Antes que nada quisiera volver a darle las gracias a Dayu por prestarme su Arte para la portada de esta historia

También agradecer a todos los que me apoyaron con este fic de inicio a fin. Gracias a:

Rea-07, Pouda-P, Sam-spirit-of-the-forest, Silvianime, Princess Aaramath, Cata-Chan1 y Luz sword hyrule.

Por sus agradables comentarios (que siempre me hacían muy feliz) y por su apoyo incondicional a lo largo de esta historia.

También a mi querida fantasmita, que aunque llego tarde espero que haya disfrutado de igual manera esta historia.

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Los derechos reservados son para Nintendo y para los diferentes autores de las obras que utilice para esta Historia


Amor Silente

XII

[Capítulo Final]

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[***]

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Casi sin pensarlo una semana entera había pasado, las cosas habían vuelto a la normalidad después de tres intensos días de enorme alboroto.

— ¿Por qué no me lo dijiste?— preguntó él mientras paseaban por los jardines.

—Quería que tú lo vieras… también quería que regresaras, incluso desde antes de este accidente, tu alma se había perdido en una zona muy oscura.

—Creo que eso es un poco exagerado…— dijo él sintiendo algo de vergüenza por las locas acciones que había cometido.

—No vas a venir conmigo a decirme eso, te conozco… y de verdad tenía miedo, de que no volvieras a ser la persona que había conocido, sé que últimamente Hyrule ha estado luchando constantemente por mantener su poderío… pero, te ha causado daño, tu mente de anciano no sólo fue una leve consecuencia— dijo ella graciosamente.

— ¡Oye!, mi mente no es la de un anciano!

—Entonces debe de ser la de un burro, porque de otra forma no me explico esa necedad que te entró al querer casar así a tu hija, ¡Y además sin mi consentimiento!

—También lamento eso… yo de verdad me comporte como un idiota.

—Creo que lo correcto siempre estuvo en las palabras de Sir Link… mmm.. ¿Cómo era que te había llamado?, ¡Ah, sí!, El Rey Loco— clamó echándose a reír de buena manera.

—No es gracioso— refunfuñó haciendo berrinche

—Claro que si, por muy enojado que estuviera jamás creí que te llamaría de esa manera. Pero me alegro de eso…

— ¿Qué?

—Si no hubiera sido él, no hubiera sido nadie… quiero darle las gracias, por devolverme a mi marido— dijo con una sonrisa mientras se colgaba traviesamente de su cuello.

—Ya se te pegaron los malos hábitos de tu hija.

—Es herencia… yo, simplemente me he estado conteniendo— clamó mientras lo besaba de una forma tierna. — Quiero saber… ¿Qué fue lo que realmente te hizo volver en el último momento?

—Verlo llorar…—Clamó de forma seria— me recordó algo que me dijo hace muchos años cuando recién iniciaba su entrenamiento de caballero.

—Sabes que nunca fue por Hyrule, ¿cierto?, siempre fue ella, siempre fue por Zelda.

— ¿Por qué precisamente él se enamoró de mi hija?, de verdad pensé que le corría la sangre de guerrero por la venas.

—Porque Zelda lo salvó de esa oscuridad en la que se encontraba, aunque ella no lo recuerda, pero fue ella quien le dijo no llores desde ahora yo voy a cuidarte. La guerra civil nos dejó a todos muchas heridas, cuando Sir Link se quedó sin familia fue Zelda quien se convirtió en el nuevo pilar de su vida. Es verdad que eran muy jóvenes pero él definitivamente tiene una buena memoria.

— ¿Entonces?, se convirtió en caballero para poder cuidarla.

—Para poder volver este país un lugar seguro, en el que nunca de los nuncas ella sufriera, ni viera morir a las personas que ama, como a él le había ocurrido.

El silencio reinó durante un rato, los caballeros de la Rosa plateada pasaron montados a caballo de forma alegre.

—Sólo por curiosidad, ¿A qué se refería Dulac con plan B?

—Son unos chicos muy valientes… Lo último que les dije esa noche fue… si todo falla, solamente asegúrense de una cosa, que esos dos salgan vivos de Hyrule, su verdadera misión es asegurarse de que terminen juntos.

El rey parpadeó un sin fin de veces.

—Si hubieras seguido con tu locura jamás hubieras vuelto a ver a tu hija, es verdad que me dolía mucho decirles esas palabras… pero prefería que Zelda se fuera muy lejos antes que verla sufrir por el resto de sus días. Era tal y como dijo, si se quedaba a tu lado sólo seria para morir en Hyrule.

— ¿Crees que realmente lo hubieran logrado!— soltó en tono provocativo.

Ella irguió una ceja de forma traviesa.

—Una Espada capaz de cortar cualquier cosa, La magia más poderosa del reino y un dragón enorme capaz de derrumbar el castillo, incluso Arthur es capaz de evadir a todos tus guardias, ¡De verdad se te olvida que fueron ellos quienes terminaron la guerra!, Bastaba con que Ben llamara a Lung y salieran volando del reino.

Una vez más lo dejo sin palabras.

— ¿Ariane por qué será que siempre ganas?— dijó agachando la cabeza.

—Debe ser porque soy la reina— clamó de forma triunfante— Mira eso… ¿No crees que es muy tierno?, ya comenzaron otra vez con sus juegos.

—Debo admitir que me sigue molestando un poco, y de sobremanera.

—Es porque eres un padre celoso— dijo mientras volvía su mirada.

Sir Link y Zelda permanecían recostados junto al árbol que alguna vez había formado parte del jardín secreto.

— ¿Y porque todavía están en ese sitio?

—Es verdad que ya no hay muralla pero, es un lugar muy especial para ellos, bajo ese árbol fue en donde todo dio comienzo.

— ¿Comienzo?

—Ya te lo dije… fue precisamente ahí en donde Zelda y él se conocieron, en donde ella le dijo que lo cuidaría siempre, después por alguna extraña razón aunque no lo recuerda pidió que ahí se construyera el jardín secreto… tal vez muy en el fondo su corazón anhelaba a ese árbol, el lugar en el que guardaba todos esos sentimientos, menos mal que no lo derrumbaste entre tus locuras.

—El pobre árbol no tiene la culpa… todavía creo que Sir Link es un aprovechado, mira nada más eso.. aunque… ahora que lo veo de cerca.

Irguió una ceja de forma curiosa.

—Crees que ese beso es realmente respetuoso ¿cierto?. De hecho Zelda es la que se está aprovechando— dijo riendo de forma graciosa— Siempre ha sido así, pero tu decidiste verlo sólo por esa ventana, allá arriba desde lo lejos en donde todo se ve confuso y desconcertante. Te dejaste llevar por tus primeras impresiones sin darle oportunidad de que se expresara, sin darte la oportunidad de ver esa escena completa. Eso pasa cuando las personas espían, nunca ven las escenas completas, siempre malinterpretan todo…

[***]

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Link POV

Después de todo no era un simple sueño, cuando desperté en la enfermería del castillo ella estaba a mi lado al igual que ahora, cuidándome, esperando pacientemente a que despertara.

Lo primero que hizo fue abrazarme por el cuello y decirme que me amaba, y yo de manera confundida no supe contestarle, de un momento a otro no sabía si de verdad estaba vivo o muerto, pero me sentía feliz de sobremanera y la estrujé entre mis brazos sin importar lo mucho que me doliera el cuerpo ni lo mucho que se me salieran las lágrimas.

Ya había pasado una semana desde eso, y yo de cierta forma todavía tenía miedo de que todo fuera un sueño y que de un momento a otro despertara y no la tuviera a mi lado.

— ¿Estas bien mi cielo?— me habló con una voz muy tierna.

—Sí. No es nada— le susurré mientras la abrazaba.

Ella se acurrucó contra mi cuerpo y yo cerré los ojos por un instante, el suave viento cruzaba por la parte frondosa de nuestro árbol haciendo que las hojas cayeran de manera lenta. Aspiré el aire de manera pausada dejando que mis pulmones se llenaran con la dulce fragancia de su cuerpo.

—Si algo te duele sólo tienes que decirme— me habló en forma queda.

—No, estoy bien.

Había estado bastante mal en los últimos días y eso la tenía inquieta, de vez en cuando sentía un poco de mareos pero me rehusaba a decírselo por temor a que se preocupara demasiado.

—Sabes que estoy aquí para cuidarte, me da miedo que tengas una recaída, por favor… no me ocultes nada.

—Estoy bien— volví a susurrarle.

Se separó un poco de mi lado para poder incorporarse y después me dedicó una sonrisa.

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Zelda POV

De alguna manera incluso después de lo que había pasado no se le había quitado en nada lo terco.

—Si me estas mintiendo te castigare de por vida— le dije autoritariamente.

Desvió la mirada de forma nerviosa y trató de ocultar su rostro sobre el frondoso césped en el que estábamos recostados.

Sabía que me ocultaba algo y aunque de cierta manera respetaba su silencio la preocupación en mí todavía crecía.

—Link— lo llamé.

Se viró de forma lenta y me miró con sus ojos de cachorrito tierno.

Entonces suspiré, era cierto que me tenía preocupada pero por nada en el mundo podía enojarme con él y mucho menos cuando me miraba de esa forma, con esa carita.

Se levantó un poco de su lugar y de manera rápida y furtiva términó por robarme un beso, no pude evitar sonreír y también le devolví el gesto.

Mientras me apoderaba de sus labios terminé por tirarlo nuevamente al césped y él me abrazó fuertemente por la cintura hasta que quede recostada contra su pecho, era una sensación cálida y placentera como si estuviera en el mismo cielo.

De un momento a otro se viró para atraparme contra el piso y sus manos juguetearon con mi cuerpo haciendo que me riera.

—Ya.. ya basta…déjame— le supliqué entre risas.

Pero sólo se rio burlonamente y volvió a atrapar mi cuerpo entre sus brazos.

Era como si nada hubiera pasado, como si no se hubiera armado un enorme escándalo entre reinos y como si no hubiera estado a punto de perderlo para siempre.

Suspiré de manera casi ahogada y pase mis brazos por su cuello.

—No me dejes nunca— le hablé de forma suplicante.

—Sabes que no… sabes que primero muerto.

—Si lo sé, pero quiero que me lo digas— había tenido tanto miedo y lo seguía teniendo, pensando en que tal vez todo era un sueño y no quería despertarme.

—No voy a dejarte nunca mi vida. Te amo.

Susurró junto a mi oído y después lo besé de una intensa manera mientras mis manos recorrían su cuerpo y lo reclamaban para mi persona.

Después de todo era mío y solamente mío, y no planeaba dejarlo. Claro está que me falló el aire y él tampoco podía vivir sin oxígeno eternamente.

Se separó de una manera un poco jadeante y me regañó divertidamente con la mirada.

—Ya te dije que ibas a estar castigado— le susurré mientras mis brazos lo recargaban sobre mi pecho.

—Estoy bien Zelda— me advirtió de manera queda.

—No es cierto— lo regañé mientras mi mano acariciaba su rostro haciendo pequeños círculos sobre la rosácea cicatriz que le había quedado en el lado derecho— crees que no me doy cuenta… pero te he visto caerte casi en todos lados— le dije con tristeza.

Se liberó de mi abrazo y agachó la mirada con un poco de pena, lo había descubierto y sabía que eso no le gustaba.

También me incorporé un poco y con mi mano izquierda levanté su mentón un poco para obligarlo a enfrentar mi mirada.

—No puedes ver nada, ¿cierto?— le pregunté tratando de que las lágrimas no se me salieran.

—No digas tonterías… claro que puedo. — pero su voz denotaba nerviosismo

Entonces retiré la mano izquierda y la dejé frente a él invitándolo a que la tomara.

Sonrió de agradable manera pero cuando intentó cogerla con su mano derecha falló de manera inesperada.

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—Ya lo sabía— susurró con tristeza al ver su mano vacía y la de Sir Link en el aire agarrando a la nada.

Él se sitio terrible no quería que ella lo supiera, pero la visión de su ojo derecho había quedado sumamente extraña, aunque las neblinas habían desaparecido ya no podía coordinar de manera correcta su vista, fallaba en las profundidades y por esa razón terminaba cayéndose en todos lados.

Con la mano de la princesa había sido lo mismo, había intentado tomarla pero su vista lo había engañado.

Desvió la mirada de forma triste y apenada, sabía que le había mentido y ahora ella lo había descubierto y de la peor manera justo cuando acababa de asegurarle que no tenía nada.

Pero ella no estaba enojada, como podía estarlo si al fin y al cabo ese terrible evento no había sido su culpa.

De igual forma él se sentía sumamente terrible, no sabía qué hacer ni que decir, tenía miedo de que se lo reprochara pero en lugar de un regaño sólo recibió un tierno beso.

—No pongas esa cara… no quiero que estés triste que se me parte el alma.

—Zelda perdóname. — dijo de manera queda.

—Está bien, te entiendo, pero me siento tan mal de que por mi culpa te hayan hecho esa horrible herida y además… no sé cómo repararla. — susurró con tristeza.

—Se ira con el tiempo… no es como si de verdad no pudiera ver, es sólo que mi cabeza no se coordina con mi nueva vista, tardara , es cierto, pero ya verás que volverá a ser como antes.

—Espero que esta vez no me mientas. — le advirtió mientras se acurrucaba a su lado.

—De ninguna forma… entrenare duro, lo prometo. — le dijo.

— ¿Entrenar?— preguntó curiosamente dirigiéndole la mirada.

—Los últimos eventos me hicieron darme cuenta, que me he vuelto un debilucho.

— ¡Pero casi desmayaste a todos los guardias!— clamó de forma divertida— ¿En qué forma te sientes débil?

— ¡En muchas formas!— gruñó de la misma manera, no iba decirle que por poco y se moría en los jardines del castillo— Zelda tenía que haberte rescatado, pero al final a mí me rescataron mis compañeros, además debido a mi incompetencia terminé por meterlos a todos en un buen lío.

—Si— susurró en voz bajita— pero te rescataron porque tú ya los habías salvado en el pasado. Es verdad que necesitaste de ayuda, pero eso no significa que seas débil.

—Quiero… quiero protegerte siempre, no me importa si es contra todos los caballeros del castillo o los guardias, o lo que sea.

—Ya Link— le dijo dándole un beso— sé que siempre estarás a mi lado, sé que siempre vas a cuidarme… porque tú me lo dijiste y yo te creo.

—Si… porque tengo el mejor trabajo del mundo, estar a tu lado— clamó con una sonrisa.

—Ya no eres mi guardaespaldas bobito— le dijo graciosamente. – ahora eres mi prometido.

—Pero yo quiero ser tu guardaespaldas siempre, de otra forma todos van a decir que soy un loco celoso, porque te quiero para mí y sólo para mí, y no puedo disfrazar mis celos siendo simplemente tu prometido. Si soy tu guardaespaldas al menos puedo amenazarlos con la espada.

Entonces ella se echó a reír de manera suelta, haciendo que su voz llenara todos los jardines.

— ¿Qué es tan gracioso?— preguntó una ronca voz a sus espaldas.

Sir Link se crispó un poco y de manera instintiva se aferró a Zelda.

—Papá asustaste a mi Link de nuevo— dijo ella de forma graciosa mientras le acariciaba a su prometido la cabeza.

—Lo siento— dijo el rey tratando de suavizar su tono.

—Link dice que quiere volver a ser mi guardaespaldas.

El rey irguió una ceja.

—Sabes que no se puede. Ya ha sido exiliado de Hyrule y no puedo contratar a un traidor para que cuide de mi hija.

Entonces Zelda lo miró a regañadientes.

—Eres muy cruel, no tenías que decir eso.

—Pero es cierto, ya no es un caballero de Hyrule— refunfuñó de forma divertida.

Y después alguien le dio un zape en la cabeza.

—Daphnes ya no los estés molestando— gruñó la reina que en ese momento lo alcanzaba.

Zelda volvió a reírse de manera divertida lo cual hizo que el rey sonriera.

—Quiero que vayas con tu madre.

— ¿Qué?, ¿a dónde?, ¿Por qué?

—Quiero hablar con Sir Link a solas.

Sir Link tragó un poco de saliva y se aferró un poco más a Zelda.

—No me tengas miedo hijo, no voy a correrte ni nada de eso.

Entonces sus ojos lo miraron intensamente, ¿hace cuantos años que el rey no le decía hijo? Soltó a la princesa y ella se levantó de un salto para ir con su madre. Ambas se alejaron de manera lenta pero sólo unos cuantos metros, a una distancia desde la cual la princesa Zelda podía vigilar correctamente a su padre, después de todo necesitaba volver a ganarse su confianza.

— ¿Señor?—preguntó él mientras se levantaba.

—Gracias.

Sir Link abrió los ojos como platos.

—¿P..Perdon?

—Gracias por recordarme lo que es luchar por un amor verdadero. Y también por abrirme lo ojos.

—No sé si entiendo— clamó de forma apenada bajando la cabeza.

El rey le dio la espalda y miró hacia el cielo lleno de nubes, blancas y esponjosas, demasiado libres como para viajar con el viento.

—También rompí las reglas.

Nuevamente Sir Link se quedó pensando.

—Pero como ya era rey nadie me detuvo, creo que no fue del todo justo aprovecharme de esa ventaja… pero la amo tanto y desde siempre quise que se quedara a mi lado.

— ¿Se refiere a mi señora la reina?— preguntó con cierta cautela mientras se acercaba.

—Nadie debe saberlo… sólo ella y yo conocemos el secreto. Y usted también, pero va a guardarlo como si nunca hubiera escuchado nada.

Sir Link asintió con la cabeza.

—La razón por la que ella siempre ha sido más madura, más fuerte, más inteligente… no tiene nada fuera de lógica, es porque a su lado yo sigo siendo un chiquillo.

— ¿Qué?

—El rey y la reina siempre van iguales, yo no podía casarme con ella porque me ganaba con tres años. Pero eso no me importo, era rey desde entonces y luché por ella a mi manera.

Sir Link no podía creerlo, miró hacia donde se encontraban Zelda y la reina y no pudo evitar reírse.

—Señor… yo, bueno, Zelda me dijo que nuestra edad no importaba, porque si de verdad lo hiciera no podríamos sentir amor el uno por el otro, y sabe una cosa… la razón por la que hice todo esto es porque le creo.

El rey sonrió a su manera y lo miró con ojos amables como cuando solía ser sólo un niño y en más de una ocasión le había dicho que se sentía orgulloso.

—Seguiré Luchando por Hyrule— clamó de manera sonora mirando hacia el inmenso cielo— pero antes que eso… siempre voy a luchar por Zelda, toda la vida… todas mis vidas.

— ¿Vidas?— preguntó el rey irguiendo una ceja curiosamente.

—Creí que me moría, y entre la oscuridad y el miedo sentí su esencia. De alguna forma sé que no ha sido la primera vez… tal vez me esté volviendo loco pero es algo en lo que creo firmemente.

El soberano soltó una carcajada al tiempo que le acercaba una mano, Sir Link cerró los ojos instintivamente y después sintió como el hombre le revolvía el cabello en la cabeza.

—Eso es muchacho. Sigue hablando de esa manera. De esa forma no me arrepentiré nunca de haberte entregado lo que más amo.

—Sí señor— contestó con su tono de caballero.

—Hablare con el consejo, todavía tenemos que resolver su asunto del exilio, no crea que estaba bromeando, así que mientras tanto no puede salir del castillo.

—No te preocupes yo me encargo de eso— clamó Zelda que en ese momento llegaba hasta su lado.

Abrazó a su Link de manera tierna y él le devolvió el gesto con la mirada.

—Y vas a reparar eso ¿Cierto?— dijo la reina apuntando hacia los pocos restos que quedaban de la muralla del jardín secreto.

—No lo sé, ¿Es necesario Zelda?— preguntó Daphnes de forma curiosa mientras miraba a su hija.

—Sí. Lo es— clamó ella de forma autoritaria.— quiero que mi lugarcito quede igual que antes y también quiero que la muralla de aquel lado sea más alta— dijo de forma divertida mientras apuntaba al lado que daba hacia la ventana que alguna vez los había delatado.

Al rey le escurrió sudor frío por la cabeza y la reina se rio al ver como lo habían metido en un verdadero apuro.

— ¿Qué te parece si mejor clausuramos la ventana?— sugirió con nervios.

Pero Zelda lo miró inquisitivamente. Sir Link rio de forma nerviosa y después le susurró algo al oído mientras la atrapaba entre sus brazos.

—Está bien— dijo ella con resignación pero con una gran sonrisa.— Link todavía te quiere así que considérate afortunado.

— ¿Ha pedido clemencia para mi persona?

—Más de la que necesitas. —dijo mientras tomaba a su prometido de la mano.

Sir Link volvió a sonreírle y la siguió de manera fiel y atenta.

Nuevamente el rey los miró alejarse mientras jugueteaban de manera boba en el camino, la reina a su lado también le tomó la mano y con cariño lo abrazo por la cintura, recordó lo que había visto ese día por la ventana, lo que veía justo ahora y también lo que le había dicho su reina.

Ambos reyes miraron juntos al bonito cielo mientras un sólo pensamiento quedaba escrito en su memoria.

El amor no siempre puede ser Silente, a veces cuando se siente en exceso puede ser un poquito salvaje y alocado.

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Fin.

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Comentarios finales del Fic:

Bieeeeennn ahora si estoy Felizfinalmente despues de bastante, pero bastante tiempo me di a la tarea de corregir este precioso fic, quizas no se note mucho la diferencia respecto con el original, pero al menos esas espantosas flatas de "Horrografia" fueron quitadas en su mayoria. Les recuerdo que tambien pueden encontrar esta historia ahora en Watpad :).

y bueno los dejo con los comentarios finales que habia puesto desde un inicio, iba a borrarlos pero me dio penita, leerlos ed nuevo me ha traido mucha nostalgia, asi que los dejo como un recuerdo bonito de aquella epoca.

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. . . . . ¨***] . . . . .

Debo admitir que me he quedado con la boca abierta, en parte porque llevo cerca de nueve meses en FF y nunca había tenido tantos cometarios por capitulo, la verdad es difícil creer que a tanta gente le haya gustado esta historia, ya saben, porque es más romántica que nada y además tiene muy pocos elementos considerables del juego de Zelda, no hay mazmorras ni monstruos que nos remitan a la saga, solamente tenemos la mención de Link, Zelda y la familia de la princesa (además por supuesto del mismo Hyrule). Aun así literalmente rompió record porque comparado con mis otros fics este tiene más visitas que todos los demás juntos jajaja.

Hay varias cosas de las que me arrepiento [(Y que por fortuna corregi en esta nueva Versión)] pero creo que la más importante tiene que ver con un personaje que se saltó desde los secundarios para convertirse en una protagonista más de esta historia, jaja si de seguro ya lo han atinado, estoy hablando de nuestra queridísima Reina, el punto está en que a estas alturas me hubiera gustado ponerle nombre, al inicio daba por sentado que era "Zelda" ya saben por esa cosa obvia de que todas se llaman de ese modo, y la verdad era lioso decir la Reina Zelda y la Princesa Zelda, sin embargo después de haber pasado por los últimos capítulos me refunfuñe a mí misma porque en realidad no precisamente tenía que ser de ese modo y fue ahí cuando decidí que la línea consanguínea real debería de ser la que estaba del lado de Daphnes y que la reina seria realmente el elemento externo de la familia. Aun así a esas alturas era extraño ponerle un nombre y se quedó hasta el final simplemente siendo La Reina.[(Aunque ahora se las presento nuevamente: se llama Ariane xD igual que la mamá de Zelda en mi fic de TG)]

También me he quedado con las ganas de narrar la historia de la orden de los Caballeros de La Rosa Plateada, porque a decir verdad lo que alcance a rescatar de eso en este fic fue realmente poco, nunca aclare cómo fue que Sir Link llego a Hyrule, Zelda sólo recuerda que desde siempre había estado en el castillo pero eso evidentemente no es cierto xD. Así que bueno es probable que en algún futuro realice una precuela de esto. (es decir, Tal Vez).

Y bueno pues… se acabó y tal como le dije a Pouda creo que me quedo con la zozobra, porque de verdad que no sabía que se sentían así los finales propios :(, es decir, tengo un montón de Fics comenzados (no todos los he publicado), pero solamente a éste le he llegado a poner la palabra Fin.

Realmente me gustaría que me escribieran que piensan de este final, ¿Es bueno?, ¿Malo?, ¿Era lo que esperaban? O si se desilusionaron, ya sé que no llevaba ni cinco capítulos y todos ya querían que asesinara al rey Daphnes jajaja, pero eso hubiera sido muy muy triste, en parte porque la reina lo adora y también porque quería que este fuera un fic más o menos realista (si descontamos al dragón de Ben por supuesto (eso definitivamente no es nada realista xD)).

Supongo que muchos reyes de verdad actuaron así en el pasado pero ¿Cuántos tuvieron a un Sir Link que los salvara? ¿Cuántos se dieron cuenta de que era lo que realmente era correcto? Ese era el verdadero punto al final de esta historia.

Y también otra cosita recuerden… Siempre hay que ver las escenas completas xD

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En cuanto a lo que sigue bueno lo estuve pensando y creo que publicare la primera parte de "Kai" ¿Por qué kai? ¿Qué rayos es eso? Jajaja ¿Alguna vez han leído El Valle de los Lobos? Es un libro realmente espectacular aunque debo confesar que el final… bueno, no es el tipo de final que yo hubiera querido para una historia tan increíblemente acojonante xD, y después de todo esto es fanfiction jajaja, así que me di la libertad de crear una versión libre de la historia, (desde el inicio), realmente libre considerando que lo convertí en un Zelink y que a partir de la segunda parte tiene un montón de cosas del Twilight Princess.

Y bueno a los que hayan leído el libro y se animen a leerla lo único que les pido es que si llegaran a dejar un comentario no le pongan ningún Spoiler ,esto por respeto a los demás lectores.

Una de las cosas que me impulsaron a ponerlo al inicio de la fila fue el hecho de que se parece un poco a éste, es romántico como sólo él sabe jajaja aunque nunca nada va a llegar a ser igual a Amor Silente, al menos no creo que pueda volver a escribir algo como esto, es decir, es único para mi corazoncito y debe ser por eso que dé inicio a fin lo adore tanto.

Sin más por el momento me despido y una vez más "Gracias por haberme acompañado a lo largo de la historia"