Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.
Capítulo 12: Pedir
Alphonse había pasado gran parte de las últimas horas ordenando su equipaje y sus documentos, por lo que ahora, cuando ya era de madrugada, el cansancio comenzó a pasarle la cuenta.
Los rayos del sol comenzaban poco a poco a asomarse por la ventana de la habitación del palacio imperial de Xing que utilizaba cada vez que se asentaba para ordenar sus ideas antes de seguir viajando. Era su punto de descanso y reflexión y, cuando miró hacia su cama, recordó el porqué.
Cada vez que partía de viaje más hacia el Este, sentía en su interior que volvería a aquel palacio. Poco a poco se había encariñado con la pequeña princesa de Xing, Mei Chang. Al principio era sólo una gran amistad. Ella era sólo un poco menor que él (apenas un par de años), pero sentía que no era correcto crearle ni crearse a sí mismo sentimientos que lo llevaran a idealizar una relación más estrecha que la que ya tenían.
No fue hasta que se encontró llamándola dos o tres veces por semana cuando estaba fuera de Xing, que se dio cuenta que no había servido de nada el tratar de controlar sus sentimientos. Al parecer, el menor de los Elric se había enamorado de la linda jovencita que lo recibía con una hermosa sonrisa cada vez que él volvía y que se mostraba dispuesta a ayudarlo en su investigación cuando él lo necesitara.
Recordaba todo esto mientras, esbozando una cálida sonrisa, la observaba dormir en su cama.
Ella, al saber que Alphonse volvería a Amestris, se había ofrecido a ayudarlo a empacar y a clasificar sus documentos. Ya lo había ayudado a aclarar muchas cosas durante sus investigaciones ya que, a su corta edad, la princesa era una gran conocedora de la ciencia de la Alcaestría. Se había quedado con él esa noche ayudándolo pero el sueño la venció y se quedó dormida mientras examinaba unos libros. Alphonse la cargó hasta su cama y la dejó dormir mientras él avanzaba con su labor.
Mientras la observaba, notó como ella comenzaba a abrir sus ojos sin mucho ánimo.
- ¿Hace cuánto me dormí? – preguntó aún sin despertar del todo
- Sólo hace unos cuantos minutos – en realidad llevaba un par de horas durmiendo, pero ya lo había ayudado demasiado por un día y necesitaba descansar – vuelve a dormir.
Mei se sentó en la cama aún un poco adormecida. No quería perderse ni un minuto de estar con Alphonse. Después de todo, no sabía cuándo volvería a verlo o si volvería a verlo.
- Estoy bien – dijo con voz un poco triste – debo ayudarte para que puedas partir pronto… como querías.
Alphonse se sintió de pronto culpable. Ella estaba triste y él sabía que en sus manos estaba la solución. Con él tiempo había aprendido a notar la tristeza en el rostro de la jovencita cuando él partía. Era el mismo rostro que tenía Winry al mirar a Ed cuando este se marchaba.
- Mei... – le habló de pronto - ¿Quieres venir conmigo? – se sonrojo de inmediato. Él era el más maduro de los hermanos alquimistas, pero en el campo de las relaciones y de los sentimientos no era más experto que su hermano mayor – Me gustaría que vinieras conmigo
La joven princesa se sonrojo de inmediato y abrió sus ojos tanto como pudo. "De verdad estaba hablando de mi", recordó de pronto el momento en que lo escuchó hablando solo.
- ¿Lo dices en serio Alphonse? ¿De verdad quieres que vaya contigo? – no cabía en su felicidad y sólo quería gritarle un "SI", pero quería asegurarse de que no fuese su mente engañándola
- Claro que es en serio – respondió sonriente – has sido mi compañera en esta investigación y… además… - bajó su mirada antes de continuar – además… no quiero separarme de ti aún.
Las palabras tomaron por sorpresa a Mei. Su querido Alphonse no quería separarse de ella y una luz de esperanza surgió en su interior. "Tal vez él si me quiere", pensó.
Se abalanzó contra Al dándole tiempo a este sólo para que la abrazara. Nada lo salvó del golpe al caer.
- Siiiiii! Quiero ir contigo! – de pronto se puso de pie y gritó – Aaaaahhh! Eso significa que debo preparar mi equipaje y que debo avisarle a Ling que saldré de viaje – su semblante se tornó lúgubre de pronto. Su medio hermano solía ser muy sobreprotector a veces… Bueno… Casi siempre.
Salió entonces de la habitación balbuceando cosas que Al no pudo captar y sonrió de medio lado. Esa chica sí que era especial. Era todo lo contrario a él. Era un torbellino y él era sólo una suave brisa, en lo que a sus personalidades se refería. Pero como dicen, los opuestos suelen atraerse.
"Tal vez sea así… Para mi hermano y para Winry eso si aplicó", pensó mientras sonreía alegre de que la chica a la que amaba no se hubiera negado a su petición de acompañarlo.
Hola a todos!
Muchas gracias por los comentarios que me han dejado. De verdad me animan mucho a seguir.
Este capítulo es una de las cápsulas que introduciré en la historia para ayudar a su desarrollo, pronto introduciré a más personajes, espero que les agrade :D
Saludos a todos y espero volver pronto (si los estudios y el trabajo no me matan antes jejeje)
