Sam Wesson se preocupaba por Dean Winchester de una manera que el menor de los cazadores aún no entendía. Era extraña la manera en que lo descubría mirándole o esperándole, tratando de ser disimulado, pero lo que si notaba es que había amor en su rostro. Le hacía sentir incomodo, sin duda, pero también se preguntaba cómo era que llego a sentir eso por alguien tan similar a su hermano, Wesson no dejaba de hablar de su Dean cuando su hermano no estaba, era como si nombrarlo le aliviara la preocupación de no verle más.

Su hermano mayor no pensaba igual, pero supuesto que notaba que le miraba, podía notar la incomodidad en él. Todo eso cambió un poco cuando una cacería inesperada en medio de su investigación por devolver a Sam, los llevó a por un objeto que necesitaban para su más reciente cruzada, solo que sus intenciones de tomar un libro de astrología del demonio "Ammy" tuvieron consecuencias, el maligno ser no se tomó bien que no quisieran darle nada a cambio. Previamente los hermanos Winchester discutieron que Wesson con su poca masa muscular comparada con Sam y su nula participación en el campo de batalla les esperaría en el auto a que volvieran, pero como eso no pasó por horas , la curiosidad innata del agente ganó triunfal en su fuero interno a la recomendación de Dean por lo que fue a ver porque se tardaban tanto.

Arriesgando su vida al ensartar al demonio con el cuchillo del pecoso, les rescató al estar atados de los tobillos al techo, ganándose unos puntos de respeto en el ranking de Dean, incluso festejó la aparición del agente en un momento más que oportuno. Con su camisa blanca arremangada Dean le dio una palmada antes de arrebatar de los huesudos dedos del demonio el pequeño libro que decía cuándo podrían cerrar las puertas del infierno para siempre.

Dean invitó a una cerveza a su doble llamándole Sammy con una cariñosa palmada en la espalda al salir de esa abandonada fábrica, con el libro en mano. El mayor de los cazadores estaba entusiasmado, estaba más cerca de lo que creía para hacer su sueño realidad y librar al mundo de los demonios de una sola vez y para siempre. Cuando llegaron al bar, Wesson miro el local como si el alma se le fuera del cuerpo, su expresión los hizo detenerse a un costado a preguntarse el porqué de eso.

- ¿Está todo bien Sammy?- el tono de su hermano fue fraternal y por un momento Sam creyó que le decía a él pero Dean miraba a Wesson.
- Este bar... es el que suelo visitar con Dean...- el chico no saca la vista del cartel, miró al norte por la ruta pero allí no había nada mas que bosques y fauna susurrando en la noche, en aquella dirección, en su mundo, por ese mismo camino hay departamentos, casas, toda una urbanización y el departamento de Dean lo cual removió su interior y se le hizo más pesado.
- Vamos adentro, te mereces una cerveza, vamos Sam.- su hermano intenta ignorar la mirada perdida de Wesson en el horizonte, como su expresión de anhelo y soledad en un rostro idéntico al de él, llamándole la atención con un golpe en su brazo.
- Hey... Wesson anda entremos...- Sam le espera y el suspiro de su gemelo le duele hasta a él, él sabe lo que es extrañar a alguien que se ama, el extrañó hasta el cansancio a Jess y aún extraña a la última mujer a la que abrió su corazón, con el hombre a su lado, pasa su brazo por su hombros pegándolo a él para entrar al bar.

No le sorprende a Wesson ver a la misma camarera que le hizo enojar ese viernes de San Patricio al manosear a Dean frente a su cara, y por la cual él y Dean se acercaron lo suficiente para poder decir lo que sentían. Sentado junto a los hermanos Winchester ellos son la atracción principal de esa noche, a Dean le encanta la atención y Sam tiene que hacer muchos gestos y pegarse al hombro de Wesson para alejar a tantas mujeres que le miran como si fueran un helado doble de chocolate.

Las copas pasan y la naturaleza natural de ambos hombres idénticos sobresalta mas aun con su curiosidad y la manera de hablar hasta por los codos, Wesson dio una larga lista de la personalidad de su Smith y Dean aún no entendía como un tío así... que dirige comandos especiales termino con un tío como el... el típico ratón de biblioteca. Sam le dio una patada por debajo de la mesa enfadado por la acotación, incluso a él le fastidio que lo rebajara así, porque para Sam él no era ninguna joyita ni nada parecido pero solo desanimaba más a Wesson.

- ¡Eh! ¡Por qué fue eso! -
- ¡Tú sabes por qué, deja de molestarlo!-
- No estoy molestando.- y Dean por poco se cae del banquillo al irse demasiado de lado.
- ¡Si lo haces y creo que has bebido demasiado Dean!- el pecoso le miro enojado y Sam rodó los ojos, los ojos verdes fueron a parar al otro Sam y su aturdido propietario estiró su mano hacia el clon de su hermano.
- ¿Sammy? ¿Te estoy molestando?- Dean posa su mano en la cabeza de Sam y le palmea la cabeza como si fuese su hermanito menor, Sam mira el gesto y no sabe que sentir con eso, solo puede verlo con los ojos grandes y expectantes.
- No... Bueno si, es que... creo que paso demasiado tiempo con Dean, trabajamos juntos, venimos a este bar todo el tiempo, vamos a su departamento o a mi casa, creo que no me he separado de el por más de un día y solo por unas horas, lo extraño...- Wesson deja caer su cabeza en la mesa y junto a su cerveza, Sam nota que él también ha tomado bastante porque le está hablando a su hermano de nuevo.
- ¡Oh! ¡Vamos! Encontraremos una solución "mi" Sammy y yo siempre encontramos una salida... un camino... una ventana por la cual salir o recurrir, ¿no Sam?- y le mira con los ojos brillantes y la pupila dilatada haciendo de sus ojos algo grande y súper verde.
- Si es cierto.- responde sintiéndose algo fuera de lugar, porque los dos hombres se sonríen tontamente algo bebidos y el aún esta decentemente entonado con tres cervezas encima, apurando la que tiene en la mano hasta dejar el fondo blanco del vaso.
- Necesito verle...- protesta levantándose alejándose de la mano de Dean.
- ¡Eh! ¡Me tienes a mí no? ¿No soy un calco?- los dos Sam le miran como se arregla el pelo, su ropa, usando su chulería para alegrarle y ambos hombres castaños se echan a reír, Dean mira esta reacción idéntica y se marea un poco al notar que no sabe cuál es cual.
- Si, pero Dean no hace lo que tu cuando le beso, eso seguro...- dice aminorando la risa limpiándose una lágrima, recargándose en Sam para no caer del banquillo.
- ¡Va! Ni que fuera mejor que yo.- el cazador se cruza de brazos, los gemelos lo miran con los ojos bien abiertos y se largan reír de nuevo, la camarera simplemente aparece un segundo después detrás de él, pasando su dedos pequeños por el borde de su camisa azul llamando la atención de Dean que le mira y le dedica media sonrisa.

La mujer ignora a los dos hombres que dejan de reír y la miran, esa camarera eriza la piel de Wesson, Sam, que tiene su mano echada sobre el hombro de su gemelo siente como reacciona ante eso percibiéndolo a través de la camisa mientras los dos observan como esa mano, baja hasta la pierna de su hermano y acaricia su muslo subiendo por él, Dean apoya sus codos en la mesa ocultando como la camarera le va a tocar y como sus labios rojos se pegan al oído de él.

En un momento la pequeña figura curvilínea es empujada levemente separándola de Dean, la mujer mira sorprendida a Wesson y éste la mira mal poniendo su banquillo junto al del cazador bloqueándole el paso, la mira con ira y la mandíbula encajada, la mujer rodea a Dean para espetarle su disconformidad pero se ve interrumpida por Sam que imita a Wesson que le mira con los ojos abiertos de par en par, la mujer suelta el aire indignada y golpea su taco contra el piso entre el ruido del lugar esperando una explicación o que el rubio haga algo.

Solo que Wesson rodea el brazo de Dean y pone su mentón sobre su hombro sin dejar de mirarle le saca la lengua.

- Ehmmm ¿Sammy? ¿Qué haces?-
- Esa mujer me desespera lo mismo hizo con mi Dean y solo...ggrrrrr...- levanto la mirada y fijo a los ojos le espeto su disconformidad.- es una cualquiera y me enerva que piense que puede tenerte solo por ponerte las uñas de gato rojas encima.- Dean suelta solo dos carcajadas sin creerse esa escena de celos tan palpable.
- ¡¿Escuchaste eso Sam? Ja ja esta celoso...- pero a la sonrisa se le va cuando ve a Sam alejar a la mujer con improperios y hacer lo mismo que Wesson, tomarle del brazo, mira al frente como si la mujer no existiera y cree que tomó demasiado porque eso es muy raro.
- ¿Que decías Dean?- vuelve su cabeza muy deprisa y se ríe por el mareo que le dio, sosteniendo su cabeza con su mano en su frente.- Ja ja ja ¿Le viste la cara Sammy?- mira a su gemelo casi riéndose y de repente todo eso le parece divertido.
- ¡Sí! ¡No me lo esperaba pero hiciste muy bien! Ja ja vas a ver que no vuelve!- los dos se ríen y los ojos de Dean van de un hombre al otro, idénticos sujetos colgados de su brazos, riendo como hacía meses que no le escuchaba a Sam y ahora lo hacía por partida doble.
- Ja, Ja, si, muy divertido niños, pero cómo nos van a traer mas cerveza si la camarera no vuelve ¿eh?- les espetó y los dos con la misma expresión sonriente no pudo diferenciarlos, eso le asustó, lo puso serio pensando en que pasaría si se mimetizaban por completo, y no había diferencia entre uno y el otro.
- ¡Yo voy! ¿Me lo cuidas un segundo?- Wesson alzo la mano feliz como si fuera un niño y luego lo empujo un poquito hacia Sam que divertido asintió.
- Ve tranquilo que no se me escapa – acotó su hermanito y él le torció el ceño descolocado de que dijera algo así.
- Sam suelta...- le pidió pero su hermanito solo lo dejó sentar derecho sin soltar su brazo mirando como Dean le preguntaba que pensaba que hacía.
- Lo siento pero mi gemelo me pidió algo encarecidamente...- la mirada de pocas pulgas de Dean apareció y el rodó de nuevo sus ojos.- oh vamos Dean... es solo un juego, para reírnos un rato... ¿acaso no sabes jugar? ¿Ya se te olvido? ¿Recuerdas cuando tú y yo jugábamos en el asiento trasero del auto y armábamos un alboroto para que papá nos preste atención? ¿Y cuando nos preguntaba porque demonios discutíamos y le contestábamos que porque uno decía que él quería mas al otro?- Dean olía el aliento de Sam alcoholizado y la comisura de sus labios se curvo, observo en su nebulosa de alcohol atentamente los rasgados ojos multicolor, enternecido de como Sam recordaba uno de los detalles que el atesoraba a pesar del lamentable estado de su alma.
- Si, si me acuerdo...- murmuro en un tono bajo, embelesado de ese recuerdo tan dulce de su hermanito peleándole, con el chupete que se rehusaba a dejar a los cinco años en la mano.
- Pues juega conmigo, no seas malo... eso le quitará un poco el pesar a Sammy... ¿que dices...?- Sam esperaba su respuesta atentamente revisando esa chispa en los ojos verdes que le miraban atento cuando su gemelo apareció con una bandeja en las manos.
- ¡Chupitos para todo el mundo!- esbozo sonriente Wesson sorprendiendo a ambos con los hoyuelos en sus mejillas realzando su sonrisa, y Dean soltó el aire en una carcajada.
- ¡Ok juguemos!- soltó Dean y Sam sonrió ampliamente ante esas palabras tan sencillas, le soltó el brazo tomando uno de los pequeños vasos de tequila y los tres los levantaron en el aire brindando con el sonido del cristal que chocaba.

Una de las razones por la que disfruta ir a un bar con su hermanito es que se tienta fácilmente por cualquier cosa, solo con dos copas de mas Sam le escucha atento a cualquier historia que cuente y se mata de la risa con su despilfarro de carisma, pero tener a dos hombres idénticos riéndose ampliamente sin poder detener la risa por la última frase que soltó sobre aquel altercado en Minneapolis y el motociclista y la chica con la que viajaba los ponía a ambos con el rostro rojo de no poder respirar de tanta risa, los hoyuelos mostrándose como si no existiera un mañana.

Wesson le coquetea (cree él) que sin darse cuenta, pegándose a él o dejando caer su cabeza en su hombro, Sam le llama la atención sin ganas de detenerle en realidad, riéndose de lo ridículo que su hermano se ve con su imagen colgada de su brazo, pero Sammy no deja de decir como extraña a su novio. Dean sonrió, porque este Sammy en la borrachera también poseía las cualidades de su hermano Sam y es la de no tener recato alguno o medida para cuando su lengua se suelta, preguntando cosas que él no quiere saber de su hermano, o viceversa con su hermano preguntando como fue que sintió interés por Smith, que cambio una amistad por un romance del que suspira continuamente.

Claro Sammy no se calla tampoco y le contaba todo en voz baja, dejándolo a un costado por un momento, pero a pesar del ruido y de que los gemelos frente a sus ojos están hombro con hombro cuchicheando la música a todo volumen no escapa de su oídos, el sueño húmedo y sin efecto de Wesson por un hombre desconocido que termino por excitarlo sin contemplaciones cuando el desconocido se trasformó en su viva imagen... desnudándose solo para él, después de atarlo a la cama en el intento de seducirlo, rápidamente con el rostro rojo por el murmullo que Sam escucha tan atentamente y mirando fijo a los ojos de Sammy lo incomoda complemente, así que dice en voz alta que debe ir al baño y despejarse la turbulencia del alcohol en ella.

Los dos se rieron mirándole a la cara, pero una sola frase lo dejó ir en paz.

- ¡Hey! ¡Hey! ¿En serio?... - responde a sus gestos.- El líquido en mi vejiga sumado al tiempo trascurrido es igual a una visita al baño así que dejen de mirarme así, par de cotorras...- Dean se subió una manga de la camisa azul y luego la otra mientras caminaba entre la gente lejos de las dos cotorras que tenía por hermano y visitante.

Eran ya las dos de la mañana en el bar, para cuando salió del baño algo divertido por lo que un tío le propuso en el allí, negando y sonriendo por lo fácil que todo el mundo le ofrecía sexo sin ataduras, caminó por el bar sorteando gente tratando de divisar a las dos gotas de agua que estaban con él, pero la mesa vacía y una camarera levantando las copas le quito un poco la borrachera, sus ojos y su mente aturdida recorrieron el local en un giro rápido buscándoles, más allá... al fondo del local un gentío vitoreaban a todo volumen algo que el reconoció como su apellido, por extraño que parezca, en una repetición continua y exaltada, que le hizo torcer el entrecejo, extrañado se acercó empujando la nube espesa de cuerpos que se interponían entre él y la razón de tanto alboroto.

En una mesa de pool un hombre vestido de motero enfundado en cuero, miraba con un bigote fino y largo como Sam y Sammy lanzaban dardos uno detrás de otros a la par al mismo centro del blanco, hombro derecho con hombre izquierdo los dos hombres lanzaban los dardos en completa sincronía con una gran sonrisa en el rostro, noto como el hombre de cuero se levantó cabreado por estar perdiendo y colocándose unos nudillos de metal con puntas entre los dedos.

Por una razón u otra el terminó empezando la pelea, los tres terminaron algo golpeados saliendo por la puerta de atrás con un gentío corriendo detrás de ellos, su hermano y Wesson se reían aun colgados uno del otro tambaleándose por uno de los callejones junto a él. Una media hora después de aquello, Dean traía una pack de seis cervezas en la mano que compro en una licorería de veinticuatro horas para la mañana siguiente.

Rápidamente entre conversaciones y respuestas directas de Dean sobre a cual prefería mas, llevaron a más risas y a tener a un melenudo de dos metros de cada lado colgado de su cuello, mas risas de parte de los tres, Wesson hablaba y hablaba era como una máquina y Sam no dejaba de preguntar de la universidad como se decidió a entrar en el FBI, como llegó al archivo, como conoció a Smith y allí la conversación volvió a tornarse incómoda para el Winchester sin clon...

Ya en el motel de turno con la mesa llena de los cuadernos de Bobby y mas papeles que esos dos tenían investigando ya dos semanas, solo prendieron la televisión con el sonido bajo en esas películas en blanco y negro de vaqueros, ellos continuaban riéndose. El pecoso estaba sentado en su cama con una pierna sobre el colchón deseando una cerveza pero sabiendo que las necesitaría al levantarse desistió de ellas, Sam y Sammy hablaban en el filo de la otra cama frente a frente, el escuchaba como Sammy hablaba de Dean y su mal humor y lo antisocial que era, con un cariño en sus palabras que le afectaba un poco el relato, él amaba a Dean, su tono lo delataba, su mirada llena de algo que Sam no tenía también.

- ¿Entonces?-
- ¿Entonces qué?- pregunto divertido Sammy, era raro escuchar una conversación con dos voces idénticas en el mismo tono, como las mismas entonaciones en las palabras y expresiones.
- ¿Fue muy raro besar a otro tío?- soltó Sam y Dean se quería morir, bufando en silencio.
- Si... pero Dean tenía este sabor en la boca, era extraño pero necesitaba saber cómo se sentía como si...-
- ¡Ok basta!- los gemelos voltearon a verlo extrañados con la nube alcohólica en los ojos y sin entender.
- ¿Qué pasa?- dijeron los dos al mismo tiempo.
- ¿Se dan cuanta lo incómodo que es? ¿Que estén hablando de un tío idéntico a mí, que es su novio y que su personalidad es calcada a la mía? ¿Y que mi hermanito no deje de preguntar cómo fue su primer beso juntos o su experiencia sexual? ¿O toda su maldita relación amorosa?- soltó exasperado mirando a ambos bien de cerca, mirando a ambos alternadamente intentando ver si ellos entendían lo que le decía.
- No quise molestarte Dean...- el tono pequeño y completamente diferente de su hermano, y el arrepentido rostro de Wesson lo hizo sentir una mierda llevándose una mano al rostro y refregándose lo mientras que con la otra soportaba su peso sentado en la cama vecina.
- No, no te lo tomes así Sammy, el está celoso nada más...- soltó Sam sin pensar intentando arreglar el ambiente que se tornó desagradable por un minuto pero Wesson lo miro interrogante al no entender porque decía eso.
- ¡No estoy celoso!- Dean se sentó derecho ante tal acusación de su hermano.
- Si lo estas.- aseguro.
- No, no lo estoy.- Sammy se mareaba mas yendo de su copia a Dean y de Dean a su copia mientras se decían que sí y que no muchas veces más.
- ¡Basta! Celos o no me marean...- Sam se agarró la cabeza y se sentó junto a Dean tratando de que la cabeza deje de darse vueltas.
- ¿Estas bien?- pregunto Dean sobándole la espalda viendo que el chico no podía enfocar en algo fijo y su cuerpo se tambaleaba un poco.
- ¿Cómo es que dices tú siempre?- repite como recordando algo al mirarle la imagen de Dean se dobla y gira una sobre otra costándole enfocar.- Oh si, No preguntes.- y solo por inercia porque es lo único que desea desde hace ya dos semanas, apoya suavemente sus labios en los voluptuosos del cazador que se queda inmóvil, estático por el acto.
- Sammy...- susurra Sam al verle como protesta, viendo como Dean no sale corriendo o se limpia la boca exaltado, sacando de su corazón un arrebato de celos, porque no quiere que Wesson bese a su hermano, porque Wesson tiene novio y porque es "su" hermano no el de él.
- Quiero volver a casa...- murmura al descender a su cuello y abrazarse a él, Dean con una mano le palmea el codo entendiendo el desliz de un borracho pero Sam no es tan comprensivo y se cruza a la otra cama y empuja a Wesson que cae dormido en el colchón.
- Eh... Sam...- el cazador de ojos verdes no comprende bien que pasó o como es que Sam lo está abrazando de espaldas rodeándolo con brazo y piernas obligándolo a recostarse en su pecho.- ¿Qué haces?- dice notando como Wesson ronca justo enfrente de ellos.
- Emm... yo... ¿Dime que no te gusto eso...?- pregunta eso porque en realidad no sabe que está haciendo o diciendo, esta tan mareado como el agente del FBI pero con algo mas de resistencia a su alcoholizado estado.
- Estás borracho Sam.. Suelta.- Dean trata de incorporarse pero no puede.
- No me gusto.- lo aprieta más.
- Que cosa.-
- Él tiene novio no tiene por qué besarte.- protesta como si tuviera cinco años en su oído y Dean solo se ríe vagamente de ese tono.
- Sam me confundió con su Dean eso es... ¿Espera estas celoso?- Dean voltea a verle entre los brazos y piernas hasta que da con sus ojos y tiene esa mirada dolida y frustrada que le confunde cada vez que la pone.
- ¡No!... ¡claro que no!... una cosa es jugar y otra cosa es hacerlo enserio y ¡yo no estoy celoso! ¡No me mires así!- y Sam se levanta casi tirándolo de la cama y se encierra en el baño, con la cabeza girándole con más fuerza ahora que su pulso se aceleró y el alcohol aun corre por sus venas golpeando violentamente su corteza cerebral.
- Sam...- golpea la puerta, pero esta no está cerrada y entra sin que el alto siquiera se dé cuenta.- Sam...- solo con el llamado en el pequeño espacio de dos por dos del baño el castaño se da cuenta de que está detrás de él.
- ¡Hey estoy en el baño vete!- le espeta como si eso fuera suficiente.
- Ja! ja! Dios mío ¿De verdad te dio celos? ¿O es porque otro tío me beso? Porque no es la primera vez que me pasa...- y los ojos de Sam se abren y Dean puede ver como todo su cuerpo está a punto de estallar de bronca.
- ¿¡Como que no es la primera vez!?- le grita tan fuerte que Sammy en el otro lado de la puerta se da la vuelta en la cama.
- Sam cálmate, los celos no son buenos ni siquiera entre hermanos.- Dean se rasca la cabeza pero eso solo enfada mas a Sam.
- Si claro...- Sam trata de centrarse y su mano automáticamente se sostiene de la pared porque el mareo el desconcierto y las noticias de su hermano casi lo tiran al suelo por lo que se sienta en el inodoro.
- ¿Estas bien?- pregunta tratando de verle la cara y una vena salta de la frente de su hermanito y suspira cansado.
- ¡No! ¡No estoy bien!- le grita pero eso solo hace latir su cabeza por la que se la sujeta con fuerza y aprieta sus gestos en una mueca.
- Haber deja...- le saca las manos de la cabeza y se arrodilla frente a el.- Si sigues gritando se va a estallar esa vena.- Dean le acaricia las sienes suavemente pero el movimiento circular no solo le calma el dolor, también le marea ese poquito que lo dejaría noqueado.
- No dejes que te bese de nuevo ¿Ok?- el chico pide al abrir los ojos multicolores y él ve como trata de enfocar su rostro.
- Ok, no mas besos con Wesson, prometido... ¿eso incluye manoseo o aun puedo hacer eso...?- dice Dean solo para chivarlo(molestarlo o picarlo) con su risa socarrona mientras Sam solo abre su boca indignado y Dean hace algo antes de que empiece a gritar mas y tapa su boca con la suya.

Empujándolo un poco en la acción y acariciando sus labios, el sabor del alcohol y algo mas saturan deliciosamente su boca desarmando a Samuel con el primer segundo que esa lengua acaricia la suya, no es un beso largo y Sam abre los ojos apenas Dean se separa de él y apoya su frente contra la de él respirando pesadamente.

- Dios que borracho estoy... - es lo único que suelta y Sam lo procesa apenas mientras sus ojos se esfuerzan por cerrarse.
- ¿Quiero ir a la cama Dean? No quiero quedarme dormido en el piso el baño...- murmura pero su cabeza solo rota un poco alcanzando de nuevo los redondeados labios con un chasquido mimoso que abrió el pecho de Dean con un respiro involuntario y profundo, porque ese beso mucho más simple que el suyo se sintió el doble de peligroso y prohibido.

Por lo que se separó de él para no seguir con un rosario de "no debo" en su cabeza y la acción ciega de seguir besando aún más, sin darse cuenta de que Sam perdía el equilibrio mientras se apartaba, pero a pesar de su tardíos reflejos pudo sostenerlo de la camisa un minuto antes de que terminara en el piso, le miro intentando que no se le cerraran los ojos intentando no caer dormido allí mismo y notó que el gigante estaba dormido por completo, exhaló profundamente y con un esfuerzo sobre humano lo levantó poco a poco, el peso muerto de Sam no le es desconocido y solo pudo dejarlo sobre la cama arrastrándolo hasta ella.

Puso a ambos hombres idénticos a lo largo de la cama y los tapó, coloco el cesto metálico junto al cabeza de Wesson por si vomitaba y se tiró en su cama, abrazó la almohada y no se percató de que aun traía su chaqueta solo se perdió en el momento extraño que tuvo con Sam a razón de Sammy... era confuso y su cabeza al fin sin poder soportar más embrollos se apagó dejándolo dormido boca abajo.