El desayuno mas incomodo de la tierra se dio entre ellos esa tarde, pero entre una cosa y la otra mientras Sam se colocaba el traje bien para salir le comento a su amigo como único intercambio de palabras, que al fin había comprado el carburador para el impala, se colocaba la corbata frente a espejo del pasillo cuando lo menciono, Dean le miro mientras cerraba la puerta del departamento, como le daba la vuelta y se la ajustaba centrándola luego.
Cuando Sam le miro y abrió los brazos buscando su aprobación él se le acerco y le respondió algo, bueno en realidad mas que una respuesta era un interrogatorio que mareo al joven genio cibernetico, el había comprado la pieza, si, pero no tenia ni la mas pálida idea donde iba o a que se conectaba, en realidad le confeso cabizbajo como un cachorro que nunca había abierto el capo del auto, la cara de estupefacción de Dean decía mas de lo que el chico podía soportar y desistió de cambiarlo él pero antes siquiera de llegar al ascensor y bajar Dean lo detuvo.
Su amigo le miro detenidamente ya que lo estaba acompañando para abrirle la puerta de salida del edificio, diciendo en tono firme que iría con el y arreglarían la afinación de ese auto, tenia que él no odia dejarlo así, la sangre le tiraba en esa dirección y poner su manos en un ejemplar de 67' en su día libre seria mucho mas gratificante que rascarse a para suelta frente a su televisor de 48''.
Sam espero no mas de cinco minutos en el auto cuando Dean volvió solo con una chaqueta puesta sobre su atuendo anterior, unos anteojos negros y una mochila al hombro, Sam se quedo mirándole fijo todo el camino hasta que cruzo la calle y se subió a su auto, Dean mostraba una sonrisa perfecta solo por poder meterle mano al auto y el quedo fascinado por ello.
Al llegar a la granja estaciono el auto en el granero, abrió el gabinete de las herramientas y le mostró a Dean la pieza nueva, lo dejo familiarizarse con todo mientras el se daba una ducha y se cambiaba de ropa, para cuando quiso volver el hambre lo mato y deicidio preguntar a Dean que querían comer camino lento hasta el granero pensando que tenia en la heladera, pero fue cruzar el umbral y sentir que predio la noción del tiempo, no sabe cuanto se tardeo en el baño pero para cuando volvió al granero el motor estaba destripado, miro debajo del auto y Dean estaba metido hasta los codos en grasa.
Solo el quejido de angustia de no saber que hacia o como arreglar todo ese tiradero de tuercas y piezas le dio a Dean la certeza de que ya había vuelto, deslizándose de debajo del auto en la carretilla.
- No entres en pánico Sammy... solo que al abrir el motor necesitaba mas que cambiarle el carburador...- le dijo levantándose de piso pero la cara de espanto del chico le hizo esperar paciente una respuesta.
- Ahhhh...- exhalo y trago sonoramente mirando todo lo que había distribuido por el piso y la mesa de trabajo.- ¿Como?, Osea... ¿Sabes que es nuestro único medio de salir de la granja cierto?- le miro espantado y Dean frunció el ceño mirando el auto.
- Lo se mañana tenemos libre también, estará listo para entonces pero tenemos que trabajar los dos en el...- le señalo con una llave y un trapo en la cara y Sam noto la mancha de grasa en su rostro elevando la mano omnisciente para limpiarla con sus dedos sujetándolo del mentón.
- Dean yo no se nada de autos... a penas si compre la pieza por Internet...- Dean se quedo quieto mirándole el rostro, sintiendo como le limpiaba algo en su cara y dejo de respirar tratando de que el gesto tan familiar no le afecte mas de la cuenta, terminando por apartarlo y aclarándose la vos.
- Pues es tu auto, tendrás que aprender.- le dijo volviendo a la carretilla y ocultarse debajo del auto.
- Son las seis de la tarde quieres comer algo?- pregunto derrotado.
- ¡Si, estoy hambriento!- esbozo en vos alta desde debajo de ese montón de fierros.
- Ok, cocinare, comeremos y trabajaremos en el auto lo mas posible... pero tendrás que quedarte a dormir, ¿No hay problema?- dijo volteándose para mirar el auto en la puerta del granero, sabiendo que debía cambiar las sabanas levaban mucho tiempo sin usarse.
- No, no hay problema, tu cocina yo trabajo...-
- Ok...- Sam volvió a la casa rascándose la cabeza, solo esperaba que se pudiera arreglar antes de pasado mañana o tendrían que pedir un taxi de ida y vuelta.
Dean debía admitir que Sam era un buen chico, era buen amigo e inocente en muchos aspectos, no era pelador a pesar de su tamaño, tenia unos ojos muy bonitos para un hombre de veinticinco años y un metro noventa y tres centímetros, podía pasar el día entero con el y no cansarse de su compania, pero lo de esa mañana lo tenia algo perturbado mas pro la falta de recuerdos de esa noche, jamas ni en sus mas locos sueños se habría imaginado compartir cama con otro tío por mas amigo que fuera o por falta de espacio.
El trataba de sacar la bomba de aceite para cambiar todo lo que pudiera, el auto necesitaba otras parte nuevas y las iba anotando mientras limpiaba por debajo del auto otras piezas, pero sentía opresión en el pecho, una opresión que el mismo se provocaba como negándose así mismo, ni siquiera quería pensarlo porque seria abrir una puerta a otros pensamientos que sabia no quería siquiera profundizar, pero los últimos meses con Sammy habían sido vigorizadores, comer con un amigo, salir a un bar con quien sabes a la perfección que congenian era algo que no hacia desde adolescente, arreglar un auto era uno de los pocos placeres que no se podía dar y que disfrutaba como para hacerlo con el, compartir silencios cómodos y ver partidos en el sofá antiquisimo de Sam era otra de las cosas que disfrutaba.
La imagen de Sam con toda la ropa desencajada y enredado en sus mantas fue devastadora, ni siquiera sabe como no lo saco a patadas de su cama y de su departamento, no tiene idea de donde salio el ir por unas aspirinas y un vaso de agua o preocuparse por si dormía mejor sin la ropa de trabajo; saca la bomba de aceite y su remera cruje, deja caer su cabeza en la carretilla no creyéndose lo que paso y mira como puede sobre su hombro, tenia esa camiseta desde hace diez años y ahora por alguna razón se desgarro del cuello por toda la costura de la manga.
Puteo un poco, no en realidad dijo mas maldiciones que juramentos mientras salia de debajo del auto, solo que cuando se revisaba la prenda la vos de Sam lo llamo y un triangulo metálico resonó en toda la granja, intrigado salio lentamente del granero y vio al puerta de la cocina cerrarse, un triangulo se balanceaba colgado del techo, no lo había notado antes pero es muy común en las granjas grandes como esa, dejo la pieza en la mesa, tomo el trapo y se limpio un poco las manos antes de ir a comer.
- Lavate... soltó Sam apenas entro, camino hasta su lado y tomo el detergente jabonándose antes de abrir el grifo, solo que el castaño miro a su lado un segundo y lo soltó.- ¡Pero que le paso a tu camiseta, Dean! - le grito prácticamente en el oído mientras se quitaba el jabón.
- Ah... nada es muy vieja eso es todo y termino por romperse...- Dean la miro y mitad del pecho lo tenia al descubierto y todo el costado abierto sujetado solo por algunos hilos tratando con ganas de ocultar el fornido torso.
- Demonios... bueno te daré una de repuesto...- Sam se dio vuelta tan rápido azorado por los músculos dorsales de su compañero y fue por algo que el sirviera para ponerse.
- Ok..- Dean vio como Sam salia de la cocina y se seco las manos y los brazos, se repaso la cara quitándose el sudor, era tarde para almorzar pero se habían levantado tarde también pensó mientras esperaba a su amigo.
La comida paso in mas incidentes y trabajaron hasta entrada la noche, el granero estaba muy bien iluminado y llegando la media noche el chico del delibery de pizzas lego a su casa en moto, comieron y se fueron a dormir, Dean al fin estreno el cuarto de huéspedes que tanto le había ofrecido su amigo, era una cama blanda y te daba incluso esa sensación de seguridad que te cuesta adquirir cuando duermes en un lugar nuevo.
Sus ojos verdes se abrieron de par en par inspeccionando el lugar desconocido y solo dándole movimiento a sus pestañeas claras cuando recordó donde estaba, su nariz fue la mayor culpable de su temprano despertar, el olor a café inundaba su habitación, miro a su alrededor y su puerta estaba entre abierta tal como la dejo esa noche.
El sonido de comida despertó a su estomago de mala manera como si no tuviera suficiente con su continuo apetito, miro la mesita del luz sin animo de abrir mas de un ojo a la vez y vio que eran la seis de la mañana, retiro las mantas de un un tirón, solo bajaría para darle un golpe a Sam por ponerse a hacer el desayuno tan temprano, luz radiante le quemo la vista y la piel al pasar por un un rayo de sol que se colaba en una ventana cercana, refunfuño en grande con los diente apretados, tenia puestos sus calzoncillos negros y la camiseta grande verde que le presto su amigo, pero de esta no se salvaba, el no se levantaba a las seis a menos que este en entrenamiento obligatorio con la agencia y Sammy se iba a enterrar de su cabreo.
- ¡SAMMY!- grito a todo pulmón y dio un paso en la cocina deteniéndose en el lugar al ver la amplia espalda desnuda cubierta por gotas de sudor, completamente tostada de sol, con un ipod agarrado de su bicep y los auriculares puestos cantando una canción chillona y muy alegre.
Carraspeo y al no se notado, le grito de nuevo mirándole fijo desde la puerta solo que el chico ni por asomo le escucho, tenia unos pantalones de chándal negros muy sueltos casi cayéndosele del hueso de la cadera y unas deportivas completamente rotas, solo ponía el bacon en la sarten y metía huevos a cocinar también, quería acercarse, quería darle un coscorrón pero el chico parecía que había salido a hacer ejercicio pero sus pies no le dejaban acercarse demasiado, sintiendo reticencia por la cercanía de la que ya compartían, respiro hondo al ser tan ignorado, tomo una taza y se sirvió café de la otra mesada que seguía a espaldas del chico, le miro y le miro mientras tomaba su café tal y como le gustaba pero le frustraba ser ignorado estando en la misma habitación, pero mirándolo se recrimino a si mismo no había razón para que Wesson este pendiente de el, pero su paciencia realmente no tiene un limite y es completamente nula por lo que tomo lo primero que encontró y se lo lanzo a la cabeza.
- ¡AUCH!- Sam se dio la vuelta con una mano en la cabeza y vio a Dean completamente cabreado y bebiendo café.- ¿Desde cuando estas ahí?¿ Porque me golpeaste?- le dice sobándose la cabeza y mirando al piso donde un servilletero con forma de pato verde estaba junto a su pie.
- Hace un rato y te golpee por despertarme tan tempano, mala persona...- la mirada de Dean era casi asesina pero Sam en realidad no entendía nada.
- ¿Yo no te desperté? Iba a esperar a las nueve para eso...- Sam volvió a la estufa y dio vuelta el bacon.
- Prendiste la cafetera que es lo mismo...- y Sam le miro con la expresión de estas loco compañero, muy loco.
- Ok... ¿Quieres comer algo o solo tomaras café...- pregunto con temor de la respuesta.
- Si, tengo hambre Sammy, ¿Hay jugo?- su tono de vos y su cara cambio solo con la mención de comida y Sam se relajo, notando recién en ese momento que le llama Sammy desde hace rato, le miro abrir la heladera inspeccionando el interior.
- Creo que si, mira al fondo...- y Sam baja la mirada sin darse cuenta, percatándose de las piernas de Dean sin prenda que las cubra, solo con el corto bóxer pegado a su fisonomía y su camiseta cayendo sobre el cubriéndolo casi en su totalidad, dando la ilusión de no tener nada mas que la prenda de arriba, voltea nerviosamente a la sarten al descubrirse mirando la forma de sus muslos, quemándose los dedos por agarrar mal el mango en ese segundo.- ¡AU! - se metió los dedos a la boca.
- Que nenaza...- dijo Dean detrás de el solo sentándose en la mesa blanca esperando la comida, ignorando su quemadura y sus pensamientos.
Ambos decidían alejarse con sutileza... mas aun cuando se daban cuanta de que percibían a su compañero de otra manera, miraban lo que no debían, se percataban de cosas del otro que no habían notado antes ni por asomo, entre arreglar unas piezas, poner cables y tubos nuevos, como cambiar alguna tuerca muy mellada, levantarse tan temprano les sirvió para tener el auto listo por la noche, se divirtieron en el arreglo como también se propusieron no ponerse en esas situaciones comprometidas inconscientemente pactando sin decir nada, no mirar a su compañero con curiosidad lasciva, eran amigos y les gustaba ser amigos.
Devuelta en el el trabajo y en su rutina silenciosa, llenando papeles, ingresando los en el sistema de datos, todo era normal, Sam sacaba nuevos archivos que verificar a mano y Dean los metía en la computadora, con diez horas de trabajo y algo cansados tomaron un descanso para ir a la cafetería nueva del piso quince, Dean no quería ir, Sam no sabia porque pero el chico sabia que tenían una repostera en esa cafetería que hacia dulces de todos los gustos ademas de muffins de colores y motivos, Dean le llamo de todo solo por comentar los colores y los muffins pero el nunca tenia tiempo de ir a una pastelería y de verdad quería ir a pesar de estar mas lejos, pero pudo convencerlo solo por la mención del clásico pai de manzana de la nueva repostera.
El lugar era genial para los ojos del joven agente, estaba decorado para crear un ambiente relajante en la hora del almuerzo, entraron pasando sus identificaciones por un lector en la pared y las puertas de vidrio se abrieron a su paso, mesas redondas y colores tenues decoraban todo como si fuera un local más para atraer clientes, solo que el FBI estaba implementando el ambiente amigable por razones de concebir relaciones laborables mas agradables y sociable dentro de la agencia debido a los incrementos de rivalidad en todos los sectores.
Hicieron fila con otros agentes para pedir una de las especialidades de la pastelera acomodados vistosamente en las vitrinas, Sam se dedico a hablar con algunas personas sobre el nuevo lugar, bueno en realidad Sammy hablo, Dean solo se quedo plantado a su lado con cara de piedra por todas las estupideces que decían, para él era una cafetera con cista y nada mas, el solo comería su pai de manzana y se iría, eso es todo, finito, no había porque ponerse a discutir en que momento modificaron ese laboratorio para convertirlo en lo que ya era.
Cuando se sentaron lo hicieron solos en un rincón de la misma lejos del bullicio que se incrementaba cerca de las vitrinas y la demás gente, el tenia dos porciones de pai uno con jarabe de cereza y otra rebanada con una bocha de helado de vainilla, prácticamente se le salia la sonrisa de la cara por lo que estaba por comer, Sam le miro y sonrió, le gustaba verle contento, como cuando encendieron el impala la noche anterior y la carcajada satisfecha pro hacerlo ronronear parecía que le duraría hasta fin de año.
El solo se había pedido unos mufins y un late mocca con vainilla, ademas de una torta de chocolate que prometía ser una bomba de tiempo, pero se veía tan deliciosa que no pudo resistir pedirla, pasaron sus momentos como siempre en silencio con pocas acotaciones del menor al ver y saludar solo con la mano a algunos de su ex compañeros, todos trabajaban en esa planta y ta tenia una eternidad sin ver solo esperaba no encontrarse con Ruby porque eso si le patearía el hígado a la décima potencia.
Perdido en sus pensamientos y bebiendo de su late, alguien tomo la silla que estaba a su lado llamando su atención, el estaba sentado justo enfrente de Dean por lo que cuando miro al extraño sin reconocerlo volvió su mirada a Dean que tenia el ceño fruncido, con la cuchara agarrada en un puño cerrado tirante y ambos puños al lado del plato.
Solo que ese hombre le miraba a el sonriente con cierto aire macabro en su rostro y agradeció que la luz del sol no cayera porque le darían escalofríos.
- Hola, ya que no nos presentan... son Gordon ¿Tu...?-
- Samuel Wesson...- Sam estiro su mano con la mirada grande y tomo la que le tendió el otro hombre, notando de inmediato como sonreía mientras le apretaba la mano con saña hasta que se pudo soltar.
- Ya veo, el nuevo compañero de Smith... No te fíes, este hombre de aquí no sabe mantener la boca cerrada...- le dice sin siquiera mirar a Dean y Sam empieza a odiar a ese sujeto, que se da el lujo de hablar mal de Dean en su presencia y en la cara del otro.
- Que quieres Gordon- la vos taciturna de Dean le hiela de repente, perdiéndose en la expresión asesina que le dedica al hombre de color.
- ¡Oh nada! Nada, solo notificarte que tenemos al asesino... no gracias a ti pero... en fin, un inútil menos aliviana el trabajo ¿No Sammy?- Gordon le da una palmada en el hombro y su rostro se torna completamente serio sacando la sonrisa de Gordon de su rostro al mirarle mas de cerca.
- Solo él puede llamarme así... y según se, el único inútil aquí es usted señor Walker...- Sam se levanta haciendo rechinar la silla llamando la atención de toda la cafetería que poso sus ojos en ellos y se marcha del lugar sin decir mas.
- Vaya malos modos, no es como tu... lo sabes ¿No Smith?...- Dean se sonríe de lado con algo orgulloso en su rasgos, toma los muffins de la mesa y se va detrás de su amigo.
Gordon apretó los dientes torciendo su mandíbula de lado, sus ojos oscuros teñidos de desprecio se clavaban en la nada dañandola, con una mano tamborileando la mesa sonrió con cinismo, no le importaba que supiera ese tal Wesson de él, lo haría hundirse en el lodo tal cual lo hizo con su ex amigo Smith...
Ya en el levador Sam no podía mas de la bronca que le arrebataba, ese desconocido interrumpe unos de sus momentos en paz con esos comentarios que le hicieron hervir la sangre y Dean lo miraba en silencio mientras se comía sus muffins, al final entrando a sus oficinas le dio una palmada en la espalda, lo suficientemente fuerte como para sacarle esa impotencia del cuerpo, y el deseo de estamparle la cara, termino siguiendo a Dean por los pasillos esta llegar a sus escritorios, Dean no dijo nada el solo se puso a trabajar pero el estaba con esa sensación de...-
- Deja de pensar Sammy... puedo oírte desde aquí.- y Sam levanto la cabeza le miro y se le quedo mirando.
- ¿En serio?-
- Yeah...-
- Oh...-
- ¿Tomamos unas cervezas mas tarde?-
- ¿En el mismo bar?-
- ¿Si porque no?- le sonrió de costado algo mínimo pero que enseguida le saco toda la tensión poniéndolo de buen animo, solo sabe que en ese momento el trabajo se hizo mas agil y trabajaron mejor que nunca.
