tenía aprisionada por un momento, sus heridas volvieron a abrirse, caminaba con dificultad a causa de los golpes... Ella se percató que había caído justamente sobre el club, todo mundo la estaba observando. Por ahora, eso no le importa en lo absoluto, ya que tendrá problemas más grandes y delicados en estos momentos. Perla busca un lugar despejado, observa el cielo y grita hasta dolerle sus pulmones...— ¡Asi es como quieres pelear! ¡De escondidas...! ¡ven, y pelea como el ave que eres!... ¡Estoy esperando... Qué esperas! ¡Matame!...

Perla extendió totalmente sus alas y cerró completamente sus ojos. Blu alcanzó a escuchar eso a lo lejos, rápidamente ubicó su posicion... Para él, ella estaba indefensa.

—¡No lo puedo creer, es mi día de suerte...! ¡Creo que se está rindiendo...! ¡Que patética la forma que quiere entregarse a su verdugo! ¡Pensé que pelearia como la noche pasada, pero ni modo; hay que complacer a la señorita!

Blu toma impulso y vuela en picada para atacarla por atrás, carcajeaba como un desquiciado, cada segundo él se llenaba de felicidad y se declaraba vencedor... Sin saber que se dirige a una trampa.

… Perla tenia cerrado sus ojos... Pero no sus oidos. Se concentró profundamente, analizando en su cerebro hasta el minúsculo de los sonidos. No tardó mucho para reconocer las carcajadas de Blu y su incesante aleteo, quien se acercaba atrás de ella; solo esperó el momento idóneo para actuar. Blu se acercaba cada vez más a su objetivo, estaba decidido a ultimarla por la espalda; todos los presentes al ver a Perla en esa posición y al encapuchado que infundió el miedo en el club, acercándose por la espalda, se llenaron del pánico, algunos trataban de hiur, otros solo se taparon los ojos para no ver ese ataque mortal. Rafael, al ver al encapuchado, se congeló del terror, esta vez no tenía las agallas ni para gritar...

En el preciso momento en que Blu saca sus garras, Perla calcula su distancia y sorpresivamente... Salta muy alto, de espalda, observando a Blu atónito por abajo. Perla se deja caer en el preciso momento sobre la espalda de Blu, sentada, aferrándose con sus garras en el torso, mientras sostenía con sus alas la túnica que traía puesto, al mismo tiempo que lo asfixiaba; prácticamente Perla montaba a Blu como caballo en jaripeo.

Blu, al darse cuenta que era una trampa, se eleva y trata de sacudirse a Perla y derribarla; ella evitaba que eso sucediera, aferrándose más al cuerpo der Blu, enterrando sus garras en la carne... Perla luchó para dejarlo fuera de combate, golpeandolo en la cabeza. Blu jadeaba del cansancio, el odio comenzó a incrementar peligrosamente, tanto que se desesperó y usando todas sus fuerzas, decide contraminarse contra la pared de un edificio aledaño. El impacto fue tanto que Perla se soltó y quedó literalmente sembrada en los ladrillos. Blu se lástimó más y gritó del dolor, ya que al quere soltarse del agarre, lo hizo pero con el costo que las garras de Perla desgarraran su piel cuando se soltó, por el momento estaba desorientado, retorciendo el cuerpo del dolor.

… Perla, estaba adolorida, pero trataba de ocultarlo, mientras una cálida sonrisa surgía de su lastimado pico... Blu se estabiliza y mira la sonrisa de Perla, esa sonriza comenzó a enfurecerlo, comenzó a cegarse del odio; eso no le estaba gustando. Perla comienza a reir, mientras Blu jadeaba muy fuerte y rápido... Perla estaba provocando a Blu.

—¡Vaya... Es lo mejor que tienes!... ¡Me estás decepcionado, tanto que hasta ganas de dormir tengo! —Dijo Perla, provocando aú más, la ira de Blu. Blu se enoja y responde gritando a todo pulmón...— ¡No te rias de mi!... ¡Esto aún no ha terminado... Dormirás estando muerta...!

En ese instante, Blu toma impulso y fuerza de vuelo, extendiendo sus garras rápidamente para atravesarla; ella, al percatarse de eso, rápidamente se retira al mismo tiempo que observa como Blu choca en la pared... Y ahora es Blu quien está sembrado en el ladrillo.

— Blu... ¡ Juguemos!... ¡No seas timido!... ¡No te morderé...!—Dijo Perla, mientras volaba estacionariamente. Blu voltea a verla, pero sus garras estaba atoradas en el duro ladrillo. Perla se acerca hasta estar a centímetros de él, para luego extender una de sus garras y meterlas bajo la capucha, acariciando sensualmente su mejilla oculta. Esa acción hizo enfadarlo a muerte, la ira y el odio toman el control total y lo cegan, igual como sucedió con el choque del tronco... Grazna horrible, para usar todas sus fuerzas y desprenderse de la pared, comenzó a desprender los ladrillos y lanzarlo para todas partes, enloquecido; hasta hacer un agujer muy grande... Gritando de la cólera. Perla se alejó, esquivando los ladrillos que se dirigían aleatoriamente hacia ella.

«"¡Ahora Perla!... ¡Es tu oportunidad!..."» ¡Oye... Por aquí!, ¡qué esperas, me estoy aburriendo! — Perla llamaba a lo lejos a Blu, haciendo que éste fuera a su persecución. Perla se adentra hacia un callejón más estrecho, comienza a hacer piruetas tan cerradas que Blu le hacían difícil seguirla. Blu iba demasiado rápido, rompía todo lo que se le atravesara en su camino, iba tirando todos los tendederos de ropa y las macetas de las ventanas, mientras gritaba del odio... Blu rápidamente la estaba alcanzando, la tenia enfrente, el deseo de estrangularla era cada vez mayor... Hasta que ella atraviesa una nube de vapor que emergía de una tuberia, desapareciendo instantáneamente. Blu estaba loco, comenzó a golpear y a romper todas las ventanas con su cuerpo y sus garras, mientras buscaba por todos lados, cegado de la rabia.

Pero realmente Perla no había desaparecido... Mientras Blu estaba buscando por todas partes, ella estaba encima de él, sostenida con sus garras por debajo de una pequeña terraza, con el mismo color de su plumaje. En sus alas, sostenía un pedazo de malla de poliéster, usado en pesca; esperando el momento indicado para sorprenderlo. Blu seguía buscando como loco, estaba perdiendo cada vez la paciencia. Sin resultado alguno, Blu se dispuso a buscar en otro lado, pero justo en ese momento estaba debajo de la trampa... Perla Aprovecha esa única oportunidad, cae de gravedad, y logra con éxito apresarlo, envolviéndolo de cabeza a garras. Blu cae por gravedad hacia el suelo, impactando fuerte en el concreto; trataba de liberarse pero es en vano, porque se enredaba solo, entre más luchaba por salir, más quedaba atrapado... La ira de Blu lo habia dejado desorientado y fuera de cabales.

Perla, rápidamente tomó un palo, y con violencia lo golpeó en la cabeza, dejándolo inconsiente. Rápidamente lo libera, lo ata con cordeles de sus garras; también recoje sus alas y lo envuelve con unas vueltas de cordel. Perla se asegura que esté bien atado, se eleva y carga ese cuerpo inconsiente, para elevarse alto al cielo. Perla se estacionó en el aire, todos parecían hormigas en el suelo; observaba detenidamente a Blu, mientras observaba a lo lejos un edificio, exactamente donde esta el destruido club.

Perla comenzó a llorar, al instante que observó casualmente al mismo Delta atravesar a lo bajo la ciudad; El viento comenzó a mover sus plumas y a silvar, un escalofrío invadio su cuerpo, el miedo erizó su plumaje, su estómago estaba revuelto... Ella no podía creer lo que estaba a punto de hacer.

«"No puedo creer que haya tomado esta desición, es algo que ni yo me lo creo... Al fin todos vivrán en paz, todos estarán a salvo, pero todo eso, a un costo muy grande. No puedo matar a Blu, ni dejar que siga con su locura... Tampoco debe de existir nada que tenga que ver con la fórmula; ya no somos los únicos Spix en la tierra, hay más que siguen viviendo y procreando. Así que después de esto... Solamente seremos un recuerdo más, una historia más que contar; porque al fin seremos felices, en un lugar donde ningún ave a vuelto jamás..."»

Perla suspiraba de la tristeza, al mismo tiempo que sale propulsada a toda maquina; descendiendo demasiado rápido hacia el suelo... Dirigiéndose hacia el edificio que observó hace un momento. Cada vez que se acercaba, cada vez jadeaba del miedo, deseaba parar con esta locura; pero su mente ahora no estaba tomando el control, sino su corazón. Estaba claro el plan de Perla, capturar a Blu y morir junto a él en un choque, sus cuerpos estaba muy lastimados y no resistirían más; así que Perla estaba dispuesta a quitarse la vida y la vida de Blu, chocando contra el edificio.

Perla, con Blu en sus garras, estaba demasiado cerca del edificio; la velocidad que lleva era terrible, solo faltaban segundos de dolor y momentos de vida. Perla se da cuenta que Blu estaba despertando, estaba abriendo vagamente sus ojos... Y en los últimos segundos de vida, abraza con sus alas a Blu con fuerza, dándole un pequeño beso en la mejia y acomodando su cabeza en el penacho de plumas, cerrando sus ojos... Y susurrando sus últimas palabras...— … Al fin dejaremos dejsremos de sufrir, al fin lograremos ser felices... Te amo...

Blu escuchó eso, al instante que vio con horror lo que iba a suceder, se dio cuenta que estaba atado y sin escapatoria... Lo único que le quebada hacer, en sus últimos momentos, no era más que gritar de agonía...

Perla no se había dado cuenta, pero de alguna manera, sea el viento o mal cálculo, que se desvió y no iba a chocar hacia el muro; sino en una ventana. Ambos chocan contra el vidrio de la ventana como un proyectil, traspasaban sin parar todas las paredes de yeso y madera, dejando destrucción en su camino. Perla se suelta de Blu por los golpes, al instante que atravesaban todas las paredes de los apartamentos, sin reducir de ninguna manera la velocidad; hasta llegar justamente al lado opuesto del edificio, justamente en otra ventana, frente a donde estaba el club de sus amigos. Debido a los incesantes golpes, y a un sinnúmero de cortadas; Perla se retrasa en la trayectoria, haciendo que Blu rompa con su cuerpo la otra ventana...

Ambos atravesaron la ventana, los cristales rotos salieron dispiersos por todas partes. Las aves que estaba aún en el club destruido, se asustaron del estruendo que ocasionó el choque, refugiándose a donde pudieran, de los filosos trozos de vidrio que llovían... Ambos guacamayos, terminan chocando en otro muro del callejón con violencia, imprimiemdo con sangre la forma de sus cuerpos. Ambos caen hacia el suelo, impactando en unas cajas apiladas, que servía de base para el escenario, Todo mundo estaba aterrado al ver el accidente, no sabian aún de qué lo ocasionó.

Rafael, junto a sus amigos y acompañados por más aves curiosas, se acercaron lentamente donde estaban los destrozos para ver lo que pasó... Todos se aterraron al ver el cuerpo de Perla, y se horrorizaron más al ver el cuerpo del sujeto de capucha, parcialmente destruida; sin señales de movimiento de vida...

Las condiciones de los dos Spix no eran alentadoras... Perla tenía cortadas por todas partes, las más graves en sus piernas, la espalda, el cuello, el pico y su cabeza; Blu estaba peor, porque además de tener profundas cortadas en su torso, en sus alas y en su cabeza, tenía incrustado una estaca en su pecho... Ambos, estaban parcialmente desplumados, sus colas estaban parcialmente cortadas; la sangre comenzó a manchar el resto de sus plumajes, empapando sus cuerpos totalmente... Separados mutuamente a centímetros de distancia.

Rafael, y todos los curiosos, pensaban que ellos estaban muertos, lloraban al ver que la sangre fluía como agua, generando un inmenso charco rojo entre ellos... No sentían pena por el encapuchado, sino por Perla... Se resignaron a perder a un ave amiga, pero en el momento menos esperado, se percataron de algo que sumamente los alegraría un poco...

Perla comenzó a despertar, sus ojos estaba entreabiertos, el dolor era terrible para ella. Escupía sangre sin piedad, mientras trataba de levantarse pero era en vano, había perdido movilidad en gran parte de su cuerpo. Perla observó el cuerpo de Blu, estaba distanciado de ella; sin pensarlo, ella se arrastraba en el charco de sangre, sentía que los minutos estaban contados... Logró llegar a puras penas al cuerpo, difícilmente logró desatar el nudo de la capucha con su pico, mientras se lo quitaba y dejaba mostrar a todo mundo su identidad... Blu no se movía, su cara estaba mirando al cielo, sangraba por el pico con abundancia, sus ojos estaban entreabiertos, sin responder a estímulos. Perla tomó una de sus garras y las estrechó, al instante que comenzó a toser sangre y caer de lado por la debilidad. Ella extendíó una de sus alas sobre el cuerpo de Blu, mientras observaba de lado el cielo azul... Para luego cerrarlos y y no abrirlos más...


Después, todo pasó rápido, pasó como el viento... Rafael casi se desmayaba al ver que el encapuchado era Blu, el resto no lo podían creer, incluso algunos deseaban que estuviese muerto ese asesino... Rafael se acercó rápido, para ver si realmente estaban muertos, pero se dieron cuenta que sus corazones aún latían, sus pulsos eran casi imperceptibles... Nigel llega al lugar, sorprendido al ver todo ese desastre y el horror de ver esos cuerpos, hizo que se le revolviera lo que comió... Rafael gritaba por ayuda, pero casi nadie estaba interesado en darles un ala. Nigel se ofreció de voluntario, mientras separaba con cuidado los cuerpos, con la ayuda de Rafael; para luego tratar de ver la forma de salvar sus vidas, Rafael con Perla y Nigel con Blu. Se dieron cuenta que si no encontraban una solución, ellos morirían... Perdieron las esperanzas y se dieron cuenta que, sin importar lo que hicieran... Ellos dejarían este mundo para siempre...

Blue Dark Light-BBF