Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.
Capítulo 8: Hablar
Edward estaba embelesado observándola así que no supo en qué momento se sonrojó. Winry estaba hermosa y era lo único en lo que podía pensar. Vestía un vestido blanco que le llegaba a las rodillas, unas botas bajas de color café y la chaqueta que usó el día en que se despidió de él en la estación de trenes y que él le había regalado unos días antes. Llevaba su cabello largo, recogido hacia el lado derecho, tal como lo usaba su madre. Se reprendió mentalmente por no haber vuelto antes.
Winry no estaba en mejores condiciones que Ed. Frente a ella e inmóvil, estaba el chico que había estado esperando por años. Se sorprendió a si misma analizando de pies a cabeza al muchacho y se sonrojó de inmediato. Vestía muy parecido a cuando se fue, excepto que en vez de camisa, traía sólo una camiseta negra debajo de su abrigo. Traía su cabello amarrado tal y como cuando se fue y entonces pensó lo mismo que la Mayor Hawkeye: Edward era y se veía apuesto sin siquiera proponérselo.
El chico no sabía cómo debía actuar y si su cuerpo – pasmado por la ansiedad – respondería a sus órdenes cuando decidiera que hacer. "¿Qué se supone que debería hacer? ¿Qué es lo correcto en esta situación?". Estaba pasmado. Ninguna de sus cavilaciones anteriores lo había preparado para lo que estaba sintiendo en este minuto al estar a menos de cinco metros de su… ¿Novia? ¿Amiga? No lo sabía… No lo había aclarado aún...
Winry, sin saber mucho que hacer o que decir, decidió dejarse llevar por lo que su instinto y su corazón le gritaban y comenzó a avanzar y a bajar por la escalera en la entrada de la casa. A medida que se acercaba, las dudas dieron paso a una determinación que ni ella sabía que tenía. "O actúo o nos quedaremos aquí de pie todo el día", se dijo, antes de detenerse frente a él.
Edward la vio acercarse sin decir nada y empezó a ponerse más nervioso a medida que la rubia acortaba la distancia. Seguía tenso y sin saber qué hacer. Cuando ella se detuvo frente a él y la vio sonreír y con unos pequeños indicios de lágrimas asomando en sus ojos, al fin decidió que debía arriesgarse y mostrarse vulnerable, aunque fuese rechazado. Así, dejó caer sus maletas al suelo y, sonriendo cálidamente, extendió sus brazos a la chica…
Al ver a Ed extender los brazos hacía ella, no pudo reprimir las lágrimas que se asomaban, acortó tambaleantemente la distancia que los separaba y, sin pensarlo, se estiró, se paró de puntillas y lo abrazó por el cuello.
Ed fue feliz entonces. No lo había rechazado. Había aceptado su titubeante abrazo y era mejor de lo que nunca esperó. La abrazó por la cintura maldiciéndose por haberse ido. Al momento de tenerla así, junto a él, sintió la necesidad de abrazarla con todas sus fuerzas y, escondiendo su cara en el espacio entre el cuello y el hombro de la chica, aspiró su aroma tanto como quiso. Ese era su hogar, justo al lado de ella.
- Winry… yo…
La chica se perdió en sus sentimientos y en sus sensaciones en el momento en el que Ed habló y soltó su cálido aliento en su cuello. Deseo besarlo, pero se reprimió un poco más.
- Ni siquiera te atrevas a decir algo – dijo directamente y lo abrazó con más fuerza.
Ed rió por lo bajo. "Esa es mi chica", pensó, y al instante se dio cuenta de lo posesivo de su pensamiento.
Sin decir nada, fueron separando un poco sus rostros, pero sin separarse del todo, rozando delicadamente sus mejillas en el proceso. Era angustiante y a la vez emocionante para ambos el proceso. Nunca habían estado así de cerca y, cuando sus miradas al fin se encontraron y sintieron el roce de sus narices y del aliento cálido del otro, supieron que era lo que seguía.
Poco a poco se acercaron y, cuando Winry cerró sus ojos, Edward supo que ya no tendría que esperar más para besar a la chica que había amado desde que era un niño.
Primero fue un beso lento, el primero de ambos, por lo que fue inexperto e inocente en muchos sentidos, pero para Winry fue perfecto. Al fin su príncipe azul estaba besándola y eso era todo lo que importaba.
Para Ed era como estar en su paraíso personal. Sus labios eran suaves, tal como siempre los había imaginado. Se separó de ella sólo un segundo para tomar aire y sonreír como un bobo y volvió a besarla, ahora un poco más profunda y apasionadamente y la abrazó tan fuerte como su instinto de no herirla se lo permitía.
- Bienvenido a casa – dijo Winry cuando al fin se separaron
- Gracias – dijo Ed, aún sin poder creer lo que había pasado
Ninguno dijo nada más y siguieron abrazados por un rato. "A veces hablar está de más", pensó Pinako, quien los observaba desde la terraza de su casa en Rizenbul
Espero que les agrade este capítulo. Tarde en actualizar ya que esta escena era especial para mi. Tal vez por eso quedó tan corta, ya que quería que este momento fuese perfecto y que todo se centrara en sensaciones, nada más. Todo primer beso debe ser así y tuve esta imagen en mi cabeza por mucho tiempo.
Trataré de actualizar más seguido, ya tengo varios episodios listos para publicar.
Agradezco sus comentarios!
