Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.
Capítulo 6: Trabajar
Los adultos en la habitación miraron de pies a cabeza al joven que tenían enfrente. Ambos notaron lo mucho que había cambiado el ex alquimista en los años en que no lo habían visto.
Hawkeye fue la primera en acercarse sonriendo a saludarlo, mientras pensaba que Winry tenía razón en estar enamorada de él. Edward había madurado y eso se notaba en su semblante, además de su obvio cambio físico. Edward Elric era un chico guapo sin esforzarse, tal como había sido, y seguía siendo, el nuevo General para el cual trabajaba.
- Me alegra mucho verte Edward – dijo sonriente la ahora Mayor Riza Hawkeye – de verdad has crecido mucho desde la última vez que te vimos
- Siiii! – dijo Roy a su lado – ya no eres el enano alquimista.
- ¿A quién llama enano? Soy casi de su estatura! – Ed había madurado, pero seguía odiando que le recordaran que había sido pequeño cuando era aún un adolescente.
- Bueno… Si tú lo dices… Me alegra verte acero – dijo finalmente Roy para tratar de calmar los ánimos – Teníamos una apuesta para saber si volverías o si iríamos al matrimonio de Winry con alguien más en un par de años – sonrió maliciosamente esperando la reacción de Ed
- ¿Es que acaso Winry les ha dicho algo? – Ed sonaba genuinamente preocupado. Era segunda vez en menos de dos horas que alguien le hacía un comentario similar
- Claro que no Edward – dijo Riza, dirigiendo al mismo tiempo una mirada asesina a su jefe – el General sólo está bromeando – aunque ella bien sabía que había ganado la apuesta, ya que siempre quiso creer en que el alquimista volvería con la joven Rockbell
- Ah… - dijo Ed un poco más tranquilo – está bien. El Coronel Armstrong me dijo que usted tenía que hablar conmigo… General – dijo arrastrando maliciosamente la última palabra. Ya se vengaría del mal rato que lo había hecho pasar.
- Así es Acero. Por favor ponte cómodo para que podamos hablar.
Los dos hombres tomaron asiento mientras la Mayor buscaba unos papeles en su escritorio para luego entregárselos a su jefe y tomar asiento al lado del joven Elric.
- Bien Acero – dijo finalmente Mustang – sé que después de todo lo que pasó, no querrás volver al ejército y, por razones de fuerza mayor, no podrás tampoco pertenecer a los alquimistas estatales de campo. Y sé también que tú y tu hermano han estado realizando investigaciones en alquimia y alcaestría que, muy probablemente, sirvan para ayudar a personas que fueron dañadas al experimentar con la creación de quimeras. ¿Me equivoco?
- Tiene razón en todo lo que ha dicho – Ed estaba serio. Tenía muchas dudas acerca del tinte de la conversación que mantenía con Mustang.
- Muy bien. Entonces tengo una propuesta para ti y Alphonse – dijo sin titubear, y luego agregó - ayer hable con tu hermano y le pareció bien, pero no aceptará si tú no lo haces.
Ed pensó un momento antes de asentir para que el General prosiguiera. Si Al había dicho que le parecía bien ¿quién era él para debatirla? Su hermano siempre había sido el más sabio de entre los dos.
- Quiero que sigas siendo parte del equipo de alquimistas estatales, pero ahora dedicado en un cien por ciento a la investigación, sobre todo por el hecho de que ya no puedes usar la alquimia. Tú hermano también será incluido en el ejército bajo las mismas condiciones – guardó silencio un momento para que Edward asimilara la idea y luego prosiguió – ambos quedarán bajo mis órdenes exclusivas o de la Mayor Hawkeye – miró a Riza a su lado y esta asintió – y quedará por escrito que nunca podrán ser asignados al campo de batalla, a menos que ustedes se ofrezcan de voluntarios, claro está
- ¿Por qué querríamos hacer algo como eso? – Preguntó Ed - ¿Cuál es el truco? Usted debe ganar algo con esto
- No hay truco – respondió y sonrió – sólo tendrán que poner todas sus investigaciones al servicio del país – y dijo antes de que el joven replicara – pero no se les asignará ninguna investigación, sino que ustedes decidirán que investigar. Es lo menos que podemos hacer después de todo lo que ustedes hicieron por el país.
Ed estaba un poco sorprendido. Nunca espero algo como esto. Mustang siguió tentándolo.
- Además, tendrán un presupuesto ilimitado de investigación y recibirán una compensación anual por su trabajo, equivalente al salario de un Teniente Coronel. Eso es mucho dinero - y aquí venía la estocada final – y no querrás que tu futura esposa pague por todos tus gastos por siempre
- ¿Futura…? – Ed se sonrojó furiosamente al pensar en Winry convertida en su esposa, y luego cayó en la última frase de Mustang – Claro que no!
- Entonces Acero… ¿Qué me dices?
Extendió en su escritorio el contrato y un bolígrafo, así como su antiguo reloj de plata, el símbolo de los alquimistas estatales. Edward lo pensó un minuto y luego se repitió que si Alphonse había llamado al Coro… General, y había aceptado ¿quién rayos era él para debatirlo?
Tomó el bolígrafo y firmó. Aceptó el reloj de plata y dijo finalmente antes de salir:
- Gracias… A ambos.
Los adultos sólo sonrieron, felices de haber aliviado un poco la carga del joven que les salvó la vida a todos.
Hola! Ese Mustang... Mmmm... presiento que algo está tramando...
Pero aún no puedo decirlo jijiji... Prometo que esta parte será importante para lo que tengo pensado para más adelante.
Nos vemos en otro capítulo!
