Huellas del pasado.
Capitulo uno: Escapando
Una habitación a oscuras, bien amueblada, solitaria a excepción de su único ocupante, una joven de catorce o dieciséis anos, como mucho. Se notaba, en la penumbra, que era de cabellos cortos y piel clara.
¿Qué hacia sola y a oscuras la solitaria ocupante? Se lamentaba de ser débil, de haber nacido con ese Destino. Un apagado y casi continuo sollozo sonaba en la habitación. La joven se escondía entre sus piernas, agazapada sobre su cama. Sabía que no sería la última vez que lloraría, menos por ese hecho. Su vida era cruel y desdichada a ojos suyos y de pocas personas. Justo ella tenía que ser la heredera de una de las familias más importantes de todo Ho no Kuni/Kuni no Ho. Justo su familia tenía que ser de carácter fuerte y de mentalidad fría... y ella era la única hasta la fecha que no lo era.
De pronto, algo captó su atención. Levantó su cabeza y se limpió sus lágrimas en su brazo. Se puso de pie, se calzó unas pantuflas y fue a donde escuchó el ruido, donde ahora se producía un segundo. Era como un leve golpeteo de metal contra el vidrio del ventanal de su cuarto. Con cuidado abrió la cortina y abrió las celosías interiores.
Su rostro se contrajo en sorpresa al ver el rostro de dos personas que conoció aquella mañana, hace ya unos días...
Flash Back
La joven de cabellos cortos se había separado de su familia y escapado con habilidad de los guardaespaldas. Quería un tiempo a solas, entre ella y el día. Se sentó en una banca de madera cuya pintura verde oscura estaba desgastada. Hacia poco que acababa de recibir otro reto de su familia, diciéndole que así no iba a llegar a ningún lado, que era una inútil.
Las lágrimas comenzaron a caer por su rostro y se tapó sus opalinos ojos con las manos, mientras ahogaba un par de sollozos.
-¿Por qué lloras?-preguntó una voz.
De inmediato levantó la cabeza, mientras las lágrimas aún caían. Y se encontró con la mirada consternada de un joven y su perro, y la de un misterioso joven que escondía sus ojos tras lentes circulares negros y parte de su rostro, tras el cuello de su campera gris.
Fin de Flash Back
- Kiba-kun... Shino-kun... -pronunció sorprendida al tiempo que cuidando de no hacer ruido abría la ventana para dejarles paso.- ¿Có-cómo me encontraron?-preguntó sorprendida
-No importa eso ahora, Hinata-chan.- dio como respuesta- Vinimos a buscarte- sentenció
-¿A-a buscarme?- repitió sorprendida aún más
-Hablamos con nuestros superiores y ellos nos permitieron que vengas con nosotros... siempre y cuando tú quieras venir- explicó Shino ante la poca información que brindó su compañero. pronunció sorprendida al tiempo que cuidando de no hacer ruido abría la ventana para dejarles pasopreguntó sorprendidadio como respuestasentenciórepitió sorprendida aún másexplicó Shino ante la poca información que brindó su compañero.
- No podemos dejarte aquí, sufriendo.- dio como excusa Kiba molesto, recordando la charla que mantuvieron...
Flash Back
-Así que te huiste para estar sola.- comentó el castaño cruzado de brazos, luego de escuchar las palabras de Hinata. Estaba sentado al lado de ella, mientras que el misterioso joven estaba de pie.
Por sobre todas las cosas, a Hinata le llamó curiosidad. Las vestimentas del joven confiado que se encontraba sentado a su lado era una campera gris oscura con piel artificial en las mangas y en el borde de la capucha que ocultaba parte de su cabello, dejando ver su flequillo chocolate. Su piel morena estaba pintada con pintura especial roja escarlata. Sus ojos grandes expresivos, llenos de confianza eran de color chocolate. Sobre el cierre de su camperón se encontraba Akamaru, el canino de pequeñas dimensiones, color crema y café. Usaba unos vaqueros negros desgastados, anchos y unas zapatillas deportivas azules oscuras.
En tanto el compañero de Kiba, Shino, tenía el cabello negro, peinado hacia arriba y hacia atrás. Sus rasgados ojos se mantenían ocultos tras aquellos lentes circulares oscuros. Su camperón gris claro de cuello alto cubría la parte inferior de su rostro, de mangas largas. Usaba vaqueros azules, desgastados, anchos y largos, junto a unas zapatillas negras.
-No debiste haberlo hecho.- señaló Shino con voz grave.- Será peor cuando te encuentren...-
Hinata se sonrojó y miró al suelo.
-Nno es la primera vez que huyo de ellos...-dio como excusa mirando al suelo- No me gusta estar con ellos...-
-Pero son tu familia... eres afortunada, aunque sea de tener una- habló Kiba- Hay muchas personas de nuestra edad que no la tienen... sus padres murieron hace tiempo.- Tenía que admitirlo, no le gustaba verla mal a la joven, a pesar que la acababa de conocer le caía demasiado bien.
- Estoy un poco conciente de lo que dices...- murmuró la chica mirando al piso- Pero a veces desearía que mi familia no fuese así...-
-¿Así¿Así como?- inquirió Shino, aunque ya sabía parte de la respuesta.
- Soy Hinata Hyuuga.- expresó ella levantando la cabeza nerviosamente, sin dejar de jugar con sus manos- Heredera de la poderosa familia Hyuuga...-
Kiba lanzó un bufido y Akamaru ladró.
-Me sorprende que lo seas.- expresó segundos después- No pareces ser una de ellos...-
-Lo sé...- murmuró volviendo su vista al suelo- Ellos son...-
-No tienen corazón, son unos insensibles desalmados que...- protestó
-¿Los conoces?-preguntó levantando la vista
Kiba iba a contestar, cuando Shino evitó que hablase demás.
-Solo sabemos rumores.- se limitó a decir.
-Ahm...-Hinata calló unos momentos mientras el viento otoñal soplaba- De cualquier forma, hay veces que preferiría no haber nacido...-expresó triste- Para ellos, solo soy una débil e inútil persona que no merece llevar el apellido Hyuuga.-se lamentó mientras nuevas lagrimas caían.
Ambos jóvenes intercambiaron miradas, por lo que ya llevaban hablando, la chica no se encontraba contenta con su vida, parecía sufrirla, y lo peor era que la joven era les comenzaba a caer muy bien, a pesar de ser tímida, no podían evitar sentir ese sentimiento hacia ella. Sentían que debían protegerla, de alguna manera.
Akamaru distrajo su atención cuando saltó a las piernas de Hinata, sorprendiéndola. Más sorpresa se llevó, aún cuando el canino se puso en dos patas para ponerse a la "altura" de la chica y le ladró como diciendo que no llorara, que ella no era inútil ni débil.
-Dice que no les hagas caso a lo que te digan ellos.- explicó Kiba como si nada
-¿Huh? o.o- expresó Hinata... una cosa era que un perro se te suba encima a las piernas, y otra muy distinta que te conosole- ¿Cómo lo sabes?-
-Ah...o.o...este bueno...-comenzó Kiba poniéndose nervioso- Intuición U-
Fin del Flash Back
Una vez que ya habían entrado a la habitación, Hinata prendió un velador y una luz mortecina iluminó escasamente el lugar. Ambos jóvenes notaron las recientes lágrimas de la chica, quien esperaba que no se dieran cuenta.
-Junta tus cosas.- ordenó Kiba bruscamente- Lleva solo lo que necesites.-
-Ah... sí...- asintió sacando un bolso y abriendo su armario-¿Cómo eludieron a los guardias?- preguntó mientras guardaba parte de su ropa informal.
-Ah... pues tenemos nuestros métodos.-respondió vagamente Kiba.
-Los métodos Shinobi...-murmuró Hinata. Aún le costaba creer que lo que creía era de verdad.
Flash Back
- ô.o- Por primera vez, Hinata desconfió en las palabras dichas por el castaño.- No me estas diciendo la verdad-señaló
-¿Por qué lo dices? U-
-Simplemente creo que me mientes... después de todo, aprendí a saber cuando la gente no me dice la verdad...-habló ya mucho más calmada, acariciando a Akamaru
-¿Quieres saber la verdad?-preguntó Shino
- No quiero obligarlos a que me digan algo que no quieren... no me gustaría meter en problemas a mis amigos...-
-¿Amigos?-repitió Kiba sorprendidos. Hinata cayó cuenta en lo que dijo.
-Ahm...bueno...estee...yo...- la chica dejo de consentir a Akamaru para jugar nerviosamente con sus manos.
-No te preocupes, esta bien así.- sonrió Kiba- ¿Verdad, Akamaru?- preguntó, el canino Asintió con un ladrido afirmativo, luego miro a Shino, quien suspiró antes de hablar.
-Es una buena forma de llamarnos- expresó
Hinata sonrió, ruborizada.
-Y como los amigos no guardan secretos, te diré algo.- expresó contento Kiba abrazando a Hinata, quien se sonrojo aún más.- Pero no te atrevas a decírselo a nadie ¿Lo prometes?-
Hinata asintió, fue entonces que Kiba se acercó al oído de la peliazul y murmuró como si le contase un secreto.
-Shino y yo somos shinobis.- explicó- Venimos de la aldea Oculta entre las hojas...-
Fin del Flash Back
-Más o menos, sí.-afirmó Kiba con las manos en la nuca
-Ah... ya veo.- comentó mientras sonreía-, supongo que me lo explicaran más adelante.- terminó de guardar sus cosas y fue al escritorio y guardó un par de cosas más.- ¿Me llevaran allá?-
-¿Huh?-
- A Konoha... ¿Me llevarán a allí?-preguntó curiosa
-Sí- respondió Shino
Era raro que una joven de su edad todavía creyera en eso. Es decir, las historias de la legendaria Konoha, la aldea secreta de ninjas del país del fuego habían quedado como mitos fantasiosos para contarles a los nenes chiquitos.
Cosas como los Jutsus, las kunoichis, los shinobis, los hokages y el mítico Kyuubi como Sunagakure, el despiadado Shukaku, el Akatsuki y el terrible Orochimaru pertenecían al folclor del país del Fuego, al igual que con los otros tres países.
Era algo de lo que ya no se creía, que nadie tomaba en cuenta. Nadie, creía que fuese cierto, por eso se sorprendieron al ver con la especie de naturalidad que trataba el tema.
La peliazulada iba a decir que solo necesitaba cambiarse y ya estaba lista cuando Shino advirtió serio.
-Alguien se acerca.- Esto dejo helada a Hinata, mientras que Shino y Kiba se posicionaban en frente de la joven, como protegiéndola. Desenfundaron dos kunais cada uno, esperando que la persona no entrase allí.
La puerta de la habitación se abrió lentamente, sorprendiendo a los shinobis, puesto se esperaban todo menos aquello.
Flash Back
Hinata iba a hablar, cuando alguien los interrumpió.
-Al fin te encuentro.- habló un joven a penas un ano mayor que ellos- No deberías escapar así.- el joven de cabellera castaña se fijó en los acompañantes de la su prima y frunció el ceno- Ustedes.- murmuró de forma tal que Hinata no oyó
-Neji-onisan!- exclamó Hinata poniéndose de pie y tomando a Akamaru entre sus brazos.
-¿Lo conoces?-preguntó Kiba, la peliazul asintió
- Es mi primo, Neji Hyuuga.-respondió, aun así Kiba no se tranquilizó y Akamaru no paraba de gruñir.
Neji optó por hacer ignorarlos y se acercó con paso firme a su prima.
-Vamos, tu padre esta preocupado- habló tomándola de un brazo, al tiempo que Akamaru saltaba al suelo y saltaba a los brazos de Kiba
-Espera¿Qué haces?-cuestionó Kiba tomando a Hinata por los hombros- Ellas es libre de hacer lo que quiera!-
-No, no lo es cuando se es una de las herederas de la familia Hyuuga.-sentenció firme mirando a Kiba- Ahora, agradecería que la soltaras.-
Kiba iba a contraatacar, cuando Hinata habló.
-Esta bien, Kiba-kun.- dijo con dulzura si fuese una niña pequeña- Solo espero poder verlos en otra oportunidad, a ti, a Shino-kun y a Akamaru-kun también.-habló sintiéndose más tranquila.- Ustedes me hicieron sentir mucho mejor-sonrió cálidamente- Estaré bien.-
- ¿Segura?- preguntó desconfiado
- Kiba, si dice que esta bien, es porque lo esta.- dijo Shino
- De acuerdo.- bufó Kiba- Hinata-chan si necesitas ayuda, solo llámanos.- agregó; al pasar por al lado de Neji, luego de despedirse, le dijo- Si llegamos a enterarnos que le sucedió algo y tu tienes que ver, ya verás.- advirtió.
Neji no dijo nada, y Hinata no llegó a escuchar claramente las palabras del morocho.
Fin del Flash Back
Quien entró por la puerta fue un conocido que alivio de por momento a Hinata.
-Ya me parecía que había mucho ruido para ser las dos de la mañana.-comentó con una extraña tranquilidad.
-¿También tienes que estar aquí?- bufó Kiba- Falta que aparezcas en mis sueños y terminarás por volverme loco.-
-No te preocupes, eso pasara pronto- aseguro sonriendo-¿Qué hacen aquí?-
-Hn, eso no te interesa.- habló molesto
-Ah... etto...- habló Hinata, Neji la notó detrás de ambos jóvenes y suspiró, cansado
-Hace tres semanas, nos encontramos en el parque con una situación parecida.- comentó caminando mientras veía como guardaban los kunai-¿Qué traman?-
-Son nuestros asuntos, no te incumben- habló molesto Kiba
-Te recuerdo que puedo ponerte en problemas, y no solo a ti.-
-¿De que hablas?-
-Sabes a lo que refiero.-
Kiba gruñó, molestó, mientras que Neji sonrió triunfante.
-Nos dejaron llevar a Hinata-chan a la aldea- dio como explicación Kiba.
-Podrías haberlo dicho y te evitabas semejante perdida de tiempo- dijo sonriendo engreídamente- Déjennos cinco minutos a solas.- pidió, mejor dicho ordenó.
Shino y Kiba intercambiaron miradas con Hinata, y ella asintió. Entonces, ambos salieron por el ventanal, no si antes de que Kiba advirtiera que solo les daría cinco minutos.
Para cuando Hinata se volvió a su primo, él la miraba serio.
-Buena suerte.- dijo- Aunque sé de sobra que la tendrás.-
-Etto... arigato...creo- agradeció ella- Aunque no se si sea lo correcto.
-Verás que sí- aseguró él; se acercó más a su prima y la tomó por los brazos.- Cuídate y no te alejes demasiado de las amistades de esos dos.- aconsejó
-¿Por qué?-preguntó
-La gente ha dejado de creer en los ninjas de Konoha, del país del Fuego.-comenzó- Seguramente, Konoha no será la misma gloriosa aldea de las leyendas falsas.-habló serio, tranquilo.
-Hay algo que me ocultas.- señaló Hinata- ¿Me lo dirás?-
-Con sepas la versión de los demás, recién entonces te lo diré.- dijo, ella asintió.
No se llevaba bien con su primo, pero tampoco se llevaba mal. Casi no se hablaban, no se conocían. A los ojos de la joven, Neji Hyuuga era un ser misterioso y callado, que sabía muchas cosas, pero revelaba pocas.
-No te separes de Kiba y Shino.- aconsejó- Sabrán cuidarte, así que no dudes de ellos.-
-Hai!- asintió
Ya dispuesto a abandonar la habitación y a actuar como si nunca hubiese salido de su habitación, agregó rozando el marco de la puerta de la habitación de su prima;
-Cuídate- deseó dejando perpleja a la misma Hinata.
El tiempo restante, lo usó para cambiarse. Optó por unos desmontables azules, unas zapatillas beige, una remera gris oscura de mangas cortas y una campera azul. Al terminar, el ventanal volvía a sonar. Ella se acercó sin titubear y lo abrió. Kiba se encontraba de cuchillas en el suelo, con Akamaru en su cabeza, mientras que Shino se encontraba detrás de ellos, manteniendo su silencio.
-¿Lista?- preguntó Kiba
Hinata asintió, esbozando una sonrisa dulce.
"Los acordes de una enérgica canción conocida sonaban en mi mente. Sabía que dejaba atrás una vida y comenzaba otra mucho mejor, o al menos así lo esperaba. Me sentía feliz de poder irme de la capital con Kiba y Shino, sentía que en mi interior sentía que podía volar con alas imaginarias."
-Dame el bolso.- pidió Shino.
-Sí- asintió Hinata alcanzándole el objeto pedido.
Antes de que la peliazulada se diese cuenta, Kiba la había tomado por la cintura y la espalda, cargándola.
-Sujétate fuerte.- aconsejó- Saltaremos desde un tercer piso.-
Hinata solo asintió.
"Libre era lo que describía aquel sentimiento. Libertad."
Ambos jóvenes se subieron al borde del balcón y saltaron. En la caída, Kiba soltó un "Yahooo!" Mientras Hinata cerraba los ojos con fuerza y se aferraba más al cuerpo de su compañero, asegurándose de que no se caería.
"Me gustaba sentirme así; me gustaba ser libre."
-Capitulo uno: Escapando: Fin-
Qué les pareció? Espero paciente sus sinceras opiniones, interlectores U
