Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.


Capítulo 14: Espiar

Winry aún estaba atendiendo a su cliente cuando Edward finalmente decidió aparecer en la planta baja de la casa. Pasó frente al taller de la chica con la esperanza de verla trabajar. No había pasado ni una hora desde que se separó de ella, pero ya la extrañaba de sobremanera. "¿Cómo rayos pude estar dos años sin verla?", se preguntaba el ex alquimista. No obstante, no pudo divisarla y sólo vio al anciano al que su novia estaba ayudando. Se fue entonces directo a la cocina para comer algo y ver si Pinako necesitaba ayuda con eso de ordenar la habitación que él y su hermano usarían.

El anciano divisó fugazmente al joven Elric pasar por fuera del taller, pero fue suficiente para notar que su paso por ahí no era casualidad. Luego de un momento y esperando que el joven se hubiese alejado, al fin se atrevió a hablarle a la mecánica

- Señorita Rockbell ¿me permite hacerle una pregunta?

- Claro Sr. Andrews – dijo ella muy animada. Le agradaba esa anciano, su suspicacia le recordaba a Ed y le hacía imaginar en cómo sería él cuando alcanzara su edad. Sonrió ante el pensamiento.

- El joven que está quedándose con ustedes ¿es acaso Edward Elric? – preguntó curiosamente

- Si, así es. Llegó ayer de su viaje al Oeste – su voz denotaba felicidad – Su hermano Alphonse llegará en un par de semanas desde el Este

- Oohh! Ya veo, me alegra que haya vuelto – el anciano mostró una pícara sonrisa – Los que no estarán muy felices serán los jovencitos del pueblo

- ¿Eh? ¿Por qué lo dice?

- Porque con esos dos aquí, nadie se atreverá a invitarla a salir señorita Winry – dijo el anciano sonriendo – Aunque ya los haya rechazado a casi todos, aún conservan la esperanza de que no esté enamorada de uno de ellos

Winry se sonrojó y se quedó meditando un momento mientras el anciano la estudiaba detenidamente. No tenía sentido seguir mintiendo. Todos en el pueblo sabían que estaba esperando a uno de los Elric y casi todos sabían también a cuál de los Elric esperaba. Decidió que ya no tenía sentido negarlo. Había rechazado a por lo menos diez chicos que habían intentado salir con ella en los últimos dos años. La mayoría (por no decir todos) eran buenos chicos: apuestos, con trabajos estables (ya fuera en Rizenbul o en Rush Valley), que no estarían viajando todo el tiempo y que le prometían estar para ella todas sus vidas, no sólo la mitad. Ella amablemente les había dicho que por el momento no estaba interesada, que agradecía sus sentimientos y que esperaba que encontraran a alguien bueno en sus vidas. Siempre era igual, pero hoy sería diferente.

Ed había dicho que la amaba, así que ya no importaba negarlo más.

- Tal vez sea bueno que ya no me invitasen a salir – dijo con una gran sonrisa – así no tendré que preocuparme por lo que podría pensar Edward… Él es el único que me interesa

El anciano sonrió, mientras pensaba en que, si el fuese un jovencito, también se habría fijado en ella. Winry era la chica más linda del pueblo y una de las más lindas que el anciano hubiese visto en su larga vida. Era hermosa aún cuando vestía, como hoy, simplemente unos pantalones azules viejos y un poco entallados y una simple camisa a cuadros rojos y negros. No necesitaba más para destacarse.

- Ese jovencito es muy afortunado – dijo esbozando una sonrisa y mostrando lo que quedaba de su dentadura – Se quedará con la mujer más linda y amable del pueblo. Sólo espero que esta vez sí decida quedarse definitivamente o que no se marche por tanto tiempo.

Winry sonrió sonrojada ante el comentario y, sin pensarlo dijo:

- Yo también espero lo mismo

Ed llevaba un rato parado detrás de la pared contigua a la entrada a la habitación donde estaba Winry. Pinako lo había enviado a preguntarle a la chica si la esperaban para desayunar, pero no pudo evitar quedarse espiando cuando escuchó su nombre de boca de aquel anciano intruso. Si hablaban de él, tenía derecho a saber que decían ¿o no?

Al principio se sintió mal pensando en lo feo que era estar escuchando las conversaciones ajenas, pero le ganó la curiosidad cuando escuchó acerca de los chicos que estaban tras una cita con Winry ¡SU WINRY!

Luego de la rabia inicial, comenzó a sentir miedo al notar que la chica no contestaba al comentario del viejo. Tal vez ella se sentía triste porque, estando ellos ahí – él y su hermano – ya no podrían invitarla a salir otros muchachos. Su autoestima – que nunca fue muy alta – comenzó a descender aún más pensando en que había cientos de chicos mejores que él y que se merecían a Winry más que él mismo que había cometido incluso sacrilegios como tratar de revivir a un muerto usando alquimia.

Se levantó del pozo en el que estaba cayendo al escuchar como Winry decía que era mejor que ya no la invitaran y se sintió el hombre más feliz del mundo al oír aquel "Él es el único que me interesa". El viejo tenía razón, él era muy afortunado.

Se terminó su sorpresa y se apagó un poco su euforia cuando escuchó que Winry quería que se quedara con ella un poco más. De verdad ella lo quería ahí, lo quiso ahí a su lado por dos años, pero él había sido demasiado egoísta para entenderlo. Ella había tenido la oportunidad de estar con alguien sin todos los problemas que él siempre traía consigo, pero aún así decidió esperarlo. Winry era, sin duda, lo mejor que le había pasado, era el regalo que le habían dado a pesar de los errores que había cometido y a cambio de todos los sacrificios que él había hecho.

Salió de su ensoñación cuando escuchó que Winry se despedía de su cliente y caminaban con dirección a la puerta. Se escondió en el pasillo contiguo al que estaba para observarlos salir.

La muchacha se despidió amablemente del anciano y se dio la vuelta para regresar a su taller a quitarse el delantal y sus guantes antes de ir a desayunar. Vio una sombra en el pasillo de al lado. Sabía perfectamente de quien era. Aunque nunca lo reconocería nunca, Edward hacía eso desde que era un niño, se escondía cerca de ella para mirarla trabajar.

- ¿Qué haces ahí escondido Ed? – preguntó acercándose, a lo que el muchacho se sobresaltó.

- Yo-yo-yo… pues… la… la abuela me… envió a… preguntarte si… irías a desayunar – era cierto, entonces, ¿por qué rayos titubeaba? Lo sabía, la había estado espiando, tal como cuando era un niño.

- Esta bien, iré en un minuto – ella sólo le sonrió – ordenaré aquí primero e iré enseguida.

- ¿Es cierto lo que dijo el anciano? – preguntó de pronto, de pie en la entrada del taller. No lo pensó, sólo habló

- ¿Qué cosa? – la había estado espiando, pero no lo regañaría, no hoy después de la forma en que la abrazaba cuando despertó

- Eso de los chicos que te invitaron a salir… ¿Fueron muchos?

- Unos cuantos – dijo escuetamente, mientras más hablara, peor, pensó la rubia.

- ¿Por qué les dijiste que no? – preguntó tristemente y agachando la mirada – es decir, no es que quisiera que aceptaras pero…

Winry notó la duda en su voz. Ed podía hacerse el arrogante y el fuerte, pero era muy frágil en la realidad. Se acercó a él, tomó el rostro del muchacho entre sus manos y lo miró a los ojos

- Estaba esperando a alguien – dijo en un susurro cerca de su boca – alguien que me ofreció la mitad de su vida a cambio de la mitad de la mía.

- Me diste tu vida entera, ¿lo olvidas? - se acercó poco a poco a la chica y la besó despacio.

- ¿Hasta qué hora debo esperar para que desayunemos? – Gritó Pinako desde la entrada haciendo que los chicos se separaran de un salto, furiosamente sonrojados – Edward, te envié a buscar a Winry y mira como pierdes el tiempo – salió bufando de la habitación - ¡Ya terminen con eso y vengan a comer! Tenemos mucho trabajo para hoy.

Para Edward, haberse quedado espiando le había costado un regaño, pero también había ganado un beso. Eso cuenta como intercambio equivalente ¿cierto?


Hola a todos!

Aquí traigo un nuevo capítulo de esta historia que espero les guste tanto como a mi. Poco a poco me estoy enamorando de este Ed enamorado y tierno.

Muchas gracias a todos los que han dejado sus comentarios! De verdad significan muchísimo para mi, me hacen llorar cada vez que los veo!

Nos vemos muy pronto :D