De echo ya tenia tiempo que no escribia, a abido un monton de problemas como el echo de que aora ya no terngo computadora, y lo peor es q como magic dice que tienwe muchas tareas pues no a podido ayudarme, y quien saba asta cuando pueda (asta terminar el año por los examenes) yo me e dado un poco de tiempo y para compensar e alargado un poco mas el capitulo, espero les guste...

Dentro del enorme palacio Tomoyo los condujo por entre los pasillos, teniendo cuidado de no encontrarse con nadie asta topar con la dichosa estatua que ella había visto era un pasaje secreto, pero ya una vez allí no encontraban la forma de moverla, no había forma de hacerla a un lado para descubrir el pasaje y ya llevaban un rato intentando.

-Es inútil, quizás solo se abre desde adentro por que esto no se mueve –declaro Eriol agotado.

-Tal vez seria mas fácil si tu amigo nos ayudara–comento la amatista señalando a Shaoran

-Si claro, mira nada mas como esta, no nos serviría de nada en su estado...

Shaoran se encontraba sentado al lado de Sakura respirando entrecortadamente por el cansancio mientras la susodicha seguía inconsciente.

-Así que después de todo aceptas que ese tipo es tu amigo ¿no? Pero tu también eres un debilucho...

-¡Ey! para empezar el no es mi amigo y par seguir no somos ningunos debiluchos.

-Pero si son iguales de mañas, bien dicen, dios los hace y ellos solitos se juntan...

-Pues tu te juntas con Sakura y yo no pienso ella sea ninguna niña bestia histérica y berrinchuda. Ella es una chica muy linda y tierna, aunque algo tímida e inocente, pero suele cambiar una vez agarra confianza con las personas.

-¡¿Y tu que sabes?!, hablas como si de verdad la conocieras de toda la vida

-Pues casi se podría decir que si, en cuanto a ti no izo falta de mucho tiempo para conocerte, con todas tus mañas.

Tomoyo no le izo aparentemente ningún caso y en vez de eso se dedico a tratar de encontrar algo con lo cual pudiera golpear a Eriol en la cabeza. Pero en eso sucedió algo inesperado. Sin que hicieran nada por si sola la estatua comenzó a moverse de repente dejando al descubierto el estrecho pasadizo ante ellos.

-¿Qué a pasado? –se pregunto la amatista olvidándose por completo de golpear a su acompañante- no puede ser que se allá abierto sola.

Con mucho cuidado se asomo asta el fondo para tratar de distinguir a alguien que se acercara por el otro lado, pero no vio nada excepto la espesa negrura de un túnel en penumbra.

-Como sea tenemos mucha suerte de que se allá abierto, será mejor que lo sigamos...

-Espera –los interrumpió el ambarino – se ve muy sospechoso puede ser una trampa

-De todas maneras no es mejor que quedarnos aquí –siguió Eriol- ¿ya puedes levantarte?, solo nos retrasaras si no eres capas de andar por ti mismo.

-Aja... aun en mi estado puedo andar perfectamente mejor que tu –se incorporo con algo de dificultad –tu tendrás que cargar a Sakura asta que despierte, aunque se diría que la estamos raptando de su propio castillo –agrego volteando a verla.

-la estamos salvando –interrumpió Tomoyo –quien sabe que harían con ella si la dejamos aquí, mejor sigamos por el pasadizo.

Comenzaron a desfilar por el entraño conducto, teniendo precaución por si se encontraban con alguien, pero no fue así, el pasaje se encontraba completamente desierto.

-Esto es muy extraño –dijo Eriol para romper el silencio después de un rato.

-¿Mas extraño que tu? no lo creo, lo que creo es que estamos perdidos...-dijo desanimadamente la amatista.

-Imposible, solo ay un solo camino...

-Da lo mismo si no sabes donde estas tonto

-No me molestes princesita bestia, además quién opto por seguir este camino fuiste tu

-Pues según lo recuerdo tu tampoco te negaste ¿o si?

-¿Ya quieren callarse y dejar de pelear los dos?

Por un tiempo siguieron en silencio y finalmente entrevieron una pequeña luz al final del pasillo, pero cundo se acercaron se dieron cuenta de que era la luz de una pequeña hendidura al final del camino ya no había otro lugar a donde ir era un callejón sin salida.

-¡Lo sabia era una trampa-grito la amatista- de seguro la estatua se a vuelto a serrar del otro lado y no podremos regresar, moriremos aquí encerrados...¡y hemos caído redonditos! moriremos de hambre y de sed y al final ustedes se apiadaran de nosotras y nos mataran con sus espadas para que ya no suframos!

-Que historia tan trágica, o quizás nos volvamos locos y en momento de desesperación nos dejemos llevar por la lujuria –sugirió Eriol.

-Sigue soñando... ¡Antes de eso mejor cometo sepucu! (suicidio por honor samuráis)

-No te preocupes princesa no estamos tan mal –siguió- huelo a sal...-agrego en tono misterioso.

-¡¿Y a mi que me importa que no te ayas bañado?!¡yo quiero salir de aquí!

-¡No hablaba de eso! Para tu información yo me baño todos los días...si es posible. Bueno, eso no importa, Shaoran ayúdame a mover esta enorme piedra.

-¿Piedra?

-Claro, no estamos atrapados, el camino solo esta bloqueado.

Todos juntos movieron la enorme roca que tapaba el camino y descubrieron que se encontraban en el interior de una formidable y húmeda cueva, por fin habían salido del túnel.

-A mi también me paresia que olía la sal –agrego Shaoran al salir del túnel y entrar a la cueva –es un olor inconfundible.

-¿Acaso la sal tiene olor? –pregunto Tomoyo sin entender lo que decían.

-Por supuesto que si y como todo este tiempo hemos estado viajando hacia el sur eso significa que debemos estar cerca del mar, lo se por que tengo un excelente sentido de orientación.

-¿El mar?, nunca e visto el mar...

-Si, ahora que lo dices se puede respirar la brisa marina y poniendo un poco mas de atención se pueden escuchar las olas –agrego Eriol.

- Y si ponen algo mas de atención... -los interrumpió la amatista -podrán darse cuenta que nos encontramos rodeados de agua ¡la cueva esta inundada! .

-Ya veo, esta cueva debió formarse a trabes de cientos de años por la fuerza del agua y es un lugar romántico ¿no crees princesita?

-Eso explicaría por que la entrada estaba serrada –agrego Shaoran –es por que el agua debe de inundar la cueva durante la marea alta.

-¿Inundar¡¿vamos a morir ahogados?!

-No te preocupes princesa no creo que el agua suba mas por esta noche, pero tampoco podremos salir asta que sea de mañana, o en el ultimo de los casos tendremos que salir nadando, toda esta agua debe conducir asta alguna parte ¿trajiste tu traje de baño para que nos demos un chapuzón Princ...?

-¡Yo nunca entraría al agua con tigo reveladucho! –lo corto.

-Perdona, olvide que a las bestias les disgusta el agua, y por cierto se dice rebelducho

-¡¿A quien te crees que llamas bestia?! –lo agarro fuertemente por el cuello.

Como estaban muy cansados decidieron quedarse a descansar allí. Sakura aun seguía inconsciente y no podían seguirla cargando, asta que no despertara no podrían seguir con su camino, fuera el que fuera.

Por la noche Shaoran ya se había acomodado rápidamente y Tomoyo era la única que paresia tener problemas para dormir, intranquila durmiendo de lado y dando bulitas sin poder conseguirlo. Al voltearse de lado pudo percatarse de que un par de ojos azules la observaban de forma atenta. Eriol estaba al otro lado de la cueva pero como no tenia nada que hacer decidió acercársele para platicar con él.

-¿Y a donde iremos mañana –le pregunto sentándose en una piedra a su lado como ni quien quisiera la cosa.

-Shaoran tiene algunos amigos y pensamos reunirnos con ellos, después pensaremos en algo que hacer –por un memento estuvo a punto de decir con ustedes, pero decidió que no era necesario –en cuanto a mi... creo que volveré para dirigir a mis hombres felices -bromeo –después de todo este es el momento indicado.

-¿Para que?

-Para iniciar la revuelta y derrocar al rey de Britania.

-¿En serio? –Tomoyo se sorprendió mucho ante estas palabras.

-Si, Shaoran también ara lo mismo, el cree que puede convencer a muchos de sus soldados para que se unan a nosotros y lo hemos estado pensando, el rey jamás esperaría que sus enemigos estuviesen entre sus tropas.

-¿Pero y como piensan hacer eso?

-Con toda nuestra ayuda claro. Ya es tiempo de que los rebeldes demostremos nuestras verdaderas intenciones de derrocar al rey de Britania y restablecer la paz en nuestro reino, aunque eso signifique la guerra, aun a costa de nuestras vidas, eso es lo que queremos.

En ese momento noto que la amatista comenzaba a sollozar disimuladamente, esto lo tomo por sorpresa ya que él esperaba que la noticia de que ya no abrías mas guerra con su reino la alegraría, pero no se esperaba algo así.

-¿Que te pasa princesa? creí que estarías feliz, esa era una de las noticias que quería darte por eso fui a verte o... ¿es que lloras de la felicidad?- pregunto confundido

-Tonto...-contesto con ironía.

Pero ella seguía llorando, era cierto que él si la había ido a buscar para darle la noticia, pero había algo mas que no se atrevía a decirle, ahora su reino se salvaría pero sabia que ella estaba mas preocupada por otras cosas o mejor dicho otras personas.

-¡Eso es una tontería...!-salto ella de repente –¡¿como crees que van a vencer a un ejercito? eso es imposible, solo lograras que los maten!

-Hace mucho tiempo que vivimos con miedo, Britania tiene soldados como los de la guardia secreta, teníamos miedo de enfrentarnos a todos ellos, pero ahora que tenemos la oportunidad que algunos de ellos se pasen a nuestro bando ya aun en el enemigo hay personas que comparten neutros ideales y con todo lo que esta pasando no podemos desaprovecharlo, ahora tenemos a Shaoran.

-¿Shaoran...?

-Así es, así fue como nos escapamos de los calabozos, sus hombres nos ayudaron, todos ellos nos seguirán...

-¡Pero no son un ejercito...!

-Al menos no uno lo suficientemente grande –la corto –pero no importa

-¡¿Entonces vas ir a morir, tú con todos?! –el otro asintió.

-Si hay una oportunidad de recuperar lo perdido... voy a tomarla.

Tomoyo no lo soporto mas, se soltó a llorar y arrojándose a sus brazos, abrasándolo con fuerza." No quería perderlo¿pero qué seria ese sentimiento...? El cariño que sentía por sus amigos, pero había algo mas... -no quiero que te mueras... ni tú, ni Sakura, ni siquiera el tonto de Shaoran.

-Tranquila, todo va a estar bien princesita...-le paso la mano por los sedosos cabellos tratando de confortarla –descansa, hay un largo camino por recorrer -le sonrió tiernamente -me pregunto por qué serás tan chillona.

-Por que ceras tu tan tonto...

Se recostó en su regazo, había algo en ese contacto que la tranquilizaba, un algo que no deseaba perder y aria lo que fuera para lograrlo.

Lentamente fue cerrando los ojos, asta entonces no se había dado cuenta de cuan cansada se encontraba, deseaba quedarse así solo un momento mas. Finalmente serró los ojos y Eriol la cobijo con sus brazos rodeándola asta quedarse dormido.

Shaoran quien se había recostado al lado de Sakura esperando a que despertara y dormitando tan solo para recobrar energías pero sin dejar de prestar atención en lo que sucedía, se revolvió incómodamente en donde se encontraba, pensando en lo ocurrido.

-Esos dos solo traen problemas... –se quejo antes de quedarse finalmente dormido.

Muchas horas habían transcurrido desde su estancia en el palacio y a pesar de que en la obscura cueva en la que se encontraba no entraba ni la luz de sol, ella podía darse cuenta de que era de día, no sabia como pero de alguna manera lo presentía. Lentamente se levanto asta quedar sentada, desperezándose, estirándose para quitarse lo adormilada. Aun con lo incomodo del lugar sentía que había dormido bastante bien, plácidamente. Se sentía reanimada, llena de energías. Ahora que lo meditaba, no sabia en donde estaba ni como había llegado asta allí, lo ultimo que recordaba era hallarse en compañía de Yukito recorriendo un extraño corredor subterráneo.

Intento reincorporarse poniendo ambas manos a los costados, fue entonces que sintió que había alguien a sus costados, a ambos lados para ser mas exacto. Un intenso carmesí comenzó a ruborizar sus mejillas "¡Había pasado la noche en compañía de dos hombres...! Y para colmo también Tomoyo estaba allí. Con razón no había pasado frió, incluso ahora comenzaba a sentir mucho calor. No recordaba que había sucedido, acoso... perdón, acaso habría pasado algo sin su consentimiento mientras ella se encontraba dormida?" –pensó.

"No, por la forma en la que se encontraban no creía que algo así hubiera sucedido, aun conservaba sus ropas... ¿¡pero en que rayos estaba pensando!?, esas no parecían ser las cosas en que normalmente ella pensaba, mas bien paresia ser...¡como Tomoyo,quizás el estar tanto tiempo a su lado la estaba afectando.

-Veo que ya as despertado.

El sonido de una voz conocida llamo su atención, pero él siquiera se había movido de su lugar, descansaba apaciblemente como si siguiera sumido en un profundo sueño, Sakura pensó que se veía muy tranquilo, quizás se lo había imaginado.

En eso él ambarino abrió finalmente los ojos y la observo fijamente antes de incompararse para quedar a su altura, sin que la chica despegara un segundo su mirada verde de él.

-¿Te encuentras bien? dormiste toda la noche y por la manera en la que te encontramos temí que no fueras a despertar nunca.

Sakura no contesto, solo siguió allí observándolo -"¿había pasado toda la noche junto a ella esperando a que se despertara¿cuidándola?.

-¿Te pasa algo¿por que no dices nada¿¡perdiste la voz!? .

-No...estoy bien, perdona –se puso de pie tratando de encubrir su nerviosismo- ¿cómo es que llegue aquí?

-Es una larga historia, lo importante es como llegaste tu allí...-izo énfasis en el "allí" - ¿que paso entre tu y ese tal Yukito?

-¡No paso nada enserio Yukito es solo un buen amigo...! –"¿y desde cuando pensaba eso? Ahora que lo cavilaba no tenia por que darle esas explicaciones... tan raras" – y bueno este... yo...

-No entiendo por que me lo dices no ase falta –aunque Sakura noto un brillo de incomoda frialdad en su mirada –lo que quiero saber es que paso después de que nos separamos...

-¡Ya te dije que nada!

-Pero cuando fuiste allá abajo con ese mago ¿qué fue lo que te izo? –la pregunto provoco que Sakura se ruborizara sin razón.

-¡Nada! –aunque ciertamente no lo recordaba muy bien –recuerdo que íbamos bajando... y que llegamos a unas extrañas ruinas y luego... mucho calor...y como una extraña sensación de placer. –el ambarino casi se atraganta con su salival escuchar esto.

-Si, ya veo que ase mucho calor aquí ...

Los dos voltearon a ver a abruptamente quien los había interrumpido. Eriol mantenía una mirada serena con una sonrisa maligna de esas que solo el sabia hacer, mientras que los castaños se veían muy sobresaltados al descubrir que alguien los estaba escuchando.

-¡No Eriol, no es lo que piensas! –lo corrigió la ojiverde nerviosa –A lo que yo me refería es que sentía mucha paz, como si una luz me llenara y me envolviera de serenidad. –la explicación tampoco dejo muy conforme a Shaoran.

-¿De que estas ablando Sakura?, yo me acabo de despertar...digo que hace mucho calor por que estamos cerca del mar. O...¡¿acaso estaban ablando de cosas obscenas?! –este comentario puso muy nerviosa y confundida a la chica a quien comenzó a darle vueltas la cabeza.

-¿Te pasa algo Sakurita¿por qué estas tan roja¿tienes fiebre? –pregunto el ojiazul preocupado y sintiéndole la temperatura. Shaoran tampoco lo entendida, se veía muy bien ese unos momentos y lo extraño era que Sakura tampoco sabia explicárselo.

-Aaahoo –un bostezo llamo la atención de todos -¿ ya es de día? –pregunto la amatista somnolienta -¡Sakura¡ -se levanto de un solo salto -¡ya estas bien! –la abraso efusivamente.

-Lo estaba...-trato de respirar -antes de que tu despertaras...me asfixias...Tomoyo...

-Bien será mejor que continuemos con nuestro camino –las interrumpió Shaoran y sin mas comenzó a andar por la cueva en busca de la salida.

Sakura se apresuro para alcanzarlo, el nivel del agua ya había bajado y el camino estaba despejado, así que Eriol se retraso salo un poco para poder conversar con Tomoyo.

-¿Ya te sientes mejor Princesita?

Entonces Tomoyo recordó lo increíblemente embarazoso de la noche anterior y la manera en que lo había abrazado, así como también todo lo que le había dicho.

-No se a que te refieres –trato de hacerse la desentendida -yo me encuentro perfectamente bien. –rápidamente se dio la vuelta para que no viera lo sonrojado de su cara

-Que lastima... –profirió el otro en voz baja –me gustaba que estuvieras así...

–¿Qué dijiste? -Tomoyo volteo a verlo y noto que le devolvía una picara sonrisa.

-Nada en especial, -comenzó a andar por donde se había ido Sakura- Vamos –le dijo de espaldas –será mejor que nos apresuremos o nos van a dejar, debemos llegar al campamento.

-¿Al campamento rebelde?

-No, ya lo veras cuando lleguemos.- se alejo rápidamente y Tomoyo corrió tras de él.

Anduvieron durante horas, internándose cada vez mas en el mismo bosque de siempre, asta que por fin llegaron a un pequeño claro donde se habían puesto algunas tiendas de campaña.

-Paréese ser que no ahí nadie – comento Shaoran al llegar

-¿Debería haber alguien? –pregunto la ojiverde

-Si¿recuerdas que les comentamos que nos habían ayudado a entrar en el castillo?

- A si, dijeron algo muy extraño acerca de que los catapultaron o algo.

-En efecto -continuo Eriol –no puedes estar sentado sobre de una catapulta y dispararla al mismo tiempo ¿sabes?

-¡¿Así es como entraron?!, están locos... –comento Tomoyo

-En efecto. –profirió el otro con auto suficiencia.

-No te estoy alabando...

-Pero se pudieron haber lastimado –agrego preocupada Sakura.

-Por suerte los establos estaban justo donde los recordaba, caímos en una pila suavecita de paja, si no nos hubiéramos dado un ¡santo porrazo!

-Aun no se como me convenciste para hacer ese salto –declaro Shaoran –normal mente no suelo ser tan atrabancado.

-Yo si se por que lo hiciste... –por la cara del ojiazul surco una sonrisa maligna, a juzgar por lo que Tomoyo sabia podría decirse que asta sospechosa. –lo bueno es que lo logramos.

-¿Y quien los ayudo a entrar?

-A, pues una amiga de Shaoran...

-Ya te dije que no es mi amiga –interrumpió el otro.

-Si claro como tu digas, pero parece ser que se conocen desde hace mucho tiempo...

-Entrenábamos juntos, eso es todo – se dio media vuelta y se marcho, no se encontraba de humor.

-¿Qué le pasa? –pregunto Tomoyo

-Se pone así cundo hablo de ella...a ¿adónde vas Sakura?

-Voy a ir tras él –se metió en el bosque y se perdió tras la maleza, justo detrás de Shaoran

-¿Y desde cuando se preocupa tanto por él? –Tomoyo solo encogió los hombros.

Sakura había partido tras de Shaoran, le inquietaba saber mas acerca de lo que habían platicado ase unos momentos, -"no era que le importara mucho realmente, solo simple y sana curiosidad ¿verdad?" -pero pronto se dio cuenta de que lo había perdido de vista y aun peor, estaba perdida –"genial Sakura, solo esto te faltaba ¿por qué demonios saliste tras él?. No había pasado mucho tiempo cuando comenzó a sentir algo de miedo.

-¿Por donde rayos llegue?, no encuentro el camino de vuelta, creí que podía seguir mis propios pasos de vuelta asta el campamento, pero veo que sigo teniendo un pésimo sentido de orientación... claro, es que no estoy acostumbrada a andar por entre la naturaleza.

Se sentó precipitadamente a descansar sobre una rama que se encontraba a la altura perfecta y comenzó a balancearse meciéndose de adelante hacia atrás.

-Creo que lo mejor será quedarme aquí y esperar a que me encuentren... antes de que me pierda mas.

Subió las piernas y comenzó a relajarse con el mecer de las ramas, escuchando el murmullo del viento como si se tratase de una bella canción de cuna que la adormecía.

-Que relajante es descansar en esta rama...- pensó -un momento¿rama¡¿y desde cuando las ramas se mecen solas?!

Se asusto al notar que la rama había tomado la forma de una hamaca y que se continuaba meciendo, algo muy raro estaba pasando, era cierto que le sucedían ese tipo cosas raras desde que era pequeña, pero esta era la primera vez que le pasaba algo tan extraño, fue entonces que noto que todas las plantas parecían mecerse a su alrededor, lo cual la espanto. Pero se espanto aun mas al notar un zumbido justo en el instante en que una de ellas detenía una flecha justo frente a su cabeza antes de que impactara contra su cara.

-¡Kyaaaa!!! –El sonoro estruendo de un grito inconfundible se escucho por todos los alrededores indicándoles que Sakura estaba en problemas.

Rápidamente Shaoran izo acopio de todas sus fuerzas para llegar lo mas rápido posible al lugar del siniestro (por así decirlo), encontrando a una Sakura aterrada parada sobre la rama de un árbol y alzando las manos mientras que otra persona le apuntaba con un arco.

-¿Pero que rayos estas haciendo? -pregunto el ambarino molesto.

-¡¿Que no ves que me están atacando?! –le reprocho entre pucheros la ojiverde

-¡No tu, ella! –señalo a la chica que le apuntaba con el arco.

-¡Shaoran, ya regresaste! –converso la otra animadamente -no te acerques a ella Shaoran¡es una bruja! –continuo con tono mas serio –la encontré merodeando por el campamento, debe de ser una espía mandada por el enemigo.

-Ella es la princesa de Avalón, Sakura Kinomoto.

-¿Qué¿ella¿la princesa de Avalon es una bruja? –Sakura se ofendió ante la mención de lo ultimo -¿pero que rayos hace ella aquí?, me la imaginaba muy diferente, no se...con mas porte y menos flachuda, perdón... me revolví con flacucha y fachuda. –Sakura estaba que le salían canas verdes (no se preocupen es un decir).

-¿Qué cosa...? –pregunto la ojiverde conteniéndose.

-No debían que haberla traído –continuo la otra sin prestarle la menor atención.

-Es una larga historia... –le resto él importancia.

-Pues quiero escucharla¿cómo se les ocurrió?, no tenemos tiempo para estarla asiendo de niñeras -tenso aun mas el arco.

-Eh... ¿podrías dejar de apuntarme? –pregunto la otra nerviosa, no le había dejado de apuntar con el arma.

-Pues ya que -se resigno la otra y bajándolo - ¿así que tu eres la dichosa princesa...?

La arquera se acerco a Sakura, era una chica guapa, joven. Sakura se sorprendió al notar que era como de su edad, su piel era blanca y su pelo negro y largo le caía asta por debajo de la cintura, casi de un tono rojizo, al igual que sus ojos que tenían un brillo guindaseo, tenia una figura esbelta y bien formada, con buenas proporciones y vestía de una manera un tanto extraña para una chica, llevaba una camisa negra con unas mallas verdes ajustadas y una falda muy corta del mismo color (como una minifalda), envuelta en una capa obscura de color verde hoja, su vestidura le recordaba un poco a la de algunos jóvenes rebeldes que había visto solo que ella lucia mucho mas elegante.

-Mi nombre es Meiling –se presento, escudriñando a Sakura de arriba a abajo como si se tratara de un bicho raro al que debía examinar para saber si no era peligroso.

-¿Qué es lo que paso? –en ese momento Tomoyo apareció detrás de unas ramas seguida de Eriol.

-¿Y ella? -Meiling pregunto refiriéndose a la recién llegada –¿es una de tus novias Eriol?

-Ella es la princesa de Deblyn, y por favor no me dejes tan mal parado. –la presento el ojioazul sin aclarar nada.

-¡¿Otra¿Pues a cuantas princesas se raptaron?

-Esas son todas –aclaro Eriol –por a horita...

-¡¿Como que por a horita?! –gritaron las chicas al unísono.

-Fue una broma, -luego se puso serio –mira Meiling, nosotros no teníamos planeado traer a ninguna de ellas, pero fue algo inevitable.

-¿Inevitable como que no había otro remedio o inevitable como que no podían resistir la tentación? –les lanzo una mirada acusadora.

-Corrían peligro de que algo terrible les pasara...

-Pues con ustedes no están mucho mejor –interrumpió para luego respirar hondo –esto solo nos retrasara, se ven muy endebles no serian buenas esposas y no creo que aguanten el paso.

-No te preocupes, son mas resistentes de lo que parecen.

Sakura y Tomoyo solo se miraron la una ala otra confundidas¿qué tendría que ver eso con ser buenas esposas? y ¿cómo que estaban endebles?, ni que fueran muebles.

-Bueno, ya veremos que tanto aguante tienen, tendremos mucho por caminar¡Nos vemos Shao¡ -y se retiro tras unos arbustos.

-¡¿Shaooo?! –pregunto Sakura con gotitas en la cabeza (tipo anime)

-No le hagan caso-respondió el aludido -, ella y Eriol se entienden por que están igual de locos.

-¿Y quien es ella? -Pregunto Tomoyo.

-Meiling –le aclaro Eriol –la mejor amiga de Shaoran, o eso dicen...

-¡Yo no he dicho nada! –protesto el otro.

-Para mi que es la novia de Shaoran... o Shaorancito como abecé le llama.

-¡Eso no es cierto, no digas cosas inútiles...!- le advirtió el otro –ella nos esta ayudando nada mas, solo es una conocida...-y dando media vuelta se metió entre la espesa maleza, de echo casi salió corriendo.

-Bueno –siguió Eriol –lo primero según no es cierto, pero lo segundo si, esos dos se parecen ¿no creen?.

Nadie mas dijo ya nada, pero algo dentro de Sakura se encontraba gritando, estaba molesta, la habían humillado y había un extraño brillo en sus verdes ojos que los demás no notaron. No sabia por que se sentía tan enfadada ni siquiera creía que fuera para tanto pero algo estaba claro, esa chica no le agradaba para nada.

-¿Notaron que Shorancitio se ponía rojo? –termino burlonamente Eriol.

Después de recoger todas sus cosas del campamento, los cinco se encaminaron. El día ya empezaba a obscurecer, llevaban toda la tarde caminando con rumbo hacia Britania y Meiling no se había tentado el corazón para acelerar el paso cada que podía con el pretexto de que se les hacia tarde.

-¿Ya casi llegamos? -Pregunto la amatista rendida de tanto andar.

Tomoyo sentía que las piernas ya no le aguantaban y tenia ganas de ahorcar a tirana arriéndela que los traía sin descanso por entre los dificultosos caminos, quizás con la esperanza de que ella y su amiga se dejaran caer por el camino rendidas por el cansancio y dejarlas allí tiradas, pero si eso era lo que esperaba no le iban a dar el gusto, hacia ya buen rato que ni siquiera volteaba a ver a Sakura, pero estaba segura de que su amiga se encontraba igualmente o peor que ella.

-Esta es la tercera vez que lo preguntas en los últimos cinco minutos. –respondió a manera de queja la azabachada.

-Si, pero también es la primera vez que me respondes... –le siguió Tomoyo.

-Para llegar a el campamento rebelde no llevamos ni la mitad del trayecto ¿sabes?.

-¡¿Qué?! –la amatista sintió que se le iban todas las fuerzas que le quedaban a la basura¡era una tortura!.

-Pero no te preocupes, ya casi llegamos asta nuestro destino –la animo la chica -debo aceptar que esperaba que para estas alturas ya estuvieras llorando a la orilla del camino.

-¿En serio? –agrego en tono irónico.

-Si, pero la que realmente me sorprende es tu amiga, esta fresca como una lechuga... ¡y asta yo me siento cansada! Tiene mucho aguante.

Sakura sonrió alegremente, era verdad, no se veía ni una pizca de cansada, de echo se veía mejor que cualquiera de sus acompañantes "¿acaso era la misma Sakura que Tomoyo conocía? Paresia increíble."

-¿Y a donde nos dirigimos por cierto? -pregunto la ojiverde desviando la conversación.

-Primero necesitaremos ir por provisiones, así que pasaremos a la ciudad y de paso conseguiremos algún medio de trasporte.

Al poco tiempo salieron del bosque, cosa que les alegro mucho pues era muy cansado andar por entre la maleza y comenzaron a caminar por un sendero de piedra asta que finalmente empezaron a distinguir a lo lejos una enorme cantidad de casas y construcciones de todos los estilos. Al poco tiempo vieron pasar una carreta repleta de mercancías que amablemente les ofreció llevarlos el tramo que les faltaba asta la ciudad, por lo que aceptaron gustosos.

La ciudad era bastante grande, sus edificios y casas muchos de ellos asta de mas dos pisos, una cosa bastante rara, se alzaban con toda clase de letreros que ofrecían distintas cosas, tiendas de los mas diversos tipos desde las que vendían comida asta extrañas tiendas de antigüedades y rarezas, hoteles, posadas y burdeles por doquier, cantinas, lugares de apuestas, tiendas esotéricas y de magia así como lugares de apuestas y diversión.

Era un lugar bastante interesante y Eriol les comento que eso se debía a que esa era mas importante ruta comercial de Britania y por eso era muy prospera, cosa bastante rara en esos tiempos de escasees.

Finalmente se detuvieron frente a una posada que se encontraba en uno de los distritos mas tranquilos de la ciudad y Meiling se acerco a hablar con el posadero quien le pregunto si tenían una reservación a lo que ella respondió que se encontraban a nombre de Yamasaki, quien les había echo el favor de apartárselos desde días antes, después regreso a hablar con sus compañeros.

-El posadero dice que llegamos justo a tiempo por que ya estaba a punto de rentar nuestros cuartos, creía que ya no vendríamos por que nos habíamos tardado demasiado, y también dice que ya no tiene mas cuartos así que deberíamos de compartirlos, no ay remedio.

-¿Pero por que? –pregono la amatista contrariada.

-En este lugar siempre se tienes que apartarlos, por que es una ciudad ala que vienen comerciantes y viajeros y Yamasaki no tenia forma de saber que traeríamos rabos con nosotros–a las princesas les molesto la manera en que se había referido a ellas.

-Pues entonces tendremos que buscar otro lugar.

-Imposible, a estas horas todo debe estar lleno, pero eso no es lo peor, lo malo es que solo disponemos de tres camas, cabe decir que inicialmente solo seriamos tres ¿verdad?–izo énfasis en esto ultimo.

-Por lo menos a ser un cuarto grande... –pensó la amatista en vos alta.

-De echo son dos cuartos muy pequeños, en uno apenas caben las dos camas y yo no pienso compartir mi cuarto con nadie, yo lo pague.

-Pero no podemos permitir que tan distinguidas damas duerman en el piso –salto el ojiazul en defensa de las otras dos.

-Pues entonces dales tu cama, además ¿yo que te parezco que soy¿un perro? –lo amenazo con el puño –si tanto te preocupa puedes dormir afuera en las calles, a mi me da lo mismo.

-Esta bien, pero deberás compartir tu cuarto con alguien por que no cabremos los cuatro en uno solo.

-Buen intento Eriol, pero ni crea que voy a compartir mi cuarto contigo, estaría mas segura durmiendo en una jaula llena leones. Bueno ya que, supongo que ellas dos podrán defenderse juntas de ti –señalo a las dos susodichas -, Shaoo tu te quedaras conmigo.

Sakura apretó los puños como un reflejo involuntario, "después de todo no paresia haberle costado mucho aceptar la idea ¿verdad?". No sabia por que, pero había algo en esa chica que le molestaba demasiado, no le agradaba la forma en que se dirigía a otras personas, en especial a cierta personita ambarina, definitivamente había algo que le daba mala espina.

Ya por la tarde las dos princesas se encontraban encerradas en su cuarto, llevaban ahí todo el día aburriéndose de lo lindo, sin poder salir, ya que los chicos decían que era peligroso que salieran ellas solas, algo que no era de su agrado.

-Que hastió -se quejo Tomoyo luego de aburrirse de observar por la ventana a las personas que pasaban –no se tu Sakura pero yo ya me canse de estar aquí echadota esperando a que quien sabe asta que horas regresen, ni que fuéramos niñas pequeñas como para no saber cuidarnos solas ¿no crees?.

-No tenemos de otra...

-Claro que si.

Tomoyo tomo a Sakura por la mano y la arrastro asta la puerta, vigilando que no hubiera nadie del otro lado que las pudiera ver al salir.

-Esta despejado, podemos irnos.

-Pero Tomoyo...nos pidieron que no saliéramos asta que nos quedáramos aqui.

-¿Vas a hacer todo lo que te diga Shaoran?, claro ellos van a divertirse nos abandonan y luego nos exigen que nos quedemos aquí¿pues que se creen que son¿Nuestros novios? Ni a mi novio le permitiría eso –Sakura se inquieto ante la sugerencia.

-Pero no podemos salir así...

-¿A que te refieres? qué importa.

-Neutras ropas son demasiado llamativas, nos descubrirán...

-Pues conseguiremos nuevas y ya, no te preocupes por eso. Si tan solo tuviera un poco de tela y un equipo de costura... pero bueno ya nos las arreglaremos. Conseguiremos algo en la recepción, ven sígueme.

Con mucho cuidado se escabulleron asta el salón de la recepción, en donde el posadero recibía a los clientes colocando sus abrigos y prendas en un enorme perchero de la entrada. Tomoyo se acerco con sigilo y de forma veloz extrajo un par de capuchas sin que nadie se diera cuenta, de echo apenas Sakura logro ver lo que hacia.

-Listo toma ponte uno, vamos a salir a divertirnos. –dijo emocionada

-¿Cómo hiciste eso?, si no te conociera diría que eras una ladrona profesional

-Es solo una de mis muchas cualidades secretas Sakura –guiño un ojo.

-No te estaba alabando, además me queda grande.

-Así será mejor, por que te cubre mas, apresúrate.

Ambas salieron juntas de la posada y se dirigieron inmediatamente a las tiendas para curiosear lo que allí había, luego se detuvieron un par de beses en las tiendas de joyería y por ultimo Tomoyo insistió en que entraran en una tienda de esotérica, en donde compro un par de cosas extrañas.

-No Sabia que creyeras en esas cosas Tomoyo.

-Pues claro, mira estos cristales contienen propiedades mágicas y tienen ciertos poderes para aquellos que los saben utilizar, atraen la buena suerte¿qué te parece si ahora nos vamos a tomar algo por allí?

Señalo con el dedo en dirección a un oscuro callejón que no daba para nada una buena pinta

-No lo se, no parece ser un lugar muy seguro...

-No seas miedosa, además de ese lado están todos los lugares divertidos, los bares, las casas de juego, los cavares, los sitios de apuestas... a y las tiendas de curiosidades y recuerditos.

-¿Divertidos?

-De otra manera tendríamos que dar toda la vuelta para rodear. Anda ¿Que dices Sakura

-Si, vamos a echar un vistazo.- dijo resignada.

La otra la jalo por la manga, de modo que no se pudo rehusar y cruzaron las escabrosa calles asta salir del callejón. Del otro lado había montones de sitios de entretenimiento y servicios de bebidas. Entraron en un lugar que parecía mas o menos decente y Tomoyo pidió algo de beber, para su suerte sus encantos no pasaron del todo desapercibidos y enseguida llego un hombre para atenderlas. Después de ordenar dos bebidas de una cosa que Sakura no entendió, sin autorización, el camarero se despidió de ellas con un guiño de ojo que Tomoyo le contesto, sorprendiendo un poco a sakura.

-Ya vez –le indico Tomoyo a su amiga –así es como se debe tratar a los hombres, dándoles por su lado¿te diste cuenta? Ni siquiera nos cobro las bebidas.

-¿Crees que esto sea correcto? –el camarero trajo otros dos pedidos.

-No pasa nada Sakura, bueno divierte un rato, dime ¿ya antes as bebido?

-Jamás en mi vida e probado una gota de alcohol Tomoyo.

-Bueno, pues esta será la primera vez. –levanto su copa en señal de salud –salud Sakura, por los buenos tiempos que ya no recuerdo.

-¿Cuáles buenos tiempos?

-No le des importancia, solo bebe.

-Ya que... saludcita – y se lo bebió todo de un solo trago.

-¡Así se ase Sakurita!

Las dos continuaron bebiendo durante un buen rato, platicando amenamente sobre cualquier cosa y aunque Tomoyo ya estaba un poco acalorada a Sakura se le empezaba a notar muy alegre, por lo que finalmente Tomoyo decidió que ya era suficiente por un día y juntas como siempre, salieron de aquel lugar para dirigirse al hostal en donde se se hospedaban actualmente, pues ya empezaba a obscurecer.

-Sakura ¿tienes idea de por donde queda el hotelucho ese?

-¿Qué me decías?

-Olvídalo, tu ya no tienes ni idea de donde estas parada, creo que estaba por aquí, recuerdo que atravesamos este callejón oscuro y siniestro cuando veníamos para aca.

Al entrar en aquel callejón, como era casi era de esperarse a esas horas, un par de sujetos con mal talante les salieron al encuentro con caras de pocos amigos y al intentar dar un paso asía atrás notaron que otros dos las habían rodeado por la espalda.

-¿A dónde creen que van a estas horas par de dulzuras? –Se les acerco con mofa uno de ellos.

-¿Dulzura? Ni creas, Sakura será mejor salir de aquí y correr –hablo la chica en voz baja.

-¿Para dónde?

-¡Asía acá!!

Tomoyo se abalanzo sobre del sujeto que tenían enfrente, golpeándolo donde mas le dolía y abriéndose así paso para que ambas pudieran escapar, echando a correr por entre los callejones. Pero a pesar de sus esfuerzos los demás sujetos las seguían muy de serca y lo peor era que Sakura no se encontraba en su mejor condición física, esto dificultaba bastante el avance. De echo a Tomoyo le sorprendió lo rápida que su amiga podía ser aunque corriera estrellándose contra todo y zigzagueado.

-Así jamás los podremos perder, Sakura tienes que buscar un lugar donde ocultarte deprisa.

Con ayuda su aguda vista, Tomoyo alcanzo a distinguir un par de barriles a las afueras de una taberna, seguramente antes llenos con licor o cerveza.

-Rápido ocúltate allí – sin mucha delicadeza Tomoyo cargo a su Sakura y la embutió en uno de los toneles para después serrar la tapa ante los quejidos incómodos de la otra –Quédate aquí y no salgas asta que yo regrese –le advirtió.

Tomoyo empezó a dar saltitos de forma burlona para llamar la atención de los sujetos que ya las estaban alcanzando y que por suerte no se habían dado cuenta de nada. Su plan era que la siguieran, para así deshacerse de ellos mas tarde y después volver tranquilamente por Sakura, pero para eso necesitaba alejarlos lo mas pronto posible de ella. Gracias a dios suplan dio resultado.

Los bandidos se alejaron rápidamente persiguiendo a la amatista y Sakura quien comenzaba a sentirse mareada por tanto ajetreo y el olor de la cerveza en el barril, decidió qua tenia que salir para tomar un poco de aire fresco y puro antes de que lo vomitara todo allí adentro, al parecer las copas ya habían empezado a surtir su efecto.

No muy lejos de allí, un hombre cojeaba ante la probable imposibilidad de llegar a tener hijos algún día, luego de que una chica lo golpeara fuertemente en sus partes nobles. Intentaba alcanzar a sus compañeros, en seguida de que estos hubieran salido tras de su agresora para tratar de ajustar cuentas.

Justo en eso vio la figura de una chica, que antes fuera objeto de su interés, salir de entre unos barriles, toda mareada y atolondrada. La oportunidad perfecta par cobrar su venganza y como a esas horas no había nadie por esas calles, ese era también el lugar ideal.

Sakura se inclino sobre de uno de los barriles tratando de mitigar un poco su malestar de la única forma en que podía hacerlo, "definitivamente era ultima vez que le aria caso a Tomoyo". Cundo sintió que bruscamente una mano la jalaba por la cintura dándole la vuelta para obligarla a verle a la cara.

Era un hombre muy fornido y de aspecto hosco que la miraba de forma furiosa y con un maligno brillo en los diminutos ojos. Sakura le recoció enseguida como al sujeto que Tomoyo había golpeado ase poco rato. De forma brutal arrastro a Sakura asta el fondo del callejón sin salida que había junto a la taberna, mientras que ella forcejeaba con todas sus fuerzas para liberarse.

-Contigo voy a desquitarme por todo lo que me izo tu amiga...solo espero que no se me allá descompuesto nada –sonreía de forma burlona al tiempo que acorralaba a la chica contra la pared del fondo, haciendo presión sobre ella con su corpulento cuerpo.

Sakura intento gritar desesperada, pero el la tenia fuertemente amordazada con una mano, mientras que con la otra le acariciaba su esbelta cintura desvergonzadamente. La chica comenzó a llorar, sufrido por lo que sabia que le esperaba y sin nadie que la ayudara, ya que no había nadie allí que pudiera evitarlo.

Poco a poco el hombre fue deslizando su mano asta el vestido, levantándolo bruscamente para poder tocar sus delicadas piernas.

-Que vestido tan elegante –le comento el hombre con sorna a la oreja –creo que hoy es mi día de suerte, eres una chica exquisita.

Sakura forcejeaba con fuerzas, mientras que él intentaba manosearla, pero era inútil, él era mucho mas grande y fuerte que ella, sabia que eso seria todo, ya no abría nada mas que ella pudiera hacer. En esos momentos solo podía pensar en una persona y en lo mucho que la necesitaba, si esa persona estuviera allí... la persona que siempre la protegía, que acudía instantáneamente a su lado cundo lo necesitaba. Como si ese fuera el final le pareció escuchar su voz a lo lejos, como si viniera de algún lugar en su subconsciente, una ilucion.

-¡Suéltala ahora mismo desgraciado...!

Dos ojos como centellas refulgía en la oscuridad de aquel callejón, el joven apretaba fuertemente los puños y rechinaba los dientes como tratando de controlar su ira, una ira que se había apoderado repentina mente de el y que no lo dejaba pensar con claridad, lo único que sabia en ese momento era que aquel hombre estaba lastimando a la persona de la que el tanto cuidaba, y la que tan bien conocía y apreciaba de una manera que ni él entendía, lo mas cuidado, lo mas preciado, lo que él mas quería.

El hombre dejo instintivamente de hacer lo que estaba haciendo y volteo a ver al ambarino.

-No te metas en lo que no te importa –le advirtió – será mejor que te largues de aquí mocoso, y que hagas como que no as visto nada.

-¡Si me importa! –Sakura que aun seguía petrificada contra la pared pudo distinguir el perfil del ambarino entre las sombras y supo que había ido a buscarla, como si ella lo hubiera llamado.

-Shaoran... –murmuro la chica con renovadas lagrimas de esperanza en sus ojos.

-¿Shaoran? –pregunto el desconocido –ya veo, así que ustedes dos se conocen, pero creo que no me as escudado bien, te e pedido que te largaras.

Ante la negativa del ambarino el hombre llevo su mano a su espada y Shaoran no tardo en desenvainar también la suya, cosa que le sorprendió bastante al otro sujeto.

-¿Piensa chocar espadas conmigo?... debes estar bromeando, para que veas que soy benevolente te matare rápido para que así ya no sufras.

Aventó a Sakura contra la pared en una esquina y sostuvo su arma frente al ambarino, esto solo izo enfadar mas a Shaoran, quien en esos momentos deseba matarlo con todas sus fuerzas por lo que había estado a punto de hacer. Por alguna razón que él aun no comprendía esto lo ponía fuera de sus casillas y se lanzo precipitada mente contra su adversario, quien le detuvo su ataque con cierta facilidad.

-Veo que eres bueno con la espada –se mofo el otro – es una lastima que vallas a desperdiciar tu vida de esta manera – lanzo al chico brusca mente contra una de las paredes – me abrías sido de utilidad, solo por eso te daré el honor de morir con una de mis técnicas –su espada comenzó a resplandecer con un brillo violáceo fluorescente y lanzo un poderoso ataque contra Shaoran, una estocada mortal.

-¿Pero como es posible? –se sorprendió al comprobar que el ambarino también había detenido su ataque mas poderoso. La espada de Shaoran había comenzado a brillar con la intensa luz obscura y espectral que la caracterizaba.

-Ahora es mi turno –agrego el castaño –¡Espada de las sombras¡ -un poderoso rayo negro fue a impactar contra su enemigo, que salió disparado asta el otro extremo del callejón golpeándolo contra unos barriles, uno de ellos relleno con una sustancia un tanto asquerosa y desagradable. Por unos momentos Shaoran pensó en si debía matarlo, pero esos sentimientos desaparecieron instantáneamente al ver la cara asustada de Sakura quien aun se encontraba acurrucada contra una esquina del callejón.

-Sakura... ¿te encuentras bien verdad? –era obvio que no se encontraba del todo bien, sus mejillas fuertemente sonrojadas por el efecto del avino se encontraban surcadas por brillantes lagrimas y sus relucientes ojos vidriosos ahora estaban hinchados por tanto llorar, de echo no había dejado de hacerlo en todo ese tiempo, ni siquiera ahora que ya todo había terminado.

Sintiéndose preocupado Shaoran se arrodillo a su lado para abrazarla, esperando que así se tranquilizara un poco.

-Por favor, no llores –verla así le destrozaba el corazón -ya veras que ahora todo va a estar bien, yo te lo prometí ¿Recuerdas?,estoy aquí –Sakura dejo de llorar al instante.

El chico se aparto por un momento para verla directamente a los ojos, Las mejillas rojas, el rostro empañado por el sudor, los ojos brillantes como un par de esmeraldas, la cara susia, los carnosos labios entreabiertos y sintió una extraña punzada de deseo, por lo que apenado aparto su vista de inmediato y desvió la conversación completamente del tema.

-Seguramente esto fue obra de Tomoyo, ya vera esa cuando le ponga las manos encima, la voy a... –No pudo continuar, Sakura bruscamente pego sus labios contra los del suyos aprisionándolos en un largo beso que lo tomo completamente por sorpresa, sin saber ni que hacer ni como reaccionar.

Finalmente Sakura se aparto de él, recostándose en su pecho como una niña pequeña. Tardo unos minutos para que Shaoran saliera de su estado de coma y volviese a la realidad, observando a la chica que se encontraba completamente dormida en sus brazos. Y completamente ebria... para su mala suerte.

Bueno, pues esto fue todo espero que nos embien sus reviws para que esta historia pueda continuar, y mas aora que no tengo ayuda, y perdon por no contestarles sus mnsajes personalmente pero es que el tiempo en el internet cuesta. diganme que les paresio Meiling, y el cambio en las actitud repentina de algunos personajes y nois leeremos pronto.