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NOTA: Free!: Iwatowi Swim Club, no me pertenece.
Las siguientes anotaciones son para hacerles notar diferentes puntos dentro del fic:
▪ Esto es un AU (Alternative Universe / Universo Alternativo), del ending de Free! Eternal Summer (Future Fish).
▪ Es un fic MakoHaru (MakotoxHaruka) / En resumen, un fic YAOI (ChicoxChico)
▪ Mer!Haru (Haru es un tritón)
ADVERTENCIAS: Diabetes :'D
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— The Future is Watching Us —
Día 2: Aprendiendo de ti.
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— ¡Haru, el desayuno está listo! — Avisó el chico castaño de ojos esmeraldas, al momento de ir hacia la sala, donde el chico tritón ya hacían hojeando algunos libros que Makoto tenía desde hace tiempo y que no había terminado de leer; estos tenían imágenes, por lo que el ojiazul podía mirarlo sin necesidad de leer este mismo, ya que no tenía idea de cómo hacerlo. Al ver al chico de cabellos azabaches, se acercó a ver que tenía entre manos.
— Haru, ¿qué haces? — Preguntó curioso, parpadeando unas cuantas veces, mirando que el chico con cola de pescado ni se inmutaba a verle. Haruka se encontraba hojeando el cuento de "La Sirenita" de Hans Christian Andersen.
— Makoto, ¿cómo se llama este libro? — Preguntó el azabache, posando sus orbes azules sobre el rostro del castaño. Cuando el mencionado se acercó un tanto más, pudo ver el nombre del libro.
— Ah, es el cuento de "La Sirenita"… — Respondió el de ojos esmeraldas, sentándose a lado de la pequeña piscina de Haru y tomando el libro, para explicarle al tritón, quien se miraba muy interesado en saber más sobre ese libro.
— Es de un autor danés y se han vendido muchas copias alrededor del mundo. Es un cuento para niños, aunque el final es muy triste. —Lo último hizo que Haru volviera a darle una mirada al libro y después, al rostro del castaño.
— ¿Final triste? — Preguntó el moreno, con un deje de curiosidad. Makoto se sorprendió en cierta forma por la gran atención que el tritón tenía hacia el libro.
— Si, uno muy triste. — Respondió y antes de decirle este mismo, tuvo una mejor idea.
— ¿Quieres que la lea? — Inquirió el, observando que el chico tritón se acomodaba a la orilla de la piscina, cerca de donde el castaño estaba sentado. Ante esta respuesta silenciosa, Makoto decidió empezar a leer en voz alta. Se alegraba de que fuera domingo, pues no tenía clases en la universidad, ni trabajaba ese día; así no se apresuraría en leer, para que Haru pudiese disfrutar de la lectura.
A cada línea y oración que terminaba, Makoto se detenía justo en la ilustración para explicarle al moreno sobre esta misma; el castaño entendía que Haru, al ser una especie diferente a la humana, no entendería mucho (ya sea con la lectura o con las mimas imágenes), así que, debía explicarle lo más sencillo que podía, para que lo entendiese.
Mientras por otro lado, el azabache ponía atención en todo; la voz del contrario, sus expresiones, la historia, las explicaciones. Gracias a todo ello, entendía perfectamente la historia, conforme avanzaba.
Llegó entonces, la parte de la historia donde la protagonista salvaba al príncipe. Makoto narró el momento donde la chica miraba y apreciaba al príncipe, declarando que ella estaba enamorada de ese humano. Mientras el castaño seguía leyendo, Haru enfocó su vista en él, mientras le escuchaba. En cierta forma, se sentía justo como el libro describía los sentimientos de la sirena del cuento. Incluso, comenzaba a pensar que le había ocurrido justo lo mismo que el cuento, solo que el rescate fue al revés; Makoto lo había rescatado.
Los orbes azules de Haru, no podían estar en otra parte ahora, salvo en el rostro del castaño.
— Oh, mira Haru. Esta es la parte donde Ariel va con la Bruja de los Abismos… — Comentó el castaño, señalando la ilustración del libro, donde estaba la sirena llorando y a lado de ella, ya hacia otra mujer, hablando sobre algo. El azabache puso atención de nueva cuenta al libro, haciendo que Makoto sonriera suavemente y siguiera leyendo en voz alta.
Y la lectura prosiguió, hasta el final.
Haru estaba ansioso por escucharlo; a pesar de su expresión neutral de siempre, quería saber que había pasado con Ariel y el príncipe. ¿Se habrían casado? ¿Vivieron felices y amándose? ¿El hechizo de la bruja se había revertido y ella fue humana por el resto de su vida?
— ¿Quieres que siga? — Preguntó el castaño, haciendo que el azabache le volteara a ver con un deje sorprendido. Ante esto, Makoto suspiró y cerró el libro unos instantes.
— El final es triste, bastante… — Confirmó, mirando al azabache. Ante esto, Haruka se acercó como pudo hacia el castaño.
— ¿Lo es? ¿Es muy malo? — Preguntó Haru, con preocupación.
— Bueno, no es tan malo, pero, realmente a mí me parece de lo más triste. — Inquirió el de ojos esmeraldas, sonriendo con un deje de melancolía en esta.
— La primera vez que lo leí, me puse a llorar… —Confesó el castaño, soltando una risa un tanto avergonzada después. Jamás le había dicho esto a alguien, ni siquiera a sus padres o sus dos hermanos menores, quienes eran sus confidentes más íntimos en su vida.
— ¿Llorar? — Preguntó el Moreno, hacienda que Makoto se quedara sorprendido unos instantes.
— ¿Nunca has llorado, Haru? — Intervino el castaño, aun sorprendido. Haruka simplemente negó con la cabeza, sin tener idea de que era eso realmente. Fue entonces cuando Makoto decidió explicarle al tritón el término de "Llanto". — 'Llorar' es… Cuando sientes una tristeza muy grande en tu corazón. Esto es cuando pierdes algo muy importante que quieres o alguien a quien amas mucho. — Sabía que debía de ser más específico, así que, miró de nueva cuenta el libro y se decidió a dar un ejemplo de este.
— Es… Lo que le pasó a Ariel con el príncipe; cuando ella sabía que no podía estar con él por no ser humana, lloró. Eso significa que estaba sintiendo una tristeza muy grande, justo aquí… — Para que fuese más preciso, Makoto señaló su pecho, justo el lugar donde estaba su corazón.
— Cuando una persona llora, siente la tristeza, y la tristeza hace un dolor o una incomodidad justo en el corazón. — Concluyó el castaño, haciendo que Haruka observara la mano que hacia sobre su pecho, tomándola unos instantes. Esto sobresalto a Makoto unos instantes; Haru no solía tener un contacto así con él y, en ese preciso instante, lo hizo sorprender un poco.
— Si pierdo a Makoto, mi corazón sentirá tristeza… — Confesó el moreno, posando su azulada mirada en la ajena. Ambos se observaron unos instantes en silencio. Pero aquel momento se interrumpió gracias a un sonido proveniente de la cocina; Makoto había dejado la tetera con agua para preparar té; esta ya estaba lista, pues la tetera "chillaba".
Despacio, el castaño hizo a un lado la mano de Haru, sonriendo después con ternura.
— Voy a preparar té de durazno… — Y con ello, se levantó de donde estaba, yendo a la cocina de nueva cuenta. Haru, solamente asintió y le observó retirarse.
Cuando el castaño se fue, Haru se recargó contra una de las orillas de su "estanque", pensativo. ¿Habrá sido lo correcto del decirle a Makoto aquello? ¿Realmente, el sentía eso? ¿Llegaría a llorar si Makoto ya no estuviera con él? Un cincuenta por ciento de él, decía que 'Si', pero el otro cincuenta, optaba por un 'No lo sé'. Comenzaba a ser difícil el entender los sentimientos humanos; eran confusos, demasiado.
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Lo restante de la mañana y tarde fue tranquilo. Makoto había convivido un día más con Haru, sin que nada le impidiese el hacerlo. Gustaba de cada momento que llegaba a pasar con su amigo acuático, incluso, podía decirse a sí mismo que aquello lo relajaba en demasía.
Miraron la televisión un par de horas, se pusieron a leer algo de manga (que obviamente Makoto tuvo que explicarle a Haru sobre la lectura y los dibujos que venían en las viñetas), escucharon música (cosa que Haru aún no estaba acostumbrado a ponerse un audífono en uno de sus oídos, aun), en fin; todo lo que Makoto solía hacer los domingos (ya que era el único día de las semana que podía estar en casa, en completa paz) , ahora lo compartía con este tritón.
Desde que Haru llegó a su vida, su rutina había cambiado por completo y eso, comenzaba a agradarle en demasía al castaño; ya no estaba solo, ya no sentía que algo le faltaba.
Llegó entonces la noche y con ello, la hora de baño.
El castaño sabía que si él tomaba una ducha, Haru también lo haría. Y como siempre, el cedía.
Sacó a Haru de la piscina, llevándolo en brazos a la tina del baño (que ya estaba preparada hacia unos minutos atrás), para colocar el cuerpo del moreno y dejar que se acostumbrara a la temperatura del agua. Pronto, él se metía dentro, quedando detrás del tritón, para poder bañarlo.
Fue un baño normal como cualquier otro que llegaban a tener.
Cuando salieron, Makoto de inmediato llevo a Haru a su piscina, donde lo colocó con cuidado, mirando lo rápido que se acostumbraba al cambio de temperatura.
Suspiró y se dedicó a realizar los últimos preparativos para la hora de dormir; dejó el aire acondicionado a una temperatura no muy fría y, mientras el aparato iniciaba su trabajo, iba al baño de nueva cuenta a lavarse los dientes. Esto también servía para que Haruka se acomodase para dormir.
Cuando volvió, encontró a Haru en su típica posición para dormir, esperando aun con los ojos semi-abiertos la despedida de las 'Buenas Noches' por parte del castaño.
Este, sonrió suavemente, acercándose a la pequeña piscina, para acariciar los cabellos del azabache por debajo del agua.
— Buenas noches, Haru. Descansa. — Y con ello, el moreno podía cerrar los ojos y dejarse llevar por Morfeo.
Al observar que Haru ya no se movía precipitadamente, mirando que su respiración bajo el agua llegaba a hacer suaves movimientos en esta misma, Makoto suponía que ya se había quedado dormido; con ello, apagaba las luces del departamento y se retiraba a su habitación para dormir.
No obstante, Haruka aún no estaba dispuesto a dormir del todo, pues sus pensamientos no le dejaban hacerlo; quería saber que había pasado con la sirenita al final del cuento. No quería quedarse con la duda, pero, tenía miedo de encontrarse con un final que quizá, pudiese ser el suyo.
Resistió un poco y negó unas cuentas veces en su cabeza sobre ello. No quería que ese final 'triste' fuera el mismo para Makoto y para él. No quería llorar y que su corazón le doliese mucho si algo malo ocurriese entre Makoto y él; para ello, decidió prometerse que no iría a leer el final de ese cuento y seguiría aprendiendo del castaño de todo a todo, para que su propio final tuviera uno feliz.
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A-EVERYBODY, A-MOVE YOUR FEET AND FEEL UNITED, OH-OH-OH(8)
A-EVERYBODY, A-MOVE YOUR FEET AND FEEL UNITED, OH-OH-OH(8)
¡HELLO EVERYBODY, LEVICHOU ON THE HOUSE!
¿Cómo están, gentesita? Espero que bien:)
¿Cómo ven el segundo capítulo? Necesito opiniones; si está muy empalagoso, demasiado lindo, le hace falta drama, acción, ¿algo? DECIDME:D
Bueno, creo que no voy a hacer mucho choro (a decir muchas cosas pues (¿?)) en esto, así que, les recuerdo que mis dos fics de SNK están en Hiatus, por lo que les pido paciencia. Van a volver, si, pero yo creo que dentro de dos meses más.
Por mientras, se van a tener que deleitar con otros fics que estaré subiendo de otros fandoms; así que, de que no me voy a quedar sin escribir, no va a ser así:)
Pues bueno, cuídense mucho y recuerden dejar un review, darle favorito ya sea a mí como autor o a la historia (en caso de que les gusto) o un follow, de la misma forma (al fic o a mí como autora). Se les agradecerá de corazón eso:3
¡Un saludo y nos vemos muy pronto, bye bye:D!
