Naruto y su mundo no me pertenecen.
—Hablan—
"Pensamientos"
Recuerdos
Advertencia: Esto es un short fic y gender bender.
Capitulo IV
— ¡Hinata!— después de que me cerrara la puerta en la cara todo se nublo y a lo lejos escuche mi nombre.
Desperté de golpe, estaba en mi consultorio, lo identifique por la tarra de dulces sin azúcar que había sobre el escritorio. Mire por todos lados, quizá ese beso había sido solo un sueño, si…eso era…una ilusión, sentí mi rostro arder al recordar aquello, me tumbé en la camilla y cubrí con mi antebrazo mis ojos, una de mis manos se dirigió de manera temblorosa a mis labios y mi cara exploto de vergüenza, estaba seguro que incluso me salía vapor por las orejas, mi corazón quería escapar de mi pecho por lo desbocado que se encontraba. La puerta se abrió de golpe y respingue del susto.
— ¡Hinata!— unos brazos me rodearon y a mi nariz llego un característico olor— ¡Estaba tan preocupada por ti!— la castaña se apartó de mi tomando entre sus manos mi aun sonrojado rostro.
— Kiba-chan, Shino-chan…Lamento haberlas preocupado— me disculpe avergonzado.
— Hum…En verdad que no has cambiado nada Hinata-kun~— vi a mi mejor amiga con confusión— Me refiero a que te desmayas por cualquier cosa y siempre nos llevamos un susto de muerte— hizo un gracioso mohín mientras estrujaba mis mejillas.
— ¡N-no! ¡Ki-Kiba-chaaan! ¡Eso du-duele!— me queje pero ella no paraba de jalar mis ya magullados mofletes.
— Kiba deja de actuar tan inmaduramente y suéltalo— la fría y demandante voz de mi segunda mejor amiga hizo que Kiba me soltara.
— ¡¿Ha?! Deja de darme ordenes como si fuera una niña ¡Shino!— suspire, frote mis mejillas para quitar un poco el dolor y observe a aquellas dos chicas que discutían, la vencedora siempre era mi enigmática amiga pero aunque esta ganara cien veces Kiba-chan siempre le llevaría la contra.
— Hinata dinos la causa de tu desmayo— ignoro las réplicas de mi castaña amiga y sentí su penetrante mirada a través de sus oscuras gafas.
— Bu-bueno…yo…etto…mmm— me miraron curiosas, supuse que nuevamente mi cara era de un anormal color rojo— Tu-tuve un in-incidente un tan-tanto ve-vergonzoso con U-Uchiha-san— pronuncie atropelladamente, baje la cabeza apenado al recordar por enésima vez aquel beso.
Luego de esa confesión Kiba-chan me atosigo para que le contase lo sucedido pero gracias a Shino-chan me la pude quitar de encima, sabia de sobra que ellas esperarían para que les contara, bueno al menos mi inexpresiva amiga lo haría. Mis citas ese día se habían aplazado por lo que les invite un café en mi oficina, platicamos de los viejos tiempos y bromeamos entre nosotros, había olvidado que mis dos mejores amigas venían a visitarme de vez en cuando, sonreí ante eso, me alegraba que nuestra amistad perdurara a pesar del tiempo. Se retiraron y las acompañe hasta la entrada principal del hospital para despedirlas, suspire largamente, era mejor dejar de pensar en lo que había sucedido ese día.
Ya había transcurrido una semana desde aquel 'incidente' y durante todo ese tiempo había evitado a Uchiha-san a toda costa, aunque seguía preguntando a Nejiko-neesan sobre su progreso para así poder reportárselo a Naruko-san -que se encontraba de viaje- y tener una oportunidad de conversar con mi amor de ojos azules. Mi cuerpo se hallaba cansado, nunca me imaginé que evitar a una persona seria tan agotador, siempre estando alerta por si ella rondaba por el lugar en donde me hallaba o si me encontraba con la guardia baja y aparecía de la nada para después huir como si mi vida dependiera de ello. Suspiro y termino de guardar unos expedientes en una gaveta, escucho la puerta abrirse pero al voltear no encuentro a nadie y la puerta esta perfectamente cerrada, extrañado me dirigí a esta y cuando me disponía a tomar el pomo de la puerta ya me encontraba aprisionado entre la superficie de madera y un cuerpo. Por el susto y el cansancio mis piernas flaquearon provocando que ambos cayéramos al suelo, mi trasero y espalda baja dolían así como mi cabeza, no preste atención al cuerpo que se removía y acomodaba sobre mí, estaba más ocupado sobando mi nuca.
— Hyuga…deja de evitarme— trague grueso al escuchar su demandante voz, aprecié su níveo rostro adornado con un ceño fruncido al igual que su boca, me sonrose de golpe al percatarme que observaba de más aquellos carnosos y apetecibles labios…"¡¿Carnosos…apetecibles?! ¡¿Por qué me cruzaron por la mente esos adjetivos tan poco decentes?!" definitivamente me había golpeado fuerte la cabeza.
— Hmp ¿Qué? ¿Tanto te gusto el beso?— su burlona voz así como su torcida sonrisa me saco de mis pensamientos y aparte mi rostro lleno de vergüenza al verme atrapado por ella. La escuche gruñir.
— Veme cuando te hablo— me rehusé a hacerlo—…Ok, como quieras, en ese caso aprovechare— susurro en mi oreja para después morder mi lóbulo, me tense de inmediato, nuestros cuerpos estaban demasiado juntos, la sangre se acumuló rápidamente en toda mi cara al sentirla apegarse más a mí, a este paso perdería la conciencia.
— Gracias por la comida…— nuevamente susurro, me estremecí cuando poso sus húmedos labios para besar mi mandíbula y formar un camino de besos por mi cuello y detenerse en el inicio de mi camisa.
— Uchi-Uchiha-san…po-por fa-favor…deténgase— mi voz salió pobremente.
— No…— pronuncio en ese tono burlón y lleno de malicia para después volver a morder mi oreja, cerré los ojos instintivamente por el dolor, los cerré con mas ahínco al sentir su lengua recorrer mi cuello, contuve un gemido de dolor cuando mordió y succiono una porción de piel de mi cuello.
Empuñe mis manos, tenía que hacer algo, no podía dejar que una mujer se aprovechara de mi de esta manera, mi orgullo de hombre no me lo permitía, si…quizá pareciese un enclenque debilucho y llorón desde que tengo uso de razón pero he madurado con el tiempo y me he vuelto más fuerte física y mentalmente aunque no lo aparente. La tome de los hombros y la aleje con fuerza, aun me negaba a verla por lo que mantuve la cabeza gacha.
— ¡Di-dije que se detuviera!— alce la voz sin pensarlo, escuche una cantarina carcajada, eleve un poco la mirada para encontrarme con su divertido rostro— ¿Qu-que le causa tanta gracia?— mi ceño se frunció ligeramente, ella paro de reír.
— Eres tan uke…— confeso con aquella frialdad acompañada de esa media sonrisa que la caracterizaba.
— ¿E-eh?— la mire con confusión, se sentó en mi regazo y me miro largamente, mi rostro no podía ser más rojo.
— Hasta que la marca en tu cuello desaparezca serás mío— sentencio mientras señalaba donde anteriormente había mordido, lleve instintivamente una de mis manos al área sin despegar mi mirada sorprendida de ella.
— N-no…yo no…n-no po-podemos…e-esto es-está mal— me negaba a creer que esta bella mujer me marcara de esta forma...¡Esto era un total ultraje!.
La vi sonreír nuevamente, poso sus brazos alrededor de mi cuello para después unir suavemente nuestros labios— Eres mío…grandísimo idiota— susurro en la comisura de mis labios para después besarme nuevamente pero de manera más profunda, no quise corresponderle, mi shock combinado con el miedo a que Naruko-chan se enterase de esto sobrecargo mi cabeza provocando que desfalleciera.
Bien… no tengo idea de cómo logre escribir lo último si se suponía que esta historia seria toda inocencia _ (Mentira XD, mi inocencia se fue a la basura por andar de curiosa TT^TT, bien decía mi abuela "La curiosidad mato al gato")…Seep los nombres no son lo mío u_u pero es culpa del final que consumió toda mi creatividad °v°.jejeje Sasuko es fujoshi(?) ya veremos más adelante.
Buenu espero que les haya gustado ^u^.
¡LES DESEO FELICES FIESTAS Y UN EXCELENTE AÑO NUEVO!
PD: ¡Coman mucho ya tendrán el próximo año para hacer dieta! /(°3°)/
Agradecimientos a: Espada de Cristal, SoDamnBeautiful1, sasuhinafan por siempre, Exprefrases, Kumikoson4, sasuhinas fan, Diminishing Quarter y Tzukyblue
Si gustan dejar criticas, sugerencias, comentarios y tomatazos serán bien recibidos.
SAYONARA!
