Corrector Yui Upgrade ver. 2.0.11
Capítulo 4: El final de un día
Acto 14: La guerra de los doce correctores
La gente huyó despavorida del escenario donde se realizaba el evento artístico, por un espontáneo incendio. Haruna se detuvo en seco y le hizo notar a Yui lo que sucedía en el tablado. Un grupo de chicas incluida Ai, estaban rodeadas por grandes insectos envueltos en llamas.
(¿Que son esas cosas?), Se preguntaba la joven del lunar para si misma. Retrocedió cubriendo con los brazos a sus compañeras sin poder quitar la vista a la bizarra criatura frente a ella.
"Traje elemental, ¡Descarga milagrosa!", Profirió Haruna para efectuar su transformación. En un instante, la líder corrector apareció y de un salto trató de rescatar a las estudiantes de MSI, cuando una llovizna cayó en el lugar, dejando a los insectos sin su coraza flamígera.
Uno de los artrópodos se lanzó contra sus presas, pero su salto fue cortado a la mitad, unas poderosas garras de halcón que lo sujetaron por el exoesqueleto.
"¡Corrector, Iniciar YA!", Corrector Haruna disparó su estela de estrellas azuladas que borraron a los dos moths que amenazaban a su amiga y compañía.
"¿Estás bien?", Preguntó Anty al aterrizar junto a las asustadas chicas.
"¿Que es lo que está pasando?", Preguntó asombrada la ex corrector de cabello negro.
"Se tratan de virus. Una nueva clase de virus.", Ecco se hizo presente también.
"¿¡Virus dices!"
"No te preocupes, nosotros nos encargaremos.", Dijo Corrector Haruna en tono tranquilizante., "Llévate a tus amigas a un lugar seguro."
La joven actriz asintió moviendo la cabeza, y se dispuso a evacuar a las chicas que la acompañaban.
"¡Amigos!", El halcón de un momento atarás voló sobre los correctores y los llamó con la voz de Follow. "Hay núcleos de Shock y de Moth por todo el lugar. ¡Tenemos que ayudar a las otras personas a salir de aquí!"
*¡Corrector Haruna!*, El llamado de Control alertó a todos. *Hay problemas en Ueno. Necesitamos tu apoyo para detener un ataque masivo, IR está conmigo, pero no es suficiente para lo que está pasando...*
"¿Qué? ¿También están allá?", Anty se mostró sorprendida por la noticia.
"¿Qué vamos a hacer? Sólo Haruna puede iniciar a los virus.", Ecco se consternó.
"¡No es así! También yo estoy aquí.", El hada electrónica de uniforme rosa se presentó ante sus ex compañeros.
"¡Corrector Yui!", Las piezas de software no pudieron menos que alegrarse inmensamente por ver a su amiga otra vez. Luego de dedicar una sonrisa a los presentes, aunque nublada por una mirada triste, se dirigió a la líder, "Corrector Haruna, yo me encargaré de los virus aquí. Tú ayuda a Control y a IR."
"Gracias, lo haré.", Dijo la líder conforme.
*¡Correctores!*, Era Inukai quien emitía el nuevo llamado. *Algo está sucediendo en la torre de Tokio. Perdimos el contacto con Paz. Synchro está demasiado lejos para ayudarlo si es que está en problemas.*
Todos intercambiaron miradas. ¿Quien reforzaría al viejo corrector?, ¿Acaso habría aún más ataques en el sitio?
"¡Yo iré a buscarlo!", Ofreció Yui.
"Tenemos que eliminar la invasión de aquí antes.", Observó la software de cabello esmeralda.
"¡Corrector Yui puede ir a dónde haga falta! Para eso regresé." La señorita Shinosaki intervino a la vez que llegaba. Respiraba agitada, seguramente por haber vuelto corriendo.
"¡Que bueno! ¿Vas a estar con nosotros, Corrector Ai?", Yui se entusiasmó por la presencia de su amiga.
"Me separé de las demás en cuanto pude y regresé.", La joven de ojos púrpura metió la mano debajo de la camisa rala que vestía como disfraz y sacó su ComCon negro. "Nunca me olvido de esto.", comentó.
"¡Traje elemental! ¡Descarga milagrosa!", La tercera corrector humana se alistó para la batalla. Una vez más pelearía al lado de todos.
"¡No perdamos más tiempo!, Corrector Yui, busca a Paz entonces. Yo voy por Control e I.R.", Fueron las órdenes de la chica de cabello rosa.
"!Nosotros controlaremos a los virus de aquí!", Dijo Anty a la recién llegada, "Nuestros poderes serán suficientes, sólo tienes que aprender cómo enfrentarlos."
Las otras dos humanas volaron a toda velocidad para reforzar a los demás guardianes de software.
En un espacio oculto, Mike no daba crédito a lo que veía. Aquellas dos escandalosas mujeres y la chica más bella del mundo eran parte de los legendarios correctores de la RedCom. En cuanto los héroes se dispersaron, el chico dejó su escondite y se dispuso a seguir a la guardiana de uniforme negro.
En el cuartel general de los correctores, Jerome Harrison aflojó su corbata mientras, miraba nervioso el monitor frente a él. "Señores, no quiero alarmarlos, pero surgió un cuarto ataque."
"Jamás esperé que esto sucediera.", William Tristan estaba muy alterado. Tecleaba frenéticamente en su computadora tratando de identificar el origen de cada uno de los ataques usando para ello los radares que su colega británico había instalado., "Cuatro ataques en la red. Tres virales y una irregularidad en la torre."
"¿Los atacantes habrán neutralizado nuestra antena?", Preguntó el científico inglés, más para sí que para sus acompañantes.
"La antena está operando. Es algo diferente lo que está pasando. No son virus los que están en la torre.", Afirmó Inukai que revisaba los códigos en su pantalla.
"¿¡Hay manifestaciones nuevas, Jerome!", Preguntó el estadounidense sin despegar la vista de su equipo.
"¡Tres apariciones nuevas! ¡Está fuera de control!", Jerome miró a su compañero. "William, a este ritmo, las correctoras humanas no van a poder detenerlos a todos. Tenemos que enviar toda la ayuda que podamos. Deberiamos enviar al Software Nueve."
"No podemos hacerlo y lo sabes. Aún no es su momento. El código está completo, pero la criogenia virtual aún no ha finalizado. Conoces el peligro de interrumpirlo en este instante.", replicó Tristan con expresión dura.
"Es un riesgo que debemos correr.", El hombre de gafas estaba muy intranquilo por la situación. La solución era reforzar a las humanas, únicas capaces de detener a los virus por el método de inicio.
"¡El tiempo!", El científico rubio dijo a su jefe. "Profesor, usted mencionó que en una situación como ésta, sincronizó los tiempos reales y de la red para frenar la epidemia del bogles. Puede.."
"Temo que no puedo hacerlo.", Negó el jefe humano. "Mi autoridad está limitada a la RedCom de este país. La Red Urbana está fuera de mis posibilidades."
"¡William! ¡Esto no puede seguir así! ¡Tenemos que enviarla ahora mismo!"
El programador vio un reporte de más brotes virales en la red. De un salto se puso en pie y del cuello de su camisa sacó una cadena de la que pendía una llave. Se alejó de su escritorio con el ornamento en las manos. (Perdóname no quisiera lanzarte al mundo de esta manera.)
En la red urbana, Ueno era una zona de desastre. Estatuas de samuráis, soldados y animales cobraban vida y destruían toda construcción en pie. Se abrian paso por entre los árboles de forma violenta. Los visitantes habían huido y en el lugar sólo Control e I.R. trataban de entretener a los monumentos infectados, a fin de evitar que salieran del perímetro y empeoraran la situación. Control distraía a sus oponentes confundiéndolos con su velocidad e I.R. empleando su nueva facultad de auto instalación, activó su poder prismático, adquiriendo el poder de la súper fuerza. Su anatomía no permitía más acciones que lanzarse contra el enemigo para derribarlo.
"¿Dónde estará Corrector Haruna?" Se preguntó el mapache cibernético.
"No te apresures I.R., deberá llegar en cualquier momento.", exclamó Control escabulléndose entre las espadas de dos guerreros de piedra.
"¡Espero que sea muy pronto!" El diminuto guardián señaló en dirección de la espalda de su líder: Una hilera de samuráis armados con katanas y lanzas se acercaban a las dos piezas de software. Los dos programas se alistaron para enfrentarlos, aunque no estaban seguros de cómo lograrlo por la diferencia numérica.
"¡Corrector!, !Mega Iniciar, YA!", Una lluvia de diminutas estrellas azul agua cubrió al ejercito contaminado de virus informáticos. En instantes, las figuras guerreras permanecieron inmóviles y regresaron a su estado original como estatuas inanimadas.
"¡Eso! ¡Eso es el..!" I.R. miraba asombrado a la recién llegada Haruna cuyo traje elemental destellaba en tonos metálicos.
"Hola amigos, me extrañaron?" Saludo Haruna a sus compañeros virtuales.
"¡Tu nuevo poder es increíble!", reconoció Control.
El grupo evadió el ataque de una estatua más con un salto. Estando en el aire, Corrector Haruna volvió a emitir su comando, eliminando sin problema al nucleo viral.
Súbitamente, Control arrastro a su compañera para sacarla del camino de un grupo de aves ornamentales infectadas por el virus.
La corrector de cabello rosado procedió a reparar los programas con su poder, aunque también se dio cuenta de que aún le esperaba una ardua tarea por delante.
En otro sitio
Al mismo tiempo, Corrector Yui llegaba volando al observatorio de la torre de Tokio. Lo sospechoso era lo desierto del sitio, dado lo populoso que solía ser. No había nadie a la vista y todo era silencio. La chica de pelo castaño se dio a la tarea de localizar a Paz. Decidió subir por medio del ascensor.
(Paz, ¿en qué problema estarás, amigo?), Pensaba el hada electrónica.
*Ding* la campanilla anunció la llegada al nivel tope de la torre. Las luces estaban apagadas y en general se respiraba un ambiente gélido. La joven se acercó a una puerta doble. Empujo las dos compuertas para abrirlas, pero estas no se movieron. En un segundo intento, las sacudio sin resultados.
*Clang**BADOSH*
Las puertas se estremecieron violentamente asustando a la corrector solitaria. Estaba encerrada en el pasillo. Sus únicas salidas eran el portal frente a ella y el ascensor que usara antes. La muchacha buscaría otro acceso por la parte exterior.
*CRASH*
"Qué esta...", Un grupo de personas derribó las puertas ante la mirada atónita de nuestra amiga. Instintivamente, ella retrocedió, y manteniendo la distancia observó que aquellos individuos tenían algo fuera de lo común. Las miradas se centraban en la figura de la adolescente.
"¿Qué es lo que pasa?", Atinó a preguntar la guardiana.
"¡GRRAAA!" Uno del grupo grito y corrió en dirección a la chica, levantó uno de sus puños en clara intención de agredirla. Yui reaccionó y emprendió la carrera de huída. La horda de gente comenzó a perseguirla. El espacio para correr pronto se terminó, dejando a la atemorizada jovencita acorralada ante las puertas del ascensor.
De espalda a la puerta, la mano enguantada de la niña buscaba torpemente los botones del servicio. Ocho siniestras personas se acercaban amenazadoramente contra ella., "¿Qué les sucede? ¡Díganmelo!" Preguntó asustada la chiquilla. Sin embargo, el grupo no parecía que fuera a responderle.
Repentinamente una cortina de humo invadió el corredor. Yui sintió un fuerte tirón por la cintura. Cuando pudo darse cuenta de lo que sucedía, notó que alguien la cargaba. Levanto la cara y descubrió con alegría que se trataba del corrector de cabello púrpura.
"¡Synchro!"
"¡Yui! Que bueno qué estás de regreso."
"Eh... Yo..."
"¡Vamos! Ya no podrán salir.", Paz interrumpió a la joven. Con un ligero empujón la instó a seguirlos en la misma dirección que Yui siguiera antes."Me da gusto que vinieras a ayudarnos."
"¿Ya sabes que le sucede a esa gente, amigo?" Preguntó el guerrero.
"El Profesor Inukai debe estar investigándolo ahora. De un momento a otro, todos se comportaron de forma extraña. Lo preocupante fue que además estaban agresivos. Muchas personas fueron lastimadas en el observatorio por estos humanos. Al principio pensamos que se trataba de vándalos, pero cuando en la base supieron de esto, descubrieron que hay algo que los fuerza a comportarse de esta manera. Logré engañarlos para encerrarlos aquí arriba, desde entonces han tratado de salir de la torre, pero no debemos dejarlos ir hasta saber con exactitud qué tienen.
"Has estado muy ocupado entonces...", Agregó Synchro. "¿Qué es lo que haremos mientras el profesor nos tiene noticias?
"Tenemos que contener a estas personas hasta saber cómo ayudarlos. Será como vigilar un corral."
"Pero las ovejas no intentan liquidarte, ¿o sí?", Comentó el ex lobo con sarcasmo.
Al mismo tiempo,
Corrector Ai volaba en medio del parque Ueno con cierto nerviosismo. Amaba ser una correctora y en esta ocasión lucharía por un fin común, junto a sus amigos virtuales y humanos.
Observó que uno de esos virus con aspecto de pelota negra con anillos azules deambulaba sola, por lo que le pareció un objetivo fácil.
"¡Corrector!, ¡Iniciar Ya!", La estela de estrellas violeta salió disparada del báculo de la tercera corrector humana, pero el ataque fue absorbido por la barrera de luz de la criatura.
"¿Qué? ¿Cómo pudo esquivarlo?"
"No, no lo esquivó.", Intervino Anty, "Estos virus son inmunes al inicio regular.", Ecco cruzó al vuelo frente a la joven de uniforme negro.
"Primero tienes que neutralizar su barrera así:", El menor de las piezas de software invocó el poder de la naturaleza para crear un torrente de lluvia que bañó a dos moths, eliminando la protección de fuego de estos., "¡Ahora son tuyos!"
"¡Corrector, iniciar YA!", La tercera Corrector repitió su procedimiento. Los dos insectos fueron borrados al instante.
"A estos otros debes manejarlos así:", Anty lanzó una turbulencia que inmovilizó al shock. "¡Hazlo ahora, Corrector Ai!"
Una vez más la joven de pelo negro disparó sobre el virus. Un problema menos.
De pronto, un montón de moths y shocks surgieron de las arboledas y como enjambre, se lanzaron contra el equipo de guardianes. Los tres correctores de software se enfrascaron en una fuerte batalla contra los virus, en un intercambio de ataques y evasiones. En un parpadeo, un apretado grupo de programas virales acarrearon a Ecco por el viento. El joven corrector no tenía muchas opciones frente a los shock. Ninguno de sus compañeros advirtió que el muchacho era conducido a un cubo que se disponía en el cielo. Éste era ensamblado por núcleos de pops.
Ecco no descubrió la trampa, hasta que estuvo atrapado en ella. Anty fue la primera en notar la situación del pequeño.
"¡Muchachos!, ¡Ecco está atrapado!", Tras el aviso de la mujer de cabello verde, Follow aún con su forma de gran halcón, se arrojó al rescate de su compañero. En el instante que el robusto corrector embistió la geometría, una descarga eléctrica hizo rebotar al guardián. El polimorfo cayó lentamente gracias a una ventisca que invocó Anty.
Una vez que su amigo estuvo a salvo, Anty recurrió a su poder de predicción para calcular cómo sacar al jovenzuelo antes de que el súper virus iniciara su acción. Dos núcleos moth y dos shock se dirigieron a la caja virtual para activar la mortífera emboscada.
La correctora adivina lanzó un furioso torbellino que detuvo momentáneamente a los programas eléctricos.
"¡Corrector Ai: Debemos impedir que esas criaturas se acerquen al cubo!", Exclamó la mujer. "De lo contrario, Ecco estará perdido."
La adolescente se apresuró para eliminar a los shock debilitados. Aunque al mismo tiempo debía evitar a los moth que la acosaban. En ese instante, Follow seriamente afectado por el impacto de shock, sólo pudo transformarse en un zorro para esquivar a los virales centrados en él.
Los virus eléctricos al verse impedidos de llegar a su objetivo, cambiaron su estrategia y se dispersaron al rededor de sus enemigas. Las féminas confundidas se alistaron para una ofensiva. Para su sorpresa, las esferas negras emitieron desde su mismo lugar un gran relámpago, el cual se disolvió en el cubo donde Ecco estuviera atrapado.
La trampa áerea se activó y se pudo escuchar un grito de dolor emergiendo desde adentro. El jovencito estaba siendo dañado por el súper virus.
La correctora del lunar imaginaba lo que estaba pasando y voló rápidamente para salvar al cautivo. Desgraciadamente, en su imprudente acción, dos nucleos moth la interceptaron, Ai fue herida por las navajas de los insectos llameantesm precipitándose hasta la copa de un árbol.
Súbitamente, Anty vió cómo un cable surgía disparado de abajo y se asía de una de las paredes de la celda que retenía a Ecco. El filamento se tensó en un violento tirón y el muro pops fue arrancado del cubo, las tres murallas restantes se resquebrajaron. Miles de fragmentos cayeron al piso junto con el niño.
Anty estaba muy lejos para agarrarlo. Pero recuperó el aliento cuando descubrió que Turbo corría al encuentro del chiquillo. El pendiente apenas le permitió notar que más virus se unían a su persecusión.
"Hmp", Bjorn en su traje de defensa, atrapó el cuerpo del pequeño Ecco. "Estás más liviano de lo que pareces, niño."
"Tú.. Turbo...", Alcanzó a decir el software. "Te debo dos ahora..."
"Ni lo menciones, chico.", Aprovechando la distracción de los virus revoloteando por los aires, el varón corría con el chico en brazos y lo ocultó junto al tronco de un árbol.
"Aquí vas a estar a salvo. La ayuda está por llegar.", El humano mentía, pero quería tranquilizar al jovencito. Turbo se asomó por un lado del tronco y notó que una persona corría con largo tubo en las manos y se dirigía al lugar donde varios núcleos shock revoloteaban. "¿Pero qué %/#$ está haciendo ese loco?", El piloto apresuró la carrera tanto como pudo, para detener al estudiante que estaba por cometer un gravísimo error.
"¿¡Qué crees que estás haciendo, idiota!" Exclamó el hombre al mismo tiempo que arrebató la improvisada arma de las manos de Mike Hiragisawa.
"¡OYE ESTÚPIDO! ¿QUÉ TE PASA? ¿NO VES QUE VOY A SALVAR A UNO DE LOS TUYOS?", gritoneó Mike furioso.
"¿Alucinas, inútil? ¿Sabes lo que va a pasar cuando toques a una de esas cosas con esto? ¿No te diste cuenta de que son eléctricos?", Regañó Turbo.
"¡Con tubo o sin él iré por ella!", Y sin esperar más, el colegial corrió al lugar donde su querida chica había caído.
"¿¡A dónde vas, enano!", El guardián de lentes rojizos quiso detener al civil antes de que fuera lastimado. Faltando pocos metros para llegar al sitio, un fire moth embistió a Mike. Justo en el instante que el bicho saltaba, una poderosa pinza lo capturó por el cuello. El joven Hiragisawa escuchó claramente el crujido de la cabeza del insecto. Nuevamente Turbo empleaba el cable del que su guante especial estaba dotado. Para ese momento, había dejado de ser una simple herramienta para convertirse en otra arma.
"¡Oye, tú!, ¡Déjate de eso!, ¡Te vas a-", El cuarto corrector humano continuó la persecución, pero no se dio cuenta de que un núcleo shock se le aproximó por la espalda y descargó todo su poder contra él. Turbo cayó semi inconsciente y con el cuerpo entumecido. El ataque de aquel virus negro lo dejó inmovilizado.
Cerca de ahí,
Anty estaba en el límite. Le era imposible enfrentar a los moth y únicamente podía evitar su ataque. Deseaba que los demás estuvieran ahí para ayudarlas, pero sabía que en ese momento todos libraban una guerra; y en ese frente, la batalla estaba perdida.
"¡Corrector, Erradicar YA!", Una voz desconocida estremeció los alrededores, una lluvia de diamantes se precipitó sobre la hilera de virus que agredía a la mujer de pelo esmeralda. Tanto los shock, como fire moths, fueron desintegrados aún con sus escudos elementales puestos.
"¡Corrector, Erradicar YA!", Las criaturas que seguían a Follow fueron eliminadas también. Anty, Follow y Mike miraban atónitos al cielo, donde una figura de gran dimensión obstruía parcialmente la luz del sol. Ninguno de los presentes pudo distinguir el aspecto de la rescatadora, pero de algo no cabía duda: Se trataba de la nueva corrector y acababa de salvarlos a todos. Su poder estaba muy lejos del alcance del resto, incluida Haruna. La misteriosa figura se disparó por los cielos, dejando a los correctores en el parque aún asombrados.
Follow dejó su refugio y se dirigió a buscar a Turbo que seguía en el piso. Anty ayudó a Mike para bajar a Ai de en medio del follaje.
"¡Turbo! Estás bien?", Preguntó el corrector de tierra. "¡Perdón por no ayudarte antes!, Yo-"
"Voy a... sobrevivir... Por desgracia...", dijo el conductor esbozando una dolorosa sonrisa. "El niño... Está...", El muchacho agitó ligeramente la mano tratando de enseñar la dirección en que estaba su compañero.
Follow aceptó la petición del humano, y se dirigió a buscar al corrector de agua. Al volver, Ecco exclamaba emocionado a sus compañeros, "¿Vieron cómo eliminaron a todos esos virus? ¡No me digan que no fue increíble!"
"¿Cómo estarán los otros?", Se cuestionó la adivina.
"Deben estar en la pelea todavía.", Dedujo Ecco. "Por eso la nueva corrector se alejó tan rápido."
Mientras se hacían conjeturas, Mike llevaba tironeando a Corrector Turbo por los hombros. "Estás pesado, tío."
"Te dije... que me dejaras aquí...", Contestó el corrector humano casi murmurando. "El... gordito... me ayudará... luego."
"Ah. Como sea.", El estudiante siguió con su tarea. "De todas formas te debo una por quitarme al bicho ese de encima."
"Eres... un obstinado. Debiste... dejarnos... el rescate a nosotros."
"¿Y qué querías que hiciera? Ai estaba en peligro. No iba a quedarme de brazos cruzados."
El conductor dejó caer la cabeza hacía atrás y miró fijamente a Mike., "¿Ai dices...?"
"Ella estaba actuando hace rato en este parque. ¿Que no está con ustedes?"
"Pregúntalo... a... los otros. Yo jamás... la había visto... Entonces ¿tú la... estabas viendo antes... de qué todo esto... sucediera?"
"Sí, así pasó."
No se intercambiaron más comentarios entre los dos muchachos. Turbo, Ecco y Ai fueron llevados al megane de éste primero.
"Llamemos al profesor Inukai para saber la situación.", Dijo Anty.
"Cherry, llama a la base." Ordenó el hombre a su ayudante. Encubierto por sus anteojos, miraba atentamente a la correctora que descansaba a lado suyo. Después observó al otro chico, para descubrir que no le quitaba la mirada de encima.
*¡Muchachos! Qué bueno que están a salvo,*, dijo el científico desde los comunicadores. *Estuvieron bajo un ataque muy intenso. Corrector Ai, muchas gracias por ayudarnos en esta pelea.*
"No ha sido nada, Profesor. ¿Qué hay de mis amigas?"
"Corrector Haruna, Control e I.R. detuvieron el ataque en Ueno y ya están en camino de ayudar a Yui, Synchro y Paz. Perdimos todo contacto con ellos."
"Ustedes también deberían ir.", Sugirió Turbo.
"Si, hagámoslo. Ya me siento mucho mejor." Dijo el corrector de tierra.
"Adelantate, Follow.", Anty recogió al chico de agua del auto, "Llevaré a Ecco a la base. No creo que esté en condiciones de combatir otra vez."
"No es necesario que me cargues, Anty. Puedo esperar con ellos.", dijo Ecco refiriéndose a los humanos.
"Turbo y Corrector Ai necesitan atención especial. Por eso tenemos que dejarlos.", comentó la mujer de cabello esmeralda.
"...Es verdad. Si no hay más remedio, me iré contigo.", concluyó el jovencito resignado., "Gracias de nuevo por salvarme, Corrector Turbo."
"Está bien, que... tengan suerte.", Fue la despedida del conductor.
Los correctores de software emprendieron el vuelo para luego separarse en distintas direcciones. En cuanto los guardianes virtuales se alejaron, el chico de visera roja le dijo a Hiragizawa que esperaba fuera del carro: "Muchacho, es hora de que termines tu trabajo. Ve a buscar ayuda para ella. Nosotros no debemos moverla de aquí, ¿entiendes?"
Mike se dio a la tarea, aunque no muy convencido. Pasó un minuto después de que el chico se alejara, y Bjorn empezó a hablar con su acompañante. "Que pequeño es el mundo, ¿no te parece?"
"¿Qué quieres decir?", respondió ella dejando notar el cansancio en su voz.
"Me gustó mucho tu actuación", Continuó el piloto.
"¿Cómo...?, ¿Tú sabes cuál es mi identidad verdadera?", Ai abrió desmesuradamente los ojos.
"Tu secreto estará a salvo conmigo. Y creo que también con él.", el conductor estaba refiriéndose a Mike. "No esperé que tú también estuvieras metida en todo esto."
"¿Pero cómo supiste quién soy? ¿Acaso te lo dijeron los correctores o las chicas?", insistió la chica del lunar.
"Ahora lo comprenderás...", El piloto levantó el brazo y procedió a quitarse el visor que cubría sus ojos. En cuanto la joven pudo ver su cara completa, estrechó el brazo de él.
"¡E... Eres Bjorn!, ¿Pero qué haces aquí?", Con lágrimas asomándose en sus ojos, la chica del lunar apoyó la cabeza en el hombro del muchacho."
"No hagas eso. Tienes quemaduras en todo el cuerpo, ta vas a lastimar.", A pesar del momento, el conductor hablaba sin inmutar su tono regular. "Ai, perdóname, pero debo dejarte aquí mismo."
"¿Qué dices? Pero ¿el auxilio...?"
"Pedí la ayuda para ti. Envié al mocoso para poder hablar contigo. No tardará en regresar y aún hay trabajo pendiente en esa torre, debo averiguar de qué se trata.", El auriga salió del auto y con un intenso dolor en los músculos se dispuso a cargar a su amiga. "Dime si te lastimo."
Con cuidado, Corrector Turbo llevó en brazos a la adolescente hasta una banca donde la depositó con delicadeza.
"Quítate el disfraz o vas a levantar sospechas.", recomendó.
La chica lanzó una sonrisa cándida. "Pero date la vuelta antes, pervertido."
Él obedeció, "¡Oye...!"
Turbo volvió a colocarse la protección sobre los ojos y caminó al megane. "Me voy. Cuídate, Ai."
"Oy..." La chica no pudo hablar ya. No sabía la forma de llamarlo. Turbo abordó el automóvil y arrancó el motor del automóvil. Pronto el vehículo se perdió de vista y la muchacha se quedó mirando al cielo reflexiva.
En camino a la Torre de Tokio,
"Cherry, comunícame a la base.", Indicó Turbo a su ayudante. La mascota virtual repitió su peculiar sonido y en unos instantes, la imagen de Jerome apareció en el tablero.
*Turbo. Vi te llevaste una buena sacudida, ¿Cómo te sientes?*
"Tengo todos los músculos dormidos y cualquier movimiento me parte el alma. ¿Cómo va todo en la torre de Tokio?"
*No lo sabemos. No tenemos contacto con los demás desde el momento en que llegaron allá.*
"¿Pudo sucederles algo malo?"
*Es lo que no queremos pensar. Ve con mucha precaución. Recuerda que no tienes poderes como los demás.*
"Sí, ya me di cuenta de que me hicieron medio inútil. Oye, dime algo: ¿Las señales de los chavos se perdieron estando dentro de la torre?"
*Fue mientras se aproximaban.*, observó el científico.
"¿Te puedo pedir un favor, tío...?", solicitó Bjorn.
Al terminar la comunicación, el científico inglés hizo varios movimientos en su computadora.
"¿Qué te dijo el muchacho, Jerome?", Preguntó Inukai intrigado.
"Tiene una idea de lo que está pasando ahí adentro. Dice que -"
Un timbre interrumpió al británico. En la pantalla de su equipo se desplegaba la imagen de un teléfono con la leyenda 'Llamada en espera'. El hombre se colocó una diadema y respondió., "¿Diga?"
*¿Puedes verme en el monitor?*, Era la voz de Turbo.
"Déjame ver... No. ¿Dónde te encuentras?"
*Me estacioné junto a un teléfono frente a la torre. Parece que el enemigo se esforzó para cortar nuestras comunicaciones, pero no cortaron las líneas internas del sitio. Por lo menos, esta cosa funciona."
"¿Puedes ver algo desde donde estás?", intervino el profesor.
*Pues no mucho...*
"Dile a CS que te enseñe cómo activar el sensor térmico de tu visor.", Ordenó el director.
*Enseguida.*, El conductor hizo la consulta a su auxiliar. Momentos después, el chico continuó la charla. *Hay movimientos en la cima de la torre, sí. Voy a acercarme.*
"Turbo, dime si-", La línea emitía el tono de corte. "...Se fue."
"No hay nada más que podamos hacer.", dijo Mototsugu., "Tenemos que esperar otra llamada, al menos encontramos la forma de enterarnos."
Pasaron casi diez minutos, cuando el timbre sonó de nueva cuenta.
"¿Turbo?", Contestó Harrison.
*Conseguí un móvil en el vestíbulo. Uno de los elevadores está inútil. Sigo sin poder distinguir algo. Aquí está todo desierto. Lo peor de todo es que Cherry dejó de responder.*
"¿Cómo que dejó de responder?", interrogó Inukai., "CS está programada para operar bajo las condiciones más extremas y usa una codificación de nivel bajo..."
"¡Una antena!", Jerome saltó. "¡Deben estar usando una antena de intervención!"
"¿Pero qué está sucediendo mientras con nuestros correctores?", inquirió William.
*Sólo hay una manera de averiguarlo.*, mencionó Bjorn, *Tengo que llegar a donde están los demás. Ó mejor aún, localizar esa antena y eliminarla.*
"¿Puedes hacerlo, Bjorn?"
*Lo voy a intentar. Si no lo consigo, búsquense un camionero la próxima vez.*
Dentro de la Torre,
En esos momentos, hasta Follow estaba sudando copiosamente y su cansancio era evidente, al igual que sucedía con sus compañeros, quienes trataban de contener la estampida humana que buscaba la manera de escapar del piso de la torre. Lucían cual zombies, y sus agresiones eran más violentas a cada intento.
Control y Synchro eran los más lastimados por escudar a las dos humanas presentes.
"¡Paz! ¿Lograste algún contacto con el cuartel general?", Preguntó el líder del grupo.
"Ya intenté todo, pero no he conseguido comunicarme.", Paz se notaba también cansado.
"¿Dónde estará corrector nueve?", Se preguntó Follow en voz alta.
"¿Cómo dices, amigo?", I.R. se mostró asombrado por lo que su colega acababa de decir. "¿Ya liberaron al corrector nueve?."
"Ella fue quien nos salvó hace un rato.", continuó el robusto software, al momento en que uno de los cuasi zombies forcejeaba con él.
En ese mismo piso, al final del corredor, la campanilla del elevador sonó, pero las puertas no se abrieron.
"Qué sorpresa.", Anunció Turbo a su interlocutor por el teléfono.
*¿Qué pasa, Turbo?*, Preguntó el creador de los correctores.
"Las puertas están soldadas en el último piso."
*¿Qué te dice el sensor térmico?*, Instó Inukai.
"Aquí sí veo a muchas personas. Parece que estuvieran peleando."
*Son los nuestros.*, Afirmó Jerome a su jefe.
"No podré ayudar a los demás, a cambio buscaré la antena, ¿Les parece?"
*Pero ¿cómo piensas llegar a la cúspide si el ascensor está bloqueado?*, cuestionó Inukai.
El conductor volteó al techo., "Señores: Sólo averigüen qué tengo que hacer con las antenas, ¿sí?" *Beep* La comunicación finalizó nuevamente.
Bjorn accionó el freno del elevador y de un salto, abrió la compuerta de emergencias ubicada en el techo. Con un esfuerzo tremendo, por el estado de su cuerpo, se colgó del borde de la ventanilla y salió al túnel vertical, donde se apreciaba el mecanismo hidráulico débilmente iluminado por las rendijas de una ventila.
El conductor empleó su cable para escalar hasta la abertura. Derribó la parrilla con una patada y se deslizó por el ducto. Anduvo pecho en tierra cerca de diez metros hasta el final, donde tiró otra alambrada.
Apareció justamente en el techo del área de transmisiones a 300 metros de altura, donde para su desgracia, el viento soplaba inmisericorde. Avanzando a gatas, se sujetó de las tuberías que recorrían el piso. Lentamente, el auriga llegó hasta la escalinata de mano que ascendía a la punta. Era una zona segura. Otra vez, el celular llamaría al cuartel de los correctores.
"¿Jerome? Estoy en la punta de la torre. ¿Ya sabes qué busco?"
Taisha subió por el armazón sujetando el teléfono portátil con los dientes, analizando uno a uno los discos de comunicaciones. Dos de ellos no aparecían en las especificaciones del doctor Harrison. El primero era el radar que su propio bando había instalado días atrás y era reconocible porque él mismo colocó equipo similar en la R.U.M. de América antes.
*Asegúrate de que no esté conectado, o te vas a llevar otra sacudida.*, Advirtió el británico. Siguiendo las instrucciones del informático, Bjorn revisó el equipo y con su cuchillo empezó a desmantelar la antena. La caja del aparato quedó al descubierto. El chico arrancó cables, placas y los lanzó al vacío.
En la base de los correctores, los monitores de las computadoras mostraron las posiciones de las piezas de software y de las humanas nuevamente.
"¡Lo consiguió!, ¡Tenemos los enlaces!", Exclamó Harrison.
"¿Control, Paz, pueden escucharme?", Llamó Inukai.
*¡Profesor Inukai!*, Respondió el guardián mayor del grupo. "Hemos tratado de llamarlos sin éxito."
"¿Cuál es su situación?"
*Un gran número de personas estaban fuera de control, su actitud era agresiva, no respondían al diálogo. Tenían una expresión peculiar, su mirada era como distante.*
"¿Lograron detenerlos?", inquirió el Director.
*Se trata de humanos, así que no pudimos hacer nada contra ellos. Procuramos mantenerlos aislados hasta conocer las causas de su estado. Hace un instante, todos cayeron desmayados.*
Inukai y su ayudante intercambiaron una mirada de desconcierto.
"¿Puede tratarse de un virus no clasificado?", Sugirió Jerome. Corrector Turbo que seguía al habla y escuchó todo, dio inmediatamente respuesta a la interrogante del inglés:
*Doctor, por lo que oí, no se trata de ningún virus.*
"¿Entonces de qué se trata, Turbo? ¿Tú lo sabes?"...
Dos horas después,
Haruna y Yui llegaban al hospital en busca de su amiga Ai. El sitio tenía una intensa actividad por todas las emergencias suscitadas a causa del ataque viral masivo. Afortunadamente la señorita Shinosaki estaba disponible para visitas. Las dos muchachas se sorprendieron al encontrarse a Mike Hiragisawa en la misma estancia.
"Ah.. Superior Hiragisawa."
"¿Qué hay?", Contestó el chico que estaba sentado en una silla al lado de la chica del lunar. Por algún motivo, él se veía inquieto. Ella estaba protegida con vendajes. Tan sólo miraba al techo, lucía aburrida y no pudo menos que alegrarse al ver llegar a sus dos mejores amigas.
"¡Yui, Haruna! Gracias por venir."
El varón se levantó de su asiento, y se dirigió a la puerta, sabía que necesitaban hablar en privado., "Ya que tienes compañía, me voy.", Mike abandonó el cuarto. Cuando las jóvenes estuvieron seguras de que no las oían, iniciaron la plática que necesitaban.
"Nos preocupamos mucho por ti, cuando Follow nos dijo que los virus te golpearon.", Dijo Haruna con las manos en el pecho.
"No es tan malo. Dentro de unas horas me llevarán a una salida y dejaré la RedCom."
"¿Qué hacia aquel muchacho aquí?", Preguntó la trigueña por el superior.
"Él me acompañó en la ambulancia. Debió hacerlo cuando vio que no tenía conocidos cerca."
"Follow nos dijo que te dejaron con Turbo, ¿Dónde está él?", Continuó la chica de ojos azules.
"¿Se llama Turbo entonces? Bueno, él me dejó en el parque para que me rescatara la ambulancia. Dijo que iría a la torre para averiguar qué sucedía."
"¡Pero ese tonto ni siquiera apareció! ¿O sea que te dejó abandonada estando herida?", El tono de Yui empezaba a elevarse en una clara molestia.
"Ustedes no lo vieron, porque él estuvo en la azotea.", Anty se integró a la conversación cuando entró en el cuarto. Llevaba puesto un traje negro con un collar y portaba un bolso en las manos., "Él y la gente en el cuartel descubrieron la clave del problema en la torre de Tokio. Hizo un buen trabajo a pesar del daño que sufrió."
"¿Entonces él nos salvó el día?", Preguntó con una discreta sonrisa orgullosa la chica en cama.
"Puedes decir que así fue.", Dijo la mujer encogiéndose de hombros, y luego se dirigió a las trigueña y la convaleciente, "Ai, Yui, el profesor Inukai me pidió agradecerles en nombre de todos por la ayuda que nos brindaron hoy. El trabajo hubiera sido mucho más complicado de no ser por ustedes.", Anty finalizó su frase inclinándose ante el trío de colegialas.
Yui pidió permiso para salir un momento. Haruna sabía lo que pasaba en el interior de su compañera al verla salir cabizbaja. Ai no tenía la menor idea, pero presintió que algo que ella ignoraba estaba sucediendo.
"Haruna... ¿Qué sucede con Yui? ¿Por qué...?"
Las dos correctores restantes se miraron indecisas y Anty empezó a relatar los sucesos de las últimas semanas a la convaleciente. El único ojo visible de Ai reflejaba la gran tristeza que le causaba esa dolorosa situación por la que pasaba su amiga.
"¿Saben? La crisis por la que está pasando me recuerda a mí misma. No podemos evitar que se sienta culpable por lo de Rescue, pero... tal vez si pudiéramos ayudarla a superarlo..."
Las tres mujeres se concentraron en una breve charla. El tópico era de sumo interés para todas.
Una hora más tarde, las dos adolescentes se despedían de su amiga actriz. Sería transportada a una salida de la R.U.M. y dejaría la realidad virtual.
A lo lejos también Mike Hiragisawa observaba a las niñas pero no se atrevió a aproximarse, por más que lo anhelara.
La señorita Manami se comportaba como una niña llorona, cuando sus dos alumnas extraviadas reaparecieron, después de la alarma global dentro de la red. Ambas se encontraban bien y se reintegraron con sus grupos, inventando una historia simple sobre dónde y qué habían estado haciendo durante la situación de emergencia.
Después de la tormenta, vino la calma. Se determinó que la visita a la bahía de Odaiba aún se podía realizar.
Era el final del día. Haruna estaba satisfecha dentro de su corazón por la victoria que obtuvieran esa tarde. Su expresión contrastaba con la de su amiga trigueña. Yui Kasuga por una parte también estaba a gusto por haber ganado la contienda, pero dentro de sus sentimientos conflictuaba la nostalgia por sus ahora distantes ex compañeros. También le preocupaba la salud de Ai. Akiko y Reiko trataron de animarla con una charla respecto a los próximos días.
La bahía de Odaiba se caracteriza por sus magníficas vistas vespertinas, adornadas con la iluminación de los puentes que cortan el canal. Entre estos destaca el Puente Arcoiris.
En cada uno de los equipos conformados por los amigos de Yui faltaba un miembro. Haruna y Takashi se escabulleron del resto del grupo y siguiendo los planes que hubieran preparado antes, disfrutaban del momento juntos como pareja.
"No es cierto...", Susurró ella a su acompañante.
"¿No me lo crees?", Takashi estaba sentado al lado de ella. La señorita Kisaragi tenía la cabeza recargada en el hombro de él.
"Y si no me hubieras encontrado ¿Que habrías hecho?", preguntó Haruna en voz baja.
"Morirme, tal vez."
"No digas cosas como esa, me asustas..."
"Entonces tú tampoco lo hagas, tontita..."
A pocos pasos de donde estaban ellos, una voz electrónica preguntó, *¿A dónde va?*, era C.S. que llamaba por el ComCon a su jefe, que se levantaba de la banca detrás de los dos románticos estudiantes y caminaba a su carro.
"¿No estás oyendo toda esa cursileria, ardilla? Me enfermaré." Respondió Bjorn hablando discretamente hacia la pulsera.
*¡Hey! ¿Que nunca le dijo algo así a sus novias cuando era un estudiante?*, Preguntó pícaramente la auxiliar virtual.
"Mujer tenías que ser...", Bjorn agitó la cabeza en actitud de negativa.
*No podemos dejarlos así nada más, nos encargaron vigilar a Haruna Kisaragi todo el tiempo.*. insistió la ardilla virtual.
"Puedo cuidarla desde el automóvil. No tengo que escuchar esa plática. Me ordenaron ser su niñera, no su chaperón.", concluyó Bjorn conforme se acercaba a su preciado megane azul.
En el barandal, a orillas del rio, los sentimientos estaban a flor de piel. Takashi y Haruna por un lado. Por otro, Akiko miraba decepcionada a Hiragisawa que resultó muy frío con ella y de hecho con todos. Mike estaba como ausente pensando en la persona que tanto llamó su atención. Por supuesto que era Ai. Yui contemplaba las dos caras de la moneda en lo que al noviazgo refería: por un lado Haruna y Takashi y por el otro su amiga Reiko completamente sola. El pleito que sostuvo con Ichitaro fue mucho más fuerte de lo que parecía.
"¿Estás bien?", preguntó Ichitaro a Ireto. Estaban a cierta distancia del resto de sus compañeros. El muchacho más alto seguía observando con recelo en la dirección donde Akiko y Mike se encontraban. Llevaba en la mano una lata de café que le había invitado su amigo de anteojos, pero solo jugaba a agitarla entre sus dedos sin beber.
"Creo que sí...", Ireto bajó la mirada hacia sus pies y continuó, "Perdóname, amigo. Es mi culpa que hallas tenido tantos problemas, luego de que los hiciera seguirme para alejar a Mike."
"Nah, no te disculpes. Es normal que te preocuparas por Akiko cuando empezó a mirar al superior Hiragisawa. No tiene nada de raro sentirse celoso alguna vez. Al menos ahora sabemos que al superior no parece interesarle Yanagi.", replicó sereno el chico de gafas.
"Pero por haberme ayudado, Takashi peleó con Haruna y luego Reiko y tú rompieron..."
"Te repito que no es tu culpa. Tan solo mira a Takashi, debe estar reconciliándose con Kisaragi ahora. Sobre Reiko... a decir verdad, ahora me siento liberado. Ella es alguien difícil de comprender, así que pienso que no resultaría de todas formas."
Entonces, Ichitaro recorrió la vista hacia Yui. Por un momento sintió como si el cabello de ella brillara más de lo habitual con la luz crepusculina del sol, y en especial su figura le inspiró un poco de nostalgia, de alguna manera presentía la sensación de soledad que ella estaba experimentando y no pudo evitar identificarse con ella. Finalmente mencionó, "Pienso que... debería pensar en nuevas oportunidades..."
En el cuartel general de los correctores,
Jerome e Inukai se encargaban de curar las heridas que las piezas de software adquirieran en la batalla. Súbitamente, William Tristan ingresó en la sala de chat, con un montón de documentos en la mano. Se veía agitado y transpiraba a chorros.
"William, ¿qué pasa?", preguntó Jerome preocupado por el aspecto de su amigo.
"Miren esto: Estuve analizando los eventos del día y ya tengo los resultados de la investigación."
"¿Qué descubriste?", Inukai se acercó a su ayudante con la mirada llena de curiosidad.
"Los virus que aparecieron en Zojoji son exactamente los mismos que hemos venido confrontando desde hace días, pero estos fueron modificados. Las personas contra las que vamos pueden mejorar su arsenal. Tuvimos suerte esta vez; la próxima no sabemos que pueda pasar...
…Basándome en la información que nos dio Turbo, las personas de la torre pudieron haber consumido una especie de droga, y por cómo se dieron las cosas, determinamos que la antena que se destruyó era su mando a distancia.
Sobre el tercer caso en Ueno, pienso que es un tema en especial preocupante."
"¿Pero cómo es eso, Doctor, si Corrector Haruna los derrotó sin problemas?", observó I.R.
"Sí, pudo detenerlos con cierta facilidad, porque ese código de virus ya lo habían enfrentado antes.", dictaminó William.
"¿Qué clase de código es, doctor Tristan?, ¡Dígalo!", Urgió Control.
"Se trata nada menos que del virus Bogles..."
La promesa del primer amor devolverá la sonrisa a la triste faz que aún llora en silencio. ¿Puede un corazón reanimado alzarse con una blanca bandera y hacer la paz con aquel a quien llegara a odiar? En el próximo episodio de Corrector Yui Upgrade: "Bjorn conoce a Yui."
