Como siempre, antes de comenzar sólo diré que Full Metal Alchemist le pertenece a Hiromu Arakawa.


Capítulo 16: Aprender

El resto del día – luego del incidente de las cosquillas – había pasado sin mayores complicaciones. Eso si no contamos con el hecho de que Winry amenazó a Edward por lo menos diez veces con matarlo durante las siguientes horas. Pero eso ya era normal en aquella casa amarilla.

Ed sabía que debía sacar sus pertenencias de las maletas que traía consigo al llegar, pero solamente recordar que había tirado todo dentro de ellas (ropa mezclada con documentos) lo hacía desistir de la idea. No lo hubiese hecho de no ser porque Winry le insistió hasta el cansancio en que era algo que debía hacer tarde o temprano.

- Si lo haces ahora, tal vez tengamos algo de tiempo para nosotros mañana – le dijo la rubia en un tono tan sugerente que el muchacho se sonrojó de pies a cabeza y, como si de magia se tratase, se levantó del sillón donde estaba tirado y corrió escaleras arriba para acomodar sus cosas.

Llegó a la habitación de él y de su hermano y tomó las maletas decidido a ponerse a trabajar. La idea de pasar un rato con su novia sumado al tono de voz que ella había usado habían sido más que suficiente para que se dispusiera a terminar con aquella horrible labor antes del anochecer. Quería que el día siguiente fuese sólo para él y su chica. Tal vez a solas… Comenzó a sonrojarse furiosamente ante los pensamientos que estaba teniendo y sacudió la cabeza para quitárselos y ponerse al fin a trabajar.

Cuando abrió las maletas, tal y como él lo había previsto, su contenido salió disparado por toda la habitación, llenándola de ropa y papeles sin ningún orden específico. Al empacar, sólo arrojó las cosas dentro y tuvo que, básicamente, sentarse sobre las maletas para cerrarlas. El desastre que quedó en la habitación era la consecuencia de su apuro por marcharse a su hogar.

Winry lo observó lamentarse desde su posición en la entrada de la habitación. Edward nunca había sido muy ordenado y esa era la prueba máxima. Lo miró tiernamente mientras él estaba de espalda a ella con las manos en la cintura y mirando a su alrededor. La joven adivinó que él probablemente estaba decidiendo por donde comenzar a acomodar ese desastre.

- ¿Quieres que te ayude? – dijo ella de pronto, sin poder contener una sonrisa

Ed se volteó hacía la entrada y observó avergonzado a Winry por haber sido descubierto en medio de su propio desorden. Asintió tímidamente, agachando la mirada en el proceso. Winry avanzó hasta él y lo besó en la mejilla

- Nunca cambiarás – le dijo – Bien, ¿Qué tal si partimos por ordenar tu ropa y luego te ayudo con los documentos?

- Me-me pa-parece bien – últimamente, al verse expuesto a esas repentinas muestras de afecto de la chica, tartamudeaba más de lo normal.

En silencio comenzaron a recoger la ropa de él que estaba tirada por toda la habitación y a acomodarla en el armario que tenía asignado. Winry se sonrojaba cada vez que encontraba alguna de las prendas íntimas del muchacho, pero trataba de que este no lo notara o comenzaría a molestarla, o peor, le pediría que se fuera y lo dejara solo.

Al cabo de un rato comenzó la tarea titánica. Recoger y acomodar los libros y los documentos de Ed.

Como era de esperar, el muchacho no se había molestado ni siquiera en fechar cada papel de trabajo que tenía, por lo que era un desafío darle un orden a aquella maraña de información. Debían leer el contenido de cada hoja y recurrir a la memoria de Ed e irla clasificando luego de acuerdo a la temática y al lugar en que había desarrollado la investigación. Sólo hicieron una pausa para cenar y siguieron en la labor.

Antes de irse a dormir, Pinako le llevó un tazón de café a cada uno luego de que le dijeran que seguirían trabajando hasta que terminaran, lo que sucedió ya pasada la media noche.

- ¡Por fin! – dijo Winry sentándose en una de las camas.

- Si… Pensé que no terminaríamos nunca de clasificar todo esto – dijo Ed sentándose en frente de ella en la otra cama.

- Esto no hubiese pasado si fueses más ordenado al empacar o si por lo menos le hubiese puesto alguna marca a los papeles para luego ubicarlos – Winry ya había empezado a regañarlo como siempre.

- ¡Sólo quería regresar pronto, por eso arrojé las cosas en la maleta! – dijo el ex alquimista comenzando a enfadarse.

- ¿Pronto? – la muchacha frente a él también se estaba enfadando, y eso sí que no era bueno, su tono irónico lo decía todo – Tardaste dos años en volver ¿Qué más daba otro par de días para que pudieses ordenar?

Ouch! Eso les había dolido a ambos y si uno de los dos no se detenía y cedía, eso acabaría mal. Edward decidió que era su deber hacerlo, ya que, después de todo, la chica tenía razón.

- Tienes razón. Lo lamento – dijo bajando la mirada. No quería pelear con Winry – Soy un desastre. Gracias por ayudarme Win – le dirigió una sonrisa y una mirada triste a la chica.

- También lo siento Ed, no debí decir eso – se sentía miserable. No había querido herirlo, pero su mirada le transmitía que lo había hecho – lo siento.

Algo entonces se encendió en la mente de Ed, una idea. Se levantó de la cama para sentarse luego al lado de la chica. Le sonrió y le tomó las manos, haciendo que ella decidiera mirarlo a los ojos. Se acercó a ella lo suficiente para que su aliento chocara con su boca y, cerrando los ojos, dijo en un susurro:

- Tendrás que hacer méritos para que te disculpe – su tono de voz había salido más ronco que de costumbre y se reprendió mentalmente ya que la entonación tampoco había ayudado a hacer más inocente su frase

- ¿Méritos? – dijo Winry en un susurro también. La gravedad de la voz de Ed había sido su perdición - ¿Cómo cuáles?

- No lo sé – dijo cerca de sus labios – tal vez con un beso sea suficiente… La abuela ya está dormida así que no podrá interrumpirnos ahora – terminó diciendo seductor, antes de besar cuidadosamente a Winry, quien sólo se dejó llevar

Cada nuevo beso era una lección en sí. Cada uno les entregaba nuevas sensaciones y generaba nuevos efectos en ellos. Habían pasado, en sólo dos días, de un primer beso inexperto a los besos llenos de necesidad como el que compartían ahora. Ni siquiera habían notado el momento en que, abrazados, fueron recostándose en la cama en que primeramente estaban sentados. De alguna forma, Winry se las había ingeniado para que Ed quedara con la espalda pegada al colchón mientras que ella quedaba sentada a horcadas encima de él.

- ¿Con este beso crees que sea suficiente Ed? – dijo ella muy cerca de sus labios. Estaba jugando en terreno peligroso y lo sabía, pero había algo que la motivaba a seguir.

- Tal vez – dijo Ed respirando de forma entrecortada. Jamás se había sentido así y era extrañamente agradable.

Winry apartó las manos del cuello de Ed – que era donde habían estado desde que habían comenzado a besarse – y las deslizó delicadamente al pecho del muchacho, causando que este aflojara un poco su agarre de la cintura de la chica debido al nerviosismo.

- Pues… En ese caso – dijo ella seductoramente, para luego darle un rápido beso y levantarse – tendré que quedarme sin que me disculpes porque me voy a dormir – desde la puerta le dirigió una sonrisa malvada

- ¿Qué rayos…? – Ed se había quedado pasmado por la actitud de la chica

- Te dije que me vengaría Ed – dijo Winry arrojándole un beso desde la entrada de la habitación – Buenas noches – y cerró la puerta tras de sí para luego correr a su habitación.

El muchacho de ojos y cabello dorado se había quedado sonrojado, pasmado y, sobretodo, frustrado, pero sabía que había sido su culpa, así que, tendido en su cama se limitó a sonreír ante la crueldad de su amada. Ya tendría otras ocasiones en las que desquitarse con aquella malvada mujer

Había aprendido varias lecciones ese día:

Primero: tenía que aprender a empacar sus cosas de la forma correcta para que sus maletas no explotaran al momento de abrirlas

Segundo: debía fechar y darles alguna clasificación a sus documentos de investigación para después no perder medio día ordenándolos con el fin de que estos tuviesen algún uso práctico

Y tercero: NO DEBÍA HACER ENOJAR A WINRY. De lo contrario tendría que aguantarse las venganzas de la chica y estas ya no sólo consistían en arrojarle una llave inglesa.

Aunque…

Si hacerla enfadar iba a significar tenerla encima de él besándolo… No era tan mala idea obviar la tercera lección del día.


Hola a todos! Esta vez no tardé tanto en actualizar jejejje

Espero que este episodio les guste. A mi me encanta porque le comienza a dar un aire más adulto a la relación de Ed y Winry.

Muchas gracias por su apoyo en esta historia.

Nos vemos muy pronto!