Bueno, desgraciadamente esta vez no recibimos muchos reviews, tenemos la culpa por tardarnos tanto, pero por favor déjenos algunos, si no, nos asen falta energías para continuar. A lo mejor no les gusto el final del ultimo capi pero no deberían de ser tan quejumbrosos, en fin ahora espero que si les guste, no deberían de dejarse llevar por las apariencias, primero éntrense bien. En este capi se dicen muchas cosas importantes pero haber de cuantas se dan cuenta.

Bueno, ya deja de regañar a nuestros lectores que los vas a asustar y se pueden enojar mejor ya les dejamos que lean y después a ver que nos dicen:

CAPITULO 10:

-¡Eriol! –grito la joven amatista justo antes de que la espada cayera con fuerza sobre de su adversario, arrebatándole con esto la vida, frente a la mirada atónita de los presentes.

-¡¿Pero que...?! –Tomando la espada de su adversario corto rápidamente las ataduras que apresaban al joven ojiazul y antes de que el otro guardia pudiera reaccionar a tiempo, este ultimo lo golpeo fuertemente por la espalda haciendo que cayera al suelo completamente inconsciente.

-Por eso te dije que no confiaras en una persona como yo, por que nunca sabes lo que una persona así hará en el ultimo momento, yo siempre sigo a mi corazón y abecés él toma las decisiones mas descabelladas Shibazu.

-¡Te arrepentirás de esto Shaoran! Aunque te diré que en cierto modo esto me ase feliz... no sabes cuantas veces había deseado matarte –apunto Shibazu sacando su espada

-¿pues ahora que te detiene?, estoy listo cuando quieras –el ambarino sostuvo la suya al tiempo que vigilaba que no atacar a Eriol, quien rápidamente había corrido a liberar de sus ataduras a las jóvenes princesas, quienes aun no entendían bien lo que sucedía.

-¡Rápido, bamo0nos de aquí! –exclamo el ojiazul

-Pero...

-No ahí tiempo, debemos aprovechar el momento para escapar mientras Shaoran nos cubre la espalda.

-¿Pero..que él no era...? –balbuceo Tomoyo

-No crean que lo ago solo por ustedes –aclaro el ambarino dándoles la espalda –de cualquier manera no iba a dejar que se quedara con todo el crédito, ya tenia tiempo que quería arreglar con el unos asuntos pendientes

-Ni creas que los dejare escapar Shaoran...

-No te estoy pidiendo tu permiso, me importa un comino lo que digas, ¡pero primero tendrás que pasar por sobre mi cadáver!

-De acuerdo, acepto tu reto, ¡te enviare directamente al infierno, espada de la oscuridad! –entonces su espada adquirió un intenso tono negro, lanzando al instante contra Shaoran quien detuvo el ataque con su espada que también comenzaba a brillar de forma obscura -¡¿Qué?! Detuvo mi ataque!

-¿Creías que te iba dejar matarme ten fácilmente?...¡ahora váyanse!

Eriol tomo de la mano a Tomoyo y a Sakura y las jalo rápidamente para salir por la ventana.

Antes de marcharse Sakura dio una apresurada mirada hacia donde se encontraba Shaoran, aunque no lo aparentaba, ella sabia que seguía muy debilitado por el efecto del veneno

-Shaoran...

-Perdóname si te hice pasar un momento de amargura –la llamo el ambarino antes de que se marchara –y perdóname... por no poder cumplir con mi promesa –le pereció ver como una tímida sonrisa se dibujaba en su rostro a modo de despedida.

-¡Rápido, corre Sakura! –la llamo Tomoyo jalándola de una manga –¡todavía debemos salir de aquí!

Mas antes de que continuaran con su camino se encontraron de nuevo con los soldados que había sido atraído por el sonido de los gritos.

-¡Váyanse, yo los distraigo!

-Pero Eriol... ¿otra vez?

-Y para la próxima vez, ¡intenta hacer menos ruido mientras escapas! ¡rápido que no tenemos todo el día!. ¿En donde esta ese tal zafiro cuando lo necesitamos? –murmuro entre dientes mientras ambas chicas se escapaban

-Debemos internarnos en el bosque, Sakura, esa es nuestra única posibilidad para escapar

-¡Allí van! -grito uno de los soldados. Un pequeño grupo de soldados se había alejado para perseguirlas y ya les iban pisando los talones

-¡Rayos! -exclamo la amatista –si las cosa siguen así me veré forzada a intentar algo –los hombres les estaban alcanzando, asta que por fin al dar vuelta en una esquina se vieron prácticamente rodeadas. Tomoyo se coloco frente a Sakura, tratando de defender a su amiga que estaba muy asustada

-¡Heey!, ¡por aquí! –de pronto escucharon que alguien las llamaba, un hombre vestido con una desgastada capucha marrón les hacia señas desde un esquina para que se acercaran. Viendo que no tenían nada que perder y que no les quedaba otra opción camino , optaron por seguir al desconocido. Una vez que las princesa estuvieron lo suficiente mente cerca de él y viendo que los guardias les alcanzaban, el joven tenso su arco y prendiendo la punta de la flecha con una antorcha la convirtió en una flecha incendiaria y la disparo hacia una parte estratégica del suelo. La flecha pego justo detrás de donde se encontraban las jóvenes princesas asiendo explotar unos barriles enterrados y creando al instante una barrera de fuego que por poco y las alcanza, extendiéndose rápidamente por el bosque e impidiéndole el paso a sus perseguidores

-No esperes que te demos las gracias después de eso ¡por poco y nos matas! –le espeto la joven amatista, pero antes de que pudiera preguntarle cualquier cosa él les tapo rápidamente la boca y les hablo suavemente al oído

-Cerca de aquí, ahí un camino que les llevara directamente a Britania, si siguen ese camino podrán encontrar un río, y en las orillas de ese río abra una balsa, ese es el mismo río que abastece a la ciudad capital de Avalon. Ellos no esperaran que vallan por es camino por que esta en sentido contrario, pero tampoco vallan sobre de el, por que así las verán fácilmente, síganlo por la orilla, de esa manera podrán ocultarse si alguien viene.

-Pero espera... ¿quién eres tú? ¿por que nos ayudas?

-Ya abra tiempo para eso después, ahora váyanse, esa trampa que prepare no los detendrá por mucho tiempo –Sakura no pudo abitar meditar que la voz se le hacia conocida.

-Vámonos –Tomoyo tomo la mano de su amiga y la llevo consigo en la dirección que les habían indicado, al principio se preguntó que era lo que asía, por que le creía, pero al poco tiempo pudieron encontrar el camino que les habían indicado

-Tu crees que deberíamos seguirlo –pregunto la amatista

-Yo creo que si, debes de confiar mas en las personas

-Si tu lo dices...esta bien. Me pregunto... que abra sido de los muchachos –entonces Sakura recordó a Shaoran y la expresión en su rostro antes de marcharse

-¿Abra sido de arrepentimiento...? -expreso para si en voz baja.

-¿Qué dijiste?

-No nada... estas preocupada por Eriol ¿verdad?

-¡¿Eh?! no, para nada, ese rebelducho ya esta muy grandecito como para saberse cuidar solo, a mi que me importa

-Mentirosa... si bien que te grada –Tomoyo no pudo evitar ponerse roja con el comentario

-Como crees, además las personas como el no son de confianza... ¡rayos, ya estoy ablando como el pervertido traidor!. Ya sabes de quien hablo.

"¿Por qué las había ayudado? ¿no se suponía que estaba de parte de los malos? ".

Las chicas siguieron con su trayecto en silencio, después de aquello no volvieron a ver mas soldados, pero tampoco había ni rastro del dichoso río, Tomoyo comenzaba a pensar que les habían tendido una trampa para que ellas mismas se fueran entregar solitas asta Deblyn, ya se lo imaginaba, "-buenos días, comenzábamos a pensar que no nunca llegarían, gracias por ahorrarnos el problema de transportarlas, ahora si pudiera ponerse las esposas para que las apresemos y entrar a los calabozos por favor"

-Ahora solo esperemos que en verdad allá una balsa –decía tomo yo estirando su cuello para intentar divisar algo, y si, tal y como se los habían prometido allí estaba, era una balsa pequeña como para cuatro personas que consistía en dos remos.

-Párese que tendrás que remar Sakura...

-¡¿Qué?!, ¿yo? ¿y por que no Tú?...

-Sí, o ¿acaso esperas que yo lo haga?

-Pero... yo no se remar...

-Maldición, ¿en donde esta ese Eriol cuando se le necesita?...

-Podemos simplemente dejarnos llevar por la corriente, si es el mismo río que alimenta los campos de cultivo de Avalon, entonces tendrá que pasar por la ciudad antes de desembocar en el mar.

-¿Avalon se encuentra junto al mar?

-No, pero esta muy cercas, solía ir allá con mi familia y mi...primo. pero eso fue ase mucho.

-Yo jamás he visto el mar, entonces ¿te llevas bien con tu primo?

-Él murió... hace mucho... el era el príncipe heredero de Britania.

-No sabia que el rey de Britania hubiera tenido un hijo,

-El actual rey, no. Mejor ayúdame con la balsa

Juntas arrastraron la balsa asta el rió u se fueron en ella, en el camino ya no volvieron a hablar sobre el tema. Mientras pasaba el día vieron a muchos animales beber junto al río, pero por suerte no vieron a ningún ser humano, la noche las alcanzó y asta que por fin vieron una enorme ciudad blanca rodeada por hermosos y extensos jardines llenos de flores en medio de los campos de cultivo, con la luz de la luna y cientos de luces iluminándola, era una visión hermosa, la ciudad entera paresia como un inmenso castillo rodeado por enormes murallas al lado de rió plateado, Tomoyo no pudo evitar observarla embelesada

-¡Es hermosa!, me recuerda a mi hogar, solo que sin los jardines, que son lo mas bello.

Como todos estaban durmiendo pasaron prácticamente desapercibidas por los campos de cultivo, aun subidas en la balsa llegaron asta las puertas de la ciudad, En un pequeño muelle se las arreglaron para amarrar el bote como pudieron y bajar de el, Tomoyo fue la primera en pisar tierra.

-se ve que es un lugar muy pacífico... que envidia...

-¿Envidia? ¿por qué...?

-en mi tierra los campos se ven atacados continuamente por los demonios, ellos arrasan con los cultivos y matan a la gente, pero como Avalon se encuentra casi entre mi reino y el de Britania, muy alejada de las tierras de nadie pareciera que no tienen ese problema...y todo es tan hermoso. Bueno, lo mas fácil ya esta, ahora ¿cómo pasamos estas murallas para llegar asta al castillo?

-De eso me encargo yo –respondió Sakura, quien se acercó asta la gran puerta que llegaba a la altura de las murallas y toco tres veces, de inmediato un guardia se asomo desde lo mas alto, justo por encima de ellas

-¿Quién anda allí? –pregunto asomándose desde lejos

-¡Soy la princesa Sakura! –respondió. Al principio como que el guardia no le creyó pero luego cuando ella alzó mas la mirada pudo distinguir sus inconfundibles ojos verdes que la caracterizaban. De inmediato se apresuro a bajar asta una escotilla en la parte baja de la puerta que había a la altura de la cabeza y serbia para asomarse hacia fuera

-¡Princesa..! –exclamo el hombre asombrado -¿de verdad es usted...? –de inmediato se apresuro a abrir la puerta y un pequeño grupo de soldados se apresuro para recibirlas

-Pero como es posible, ¡es un milagro!

Los soldados sonaron sus trompetas, aunque era media noche, y muchos curiosos se asomaron por las ventanas para ver lo que pasaba, anunciaban que la princesa de Avalon había vuelto, por dentro la ciudad también era presionan parecían montones de edificios blancos con los mas bonitos diseños, todo rodeado por magníficos jardines que se extendían por cada rincón de la ciudad, y por todos lados rebosaba de verde, a Tomoyo le pareció algo hermoso aunque no podía ver bien por que era de noche.

Así llegaron ast5a el castillo, donde el rey Fujitaka recibió a su hija con gran alegría...

-¡Hija mía, tenia tanto miedo de no volver a verte!, -le dijo estrechándola entre sus brazos en un abrazo paternal –creía que jamás te volvería a ver, después de lo que nos contaron...cuando nos avisaron que los habían atacado los rebeldes temí lo peor. Gracias a dios que estas a salvo –en ese momento se percato de la presencia de la amatista, quien venia al lado de su hija y observaba todo en silencio. – y... ¿quién eres tú?

-¡Ah!... su majestad... soy duquesa de Deblyn, su hija y yo... nos conocimos en circunstancias similares, nos i8simos amigas y ella muy amablemente se ofreció a ayudarme una vez que consiguiéramos llegar a su reino.

-Vaya –medito el rey –con que duquesa de Deblyn, de verdad, muchas gracias. con todo mi corazón por lo que as echo por mi hija,

-No mas de lo que ella a echo por mi su majestad, al contrario, gracias a ella que me a ayudado tanto.

-En verdad te lo agradezco, pero no me digas su majestad, me ases sentir mas viejo, puedes decirme Fujitaka, es lo menos que puedo hacer para agradecerte. Pero...deben de estar cansadas, ordenare inmediatamente que preparen sus habitaciones. Hija...debes tener tanto que contarme, pero sera mejor mañana, por ahora descansa por favor.

- Si padre, con tu permiso, y buenas noches

-Buenas noches hija...

Sakura tomo a Tomoyo de la mano y se retiro llevándola consigo, y una vez que estuvieron afuera la interrogo...

-¿por qué no dijiste nada?

-¿sobre que?

-Sobre quien eres, creí que querías hablar con mi padre...

-Pero ahora es diferente, yo venía con mi escolta en son de discutir con tu padre... pero ahora me encuentro completamente sola, y no creo que sea la mejor manera, ni el momento adecuado para revelar mi identidad, recuerda que en cualquier momento podríamos estallar en guerra, de por si ya es demasiado peligroso que se sepa que estas aquí, nuestros enemigos no tardaran en enterarse y si saben que sigo con tigo peor.

-Mmm... podríamos esparcir el rumor de que te separaste de mi en el bosque de Britania

-¿Y que vas a decir?... fíjense que conocí a la princesa del reino enemigo, me acompaño asta mi casa y nos despedimos de besito en la puerta, y luego se regreso asta su casa caminando...¿estas loca? además se correría el rumor de que la duquesa de Deblyn viene contigo. Se preguntarían por que no me fui con la princesa de mi reino y de inmediato sospecharían que soy yo, no, de momento sera mejor mantenernos calladas.

Mientras tanto el rey Fujitaka veía marchar a su hija, y no pudo evitar mostrar algo de tristeza –Mi hija, será posible, ¿no se tratara de alguna especie de hechizo?

-De eso no cabe duda su majestad –se oyó una voz calma desde las sombras –es la princesa Sakura, de eso no cabe duda, no se preocupe no se trata de ni ningún encantamiento. Pero...¿por qué se ve triste?

-Me temo... que no veo el mejor futuro para mi hija, Yukito temo por lo que pueda suceder.

-Lo que sera sera su majestad. No pierda las esperanzas –y luego agrego para el en un susurro –aunque... yo hubiera preferido que no se apareciera.

A la mañana siguiente Sakura se levanto temprano (algo que no asía muy a menudo) para ir a ver a su amiga, quería platicar con ella sobre algo que había recordado la noche anterior. Caminaba sutilmente por entre los pasillos iluminados por la tibia luz del sol cuando en una esquina se sopo con alguien de forma inesperada

-Muy buenos días princesa – le saludo alegremente el joven, logrando un ligero sonrojo en el rostro de la sorprendida chica

-Muy... muy buenos días Yukito –a pesar de que hacía tanto que no lo veía, de echo le paresia una eternidad, el joven lucia igual de sonriente, amable y apuesto que siempre "¿como era posible que por un momento se hubiera olvidado de Yukito?".Lo cierto era que ahora no entendía el por que casi no había pensado en él durante mucho tiempo, quizás por que habían pasado muchas cosas.

-Me alegra ver que estas bien, - agrego con otra sonrisa -no sabes el gusto que me da ¿vas a ver a tu amiga?

-¿Mi amiga?, ¡a sí!, me dirigía hacia su habitación para ver como se encontraba. Por cierto...oye...Yukito.

-Si, dime.

-Me preguntaba ...si tu podrías...después... me gustaría hablar contigo, ¿crees que tengas algo de tiempo mas tarde? Lo que pasa es que quiero preguntarte algunas cosa...

El chico se sorprendió un poco por la iniciativa de la chica, pero ya se imaginaba lo que quería preguntarle, seguramente ella sospechaba algo.

- Si claro, ahorita tengo que ir a ver al rey Fujitaka, pero estaré libre mas tarde, ¿no importa que sea ya un poco noche?.

-No, claro que no. Muchísimas gracias Yukito, y por cierto, a mi también me da mucho gusto verte, no te imaginas cuanto te extrañe.

El joven le observo fijamente, pero pronto le devolvió una radiante sonrisa y con una reverencia se despidió de ella para ir a atender sus deberes. Sakura lo vio marcharse con una dulce sonrisa en el rostro, Yukito no había cambiado nada.

Con paso alegre se dirigió hacia la alcoba de la amatista y la encontró dando vueltas alrededor de su cama como león enjaulado.

-¿Te pasa algo Tomoyo? –le pregunto consternada por su extraño comportamiento.

-Sakura... –se sorprendió al encontrarla allí, no había notado su presencia –no, lo que pasa es que me sentía algo intranquila, no me gustan los lugares serrados y estaba pensando en buscarte, pero no sabia si salir o a donde tenia ir.

¿y por que te sentías encerrada? ¿no vivías también en un castillo?

-Si, pero el mío es bastante diferente al tuyo y mi cuarto es mas amplio, además en mi casa ahí cientos de ventanales por donde pasa la luz y en mi habitación la pared que da a los jardines esta echa completamente de cristal, de esa manera puedo admirarlo o salir al balcón.

-Tu castillo debe de ser muy bonito, Tomoyo... ¿no piensa decir a nadie quien eres en realidad?

-Por ahora me encuentro totalmente sola en terreno enemigo, bueno a excepción de ti claro.

-Mi padre seria incapaz de acerté algo aunque supiera la verdad, él no es esa clase de personas...

-Lo se, pero Britania es su aliado, son ellos los que me preocupan, y bueno ...tu ya te diste cuenta de que en realidad no son tus aliados Sakura, ¿recuerdas lo que dijo eswe tal Shibazu? No estamos a salvo aquí Sakura, si nos atrapan terminaremos en las mazmorras

y como ese sujeto dijo, nos ira bien si terminamos como trofeos...

-No quiero ni imaginarme que mi cabeza termine colgada de una pared..

-Mmm...no creo que se refiriera a asea clase de trofeos Sakura. Mejor que pienses así...

-Esta bien, pero no podemos hacer esto solas, yo creo que necesitamos ayuda, por eso...Tomoyo, no importaría si ...¿le contara a alguien tu secreto?.

-¿¡Pero como dices,claro que no importa, ¡si lo que quieres es que me maten!

-Pero Yukito es una persona de confianza, además es el mejor mago del reino y es consejero de mi padre, el podría hacer algo.

-Mmm...no se, ¿le tienes tanta confianza?

-¡por supuesto que si!, Yukito es la persona mas amable y generosa del mundo, seguro que él nos ayudara, podemos confiar en él, estoy segura, no existe persona mas buena y confiable que él.

-Mmmm... Que se me ase que ya salió el peine.

-¿Que peine?

-No nada, olvídalo. Entonces ¿tu crees que ese tal Yukito sea capas de hacer algo para ayudarme a salvar mi reino y descubrir lo que esta pasando?

-Ya te dije que si, aun no es tarde, todavía no se a declarado la guerra y la verdad estoy seguro de que mi padre prefiere evitarla.

Espero que tengas razón Sakura.

-¡Se me olvidaba!

-¿Qué cosa?

-Quería comentarte algo que recordé loa otra noche, ¿recuerdas a ese extraño que nos ayudo a encontrar la balsa?

-aja, ¿y que con eso?

-Pues que recordé que yo ya lo había visto antes, solo que en ese momento no lo reconocí

-¿En serio? ¿de donde?

-Fue aquella vez en la que me capturaron los falsos rebeldes, antes de consorte. Me perdí en el bosque, y me avían alcanzado, pero por suerte apareció este sujeto y me dijo que escapara mientras él los distraía, así fue como llegue con Eriol.

-Vaya, que extraño ¿pero quien sera ese sujeto?, pereciera que te esta siguiendo ¿no?

-¿Cómo a ti Zafiro?, oye, y ¿no serán la misma persona?

-No. Estoy segura de que no es él.

Durante aquella tarde, el rey dio una pequeña comida en honor a su invitada, en parte para discutir que es lo que harían con ella, no de mala manera, sino por que cabía la posibilidad de que sus reinos entraran en guerra y su estadía allí podría traer problemas. Tomoyo estaba pensando que lo mejor seria rebelar pronto su identidad al rey pero Sakura le convenció de que mejor se esperara asta hablar con Yukito, así el podría suavizar un poco las cosas.

Después de la comida, Sakura le pidió a Yukito que la acompañara como lo había prometido y este se sorprendió un poco al notar que Tomoyo se les unía, pero no demasiado aunque esto no estaba previsto.

-Yukito...necesitamos de tu consejo, y... nos gustaría que nos respondieras algunas dudas que tenemos. Es sobre... lo que paso aquella vez que nos atacaron los rebeldes.

Yukito sabia que tarde o temprano iba a preguntarle, y el tendría que responderle, pero claro...ocultando parte de la verdad, de otra manera todo se arruinaría.

-Primero que nada...-comenzó Tomoyo –queremos saber que conoces acerca de los hombres que les atacaron y que nos han estado persiguiendo.

-Bueno, el reino de Britania nos había informado que por allí había unos rebeldes hostiles.

-Pero estoy segura que tu te diste cuenta de que no era cierto –prosiguió la amatista – eres un mago y debes ser listo, además los rebeldes no están tan bien preparados, ya que ellos vencieron fácilmente a barios de sus soldados ¿no es así? – al joven hechicero le sorprendió bastante la agudeza de la joven, por lo visto estaba bien informada –eso sin mencionar que se notaba a leguas que estaban entrenados, sabían muy bien lo que asían, no eran simples rebelduchos asaltando un carruaje para conseguir dinero, ellos iban por Sakura. Seria un buen pretexto para convencer a rey Fujitaka de entrar a la guerra además de un valioso incentivo para obligarlo a hacer lo que quisieran o de echo incluso, una vez que se deshicieran de él y sin otro heredero al trono el reino podría pasar a manos del codicioso rey de Britania.

Yukito había quedado completamente azorado, esa chica era muy inteligente, quizás no estuviera tan mal. -¿Y para que me quieren si ya tienen sus propias conclusiones? ¿no creen que están asiendo muchas acusaciones? (hice un verso sin esfuerzo).

-Yukito... –esta vez hablo Sakura –se que talvez te sea difícil creerme, pero tenemos razones para pensar que el reino aliado anda detrás de todo esto, muchas razones, pero aunque sospechemos todo eso –aquí volteo a ver a su amiga, la verdad era que ella no le había contado todo aquello que sospechaba - no tenemos la certeza de nada, ni ninguna prueba, no entiendo en donde encaja la guerra con Deblyn en todo esto.

Yukito al ver que las cosas se salían de control decidió que era ora de contarles algunas cosa...

-Es verdad, quizás tengan algo de razón, yo tampoco creo que aquellos hombres fueran rebeldes, La verdad es que querían secuestrar a Sakura, pero desconozco la razón, alguna fuerza externa... aunque no estoy seguro de que allá sido Britania. Cabe la posibilidad de que Deblyn se halla visto envuelta por que tiene algo mas que ver con el pasado que con el presente por eso dudo que el verdadero enemigo sea Britania.

-¿En el pasado?, ¿de que hablas...? ¿qué fue lo que ocurrió en el pasado?

-Como ustedes Saben, ase ya mas de diez años hubo una gran guerra, en la que peleamos con el reino de Aristagon .

Por aquélla época, existía un reino conocido como Aristagon, era el reino mas poderoso de todos y se encontraba en lo que hoy son llamadas las tierras de nadie, por que ya no tienen dueño, y nunca podrán tenerlo. Era el imperio por excelencia y sobre todo militarmente era el mas grande de todos. Debido a su cercanía con las tierras sombrías (los las tierras mas alejadas del este, lo mencionamos antes)que se encuentran infestadas de criaturas nefastas dada su basta extensión territorial habían desarrollado un poderoso y gran ejercito que les serbia para defenderse, para protegerse habían levantado una enorme muralla alrededor de toda su frontera este, era conocida como la gran muralla del dragón y era la construcción mas grande que hubiera echo el hombre, diseñada para resistir los ataques constantes apoyada por la magia. Por ello Aristagon tenia a los mas valientes caballeros, poderosos guerreros y magníficos magos, pero a pesar de su poderío no era una nación que sometiera a otros, en lo que cabía se podía decir que era pacifica, de echo llevaba buena relación con los reinos vecinos, entre ellos nosotros pero sobre todo con su mas grande aliado, el reino de Deblyn, con quienes sostenían una gran amistad.

-Por aquella época yo era aun niña, casi una bebita, sin embargo se que ahora ya no queda nada de ese reino. Y todo comenzó con aquello.

Tomoyo solo permaneció callada, ella también conocía esa historia, aunque no era algo de lo que se hablara muy a menudo, de hecho desconocía la mayoría de los detalles.

-Todo comenzó –empezó a narrar Yukito –cuando en efecto Sakura era muy niña. Por ese tiempo la hermana del rey Fujitaka aun vivía y estaba casada con el que en ese entonces era rey de Britania, ellos tenían un niño un poco mayor que Sakura y se llevaba muy bien con la princesa. El actual rey es el hermano menor del antiguo rey y corre el rumor de que no se llevaban bien, el caso es que por alguna extraña razón comenzaron a tener disputas con el reino de Aristagon y las cosas empeoraron cuando en ese reino estalló una rebelión. Desgraciadamente aquellos individuos atacaron al rey a su familia durante un paseo –a Tomoyo le pareció escuchar un quejido como un sollozo y al darse vuelta se sorprendió al percatarse que se trataba de Sakura –fue una gran desdicha para nuestro reino la muerte del joven príncipe y de su familia. Después de esto el hermano menor ocupo el puesto del rey de Britania y le declaro abiertamente la guerra a Aristagon que estaba pasando por una mala situación. Con la muerte de su hermana convenció al rey Fujitaka de que se le uniera asegurando que ellos habían asesinado a su familia y juntos atacaron al gran reino.

-Entonces... ¿ustedes arrasaron con todo? –inquirió Sakura sorprendida

-Se suponía que la invasión seria para derrocar a los reyes y tomar el control sobre el reino con el propósito de capturara y castigar a los culpables, aunque yo creo que el rey de Britania lo uso como0 excusa. Sin embargo no fue eso lo que realmente sucedió, a pesar de nuestra superioridad numérica y de que Britania contaba entonces con los mas grandes arqueros de todo el mundo, entre ambos no contábamos con tan excelentes caballeros y espadachines, no éramos rivales para sus guerreros y magos y la batalla estuvo muy equilibrada.

-¿Pero entonces? –prosiguió Sakura -¿Que fue lo que sucedió...?

-Se derrumbaron sus murallas –contesto Tomoyo con tristeza

-Así fue –continuo Yukito –en medio de la batalla un gran numero de demonios atacaron a sus murallas y las destruyeron y ya que no había hombres suficientes para detenerlos estos arrasaron con todo. Jamás les habían atacado con tanta fuerza, como si supieran que la ciudad estaba desprotegida, verdaderamente ellos fueron quienes destruyeron el reino de Aristagon. Los ciudadanos intentaron escapar huyendo en todas direcciones pero la mayoría no l0o consiguieron...fue una matanza. Los monstruos incluso alcanzaron a los ejércitos que estaban peleando y la guerra se convirtió de repente un una batalla de supervivencia, desde entonces no hay nada que frene a las bestias. Muchos piensan que las murallas no se rompieron por coincidencia si no que todo fue planeado. Pasaron muchas cosas extrañas. Mi teoría es que quizás alguien busca terminar con lo que empezó ese día y Deblyn representaría el mayor obstáculo para su conquista. Lo bueno es que aun no le ha sucedido nada a la familia real de Deblyn.

-Yo no estaría tan segura –comento la amatista –No nos hemos presentado adecuadamente –agrego extendiendo su mano

-Es verdad -contesto estrechándola –Yo me llamo Yukito, mucho gusto

-Yo soy Tomoyo y el placer es todo tuyo

-Si...supongo que también es un placer...¿cuál me decías que era tu apellido?

-No te lo he dicho todavía...

-Se llama Tomoyo Daidouji –contesto Sakura –Y ella es la princesa de Deblyn


JEJEJE, creyeron que se había muerto Eriol ¿verdad?, no se preocupen, eso no pasa asta el próximo capitulo... ¡no es cierto! Espero que les aya gustado, lamento que casi no salgan Eriol y Shaoran pero ya aparecerán, además ya sale de nuevo Yukito,