Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.
Capítulo 15: Ordenar
Después de un desayuno algo incómodo luego de que la abuela los hubiera regañado por estarse besando mientras ella los esperaba, Winry y Ed, escoltados por Pinako, se dirigieron a la habitación que usarían los hermanos Elric hasta que decidieran que debían volver a salir de viaje.
- ¿Acabo de llegar y ya estás echándome abuela? – dijo Ed ofendido
- No es que quiera que te vayas, pero tú y Alphonse no tienen tendencia a estar mucho tiempo en un mismo lugar
- ¡Eso no es…! – Ed iba a comenzar a protestar pero, al mirar sobre su hombro, notó que el semblante de Winry se había opacado un poco, por lo que suspiro y ya algo más calmado dijo – Será mejor que comencemos
Pinako abrió la puerta de la habitación y Edward casi se desmaya al notar que, lo que antes era un cómodo lugar para él y su hermano, se había transformado en una bodega de herramientas
- ¿Pero qué rayos hace todo esto aquí? – No pudo reprimir un grito mientras su rostro se deformaba y se tomaba con fuerza la cabeza - ¿Por qué no está todo esto en tu taller anciana?
- Porque aquí me estorba menos que en mi taller y porque no sabíamos cuándo volverían tú y Al – dijo la anciana sinceramente – además – prosiguió con una sonrisa maliciosa, mirando de reojo al muchacho – tenía la esperanza de que cuando volvieras te casarías con Winry de inmediato y no tendrías que usar esta habitación
Los rostros de Winry y de Ed se encendieron como luces navideñas. Ambos comprendieron que lo mejor era no reclamarle nada a Pinako ya que, después de la escena cursi de hace un rato, le habían dado argumentos suficientes para reírse a costa de ellos por un mes… O un año…
- Bien – dijo Winry saliendo de su estupor – mejor pongámonos a trabajar ya que hay mucho que hacer en este lugar.
Edward, como era obvio, se adjudicó las tareas más pesadas y, a pesar de que su automail no estaba en óptimas condiciones, tuvo que cargar las herramientas desde el segundo piso hasta el taller de Pinako que quedaba en la parte trasera de la casa, además de reubicar un millón de veces los muebles que irían en la habitación.
Pinako se encargó, dado que era la mayor, de darle las indicaciones a Ed para que fuera acomodando los trastes que cambiaban de una habitación a otra y de acomodar nuevamente las cosas en su taller.
Winry mientras tanto se encargó de limpiar cada rincón de la habitación a medida que esta se vaciaba. Había que quitar dos años de manchas y olor a aceite y metal. Quitó y lavó las cortinas, mientras escuchaba sonriente como su abuela y su novio – aún sonaba extraño en su mente – discutían sobre algún mueble o herramienta que tenían que mover o trasladar.
Una vez limpio el lugar, Winry se dedicó a ayudar – más que nada a indicar – en la ubicación de cada mueble en la habitación de los chicos.
Cuando supo que los Elric volverían para trabajar en su casa, Winry se apresuró a adquirir con algunos de sus ahorros un hermoso y gigantesco escritorio para que pudiesen trabajar juntos, tal como lo hacían cuando niños. Lo había visto en el pueblo un mes atrás y se había imaginado entonces a ambos muchachos sentados frente a él. Edward lo movió hasta dejarlo justo debajo de la ventana que daba a los verdes prados de su pueblo. La vista era asombrosa y el escritorio daba justo el ancho de la gran ventana de la habitación.
- Vaya! Este escritorio sí que es magnífico! Muchas gracias Win! – Dijo Ed entusiasmado. Winry una vez más había hecho algo que para él y su hermano no tenía valor. Les había dado un espacio propio.
- No es nada Ed – dijo algo sonrojada – pensé que lo necesitarían para su trabajo
- De verdad es muy bonito Winry – dijo Pinako mientras sonreía desde la puerta – Bien, ahora los dejaré un rato para preparar el almuerzo mientras acomodan el resto de las cosas – dio la vuelta, y antes de salir les dijo – Compórtense mientras no estoy – y bajó sin más.
Los chicos tardaron un rato en asimilar el significado de las palabras de la anciana, hasta que, mirándose a los ojos, cayeron en lo que la malvada abuela había insinuado.
Winry fue la primera en hablar, notoriamente nerviosa y sonrojada a raíz de las palabras de Pinako
- Mejor te-te-terminemos de-de una vez…
- Sip – Ed agachó la mirada, nervioso también y siguió en su labor de acomodar muebles.
Dos estantes para colocar libros completaron la estación de trabajo, uno a cada lado del escritorio. Uno para Ed y el otro para Al. Las cabeceras de las camas quedaron puestas en la pared perpendicular a la ventana, separadas por una mesa de noche que tendrían que compartir. Frente a las camas pusieron un armario y otro en la pared frente a la ventana. Nuevamente, uno para cada hermano.
Por suerte la habitación era amplia, lo suficiente para albergar tantos muebles y no verse mermada en espacio. Era la habitación más espaciosa de la casa. Durante mucho tiempo, los hermanos Elric no necesitaron todo eso, ya que Alphonse, al carecer de un cuerpo, no necesitaba ni de un armario ni de una cama. Con espacio para el pequeño Edward era más que suficiente. Pero esos tiempos ya habían pasado. Las preocupaciones por los espacios eran nada comparadas con la dicha que sentían todos al ver a Alphonse en su cuerpo de carne y hueso.
Una vez terminada la labor de ordenar, Winry trajo la ropa de cama y las cortinas y se dedicó a vestir nuevamente la habitación de sus amigos.
Edward la observaba con detenimiento desde la entrada de la habitación, apoyado en el marco de la puerta, y recordó cuando Maes Huges le comentó que ella sería una buena esposa. Él tenía razón, pensó sonriente y quiso creer que el militar estaba riéndose de él en alguna parte por haberlo contradicho.
- Bien… Ya está listo – dijo Winry finalmente, sacando al ex alquimista de sus pensamientos - ¿Te gusta como se ve el lugar?
- Se ve genial Winry – dijo a la vez que se acercaba a ella mirándola fijamente.
Winry quedó de una pieza al ver la mirada de Edward. En sus ojos se reflejaba algo que nunca antes había visto. Sin saber porque, la muchacha se sonrojó. Algo en esos maravillosos ojos color oro y en la expresión que tenían la hizo sentir nerviosa, pero de una manera que no conocía, hasta ahora.
Edward tuvo que sacar fuerzas de su interior para no tomar a Winry en sus brazos y besarla, tal como su cuerpo le pedía a gritos. Se veía tan hermosa así: sonrojada, expectante, nerviosa. Pero se contuvo… Su malvado cerebro no estaba pensando en esto.
Se acercaba a ella suavemente, acercando sus manos a su cintura, provocando que la joven se tensara esperando por el contacto. Tuvo que reprimir una sonrisa de satisfacción al ver que su plan estaba funcionando.
Winry sólo deseo… golpearlo con todas sus fuerzas.
Al estar cerca de ella, en vez de abrazarla, la atacó haciéndole cosquillas como cuando eran niños.
Winry reía y lo miraba con cara de odio al conseguir liberarse por algunos segundos. Ed la siguió riendo por toda la habitación mientras la chica trataba de escaparse de las manos de Edward. Pasó corriendo por encima de las camas y la habitación quedó hecha un desastre.
- Ya basta Ed! – le gritó dejando escapar algunas lágrimas de tanto reír. El muchacho estaba sobre ella en una de las camas haciéndole cosquillas.
- De acuerdo – y se detuvo, mirando a su alrededor. Le dio un rápido beso en los labios y se levantó, para luego correr fuera de la habitación.
Winry quedó estática durante unos segundos. No entendió la extraña reacción del muchacho. Eso hasta que se puso de pie y contempló el desastre que era la habitación. Edward había escapado dejándola con todo el trabajo.
- Edward Elric! – Gritó con todas sus fuerzas – Juro que me vengaré de esto!
Ed la escuchaba desde la cocina y reía de su travesura.
- Si yo fuera tú, tendría miedo – dijo la anciana que lo acompañaba y Ed tuvo el leve presentimiento de que tenía razón.
Perdón, perdón, perdón!
Estuve desaparecida demasiado tiempo. El trabajo y los estudios me tenían secuestrada y no había tenido tiempo ni siquiera para actualizar, pero prometo que no volverá a suceder :)
Muchas gracias a todos por sus hermosos comentarios, de verdad me alegran el día y me ayudan a renovar mi imaginación. De verdad se los agradezco montones.
Espero que les agrade este capítulo, es más enfocado a lo cotidiano que a lo romántico, pero es para darle sentido al resto de la historia (no hago nada al azar jeje)
Nos vemos pronto!
