Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.


Capítulo 13: Despertar

Winry empezó a abrir sus ojos justo en el momento en que las primeras luces del alba comenzaron a entrar por su ventana. Había dormido mejor que en muchas noches en los últimos años, casi desde antes que sus padres se fueran a la guerra, con la sensación de que todo estaba en su correcto lugar y que ella podía descansar tranquila.

En el instante en que quiso voltearse contra la ventana para seguir durmiendo, recordó el porqué de su sensación. Ed estaba dormido a su lado, presionando su fuerte pecho contra la espalda de ella. Había colocado su brazo derecho de forma que la cabeza de Winry descansaba sobre este y con su brazo izquierdo la mantenía aprisionada. Incluso su pierna de metal estaba enredada en las de ella. Winry sonrió. Era como si, aún dormido, Ed tratara de que protegerla.

Sentía su aliento cálido en su cuello y pensó en que bien había valido la pena la espera si esa iba a ser su forma de despertar todos los días.

Poco a poco fue girándose para quedar frente a él. Costó al principio porque, al parecer, Ed en su ensoñación creía que Winry se escaparía. Soltó un poco su agarre cuando notó que ella sólo pretendía voltearse, pero volvió a abrazarla con fuerza, esta vez rozando las piernas de la chica con sus manos en el proceso y subiendo su camiseta lo suficiente como para dejarlas descansar sobre su cintura. Piel con piel.

Por suerte para ella, había tenido la genial idea de usar pantaloncillos sobre la ropa interior, por lo que esta no quedaría al descubierto cuando se levantara, pero aun así, se sonrojo furiosamente cuando sintió las manos de Ed acariciarla y amoldarse a la forma de sus cintura. Era la primera vez que se sentía así. Era extraño.

Sin pensarlo mucho y con sus sentidos embotados por las emociones que la embargaban y el sueño que aún tenía, se atrevió a abrazar al muchacho que estaba ahora frente a ella y, lentamente, deslizó sus manos por la espalda y el pecho del chico, debajo de la camiseta que lo cubría. Ed gimió de inmediato.

Él había notado que su compañera había despertado, pero quería seguir disfrutando de su calidez un poco más. Al sentir que ella se giraba hacía sí, no pensó demasiado y simplemente recorrió lentamente la piel que había a su paso y quedó maravillado con la hermosa figura que su tacto le mostró para alimentar su imaginación. Lo que no esperaba era que, estando consiente, Winry se atraviese a seguir sus pasos. Sentir sus manos suaves paseando por su pecho y espalda era mejor de lo que había imaginado y no pudo reprimir su gemido de aprobación.

Edward comenzó lentamente a abrir sus ojos mientras en su rostro se formaba una amplia sonrisa. La primera imagen que vio fue a Winry sonrojada con sus ojos aún un poco adormecidos. Supo entonces que esa era la imagen que quería ver por el resto de su vida. Quería que esos hermosos ojos azules lo vieran sólo a él apenas se abrieran en las mañanas. No permitiría que nadie tuviera ese privilegio. Aunque él no lo mereciera, era algo que planeaba conservar sólo para él.

Winry pensó sólo en que amaba esos hermosos ojos color oro. Edward era perfecto. Su rostro había madurado lo suficiente para que pareciera un hombre, pero conservando la calidez propia de un niño. Su cuerpo era masculino y bien formado. Tenía ahora la estatura y la complexión perfecta. Pero eran definitivamente sus ojos, únicos en el mundo, los que la enamoraron siendo aún una niña. Tal vez ella no era perfecta como él, pensó, pero lo quería sólo para ella.

Ed levantó su brazo izquierdo desde la cintura de Winry y acarició su rostro lentamente. Pensó entonces, que ya no había motivos para reprimirlo más. Los peligros habían pasado y si ella misma le había pedido que pasaran juntos la noche ¡Al diablo con los posibles pretendientes que ella pudiera tener! Ella lo había elegido a él ¡A ÉL! De entre todos los pecadores del mundo, él, siendo tal vez el peor, era el elegido para dormir con ella. La miró a los ojos, reuniendo todas sus fuerzas, y en un susurro le dijo:

- Te amo Winry

Ella abrió más sus ojos y se sonrojó. Por teléfono se habían dicho antes – de forma bastante tímida – que se querían, pero nunca usando la palabra amor. Sólo pudo pensar en una respuesta:

- Yo también te amo Edward.

Era la primera vez que lo decían y era perfecto. Sonaba perfecto. Ed sonrió y se acercó para besarla como nunca… pero…

- Winry! – gritó Pinako desde el primer piso, sacándolos a ambos del hermoso momento – llegó el señor Andrews para que revises su brazo.

- Ya voy abuela, me quedé dormida! – Gritó fuerte para que su abuela la escuchara, rompiéndole los tímpanos a su amado en el proceso – y tú – dijo seriamente mirando a Ed – será mejor que te vayas a tu habitación antes de que suba la abuela y te encuentre aquí

No lo había pensado hasta ahora. Winry tenía razón, Pinako podía ser temible.

- Esta bien… Pero antes – se acercó a la chica que ya se había sentado al borde de la cama y la besó intempestivamente – recuerda que te amo y que tú también me amas – le dijo sonriendo como un niño, cerrando los ojos y mostrando los dientes – recuérdalo todo el día ¿sí? – se levantó de un salto y se fue a su habitación.

Winry se quedó pensando en que si la mitad de sus mañanas iban a ser así, volvería a darle toda su vida a cambio de la mitad de la de él.

Una vez en su habitación, Edward se metió en su cama pensando en que esa tontería de darle sólo la mitad de su vida era justamente eso, una tontería. Quería despertar todas las mañanas junto a ella para recordarle lo mucho que la amaba, no sólo la mitad de las mañanas.


Hola! Perdón por haberlos abandonado ya que dije que publicaría de forma semanal y me salté unos días :(

Estaba un poco ocupada y mi inspiración se ha derivado últimamente a escenas dispersas que aún no consigo encajar en esta historia. De todas formas estoy feliz ya que esas imágenes me han llevado a crear el one-shot "Con o Sin Alquimia", por el que he recibido hermosos comentarios.

Gracias a todos los que han dejado comentarios, en verdad los agradezco mucho y me animan a seguir día tras día.

Un beso grande y espero que les guste este capítulo!