Primero que nada, los personajes principales no son míos, se los copie a las monas de clamp, pero la historia si es toda mía y algunos personajes.

HOLA!

Aquí estamos...por que somos dos! Que él no me mencionara en el capi pasado no quiere decir que yo no exista!(ya vas a empezar con eso...-)es que nunca te perdonare que hayas actualizado el primer capi sin mi (es que ya no podía esperar, además no fue una actualización. Como va a serlo si no había puesto ni un capitulo, después de todo la historia es mía)bueno, como sea, el punto es que debiste esperarme..pero bueno, pasemos a la historia...en realidad si es de Arevir6 pero yo ¡TALIMAN YIU! soy su ayudante...esta historia no seria lo mismo sin mi(huyy! Si claro...seria mucho mejor) lo dudo por que nadie entendería lo que dices con esa pésima ortografía( ejem, ejem...bueno ya, esto ya se alargo demasiado, quiero empezar por agradecer a todos los que se tomen la molestia de...) ya cállate los aburres, empecemos de una vez...

(Reino de Deblyn, ciudad capital de Celestra)

Aquella noche reinaba la tranquilidad en el palacio real de Celestra, las estrellas brillaban en el cielo y se veían reflejadas en el hermoso lago que rodeaba los jardines de palacio, la luna llena se apreciaba en lo mas alto e iluminaba todo con su cálida luz, misma que entraba por la enorme ventana de uno de los cuartos mas bellos de palacio, dentro una hermosa chica de largo cabello negro y hechizantes ojos amatistas se encontraba apurada poniéndose su pijama.

-La luna se ve hermosa esta noche, lastima que no sea la luz mas adecuada –se dijo con nerviosismo cuando escucho unos pasos acercándose. Rápida y silenciosamente La chica desteñido su cama y se recostó en ella cerrando los ojos. Tocaron a la puerta, pero no recibieron ninguna respuesta

-¿Esta despierta princesa?

-¿Qué pasa¿por qué me levantan a estas horas? –dijo con fingida voz soñolienta.

-¡Oh! Lo siento mucho su alteza, me pareció escuchar unos ruidos en su habitación, y pues...

-¿Insinúas que hay alguien conmigo en la cama? –inquirió con tono ofendido.

-¡NO¡por supuesto que no princesa! Disculpe mi impertinencia yo...

-Bueno, esta bien, ya no importa, ya que me despertaste podrías traerme algo de cenar. Por favor pasa, adelante, no me gusta hablarte a través de la puerta, siento como si estuviera hablando sola.

-¡Oh, si! Discúlpeme –dijo entrando en la habitación – ¿qué desearía para cenar princesa?

-Mmm... no se¿que fue lo que cenaron hoy?

-Su madre no ceno hoy, dijo que no se sentía bien, ya ve que a estado así desde que recibió la noticia de que el reino de Britania quería declararnos la guerra

-Ya veo...-se limito a responder tristemente.

-Pero no se ponga así princesa, ya ve lo que dicen, al final del túnel siempre hay una luz –dijo tratando de animarla –por ejemplo ¿ya a escuchado los rumores sobre ese misterioso encapuchado que defiende a los inocentes y protege a los desvalidos contra los demonios que asechan a nuestro pueblo? –dijo con estrellitas en los ojos.

-¿Encapuchado?

-¡Si, dicen que apareció de la nada y nadie conoce su identidad, viste una capucha blanca y se materializa mágicamente en el aire para pelear contra los demonios usando como arma toda clase de filosos cristales, se cubre el rostro con un pañuelo blanco dejando únicamente entrever un par de hermosos ojos que brillan cual estrellas en la oscuridad de la noche...-termino suspirando – que hombre.

-¿A...a si? vaya, pareces conocerlo muy bien...

-Si claro, se habla de él en todo el reino

-Pues ojala y sea tan bueno como dices, yo me conformaría con que pidiera traerme algo de cenar...

-¡Ay! Princesa disculpe mis divagaciones, entonces¿que desea que le traiga?

-Solo un té caliente y unos panecillos.

-Enseguida se los traigo...disculpe la intromisión princesa, pero ¿por que no ceno hoy a la hora de siempre?

-Es que decidí tomar mi siesta antes de lo acostumbrado, pero anda ve que me muero de hambre

-Enseguida señoriota, no me tardo –se retiro y cerró la puerta tras de si dejando a Tomoyo sola en su habitación.

-Con que un guerrero misterioso...¡Vaya!

(Reino de Avalon, ciudad capital de Tomoeda)

Ya había amanecido en la gran ciudad de Tomoeda, afuera se escuchaba el trino de los pájaros, Sakura se estiro perezosamente en su cama.

-Que raro¿por que no me abran despertado? ya es muy tarde.

En eso tocaron a la puerta.

-Princesa ¿ya se encuentra usted despierta? –se escucho la voz de Yukito del otro lado – necesito decirle algo.

-¡kyaaa! –la ojiverde se levantó deprisa, como pudo se puso un vestido y comenzó a peinarse rápidamente frente al espejo –¡eee...en un momento salgo!

-¿Puedo pasar?

-¡Hoee!... si ...adelante pasa

Sakura se sintió muy contenta de ver a Yukito, pero la sonrisa se le borro al ver la seriedad y tristeza en el rostro del joven.

-¿Pasa algo Yukito¿Hay algo que yo pueda hacer por ti?

-Ojala hubiera algo que yo pudiera hacer pero...Sakura creo que yo no soy el mas indicado para decírtelo pero su padre se encuentra indispuesto después de la noticia y me pidió que yo se lo dijera.

-¿Qué, que es lo que sucede Yukito¿Y mi hermano¿dónde esta mi hermano?

-Veras...Touya...cuando estábamos en la frontera noreste -comenzó –fuimos emboscados por unas criaturas, demonios para ser mas exacto, establecimos un campamento y les hicimos frente, su hermano y yo luchamos contra aquellas criaturas pero eran mas que nosotros y estaban bien armados...

-¿Armados! –interrumpió Sakura.

-Si princesa, no todos los demonios son criaturas salvajes, existen otros que son bastante civilizados, en el aspecto de que pueden hablar y manejar instrumentos. Después de la batalla muchos de nuestros hombres desaparecieron, entre ellos...su hermano

-¡Pero...eso quiere decir que puede estar perdido! –exclamo rogando que así fuera

-Los demonios tienen fama de comerse a sus victimas o llevárselas como rehenes para después matarlas cruelmente...lo siento princesa, perdóneme por ser el portador de estas malas noticias –los ojos de la chica empezaban a llenarse de lagrimas, pero no lloraba, no podía hacerlo, se negaba a creerlo –tengo que irme princesa.

Salió lentamente cerrando la puerta, apenas lo hubo echo pudo escuchar el llanto de la chica, se sentía tan mal por tener que darle esas noticias, por tener que decirle esa cosas.

-Lo sintió mucho Sakura. – dijo en un susurro al otro lado de la puerta –por favor perdóname, quizás después puedas entender...

Se alejo con paso decidido a cumplir con su deber dejando a la princesa sola con su dolor, sabia que ella hubiera deseado que él la confortase, pero eso era algo que debía enfrentar sola, debía ser fuerte si quería poder seguir adelante con lo que le esperaba.

-Ya veras que todo va a salir bien...

(Reino de Deblyn, palacio de Celestra)

Tomoyo caminaba con paso firme por los corredores del palacio rumbo a la sala del trono para ver a su madre la reina, llego hasta una enorme puerta de roble repleta de hermosos grabados e incrustaciones de piedras preciosas y diamantes, (su reino era muy rico y famoso por sus minas de diamantes al noroeste) uno de los mas hermosos detalles era el grabado de un hermoso castillo entre las nubes que se encontraba edificado sobre un enorme diamante, dos espadas una a cada lado del castillo y en su sima una media luna acostada horizontalmente. Era el símbolo de la corona, el escudo real de la familia Daidouji. Abrió la puerta y se encontró con la figura preocupada de su madre, (su padre había muerto cuando ella era pequeña y su madre reinaba desde entonces) se encontraba reunida con los concejales y lideres del ejercito.

-Hija¿qué es lo que hace aquí? –pregunto al verla llegar inesperadamente.

-¿Qué es lo que esta pasando madre¿acaso son ciertos los rumores que he escuchado acerca de que estabas movilizando al ejercito hacia el sur?

-Si hija, me temo que es cierto, no tenemos otra opción que...

-¡Eso es estúpido!

-¿Hija! ESE VOCABULARIO NO ES...

-Pero es que es la verdad, no tiene sentido llegar a esto, deberíamos de hablar con el reino de Avalon, pedir su ayuda antes de declararles la guerra

-SI ME LO PERMITE "princesa" –interrumpió abruptamente uno de los concejales haciendo énfasis en la ultima palabra –el reino de Avalon y el reino de Britania son aliados inherentes (inseparables) si Britania nos declara la guerra Avalon también lo hará, no estamos para estas tonterías, ellos alegan que nosotros hemos invadido sus tierras y apostado al ejercito en sus fronteras para atacarlos...

-¡Y LES PENSÁS DAR LA RAZON! –dijo molesta y desesperada al ver que su madre se dirigía hacia una guerra segura que solo le traería la ruina a su pueblo -¿acaso queréis terminar como nuestro antiguo aliado el reino de Aristagon...?

-Por eso mismo hija es que debemos tomar las medidas necesarias, antes de que nos invadan ambos reinos debemos tomar cartas en el asunto.

-¡Pero todo eso son mentiras!. Además nunca hemos tenido problemas con el reino de Avalon, aun ahora parecen mantenerse neutrales, si hemos reforzado las fronteras es por el constante acoso de las criaturas y demonios, deberíamos pedir su ayuda, ellos podría apoyarnos si les explicamos nuestra situación, que nosotros no deseamos invadirlos, nuestros reinos siempre han llevado muy buenas relaciones pero si envías al ejercito ellos lo podría tomar como una agresión, aunque solo sea para proteger las fronteras, entonces de seguro si habrá guerra entre nuestros reinos.

- Las cosas no son tan simples... -empezó su madre –eres muy joven para comprender muchas cosas Tomoyo...

¡NO! –interrumpió la joven princesa -¡si tu no deseas hacer nada para evitar esta tontería y hablar con ellos, entonces lo haré yo misma!

-¿Pero que locura es esa!

-Lo que oíste madre, iré a Avalon y tratare de convencer al rey Fujitaka –exclamo con decisión, pero al notar la tristeza en la cara de su madre agrego con voz mas calmada – tengo que intentarlo madre, por favor... nuestro pueblo no podría con una guerra, apenas podemos mantener a raya a los demonios y bestias que vienen del este, no podríamos defendernos y librar una guerra, solo dame una oportunidad.

-Pero, hija...

-Solo una, madre –suplico la chica, la reina al ver la mirada decidida de su hija supo que esta no iba a cambiar de opinión, además tenia razón, su pueblo no estaba en condiciones de librar una guerra contra dos reinos, no contra tantos enemigos –si yo voy –agrego la joven –será mas fácil que me crean a mi y podría hacerlos desistir de atacarnos, quizás podrían ayudarnos a evitar también una guerra contra Britania.

-Esta bien –accedió la reina –espero que tengas razón hija...

Una pequeña sonrisa se dibujo en el rostro de Tomoyo y salió corriendo para ordenar que prepararan su carruaje y una pequeña escolta que la acompañara en el trayecto que abría de emprender.

-¡Pero su majestad! –exclamo el mismo consejero que había interrumpido anteriormente acercándose a la reina -¿no cree que esta es una idea descabellada?

-No –respondió tranquilamente –mi hija tiene razón, tiene que intentarlo, ella no se sentiría tranquila jamás de no ser así, y quizás consiga algo –y sin una palabra mas salió de la sala.

"Maldición –se dijo el consejero mientras también abandonaba el lugar, las cosas no habían salido como estaban planeadas –esta niña tonta lo va a arruinar todo ,debo comunicárselo a mí señor, tenemos que hacer algo para evitar que esa impertinente llegue hasta el reino de Avalon, no debía haberse metido en esto" –y se retiro para cumplir con su cometido.

(Frontera este de Avalon)

Aquella tarde había partido al este en una carroza, rumbo al reino de Britania, no obstante la resiente desaparición de su hermano las esperanzas ya prácticamente habían desaparecido, pero ahora tenia que viajar al reino aliado de Britania para discutir el tema de si lo apoyarían en su guerra contra el reino de Deblyn, papel en el que se encontraban neutrales, ella iría en lugar de su padre ya que este se encontraba enfermo y no podía hacerse cargo, después de todo ella seria la heredera al trono ahora que faltaba su hermano Touya.

-Ojala que mi padre se mejore... –decía la princesa al joven Yukito quien se había ofrecido acompañarla para ayudarle en el viaje.

-No se preocupe princesa su padre es un hombre fuerte.

-Lo se, pero es que últimamente le he visto tan extraño, desde que...mi hermano... -los ojos se le empañaron nuevamente al recordarlo -no es normal verlo así.

-Tienes razón –repuso el joven mago(Yukito era el mago de la corte, acuérdense)en un susurro mas para si que para la princesa –pero no se entristezca princesa –dijo secándole una lagrima que había escapado de sus ojos con su mano –ya veras que todo va a estar bien.

Sakura seco sus lagrimas y esbozo una pequeña sonrisa, se sentía feliz de que Yukito tratara de confórtala, le agradecía tanto que estuviera con ella en esos momentos, después de todo tal paresia que las personas que quería solían abandonarla, su madre que había muerto cuando aun era muy pequeña, su primo quien había sido su compañero de juegos en la infancia y ahora su hermano ... pero Yukito seguía allí, el siempre estaría para cuidarla, aunque en el fondo ella sabia bien que el cariño que él le demostraba no era mas que el de un hermano, para él ella siempre seria como una pequeña hermana, nada mas, pero aun así se lo agradecía tanto.

-Será mejor que descanses –repuso Yukito dulcemente –duerma un poco princesa, el viaje será largo.

Sakura así lo hizo, se recostó en el carruaje, cerró los ojos y se quedo dormida al poco tiempo soñando con los días felices en que tenia a su primo y a su hermano junto a ella.

(Bosque de la Unión, frontera entre los reinos de Britania y Avalon)

En un oscuro punto del bosque, un gran numero de hombres aguardaba entre las sombras disponiéndose a realizar una emboscada, esperando, esperando a que el carruaje en el que supuestamente viajaba la princesa el reino vecino de Avalon cruzara por aquella parte , ya era de noche y la tenue luz de la luna apenas se vislumbraba entre los copas tupidas de los árboles que les proporcionaban el escondite perfecto, en la parte mas escondida dos jóvenes discutían .

-El carruaje debe de estar a punto de llegar, solo espero que hagas bien tu trabajo no lo vayas a echar todo a perder niño tonto.

-Mejor preocúpate por lo que te concierne a ti, yo cumpliré con mi trabajo pero solo con eso, lo demás te toca a ti y mas te vale hacerlo bien.

-Aun no comprendo por que necesitamos de ti, sé que mi superior insistió en que tu te hicieras cargo de ese tipo, pero creo que no era necesario, conmigo era mas que suficiente.

-El maestro no quería errores, yo creo que piensan que no estas calificado –añadió burlonamente el ambarino -ya quisiera ver como le hacías tu para encargarte del mago, deberías de estar feliz por que a ti te toco la parte mas fácil y aun así te llevaras todo el crédito por el trabajo.

-¡Deberías controlar esa boca antes de que te...!

-¡Señor! –los interrumpió uno de los hombres al aproximarse –hemos divisado al carruaje, se aproxima rápidamente, solo esperamos sus ordenes¿procedemos el ataque?

-Esta bien, por esta vez te a salvado la campana mocoso...ya veremos la próxima vez.

pero el chico ya no le presto atención, ni siquiera cuando este lo observo fijamente con una mirada llena de odio, tenia que concentrarse en su objetivo, lo que Shibazu dijera le tenia sin cuidado, después de todo por algo lo habían elegido a el para realizar aquella labor.

Dentro del carruaje la joven princesa dormía apaciblemente, repentinamente de imprevisto fue sobresaltada por la voz alarmada de Yukito.

-¡Princesa ,princesa Sakura! Por favor despierte¡despierte¡los rebeldes nos están atacado!

-¿Qué? -contesto todavía entre dormida -que nos están ata...ata ...¿atacando? –en eso una flecha entro por una de las ventanas, zumbando por sobre su cabeza y clavándose en la madera junto a ella –¿hoee?...¡KYAAA¡nos están atacando! –grito sobresaltada al darse cuenta de la situación en la que se encontraba , se podían escuchaban los cascos de los caballos y el sonido del las espadas al chocar de los que se batían en duelo afuera.

-Ahora escúchame Sakura...tengo que irme, pase lo que pase no vayas a salir del carruaje

-¡Yukito¡¿a dónde vas! -la princesa lo detuvo por manga cuado este intentaba salir –no me dejes sola...-las lagrimas comenzaron a brotar de sus hermosos ojos de esmeraldas –por favor no te vayas...

-Lo siento mucho princesa pero yo... prometí que te cuidaría, estaré bien, telo prometo ahora debo irme –se soltó y salió corriendo apresuradamente del carruaje dejando a Sakura sola en el mismo lugar, era por su propio bien, le había prometido a él que no permitiría que nadie le hicieran daño, Yukito ya sospechaba que algo así podía llegar a pasar, aunque nunca imagino seria en esa ocasión, al observar a sus agresores pudo observar que vestían ropas sencillas en colores cafés y verde oscuro, no tenían armadura pero aun así enfrentaban a los soldados bien armados con aparente facilidad

-¿Rebeldes! –"no, estos hombres pelean demasiado bien como para ser simples campesinos, si claro debí suponerlo" -pensaba mientras se dirigía hasta donde estaba el comandante de la escolta.

-Señor, no podemos retirarnos, nos están bloqueando el paso –exclamo el comandante al ver al joven hechicero -¿que hacemos?

-¡Tome algunos hombres y llévese a la princesa de aquí,-ordeno -¡yo intentare distraerlos!

Los primeros enemigos se dirigieron hacia Yukito, pero este desenvainó rápidamente su espada y los aventó por aires de un solo golpe, estaba usando su magia, -¡ahora, váyanse de aquí! –grito, rápidamente el comandante monto en la carroza y emprendió la marcha a todo galope, seguido a caballo por unos cuantos de sus hombres, algunos de los atacantes intentaron detenerlos, pero Yukito los arremetió con cierta facilidad formando una barrera mágica para impedirles momentáneamente el paso.

-¡Retirada! - grito uno de los soldados -¡protejan el carruaje de la princesa! –los guardias que pudieron montaron en sus caballos y corrieron tras sus compañeros para cuidar de su futura reina mientras Yukito creaba una barricada de fuego pera encubrirlos, estaba a punto de montar a caballo para ir en busca de Sakura cuando uno de sus atacantes, un joven que vestía de negro con una elegante capucha verde oscuro lo arremetió con fuerza, Yukito sin prestarle gran atención intento usar uno de sus conjuros para quitárselo de encima, pero el otro fue mas rápido y lo derribo del caballo fácilmente dando tiempo a algunos de sus compañeros para atravesar la barrera de fuego y perseguir al carruaje de la princesa, entre ellos iba Shibazu. Yukito se recupero rápidamente e intento ir tras de ellos pero de nuevo el mismo joven le bloqueo el camino. El tiempo apremiaba, cada minuto que pasaba había la posibilidad de que algo malo le sucediera a Sakura, pero el debía cumplir con su palabra, no viendo otra opción decidió que no podía perder mas tiempo con aquel hábil espadachín, así que uso magia sobre su espada para darle una estocada mortal por mucho que le desagradara tener que matar a un hombre, pero él bloqueo su ataque con un poderoso contragolpe de su arma, una espada larga que parecía brillar con un extraño y fantasmagórico fulgor negro

-¡Una espada de las sombras! – exclamo Yukito reconociendo el tipo de arma que empuñaba y la forma de pelear de su rival atacante.

-Me asombras, definitivamente eres un gran mago, no cualquiera lo hubiera reconocido - dijo el ambarino volviéndole a cerrar el paso –pero no importa que tan bueno seas, no permitiré que vayas tras de la princesa ni que des un paso mas...

En eso uno de los soldados le salto sorpresivamente por la espalda, pero Shaoran logro esquivarlo rápidamente con un ágil movimiento y le propino un poderoso golpe de su espada derivándolo fuertemente al piso donde permaneció inmóvil. Yukito pudo percatarse para su sorpresa de que no lo había matado, no le había dado con el filo de su arma, el hombre solo se encontraba inconsciente, cosa rara en un asesino.

-No me engañas, tu no eres un simple rebelde –aseguro Yukito, ahora ya no tenia ninguna duda de ello –ni siquiera un soldado muy bien entrenado tiene tus habilidades, ni mucho menor utiliza un arma tan interesante como la tuya.

-Quizás tengas razón, quizás no, de todas formas eso no tiene importancia joven mago...

-Quizás,-repitió el otro -pero yo creo que si la tiene, ustedes no son solo unos rebeldes, son hombres perfectamente entrenados y tu no eres un guerrero común y corriente, las técnicas de las espadas de las sombras son un arte de pelea oculto, incluso se creía que estaban extintas pero ahora veo que no es así, eso no es nada común.

-¿Hace unos momentos no tenias mucha prisa por pasar joven mago¿por que perder el tiempo discutiendo de este modo con migo?

-De todas formas...tu no piensas dejarme pasar ¿o si? – una sonrisa irónica cruzó por su rostro -claro que no me importaría que me dejaras...si no es mucha molestia.

El ambarino rió ente la respuesta del hechicero, al parecer incluso en esa situación tenia humor suficiente para hacer bromas –a lo mejor y si, pero por el momento no, así que si deseas pasar deberás intentar derribarme primero.

Ambos levantaron sus espadas que resplandecían de forma mágica a la escasa luz de la luna, en ese momento era como si no hubiera nadie mas, solo ellos dos, esa era le pelea de ambos, sabían que nadie interferiría por que no tendría caso intentarlo. Se abalanzaron el uno contra el otro haciendo chocar sus espadas que resonaron con fuerza entre los árboles haciéndolos salir despedidos en sentidos contrarios, estaban en una pelea contra el tiempo. Yukito tenia que llegar con Sakura y Shaoran seria su contendiente, tenia que distraerlo lo suficiente para lograr que sus compañeros terminaran su trabajo lo cual no seria posible si él intervenía.

Arevir6: creo que estuvo un poco largo, pero así es mejor, por cierto no obtuvimos mucho apoyo con el primer capi pero era de esperarse(roguemos a Dios que así sea...) así que les pedimos su cooperación. Quien guste cooperar con unos reviews que no afecten a su bolsillo...(talismán yiu: en pocas palabras ¡DEJEN REVIEWS POR FAVOR!) por cierto muchas gracias a Sakura Princess SCC tu apoyo nos conmueve, ojala nos vuelvas a escribir.

HASTA LA PROXIMA!