Mica: Hola a todos, he vuelto. Les traigo un nuevo capítulo y espero que les guste. Recuerden que las tortugas ninja no me pertenecen, sino que son de la cadena Nickelodeon. Ahora sí, disfruten ^_^


En eso, los chicos vieron como todo a su alrededor cambiaba, como si estuviera pasando el tiempo rápidamente.

-¿Qué está pasando?- Donnie miro hacia todos lados, confundido.

-Está pasando el tiempo- contesto el menor de los fantasmas. En eso, por un momento, el tiempo se detuvo y vieron a una niña entrando a la casa con mucha alegría, atrás de ella venia una mujer de cabello negro y ojos castaños, a su lado entraba con una caja en mano un hombre de ojos negros y cabellos castaño.

-S-soy y-yo…- Kim tartamudeo levemente, sin despegar su vista de la niña que recorría toda la casa con curiosidad y una gran sonrisa.

-Exacto- asintió Nina. Después de eso, el tiempo volvió a adelantarse hasta que se detuvo en cuanto se vio a la Kim actual. Aquella Kim (la viva) estaba parda, mirando hacia la pared, a una foto con exactitud, en donde estaba una foto de ella y su familia.

-N-no…- susurro Kim, para después negar con la cabeza. En seguida, el lugar se volvió un poco obscuro y el recuerdo desapareció. Kim suspiro y los demás no dijeron nada. En eso, se escucho un chirrido, como si alguien abriera una puerta en algún lado.

-Volvió…- susurro el menor de los fantasmas. Todos se tensaron y, lo más sigilosos que pudieron, caminaron hacia la habitación más cercana (la biblioteca que estaba en el primer piso) y cerraron la puerta, quedando ellos encerrados y en silencio total. Se escucho como alguien caminaba y se detenía en frente de la puerta. Se escucho una risa escalofriante y después…nada. Todos suspiraron de alivio, se habían salvado. En eso, se escucharon ruidos en el piso, como si estuvieran golpeando, pero después de unos segundos se detuvo.

-¿Q-qué f-fue e-eso?- pregunto Donnie, temeroso y temblando ligeramente.

-No lo sé- respondió Kim. En eso, el piso que estaba debajo de Mikey y Donnie, se desmorono y ambas tortugas cayeron al sótano.

-¡HAAA!- gritaron ambos. Leo y Raph se acercaron rápidamente al agujero, pero no pudieron ayudar a sus hermanos.

-¡Mikey! ¡Donnie!- se asomaron por el agujero, pero no vieron nada más que obscuridad. Kim frunció el seño y, como si nada, corrió hacia el agujero (traspasando a Leo de paso, a quien le dio un escalofrió) y salto dentro del agujero. En cuanto estuvo en el sótano, miro hacia todos lados, buscando a sus amigos. Los encontró tirados, un poco alegados no solo del agujero, sino también entre ellos. Se acerco a Donnie.

-¿Estás bien?- pregunto preocupada ella, mientras ayudaba al genio a levantarse.

-Si- Donnie se sacudió un poco y miro a su alrededor. –¿Dónde estamos?-

-En el sótano…nunca estuve aquí- respondió Kim, mientras se acercaba a Mikey. Donnie, al escuchar eso ultimo, abrió los ojos como platos y siguió a Kim.

-¿C-como q-que n-nunca has e-estado a-aquí?- pregunto Donnie. Kim, quien ayudaba a que se parase su amigo, miro a Donnie y asintió.

-Mama nunca me dejo bajar aquí, decía que le traía mal presentimientos este lugar- respondió ella. Eso no le hizo sentir mejor a Donnie. Mike, quien ya estaba levantado y se había sacudido, miro una tabla del piso algo levantada.

-¿Qué es eso?- Mikey se acerco a ese lugar. En cuanto estuvo ahí, se arrodillo y saco lentamente aquella tabla suelta, dejando ver un papel con palabras en el.

-¿Qué es eso hermano?- pregunto Donnie, quien se arrodillo al lado del menor. Kim y él se dieron cuanto de que el menor se había alegado un poco y, en cuanto vieron donde estaba, ambos se acercaron.

-No se…lo encontré ahí- respondió Mikey, mirando a su hermano y señalando hacia donde antes estaba aquella tabla. Donnie y Kim miro hacia donde había apuntado el menor, estaban por decir algo pero…

-¡Mikey, Donnie, Kim! ¡¿Están bien?!- se escucho la voz de Leo, la cual venia del agujero por donde cayeron. Los tres, después de guardar aquel papel que Mikey había encontrado, se acercaron y se pusieron debajo del agujero, mirando hacia arriba.

-¡Si, estamos bien!- contesto Donnie, poniendo sus manos alrededor de su boca, como para que se le escuche más fuerte. Gracias a la luz de aquella biblioteca, pudieron ver como Leo y Raph extendían sus manos. Donnie y Mikey se miraron entre ellos y asintieron. Pusieron dos cagas (que encontraron por ahí) resistentes y Mikey, con un poco de ayuda de Donnie, se subió sobre ambas cajas (que estaban una sobre la otra) y salto lo más alto que podía. Raph y Leo agarraron las manos (uno cada uno) de su hermanito y empezaron a jalar a su hermano hacia arriba. Después de unos segundos, lograron subir a Mikey, para depuse volver a asomarse por el agujero, con las manos extendidas. Kim miro a Donnie y le sonrío.

-Ve Donnie- el genio asintió y se subió a las cajas, salto lo más alto que pudo y sus hermanos (Leo y Raph) le agarraron de las manos y lo subieron. Kim se subió a las cajas y, cuando estaba por saltar, escucho un ruido detrás de ella. Kim volteo lentamente la cabeza y miro hacia dónde provino aquel ruido y quedo totalmente quieta: podía ver unos ojos rojos que brillaban en la obscuridad. –Mierda…- aquellos ojos se acercaban lentamente, pero algo pasó: otra figura brillante, esta vez blanca y con los ojos grises, se interpuso en su camino (del de ojos rojos) y lo detuvo. Se veía a ambas figuras peleando entre ellas.

-¡Kim, sube!- le grito Mikey. Kim, quien estaba mirando a ambas figuras, reacciono con el grito y, después de sacudir la cabeza un poco, miro hacia el agujero y salto, siendo agarrada por los hermanos. Con ella fue más fácil subirla, ya que era como levantar el aire. En cuanto todos estuvieron arriba, se quedaron quietos y en silencio. Donnie recordó el papel que Mikey había encontrado, lo saco y lo miro, tenía una foto en una de las esquinas. Muchas de las palabras estaban muy borroneadas, al igual que la cara del que estaba en aquella foto.

-¿Qué dice Donnie?- Kim se acerco a donde está el genio. Todos los demás, al ver que Donnie tenía algo en las manos, se acercaron también.

-No lo sé muy bien- todos se asomaron y vieron bien la hoja. –Está muy borroneado- comento Donnie. En eso, se escucho una risa escalofriante. En eso, una cosa brillante salió de una de las esquinas del techo y empezó a andar alrededor de Donnie. -¡Q-quítenmelo!- Donnie cayó hacia atrás y de paso, soltó el papel.

-Se parece a lo que vi en el sótano- pensó Kim. Aquella cosa brillante, pasó a través de aquella hoja y desapareció. Mikey se acerco y tomo aquel papel.

-¿Estás bien hermano?- Leo ayudo a que el genio se parase.

-Sí pero, ¿qué era eso?- Leo se encogió de hombros, sin saber que responderle a su hermano. Los tres hermanos fantasmas se acercaron a Mikey y lo miraron preocupados, Mikey se veía muy confundido.

-¿Estás bien Miguel Ángel?- pregunto Nina. Mikey los miro y asintió.

-¿Qué encontraste Mikey?- Kim se acerco a la tortuga.

-Es una especie de carta…creo- Kim se puso al lado de Mikey y se puso a leer la carta. Los niños esperaron pacientes. Mientras Leo, Donnie y Raph miraban para todos lados, buscando a la figura brillosa.

-¿Pero qué tiene que ver esto, con esta casa?- se pregunto Kim. Los niños fantasmas se pusieron a leer y en cuanto terminaron, le dieron la nota a Mikey.

-Nosotros no sabemos…- hablo Federico.

-…nuestra mama tampoco nos dejaba bajar al sótano, siempre dijo que le traía mal presentimiento- continuo Nicolás.

-¿De qué están hablando?- pregunto Donnie, acercándose a ellos. Mikey les entrego aquella carta y entre los tres se pusieron a leer.

-¿Y esto qué demonios significa?- dijo Raph, ya estaba harto de todo eso. Ninguno le pudo responder.

-Tengo un muy mal presentimiento- pensó Leo con preocupación.


Mica: Bueno espero que les haya gustado. Dejen comentarios y recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y malas. Nos leemos otro día mis queridos lectores. Adiós ^_^