Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.


Capítulo 11: Soñar

Pinako había hecho un muy buen trabajo despejando de herramientas la habitación que usualmente ocupaban los pacientes, para que Ed pasara ahí la noche. Mañana, le dijo al chico, arreglarían la habitación que usaría él y Alphonse de forma definitiva.

Ya era media noche y Ed, aunque ya estaba tirado de espaldas en la cama y con la habitación a oscuras, no conseguía conciliar el sueño. Había sido un día lleno de emociones y su cerebro no quería apagarse, sino que seguía reviviendo y procesando todo lo sucedido, desde que descendió del tren hasta el beso que había compartido con Winry unos momentos atrás. Seguía sonriendo como un bobo mientras observaba el techo de la habitación.

Cerró los ojos tratando de dormir y, sin querer, recordó lo que todos le habían insinuado acerca de los pretendientes que había tenido Winry en esos dos años en que él estuvo en el Oeste. Se revolvió el flequillo con ambas manos en señal de exasperación. Lo mejor, pensó, era levantarse e ir por un vaso de agua para calmarse.

Se levantó y salió de su habitación provisoria con rumbo a la cocina, pero algo en su interior lo obligó a detenerse frente a la habitación de Winry.

Quería verla dormir. Realmente la había extrañado demasiado.

Abrió lentamente la puerta, sonrojándose más y más a medida que lo hacía. Se calmaría sólo con verla dormir, no obstante ella no estaba ahí y su cama no mostraba signos de que siquiera se hubiese acostado.

Se detuvo un minuto a pensar y decidió que, si ella no estaba en su habitación, lo más probable era que estuviese en el taller y no se equivocó.

Al entrar en el taller pudo ver como la muchacha estaba absorta en su trabajo. Se acercó lentamente y asomó su cara por encima del hombro de ella para ver que la tenía tan concentrada. Era su nueva pierna, estaba seguro.

- ¿Qué haces trabajando aún? – Preguntó de pronto, haciendo que la chica diera un respingo del susto – Es muy tarde, ya deberías estar dormida – dijo sonriendo al ver la cara de susto de Winry

- ¿Por qué rayos entras sin avisar? – Claramente la había asustado, se levantó para encararlo - ¿Es qué no sabes tocar?

- No me respondiste. ¿Por qué aún no has ido a dormir? – dijo en tono más severo. No le gustaba que Winry se saltara las horas de sueño.

- ¿Uh? Es que quería terminar la pierna que te estaba haciendo lo más pronto posible – agachó la cabeza y bajó su tono de voz – debes estar incómodo con el automail que tienes… ya tiene demasiado tiempo

Ella seguía preocupándose por él como nadie en el mundo. Amaba a esa chica. Sería un idiota si no lo hiciera, pensó.

- Tonta – dijo acercándose para tomarla de los hombros – no dejes de dormir por eso – y sonrió formidablemente

- De acuerdo – Ed sonreía de un modo tan especial que ella no fue capaz de contradecirlo – por cierto ¿Cómo sabes que aún no voy a dormir y cómo sabías que estaba aquí? ¿Fuiste a espiarme a mi habitación? – lo miró maliciosamente esperando que Ed se pusiera nervioso, lo que, obviamente, consiguió de inmediato

- Es-es-que-que-yo-pu-pues… - se sonrojó furiosamente. No tenía como explicar lo que había pasado por su cabeza. Ni él lo tenía muy claro.

Winry amaba verlo así de nervioso. Ese era Ed en realidad. En el fondo él seguía siendo un niño.

- Mañana me lo contarás – dijo sonriendo luego de un momento. Ya había hecho sufrir a Edward lo suficiente por un día – ahora creo que es mejor que vamos a dormir.

Ed asintió y se encaminaron escaleras arriba para ir a sus habitaciones, pero antes de que el muchacho pudiera darle las buenas noches e ir a su habitación, Winry lo tomó de la mano, lo acercó a ella y le dijo muy bajito mientras miraba el suelo:

- Ed ¿quieres… quedarte conmigo… esta noche? – su sonrojo abarcaba toda su cara y esperaba desde el fondo de su corazón que el chico no la rechazara. Observó al muchacho y se dio cuenta de que éste se encontraba tanto o más sonrojado que ella (si es que se podía) y mostraba claras señales de nerviosismo. Winry supo de inmediato lo que su "amigo" estaba pensando – No te imagines cosas – le dijo mirándolo a los ojos – es sólo que… - nuevamente bajó la mirada y Ed se calmó para escucharla – te extrañe mucho y por mucho tiempo y… no quiero separarme de ti y… no quiero extrañarte… aunque sé que estarás en la habitación de al lado y… - no sabía que decir, sentía que hablaba incoherencias

- Si quiero – dijo Edward de pronto – quiero quedarme contigo – bajó la vista sonrojado al igual que Winry al decir esto.

Winry levantó su rostro al escucharlo y le sonrió. Ambos, tomados de la mano, entraron en la habitación de ella para descansar juntos al fin. Ed vestía un pantalón largo de pijama y su tradicional camiseta sin mangas, pero Winry aún vestía su ropa para trabajar así que tuvo que ir a cambiarse. Ed se sentó en la cama y se soltó el cabello mientras esperaba a que la chica volviera y se quedó boquiabierto cuando ella entró en la habitación, esta vez vistiendo una larga camiseta que llegaba hasta la mitad de sus muslos y que caía de uno de sus hombros y traía su cabello suelto. Cada vez que pensaba que Winry no podía verse más hermosa, ella lo sorprendía. Ella rodeó la cama y se recostó en el lado contrario a donde estaba Edward.

- ¿No vas a dormir? – preguntó la chica, sacando a Edward de su ensoñación.

- ¿Uh? Si – dijo finalmente para luego recostarse al lado de la chica.

Ambos estaban nerviosos y se podía notar en el ambiente. Nuevamente, fue Winry la que tomó la iniciativa y se acercó para recostarse en el pecho del chico a su izquierda y abrazarlo.

- Winry…

- Dime Ed…

- Sé que tal vez no me creerás pero – tomó un poco de aire, debía clamarse – te extrañe mucho… más de lo que imaginas – dijo finalmente mientras la acercaba más a él con su brazo derecho y tomaba su rostro con su mano izquierda para hacer que lo mirara directamente

- ¿Por qué no habría de creerte? – dijo ella mirándolo a los ojos. Al instante se perdió en ellos y sintió que podría estar toda la vida así y hacer todo lo que él le pidiera con tan solo mirarla fijamente

- No lo sé… - fue acercándose poco a poco hasta quedar con su nariz pegada a la de ella. Sus pensamientos se volvieron entonces inconexos. Era increíble el magnetismo que ejercían esos ojos azules sobre él desde que era un niño, con la diferencia de que ahora no tenía que controlarse.

- Eres un tonto – le dijo al tiempo que sonreía – yo también te extrañé mucho – y acortó la distancia que los separaba.

Se besaron por un rato, separándose cada tanto para respirar. Ed acariciaba a Winry delicadamente, disfrutando de un roce que hasta ese momento sólo había imaginado. Si piel era suave y su aroma exquisito. Winry disfrutaba a su vez de acariciar a Ed tanto como siempre quiso, pasando sus manos por sus fuertes brazos y por su cálido cuello.

Continuaron así por una rato más hasta que ambos se quedaron dormidos. Durmieron abrazados y con sus rostros muy juntos. Uno al lado del otro. Tal y como lo habían soñado un millón de veces antes.

Pero ningún sueño supera a la realidad ¿o no?


Wow! Realmente me costó un poco este capítulo, pero quería que ellos tuvieran un buen cierre para el día de su reencuentro así que hice lo que pude. Espero que les guste.

Muchas gracias a todos por los comentarios! Trataré de actualizar por lo menos una vez a la semana si es que los estudios no me liquidan antes :D

Un beso grande!