La idea de un ángel aún está merodeando la cabeza de Misha, acomodándose ante la perspectiva de algo tan grande y magnánimo. Y suponiendo que sí existen los demonios como dice Jo, era predecible que del otro lado de la balanza algo tan puro se presentara en algún punto. Suspira y cree haber tenido una conversación consigo mismo antes de llegar al departamento de Smith, dándose cuenta de que dejo sola a Joanna para lidiar con ello. Apaga el motor y la idea de un ser así le aterra pero pasa unos minutos pensando en su forma y en lo joven que se veía antes de abandonar el auto, pensar que aparezca de igual modo un demonio en toda regla le asusta aún más, esto hace que se lleve la mano al pecho y sienta en la piel el roce de la tela sobre el tatuaje que la cazadora le obligó a hacerse para protegerse, llevándolo a otra pregunta... ¿Servirá para ángeles también?.
Suspira con abatimiento porque tiene que dejar de pensar un segundo en las variables de ellos. Su mundo minúsculo y oscuro, su soledad se redujo a nada y el conjunto de personas del que debe preocuparse por trabajo, afecto o necesidad se ha expandido mucho en poco tiempo. No es una queja, no, no lo es, pero le cuesta saber o entender que es mejor así, o que alguien de hecho no está mirando su condición o su falta de ella en estos días y cree que la culpa la tiene Smith.
Por meterlo en ese mundo, por presentarle a Jo... que ha estado haciendo estragos en su calculada personalidad, por tener que cubrirlo y ayudarlo a fuerza, por dormir con una mujer y no es que hayan llegado a algún lado, aunque para colmo es en lo único que piensa últimamente y se siente tan extraño que prefiere poner un problema a la vez frente a sus ojos antes de darse cuenta de cuantas cosas más hay allá afuera.
Por suerte Rubi le mando la dirección de Smith a su celular, miró la pantalla luego de llegar al lugar y miró detenidamente que departamento era para tocar el timbre.
En realidad no es que esperara demasiada cortesía al visitar su residencia por primera vez pero al escuchar el "quién demonios es" por el comunicador, en un tono muy particular, solo pudo decir su nombre escuetamente antes de que le dejara vacilante sin saber si le escucho o si le abrirá... así que tocó el timbre repetidas veces durante diez minutos cuando al fin la puerta sonó y pudo entrar al edificio.
La puerta del departamento estaba abierta, miró dentro pero estaba oscuro, las cortinas marrones lidiaban perfectamente con la luz de la tarde, tragó e inspiro duramente y puso un pie delante del otro. Dean no podía ser más peligroso de lo que él ya le conocía ¿o si?, además, según la experiencia de Misha, perder una pareja de la cual estas completamente prendado aún es muy difícil y cualquiera perdería los estribos ¿o no? Pero eso lo hace detenerse un segundo en mitad del pasillo con otro pensamiento... no cualquiera tiene el entrenamiento que Smith tiene...
Sin embargo volteó y cerró la puerta, más por inercia que otra cosa. sumergido en los momentos escasos que compartió con él, cuando alzó la mirada observando el departamento cayó en lo que hacía. La casa es un desastre, su zapato destroza un pedazo de cerámica que no alcanza a esquivar, pisa sin remedio cosas rotas en los primeros dos pasos dentro de la cocina... la disposición de la sala inmediatamente le llama la atención, porque es idónea para una acústica perfecta principalmente para tener minado el lugar de micrófonos según su entrenamiento básico en la agencia, por lo que tantea su bolsillos y espera que al menos no haya un control visual en ninguna habitación... porque encuentra un dispositivo de interferencia muy pequeño de solo dos dedos de grosor y uno de alto, tomando una pequeña cajita negra y mirando la línea blanca sobre ella la voltea dejándola sobre el desayunador de la cocina sabiendo que eso interferirá con cualquier micro en el lugar.
Si Dean está tan alterado después de que Sam dejara la agencia... ¿que podía hacer él al respecto según sus jefes?, vuelven sus pensamientos personales a su cabeza, su lado más complejo y el que usa para tramar maniobras de escape o ataque de los agentes de varias divisiones ya se desactivó, bueno así llama Misha a su lado frio y calculador, después de todo él no es un agente común, tal vez no tenga entrenamiento de campo como Dean, pero si lo tiene en ver líneas entre las palabras y entender las miradas de ambos, es algo que en ese momento recapacita... sin la distracción de Jo en su cabeza claro.
Dean le dejó pasar sin interrumpir la concentración del ensimismado agente hasta que su compañero llegó a la mitad de la sala.
- Que es lo que quieres Misha...- su voz interrumpió su línea de pensamiento y volteó hacia una habitación donde Dean, a oscuras, estaba sentado a los pies de la cama. La imagen de por sí era aterradora por el hecho de que la figura inmóvil electrificaba su entorno, el verde de sus ojos no existía y él retrocedió un paso solo con la voz de Smith retumbando en el departamento.
- ¡Mierda... Ho...la Dean, emmm… ¿yo? Nada. Bueno, solo decirte que...- choca su trasero con el sillón dado vuelta y se frena para mirarlo cuando nota que el agente está acechándolo, acercándose lentamente a él.
- Decirme que...- el sonido de su voz es oscuro y muy abandonado, dudando de esas malas noticias que portaba con él y la gota de sudor que se desprende de su sien es la que le hace tener una certera idea de qué es lo que le serviría decir en ese momento.
- ¿Qué tal si te mueres?- intenta que parezca que es una buena opción, sólo que debería haber comunicado primero el hilo de pensamiento previo a esa conclusión y Dean entrecierra los ojos soltando un gruñido involuntario.- digo no así, a lo que me refiero.- en realidad debería haber empezado por el principio del asunto como Sam y su idea...
- Misha. ¿Quién te dijo donde vivía?- le gruñe con los dientes apretados al levantar al agente de la solapa del traje y el planificador solo cierra los ojos.
- Rubi, Rubi me dio tu dirección y el jefe de la división de táctica me ordeno ser tu amigo designado...- soltó apurado todo en una retraída de miedo que tenso su cuerpo por completo sin poder poner la punta de sus zapatos en el piso.
- ¿Rubi? ¿Chuck? ¡¿Amigo designado!? ¡Qué demonios está pasando Misha!- grito en su rostro.
- Dicen que estas en un estado latente de peligrosidad...- Misha suelta el aire cuando Dean lo deja caer sobre su pies y con solo dar unos pasos lejos de él, lanza una lámpara contra la columna en la impotencia de estar tan controlado por todo.
- ¿¡Es una broma?!- dirigiendo su ira contra él, Misha se suelta la corbata mientras que le ve romper cuanto tiene a su alcance.
- No... pero creo que morirte sería una buena excusa por abandono de trabajo ¿No crees?- y Dean voltea a verle y Misha alza la comisura derecha de su boca, respirando agitado pero sonriéndole extrañamente, el agente no sabe a qué se refiere pero algo le dice que tiene que escuchar atento todo eso.
Sam Wesson ha estado caminando todo el santo día, está más desorientado de lo que creía, pero llegar a la puerta de entrada de su granja, ya pasada la media noche, es un alivio, destilando agua por cada poro es que el miedo de haber perdido algo más que una imagen de sus recuerdos cala más en el desesperándolo un poco en cada paso, sus músculos están muy resentidos, y cada último paso duele más que el anterior, pero logra llegar al porche, con el aliento fuera de su cuerpo, esperando ver a Dean del otro lado de la puerta mosquitero, la puerta de madera está abierta dejando entrar el aire fresco que a él no le reconforta demasiado, le da una sensación de seguridad y bienestar de hogar que había extrañado todo el día solo que el murmullo la voz de Dean armando algo en la cocina no termina de tranquilizarlo.
- ¿Dean...?- su voz parece gastada, mientras recarga su cuerpo en sus rodillas tratando de jalar el aire a sus pulmones, rogando al Cielo que sea su Dean y no el del otro mundo.
Tiró de la puerta que lo separaba del interior de su casa con esfuerzo, entrando exhausto notó que los parpados se rendían ante cada imagen familiar y acogedora del hogar que su tío le brindo, rindiéndose levemente ante cada sonido que se distorsionaba en su oídos.
Dean y Sam escucharon el rechinido de la puerta y con armas en las manos, silenciosos, se dirigieron a él, percibiendo los pausados pasos, pero al ver al agente en la puerta con quemaduras de sol en el rostro y tambalearse hasta el sillón, el cual no alcanza cayendo de rodillas, Dean suelta el arma y corre hasta el muchacho rápidamente evitando el cabezazo contra el suelo del clon de su hermano.
- ¡Sam! ¡Sam que paso!- exclama pero el peli largo sonrió al verle a los ojos y se desmayó, Dean tocó su piel y hervía simplemente... las quemaduras de sol le preocuparon, así que lo alzo en brazos sorprendiendo más a su hermano con la imagen adhiriéndose a su cabeza y con unos simples gestos Sammy lo siguió escaleras arriba sin decir nada.
- Qué demonios crees que le paso...- preguntó Sammy al acercarle agua fría a su hermano que se encargó de abrir su camisa y empezar a colocar paños fríos sobre toda su piel y rostro.
- No lo sé, es como si lo hubieran dejado en medio del desierto...- Dean se apartó buscando algo con qué bajarle la temperatura a la piel y fijó sus ojos en su hermano del otro lado de la cama.- ¿y mi otro yo?- preguntó, porque dudaba mucho que él dejara que algo así pasara a su novio, sabía al menos que no dejaría que algo así le pasara a alguien importante para él...
- Llamaré a Jo...- alcanzo a decir cuando Dean retiraba el primer paño de la frente del agente, esas quemaduras le recordaban tanto el infierno, tanto a los momentos que su hermanito al igual que él vivió sin remedio, que sólo reafirmo en su interior el deseo de que en ese mundo al menos...
La mirada verde danzaba duramente en su mente, las manos le ardían los hombros y el rostro pero la mirada verde iba y venía, era lo único que diferenciaba, la voz de Dean preguntando por qué le dejaba le torturaba sin poder responder, sus labios estaban cortados y latían, en algunos momentos sentía algo áspero y fresco sobre su frente, en su mejillas, una tela va y viene sobre su pecho, solo cuando siente la caricia en el pelo consigue tranquilizarse cayendo en el sueño lentamente, pensando que ya lo encontró, que esta con él, con su Dean y respira mientras el fresco de las telas se posan parsimoniosa mente sobre su rostro.
Fue como si un comité se reuniera en las profundidades para tramar un plan, en un bunker diminuto, bajo un arbol seco, Dean y Sam miraban estupefactos la vasija del que fue alguna vez su hermano menor por parte solamente de padre, incrédulos de que ese sea el Castiel de ese mundo, se notaba demasiado en la cara de su hermano mayor que tenia revuelto el estomago por las diferencias de ese mundo con el suyo y este pequeño detalle nos hacia sentir mucho mas incómodos que sus otros yo enamorados entre si.
Jhoanne estaba de un humor de perros y ni siquiera miraba a Misha, a pesar de estar apretados en el bunker, el cual solo estaba como intercomunicador dado que Dean no podía volver a acercarse a Sam en su tiempo de vida, solo comentar el plan fue descabellado pero mientras que Misha entraba en detalles y mostraba un mapa de que hacer y como llevar a cabo esto, todos empezaron a asentir sobre sus palabras, la primera misión era solo a parir de los dos individuos idénticos A y B, la segunda parte del plan involucraría a "S" al cuadrado. Pero por eso el angel se ofreció a curar la insolación y las heridas de primer y tercer grado que presentaba el chico de cabello largo en la casa.
Cuando los cinco entendieron que pasaría, como borrarían del mapa a Wesson y Smith del mundo del FBI y de todo recuerdo de haber sido vistos, Misha cerro el apuntador telescópico y respiro profundo.
- Como dicen en el ejercito... el reloj comenzara a funcionar a las ochocientas horas señores y señorita.- el agente miro a Jo, esperando alguna reacción pero ella solo se enfoco en su parte en todo ese enmarañado plan, si esto sacaba de de bajo de la lupa a su primo haria lo que fuese.
- Solo dime una cosa mas Misha...- acentuó Dean al final del bunker sentado en el que fue el escritorio de Bobby.
- Si Dean?- el peli negro volteo a verlo cuando el solo tenia su ojos clavados en la cazadora.
- Tu vendrás con nosotros cuando las puertas del infierno sean cerradas verdad?- y el silencio tomo cuerpo entre ellos poniendo distancias enormes y erizando a la cazadora, expectante Jo levanto la mirada de sus anotaciones, sorprendida de la pregunta.
- Si...- musito.- Quien puede seguir o tener una vida semi normal después de lo que existe allá afuera, si podemos disminuir la presencia sobrenatural es lo mas acertado hacerlo y dormir mas tranquilos.- se explico. Jo se dio media vuelta y se fue con la mirada de Misha en ella, pero ella sonrió por ello sin que nadie pudiera verlo, por querer acompañarla incluso sabiendo lo peligroso que seria, extraño regocijo en su estomago se formo subiendo por su vientre hasta apretar su pecho.
S hermanito se dirigió arriba con el joven angel, dispuesto a curarlo y a informarlo de la situación, en la mañana todo tomaría un nuevo curso, la historia de ese plano se transformaría a lomas parecido a su mundo, no sabe que es lo que opinaría el Castiel de verdad, pero el no esta en su mejor opinión de esto.
Pero sabe bien que si usan a su otro yo como knight invisible, apartado de todo incluso de Sam es que ese mundo apesta mas que lo es el suyo, puede que cierren las puertas del infierno después de esto y es con una botella en la mano y jo a su lado que medita sobre esto.
Quiere pensar que el plan funcionara, que la confusión sera demasiada, que borraran archivos y registros completos de esos dos, que este Castiel arrancara de su memoria los rostros de los tres agentes, que harán el conjuro en menos de una semana y se marcharan... sin saber las consecuencias de todo esto, lo que pasara después o si estarán preparados para afrontarlo... bebe un trago largo y Jo se hace notar, aclarando su vos a su lado.
- Ahora que...- pregunta irritado el aun necesita pensar estas cosas un poco mas.
- ¿Crees que deba atar a Misha y dejarlo en el bunker hasta que cerremos las puertas del infierno?- murmura bajo pero el la escucha perfectamente, mira su semblante completamente centrado en la espalda de Misha que saca las armas de la mesa con cuidado para poder ponerla en orden para una cena rápida.
- ¿Es tan importante para ti?- y solo allí la chica voltea a verlo... se remueve incomoda de demostrar interés genuino en un desconocido.
- ¿¡Que dices...!? Solo tengo unas semanas de conocerlo...- y ebe apresurada de su botella.
- Entonces deja que se muera... - suelta despreocupado y es ella quien lo mira intensamente ahora al punto de que podría arrancarle al cabeza por esas palabras y el deja escapar el aire cansadamente en un bufido.- Mira seré sincero contigo... el podría morir en cualquier lugar o momento, Muerte no se anda con rodeos, si es su hora morirá, pero si el te acompaña o no, si sobrevive o no, si algo te lo arrebata...- y el se ve terriblemente reflejado en los ojos de ella.- Aun así querrás traerlo devuelta, no importa que te rijas por todas las reglas habidas y por haber de un cazador... si sabes que no podrás vivir sin el... nada mas va a importarte, queras tenerlo a tu lado por mas que te vayas al infierno, porque matarías por el y morirías por el...- sentencia finalmente dando final a su bebida y saca otra, sintiendo que no solo habla de Misha sino de Sam y su relación, y como las cosas no se están torciendo por lo que viven allí, sino despejando su vista de lo que en realidad le pasa dentro.
- Si... supongo, quisiera... pensar que no lo haría, que le dejaría descansar en paz, pero ya he estado tanto tiempo sola... esta profesión es una mierda, y sin embargo no puedes confiar en nadie que lo haga bien.- la chica dio otro trago y sonrió a Misha que la miro fugas desde lejos.
- Amen hermana...- y Dean destapo su botella y la choco con jo.
