Chapter 14

Kate se despierta con una extraña sensación de ausencia. Mira a su lado y ve que Castle no está en la cama. Le parece increíble como su cuerpo se despierta con tan solo sentir la falta de Castle de su lado. Desde la cama mira hacia el despacho, por si está escribiendo, pero no. Se levanta y camina hacia la cocina. Ahí lo encuentra.

-Buenos días- dice aún adormilada y sentándose en uno de los taburetes.

-Hola- se dan un beso. –Iba a ir a despertarte en un rato. Tenemos una hora para desayunar y vestirnos.

-¿Por qué tanta prisa?

-A las 10 tenemos la cita con el ginecólogo, ¿no te acuerdas?

-Ah, es verdad- cabizbaja comienza a comer.

-¿Estás bien?

-Sí, es solo que lo había olvidado y al recordármelo me han entrado los nervios.

Castle la conoce bien y sabe que no le está diciendo toda la verdad. Cuando esté preparada se lo dirá.

-Sabes que puedes contarme cualquier cosa- le coge las manos.

-Lo sé- se deshace de las manos de él y aparta el plato de su lado. –Voy a darme una ducha.

No le gusta verla tan distante con él y no soporta verla tan apagada, sin su hermosa sonrisa de todas las mañanas. En cierta forma, comprende sus nervios. Al fin y al cabo, si les confirman el embarazo, será ella quien lleve durante nueve meses a su hijo. Sonríe ante ese pensamiento.

Tras recoger la cocina entra en el dormitorio para comenzar a vestirse. Decide ponerse su camisa azul, la preferida de Kate. Cuando ella sale del baño, Castle observa una pequeña sonrisa al verle con ella puesta. Mirándose los puños, intentando abrocharse los botones, no repara en que Beckett se está acercando a él, y cuando se quiere dar cuenta ya está abrazada a él.

-Lo siento Castle. Sé que no te gusta verme así.

-¿Qué pasa, Kate?

-Tengo miedo. Miedo a lo que me puedan decir- Castle la mira sin comprender y ella comienza a moverse de un lado para otro. –Si me dicen que no me fastidiará mucho porque ya me he hecho ilusiones, y sé que dijiste que no debíamos, pero no he podido evitarlo. Y si me dicen que si me asustaré, porque será una situación nueva para mí, no sabré como actuar y …

-Shh…Kate…Kate tranquilízate, ¿vale?- la coge de los hombros, parando su caminata y mirándola fijamente a los ojos. –En realidad no soy quién para decirte eso porque yo también estoy nervioso- ríe. –Cariño, no tenemos que tener miedo a lo nos puedan decir. Si nos dicen que no lo seguiremos intentándolo y si nos dicen que si, primero, seré el hombre más feliz del mundo y segundo, lo harás genial. Yo estaré a tu lado y no te dejaré sola.

Beckett, emocionada ante la última afirmación de su marido, no puede evitar que alguna lágrima se le escape.

-¿Siempre?

-Siempre.

Se besan. Es un beso lento y cargado de sentimiento, que pronto aumenta su intensidad y deja llevar a Beckett que comienza a desabrochar los botones de la camisa de Castle.

-No, no inspectora, no siga por ahí o llegaremos tarde.

-En otras circunstancias no habrías dudado en quitarme la toalla y tirarme a la cama- se aparta de él y se encamina hacia el vestidor.

Castle se apresura hacia ella y la abraza por la espalda.

-Y ahora también- le susurra al oído. –Ni te imaginas las ganas que tengo de hacerlo, pero este es un momento muy importante para los dos y no quiero ser impuntual.

Minutos más tarde, Castle y Beckett están en la clínica esperando su turno. Kate se fija en las otras personas presentes en la sala, todo embarazadas de lo más tranquilas mirando revistas de maternidad, y ella, loca de los nervios, sintiendo que el corazón se le va a salir del pecho y sin poder parar de mover la pierna por culpa de un tic.

La voz de Castle la saca de su ensimismamiento.

-Kate, nos toca.

Una joven enfermera les acompaña hasta la consulta donde el médico les recibe.

-Hola, soy el Dr. Stevenson. Usted debe ser Kate Beckett y usted…

-Castle, Richard Castle. Su marido.

-Muy bien. Según me han informado vienen para confirmar embarazo.

-Sí, así es- afirma Castle.

-Vale. Voy a preparar el ecógrafo. Kate ya puede ir tumbándose en la camilla.

Beckett le lanza a Castle una mirada mezcla de miedo y emoción. Este la agarra de la mano y le deja un suave beso en la frente para transmitirle fuerza y que sepa que él está ahí con ella.

Se encoge al sentir el frío gel sobre su vientre. Sus pulsaciones se aceleran aún más y aprieta más la mano de Castle cuando el doctor comienza a mover el transductor. Mira la pantalla atentamente, de momento todo son sombras negras y grises.

-Ahí esta- dice finalmente el doctor después de unos largos minutos y señalando en la pantalla a una pequeña figura grisácea.

Castle, que está de pie junto a Beckett, se inclina hacia el monitor para ver mejor la diminuta, pero entrañable, silueta de su bebe.

-¿Está seguro?

-Completamente Sr. Castle.

-¿Entonces…?- Beckett por fin se atreve a pronunciar palabra.

-Sí, está embarazada.

La segurísima afirmación del doctor provoco en ambos padres una gran alegría, reflejada fielmente en sus sonrisas y sus miradas. Beckett se llevó la mano a la boca para controlar sus ganas de llorar. El escritor no pudo hacer otra cosa que abrazar y besar a su querida musa. El médico limpia el vientre de Beckett y sale para preparar el informe y dejarles un rato solos.

-¿Estás llorando?- pregunta Kate.

-Claro que estoy llorando. Es uno de los momentos más felices de mi vida. ¿Te das cuenta, Kate? Vamos a ser padres.

La inspectora esboza una gran sonrisa y sus ojos se vuelven a humedecer.

-Dilo otra vez.

-Vamos a ser padres- Castle pasa el brazo por la cintura de Beckett, atrayéndola hacia él y besándola en los labios.

-Me encanta como suena.

Al salir de la clínica se suben en el coche de ella dirección a la comisaria. En el corto viaje deciden celebrar una cena para comunicar a la familia la buena noticia. Acuerdan llamar cada uno a sus respectivos padres y Castle también a Alexis. Se despiden en la puerta de la 12th, Beckett entra a su puesto y Castle se marcha hacia el loft andando.

Al caer la noche, Castle y Beckett están preparando la mesa. El primero en llegar es Jim y minutos después Martha y Alexis.

Una terminada la cena, todos pasan al salón para continuar hablando.

-Katie, me has dejado intrigado por teléfono. ¿Me vas a decir de una vez el motivo de esta reunión?

-Yo lo sé- salta Martha- y por eso te he traído esto.

La veterana actriz le pasa a Beckett un pequeño paquete anudado con un lazo. Al abrirlo y mirar lo que hay en su interior le lanza a Castle una mirada que le hace entender lo que hay en su interior.

-¿Qué es?- pregunta Jim.

-Míralo tú, papá.

Jim vuelve a abrirlo y saca un body de color blanco y unos patucos a juego. Tanto él como Alexis se quedan pasmados ante aquel conjunto de ropa infantil.

-Katie, ¿qué es esto?

-Bueno papá creo que solo hay una explicación para eso- el silencio se hace en toda la sala. –Estoy embarazada. Vas a ser abuelo.

Esa es la palabra que activa las lágrimas de Jim, que deja las cosas en la mesa y se levanta para abrazar a su hija y a su yerno.

-No sabéis lo feliz que me hace esta noticia. Hasta que no tenga a esa criatura en brazos no me lo creeré.

Castle se gira a la izquierda para mirar a su hija, pero no la encuentra. Mira hacia el otro lado y la ve subiendo las escaleras. Castle se disculpa con los demás y la sigue. La encuentra en su habitación, sentada en la cama.

-Hey cielo, ¿qué haces aquí?- se sienta junto a ella.

-Solo pensaba.

-¿No estás contenta?

-Claro que sí papá. Estoy muy contenta.

-Entonces estoy perdido.

-Pensaba en esta habitación. En todos los buenos momentos que he pasado aquí. Y sé que ya habrás pensado en convertirla en la habitación del bebé.

-Vale, ya entiendo. No te lo voy a negar, lo he pensado y comprendo que quieras que no sea así.

-No papá, todo lo contrarío. Quiero que mi hermano o hermana pase tantos o más buenos momentos como yo pasé aquí.

Unas horas después cada uno ya están en sus respectivas casas.

-Después de haber estado todos juntos se me hace raro que la casa este tan silenciosa- dice Beckett mientras se mete en la cama y ajustando su cuerpo al de Castle.

-Dentro de unos meses lo echaremos de menos. Todo serán llantos.

-Y su risa.

-Es cierto. Me muero de ganas por oírla.

-Castle.

-Dime.

-Te queremos.

-Yo también os quiero.